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| Don José con su hijo Reydle. | |
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Quintana Roo, 29 de septiembre de 2006 (Altius.org). Reydel,
es un alumno del Colegio Mano Amiga Conkal, del
estado de Yucatán (México) y cursa el segundo año de
primaria. Hace unos días sufrió un percance cerca de su
casa que le imposibilitó el uso de las dos manos.
La
comunidad escolar, en coordinación con el director de Mano Amiga
Conkal tras varias comunicaciones y empeñados en unir voluntades para
que Reydel siguiera con una vida feliz, lograron que fuera
operado y atendido sin ningún costo para la familia. Los
gastos fueron absorbidos por los padres de familia de un
colegio particular, uno de los cuales, cabe destacar fue el
médico que hizo la operación, haciendo un donativo no sólo
de bienes sino también de caridad cristiana.
«Gracias al apoyo del
director José y su esmero para llevar a mi hijo
Jidalty Reydel a que lo vieran algunos médicos especialistas, mi
hijo pudo ser operado. Este instituto educativo, así como su
personal docente nos brindaron todo el apoyo moral que nos
hacia falta en mi familia». Comenta sobre el caso el
papá de Reydel.
A tan sólo un año de haber abierto
Mano Amiga Conkal, el colegio empieza a recoger sus frutos,
en esta ocasión es Reydel. Él pertenece a una familia
de seis integrantes: su papá José, su mamá Margarita y
tres hermanos más Eric, Erica e Irvin. Jidalty Reydel es
el tercero. El papá de Reydel recientemente envío su testimonio
por escrito a la Fundación Altius donde comenta su gratitud
por todo lo que han hecho por su hijo, pero
también por toda la familia.
«Este es un pequeño testimonio de
cómo este colegio empezó a laborar en el pueblo de
Conkal, donde mucha gente al principio dudaba de éste, pero
gracias al director José y a sus educadoras, ha demostrado
la capacidad y desempeño para sacar adelante la institución educativa,
donde mis hijos Jidalty Reydel y Irvin Emmanuel han encontrado
una segunda madre», dice don José.
Reydel se encuentra en rehabilitación.
Su ánimo después de esta experiencia está tomando impulso para
seguir adelante, tan es así que recientemente fue a una
universidad en Mérida donde platicó con los estudiantes y logró
cautivar a todos con su testimonio.
«Los padres de familia han
hablado mucho de la satisfacción que han recibido sus hijos
de esta institución educativa: el trato amable que tanto el
director José como sus educadoras y personal docente han brindado
con esmero y profesionalismo a nuestro hijos y que serán
grandes profesionales en el futuro». Añade. «Al inicio de este
periodo escolar me dio gusto ver como aquellos que habían
dudado, ahora se preocuparon para inscribir a sus hijos en
esta institución educativa».
«Agradecerles el apoyo que han hecho llegar y
ojala lo sigan haciendo, que yo y mi familia los
tendremos en cuenta en nuestras oraciones para que siempre estén
bien de salud al igual que sus seres queridos. No
me despido con un adiós sino hasta pronto. Gracias», concluye
el papá de Reydel.