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| Ateneo Pontificio «Regina Apostolorum» de Roma. | |
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Roma, 11 enero 2006. El pasado martes 10, el cardenal Camillo Ruini,
obispo vicario del Papa para la diócesis de Roma, mediante
una ceremonia solemne, inauguró la Universidad Europea de Roma,
la primera universidad católica creada en Italia tras la segunda
guerra mundial.
A la ceremonia acudieron, además del Card. Camilo Ruini,
el Presidente del Senado, Marcello Pera, el Subsecretario del Estado
Presidencial del Consejo de Ministros, Gianni Letta, el Síndaco de
Roma, Walter Veltroni y el Jefe del Gabinete para Asuntos
Educativos, Universitarios y de Investigación, Michele Di Pace. Asimismo, la
banda de música de los carabinieri ofreció un concierto a
los presentes.
La Universidad se encuentra en el mismo campus del Ateneo
Pontificio «Regina Apostolorum», y es dirigida por los Legionarios
de Cristo. Cuenta con reconocimiento civil y comenzó los cursos
el pasado octubre de 2005 con tres facultades: Derecho, Ciencias
Históricas y Psicología.
La universidad forma parte de una red
internacional de 15 universidades y centros de estudios superiores en
Italia, España, Estados Unidos, México y Chile.
El rector de la Universidad, el padre
Paolo Scarafoni L.C., ha explicado a Zenit--El Observador
la razón de ser de una universidad católica que quiere
contribuir con al avance de la ciencia y la cultura
contemporáneas, desde la fidelidad al Magisterio de la Iglesia.
--¿Cuál es
el sentido de fondo de la universidad, sobre todo al
tratarse de una universidad civil?
--Padre Scarafoni: Tenemos en Roma el
Ateneo Pontificio «Regina Apostolorum» que ya ofrece una formación en
distintos campos de la ciencia y las materias clásicas a
sacerdotes, seminaristas, religiosos, y a quienes deseen ser formados en
cuestiones como bioética, cuestiones en las que la Iglesia tiene
mucho que decir. Esa vocación a enfrentar la problemática del
hombre de hoy, hace casi natural el esfuerzo de poder
crear una Universidad civil que extienda en la sociedad la
posibilidad de intervenir como una institución católica en áreas decisivas.
--¿Podría
considerarse esta Universidad civil como un apostolado de la Universidad
Pontificia?
--Padre Scarafoni: Sí, es propio de una institución de la
Iglesia intervenir en la cultura y en la formación de
aquellas generaciones y de aquellos sectores de la sociedad que
van a dirigirla mañana.
--Italia, ¿tiene necesidad de una institución como
la Universidad Europea de Roma?
--Padre Scarafoni: En Italia, como en
todos los países de Europa, hay una grandísima necesidad de
intervenir, como católicos en el campo de la cultura y
la formación. Porque aunque haya muy buenas instituciones, la presencia
católica es limitada.
--¿Cómo definiría usted esta «presencia católica»?
--Padre Scarafoni: A
dos niveles. Dentro de las universidades, que haya católicos que
operen dentro de ellas. Y, también, institutos que, siendo católicos,
se proponen para que los que quieran, puedan formarse en
un ambiente claramente católico. Nosotros, sin renunciar a nuestra identidad,
hemos querido dar el paso de hacer esta presencia pública.
Esto no sólo es deseable: ojalá hubiera veinte más.
--¿Se concibe
la Universidad Europea de Roma como una «hija» del Ateneo
Pontificio?
--Padre Scarafoni: Yo prefiero hablar de sinergia. Vamos a vivir
siempre en cercanía estrecha, en la misma sede. Las dos
tendrán, naturalmente, espacios distintos. Pero esto no quita que haya
cursos en los que puedan participar las dos universidades.
--¿Se trata
de abrir la Universidad eclesiástica a la sociedad?
--Padre Scarafoni: Sí,
sería un error pensar en un espacio cerrado, aunque debe
ser muy bien identificado para que cada quien esté en
su lugar. El seglar tiene que participar plenamente de todo
lo que puede venir de una institución católica. En este
sentido, puede ser muy provechosa esta colaboración.
--¿Cumplirá con todas las
especificaciones de las universidades de los Legionarios de Cristo?
--Padre Scarafoni:
En este momento, 15 universidades de los Legionarios de Cristo están
formando una red que se ayudan y se apoyan mutuamente,
en varios campos: intercambios de alumnos, de profesores, de programas.
Y perseguir en un frente común el ideal de formación:
estar centrados en el estudiante. Este es el líder de
mañana. Tiene que ser un hombre que busque el Reino
de Dios, también, totalmente preparado. No queremos hombres que se
cierren sobre lo material, que solamente busquen la ganancia. Deben
buscar el bien de los demás.
--¿Cuál será la dimensión social
del alumno que entre a esta Universidad Europea de Roma?
--Padre
Scarafoni: Tendrá que prestar un servicio social en el que
aplique, con gratuidad, aquello que estudia. Esa es la condición
para vivir la vida como una vocación y una misión.
El voluntariado, la acción social es muy importante para nosotros.
Lo mismo que la asistencia espiritual, todo lo que es
propio del cristiano, la atención personal con un tutor que
se encargará de enseñar al alumno a estudiar, a aplicar
los estudios y seguirlos en acciones de voluntariado y a
ayudar al estudiante a encontrar, al salir de la carrera,
un lugar de trabajo.
--¿Se piensa reproducir este modelo en otras
capitales europeas?
--Padre Scarafoni: Eso se lo dejamos a la Providencia
de Dios. Sin embargo, Europa necesita buscar sus raíces humanas
y cristianas. Por ejemplo, el fracaso de la Constitución europea,
por votación popular, está demostrando que una Europa que no
tenga en cuenta sus raíces cristianas, no es el camino.
La gente no soporta que, de repente, se le quite
el suelo.
--¿Con qué carreras inician y cuándo abre sus puertas
la Universidad Europea de Roma?
--Padre Scarafoni: Abre con Derecho, Ciencias
Históricas y Psicología. Es lo que podemos ofrecer mejor al
mercado. Y también son carreras olvidadas por la enseñanza cristiana.