Al iniciar y al terminar las actividades
En el nombre del
Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Ven, Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos
el fuego de tu amor.
Envía tu Espíritu Creador.
Y renueva la
faz de la tierra.
Oremos: Oh Dios, que has iluminado los
corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo;
haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien
y gozar de su consuelo. Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
A continuación
se rezan un avemaría, un gloria y las jaculatorias cristológica
y mariana.
Se termina:
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios,
a ti que vives y reinas por los siglos de
los siglos.
Amén.
Y se añaden las jaculatorias cristológica y mariana.
Antes y
después de comer
Antes de la comida
En el nombre del Padre
y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre nuestro...
Bendícenos, Señor, y
bendice estos alimentos que dados por tu bondad vamos a
tomar. Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
Después de la comida
Te damos gracias,
Señor, por todos tus beneficios a ti que vives y
reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración para santificar el
trabajo
Oh Dios, que has llamado a los hombres a cooperar,
mediante el trabajo diario, al designio inmenso de tu creación;
concédenos desarrollar nuestra actividad con espíritu cristiano, para que, haciéndola
con perfección y por amor a ti, nos sirva para
santificarnos, glorificándote, colaborando con tu obra en el mundo, y
sirviendo a nuestros hermanos. Te lo pedimos por Cristo nuestro
Señor. Amén.
Al salir o volver a casa
Al besar la Biblia
o el Crucifijo se dice la siguiente jaculatoria:
Señor, aumenta mi
fe.