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| Médicos en actividad evangelizadora, un modo de aliviar el cuerpo y también el espíritu. | |
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Roma, 24 de abril de 2005. Helping Hands
Medical Missions, realizó durante la Semana Santa pasada una misión
médica en Guatemala. El obispo de la diócesis de Escuintla
nos envió la siguiente carta de gratitud que ofrecemos a
continuación:
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"He venido para que tengan vida, y vida
en abundancia" (Jn 10, 10)
Ciudad de Escuintla,
Pascua de Resurrección del 2005
Quiero expresar a través de
las presentes líneas el más profundo agradecimiento de la Diócesis
de Escuintla a la maravillosa III Misión Médico-Odontológica y de
Evangelización realizada por tercer año consecutivo en las Parroquias de
Sinquinalà y San Andrés Osuna por los queridos médicos, enfermeras,
voluntarios, evangelizadores y misioneros a los que mueve el deseo
de "hacer presente el Reino de Cristo" entre los más
pobres y necesitados de la Costa Sur guatemalteca.
Ante todo exalto
el valor de toda una "misión evangelizadora" que a través
de tantos jóvenes llevó la Buena Nueva de la Vida
hasta aldeas muy distantes en las Parroquias mencionadas. Así se
hizo posible en sus palabras y gestos el "encuentro con
Jesucristo vivo" y el acercamiento a la Fe Católica y
verdadera en tantos casos. Especialmente se profundizó en la Evangelización
del Misterio Eucarístico, objeto de especial actividad formativa en el
2005. En efecto, durante este Año de la Santísima Eucaristía
al que nos ha invitado el Santo Padre Juan Pablo
II, la realización renovada de la misión médica y de
Evangelización ha logrado conjugar la fe y el compromiso cristianos
de modo muy concreto. El mismo Papa Juan Pablo II
nos recuerda que la celebración y la fe eucarísticas nos
deben llevar a la acción solidaria con los "últimos" pues
en esto se conocerá que en verdad somos discípulos de
Jesucristo (cf Jn 13, 35) quien nos recuerda: Lo que
hicieron con uno de los más sencillos, conmigo lo hicieron
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| Carta de Mons. Víctor Hugo Palma, obispo de la diócesis de Escuintla, Guatemala. | |
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(cf. Mt 25, 31-46).
Este año, como en los anteriores, la
misión ha sido un éxito para todos: para quienes han
dado y para quienes han recibido. En particular hemos recordado
el maravilloso ejemplo de un hombre de gran corazón que
prácticamente vivió su postrera existencia "en la misión con los
pobres" en Escuintla hace un año: el querido Jesús Ordoñez
Q. Vaya a su memoria y a su segura presencia ante
el Señor el sencillo homenaje de este recuerdo, y sirva
de estímulo a organizadores, donantes, ejecutores conocidos o anónimos en
esta acción maravillosa, pues en las obras de bondad es
glorificado el Padre que está en el cielo (Mt 5,
16). Cordialmente en el Señor Resucitado,
+ VICTOR HUGO
PALMA PAUL
OBISPO DE ESCUINTLA