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Compartiendo experiencias pastorales
| APOSTOLADO | TESTIMONIOS
El. P. Tom Corbino, párroco estadounidense, relata su experiencia del Regnum Christi durante las celebraciones del LX aniversario de la fundación de la Legión.

Vigilia de año nuevo en Roma LX Aniversario.
un maravilloso sentimiento de gozo y una tremenda afirmación en mi sacerdocio.
Recientemente usé la palabra "impresionante" en una homilía para describir lo arrolladoras e indescriptibles que algunas experiencias pueden ser en nuestras vidas. Esta palabra no sería suficiente para describir mis fantásticas experiencias en Roma. A pesar de los retrasos en el vuelo, de los transbordos, de llegar tarde, de perder el equipaje y de un interesante viaje en taxi, al llegar me recibieron efusivamente (a pesar de llegar 8 horas tarde) y me sentí fuertemente afirmado. Los legionarios de Cristo, nuestros anfitriones, no son sólo genuinamente hospitalarios sino también amables, gentiles, generosos, pacientes y serviciales. Es un grupo profundamente espiritual. Mi experiencia de tantas maravillosas reuniones se hizo incluso más estimulante y gratificadora gracias al esfuerzo de los religiosos y padres, con su profunda vida espiritual y amor al sacerdocio. La simplicidad evangélica, y la disposición para servir fueron muy afirmadoras y alentadoras para los sacerdotes diocesanos allí reunidos. Esta reunión convocó a sacerdotes de Estados Unidos, España, Italia, Argentina, México, Irlanda y Francia junto con los legionarios (religiosos y sacerdotes). Hablábamos varios idiomas, pero nuestra comunidad y fraternidad creció a pesar de los diferentes idiomas. El hermano Robert, a menudo nuestro anfitrión principal, pasaba rápidamente del inglés al italiano, francés, español, e incluso al alemán cuando era necesario. Él también nos ayudaba en todo junto con el hermano Shannon. El padre Patricio nos hacía reír y su manera de conducir nos mantenía en guardia. El padre Caesar, el líder, nos guió en la espiritualidad del Regnum Christi. El hermano Richard y el hermano Carl también nos ayudaban. El hermano Erin nos ayudó como sacristán y Gr. Timothy nos dio charlas espirituales. Estos legionarios eran procedentes de Estados Unidos (los hermanos Robert, Shannon, Erin, Richard y el P. Timothy), de México (el padre Patricio), de Alemania (el hermano Carl), y de África (el padre Caesar). Todos eran bilingües. Tuvimos muchas oportunidades para compartir comidas, ratos de oración, la misa, reuniones del Regnum Christi, y eventos del Año Jubilar. Nuestras misas, comidas y espíritu de comunidad eran parte de un experiencia de oración, de recreo, de vida social y de descanso. Una experiencia conmovedora sobre la belleza del sacerdocio y una afirmación en la fe. En varias ocasiones celebramos con el Santo Padre: la víspera del Año Nuevo y la bendición de medianoche impartida por Juan Pablo II, la celebración especial de los legionarios de Cristo y miembros del Regnum Christi en la Plaza de San Pedro, un concierto especial para los niños con motivo de la Navidad y del Año Santo ofrecido al Santo Padre en la Aula de las Audiencias, y la hermosa clausura del Año Santo en la fiesta de la Epifanía con la misa y la clausura de la Puerta Santa. Nos unimos también a las celebraciones del Regnum Christi que reunieron a los legionarios de Cristo (más de 1.500), a las señoritas consagradas, a los colaboradores, y a muchos miembros del Regnum Christi, que es un movimiento de laicos. La ordenación sacerdotal de varios legionarios, la misa especial con motivo del LX aniversario de los legionarios y del Regnum Christi fueron momentos especialmente festivos y alegres. Después de la misa del LX aniversario, los sacerdotes diocesanos que lo desearon fueron recibidos o renovaron su compromiso con el Regnum Christi.   Al caminar a través de la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro, me di cuenta de que todo esto tenía que suceder. Después fui a misa, seguida más tarde por la confesión con el padre Timothy. Las misas en Santa María la Mayor, en la cripta de San Pedro (una capilla lateral con el Director del Sacramento de la Reconciliación, un obispo que también nos trajo el desayuno), el rosario por los jardines vaticanos con el Cardenal Sodano, Secretario del Estado Vaticano. Misas en la capilla del seminario Regina Apostolorum (Reina de los Apóstoles), de este modo y de muchos otros el Año Santo cobró vida. El momento culminante fue en la Plaza de San Pedro en la fiesta de la Epifanía con la clausura del Año Santo. El 1 de enero del 2001 nos reunimos en la capilla del seminario para la misa. Yo fui el celebrante principal. Comimos con los seminaristas diocesanos y con los seminaristas legionarios antes de dos conferencias con un tiempo de reflexión después de cada una (35 minutos) seguidas de la Exposición del Santísimo Sacramento y de un tiempo para rezar y reflexionar en silencio, y de la Bendición. Éste fue un modo maravilloso de comenzar el nuevo año. Esto lo dice todo. Yo simplemente no estaba preparado para una experiencia tan fantástica. Me proporcionó un maravilloso sentimiento de gozo y una tremenda afirmación en mi sacerdocio. Al mirar hacia atrás, la riqueza de esta experiencia, el gran beneficio espiritual, la maravillosa experiencia de oración, el sentido de fraternidad entre los sacerdotes y religiosos, diocesanos y legionarios, y las muchas oportunidades de celebrar el Jubileo, el período navideño, la Epifanía, todo me ha dejado realmente asombrado al notar cómo soy bendecido por el Señor. Gracias a Jim Littleton y al Regnum Christi, a Jerry Huguelet y a su comité, y a los generosos regalos de los parroquianos, fui capaz de disfrutar del sabor de Roma, del sabor de los Legionarios de Cristo y del Regnum Christi, del sabor del Año Santo, y de una experiencia maravillosa de fe. Mi reacción fue unirme al Regnum Christi, que ofrece apoyo en la vida de oración y de comunidad a los sacerdotes diocesanos. Mientras cuento mis muchas bendiciones, que vosotros seáis también abundantemente bendecidos. Espero disponer de un tiempo adicional fuera para reflexionar en los muchos pensamientos e ideas de la riqueza de esta experiencia, de disfrutar de un tiempo con un sacerdote amigo y simplemente de descansar y pasar un período de vacaciones. Como siempre dejo la parroquia en las capaces manos del padre John y de nuestro personal. Que seáis generosamente bendecidos en este año 2001. Padre Tom Corbino Párroco St. Anthony Parish Frankfort, IL Publicado en el boletín parroquial "St. Anthony Church".


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2001-07-03


LX Aniversario de la fundación de la Legión de Cristo - Link
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