Evangelizadores coordinan y apoyan a damnificados del sismo en Chiapas

ETC apoyan a damnificados de Chiapas

Por: Pedro Algarín, director de la sede Tuxtla-Tabasco de Evangelizadores de Tiempo Completo

El 7 de septiembre de 2017, un terremoto de magnitud 8.2 grados Richter sacudió varios Estados de la República Mexicana. El epicentro se ubicó en el golfo de Tehuantepec, 137 kilómetros al suroeste de Pijijiapan, Chiapas.

El Estado se vio muy afectado, en particular la comunidad de Mérida perteneciente al municipio de Cintalapa, Chiapas, donde las construcciones hechas de adobe no resistieron el sismo.

Ante lo sucedido, Juan Antonio Hernandez, Evangelizador de Tiempo Completo, y habitante de esa comunidad, se percató de la situación y decidió ayudar a las personas que habían perdido todo, solicitando víveres y artículos de primera necesidad, pues sus pocas pertenencias habían quedado sepultadas.

Juan Antonio comunicó la situación de la localidad al formador Pedro Algarín, director de la sede Tuxtla-Tabasco de Evangelizadores de Tiempo Completo y se le enviaron víveres que de inmediato se distribuyeron entre los más necesitados.

Dentro de la comunidad se encontraban varias mujeres viudas que no recibieron el apoyo gubernamental ni de familiares. Viendo las necesidades de dos de ellas y mayores de edad, Rosa y Ángela, el evangelizador realizó un video de petición de ayuda a través de la Sra. Rosita y lo compartió a diversas personas, incluyendo al director de la sede central de Evangelizadores de Tiempo Completo en la Ciudad de México, quien lo difundió y logró conseguir donaciones para reconstruir sus casas de manera inmediata, pues se encontraban viviendo a la intemperie.

La señora Rosa Palacios Álvarez, vivía después del sismo en un cuarto de lámina de dos metros por dos metros que le improvisaron. En el día era un horno y por la noche solo servía para dormir. No tenía esperanza de ayuda.

Gracias a la ayuda de bienhechores, entre ellos Catholic World Mission, Inc., que se unieron a la causa, se construyeron dos casas para estas dos mujeres que lo perdieron todo.

 

La Sra. Ángela Hernandez Palacios está muy agradecida por la ayuda que recibió con la construcción de su casa y si antes lloraba de tristeza por la situación en la que se encontraba, ahora llora de alegría al tener su casa nuevamente.

Las necesidades continúan, aún faltan varias familias por ayudar, pero con la ayuda de Dios, la comunidad y el apoyo de Evangelizadores de Tiempo Completo, se espera seguir apoyando.

Compartimos las entrevistas de Juan Antonio Hernández y las señoras Angelita y Rosita sobre su experiencia durante el terremoto:

Sr. Juan Antonio:

¿En Dónde estabas cuando ocurrió el terremoto?

En mi casa, ya que vivo ahí en la comunidad de Mérida.

¿Cuál fue tu primera reacción?

Juan Antonio: Proteger a mi familia y salir de la casa hacia el patio.

 

¿Cuáles fueron tus pensamientos?

Juan Antonio: Después de salir de mi casa se escucharon muchos llantos y gritos de ayuda porque se vinieron abajo varias casas alrededor de la mía, y lo siguiente fue salir a ayudarlos.

¿Cómo fue llevar alimentos y suministros a las víctimas del terremoto?

Me comuniqué con mi formador que es el Sr. Pedro Algarín y por medio de él se coordinó la ayuda en comida que me trajo, independientemente de las ayudas que vinieron por parte de la parroquia.

¿Cómo son las condiciones en Chiapas ahora?

Son de mucha desesperanza, la ayuda no ha llegado a todas las familias que fueron afectadas.

 

Sra. Rosita:

¿Dónde estaba cuando ocurrió el terremoto?

Dentro de mi casa durmiendo.

¿Cuál fue su primera reacción?

Salir corriendo hacia al patio de la casa y ver el techo de mi casa caer.

¿Cuáles fueron sus pensamientos al día siguiente?

Tristeza ya que no tenía una casa donde refugiarme y ver que se había caído lo único que tenía.

¿Cómo se sintió cuando supo que la ayuda del Gobierno no estaría disponible?

Muy decepcionada, ya que mi casa por ser muy pobre y pequeña no entraba en las ayudas del gobierno.

¿Cómo se sintió cuando supo que los ETC podían ayudar?

Vino Don Pedro Algarín cuando le comunicó don Toñito que había sido afectada por el terremoto y que no teníamos ayuda por parte del gobierno. Él nos dijo que trataría de conseguir apoyo para reconstruir mi casita y vi una luz en mi angustia.

¿Cómo se siente estar en su nuevo hogar?

Muy contenta, ya tengo donde refugiarme del calor, del aire y del frío. Dormir bajo un techo que con la gracia de Dios y de ustedes que han sido tan gentiles en ayudarme. Dios les bendiga.

Después de sobrevivir a esta experiencia, ¿cómo ha cambiado su visión de la vida?

Dios es muy misericordioso y siempre nos ayuda por medio de personas como Don Pedrito, Don Toñito y ustedes, tengo mucha confianza en Él. Les agradezco de corazón lo que han hecho por mí.

    

Rosita frente a su nuevo hogar

 

Sra. Angelita:

¿Dónde estaba cuando ocurrió el terremoto?

Durmiendo dentro de mi casa.

¿Cuál fue su primera reacción?

Salir hacia la calle y ver el techo y paredes de mi casa venirse abajo.

¿Cuáles fueron sus pensamientos al día siguiente?

No tener casa donde poder refugiarme y perder varias cosas que quedaron debajo del techo de mi casa.

¿Cómo se sintió cuando supo que la ayuda del gobierno no estaría disponible?

Muy preocupada, ya que no tengo dinero para hacer otra casa, mi esposo falleció por que le cayó un rayo en el patio de la casa. Y no tener esperanza de dónde vivir.

¿Cómo se sintió cuando supo que los ETC podían ayudar?

Muy contenta cuando nos presentó don Toñito a Don Pedro Algarín, y nos dijo que haría lo posible para conseguir donativos para la construcción de mi casita.

¿Cómo se siente estar en su nuevo hogar?

Lloraba de tristeza al principio, pero ahora lloro de alegría al tener mi casita y darle las gracias a todos los que me ayudaron para tener un techo donde refugiarme. Dios les llene de bendiciones.

Después de sobrevivir a esta experiencia, ¿cómo ha cambiado su visión de la vida?

Sabemos que hay un Dios que nos protege y no nos deja desamparadas y que por medio de ustedes nos cuida en nuestros momentos difíciles. Dios les bendiga.

Angelita frente a su nuevo hogar