«Ya que no pueden hablarle a la gente acerca de Jesús, le hablan a Jesús sobre la gente»

«Ya que no pueden hablarle a la gente acerca de Jesús, le hablan a Jesús sobre la gente»

Del 18 al 29 de julio, un grupo de 23 misioneros del Regnum Christi y de la Juventud para el tercer milenio de Polonia, acompañados por los padres Mariusz Kiełbasa, LC y Matthew Devereux, LC, realizaron unas misiones de evangelización en la ciudad de Shchuchinsk, Kazajistán, donde fueron acogidos por la comunidad parroquial del padre Rafał y la hermana Rufina, quienes se encargaron de la organización logística de la misión.

«Ya que no pueden hablarle a la gente acerca de Jesús, le hablan a Jesús sobre la gente»

El padre Matthew Devereux, L.C., comentó: «Kazajistán es un país musulmán con una población de 18 millones de habitantes. Por supuesto, la Palabra de Dios no puede restringirse, pero sí que había algunas limitaciones a la hora de evangelizar. La evangelización abierta es ilegal y por eso nos dedicamos a participar en la vida de la parroquia y a ayudar a la gente en cualquier necesidad que tuvieran.

Visitamos a los feligreses en sus casas, rezamos y cantamos con ellos. La mayoría de la gente simplemente quería hablar, cantar y orar juntos […]. Dado que es ilegal evangelizar, los católicos tienen el compromiso de hacer una hora de adoración antes de cada misa. Ya que no pueden hablarle a la gente acerca de Jesús, le hablan a Jesús sobre la gente».

«Ya que no pueden hablarle a la gente acerca de Jesús, le hablan a Jesús sobre la gente»La parroquia que los misioneros estuvieron evangelizando contaba con 70 miembros, la gran mayoría de ellos con ascendencia polaca que sólo habla ruso. «Debido a que el polaco y el ruso pertenecen a la misma familia de lenguas eslavas, en un par de días la comunicación ya no era una barrera. Los polacos con los que tuvimos contacto son descendientes de los enviados a los Gulags soviéticos o simplemente exiliados para habitar la extensión rusa. La mayoría de ellos estaban muy felices de escuchar, orar y cantar himnos polacos. Fue interesante notar que, aunque no podían hablarlo, sabían de memoria las oraciones polacas», añadió el padre Matthew Devereux, LC.