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| El P. Alejandro Ortega, L.C., habló sobre el Reiki y su influencia incluso en los católicos. | |
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Xalapa, 13 de enero de 2012. El pasado 12 de
enero a las 9:30 a.m., en el salón Grayeb de
la ciudad de Xalapa, Veracruz, el P. Alejandro Ortega
Trillo, L.C. (autor del libro “Vicios y virtudes”) impartió
la conferencia “Reiki, energía vital y terapias alternativas - ¿Ciencia,
filosofía, religión o superstición?”.
Ante un grupo numeroso de señoras, muchas
de ellas pertenecientes a las secciones del Regnum Christi
de la ciudad, ante señores y jóvenes, el P. Alejandro
fue platicando del tema, algo que ha venido haciendo en
diversas partes de México desde el año pasado, incluyendo pláticas
con sacerdotes diocesanos.
¿Es el Reiki una ciencia, una filosofía, religión
o mera superstición? «Tiene de todo un poco, porque desde
sus orígenes enmarca todas estas realidades», comentó el P. Alejandro.
¿Cómo
surge el Reiki? «Mikau Usui, un japonés que nace en
1865 y fallece en 1926, dedica una buena parte de
su tiempo a estudiar y profundizar en el budismo, en
el zen, en la medicina, en al historia, la psicología
y en las religiones mundiales; incluso llega a hacer un
doctorado en teología cristiana. Inicia el Reiki como terapia basada
en el flujo, alineación y equilibrio de la energía corporal
(bioenergía) mediante el contacto con la fuente de Energía Vital
Universal».
¿Cuáles son los fundamentos de esta realidad? «Primero, hay que
decir que existe un desencanto en muchas personas, especialmente en
personas con un bienestar económico y social, por las cuestiones
espirituales y medicinales, sobre todo, y este tipo de novedades
les llama mucho la atención. Incluso hay muchos católicos que
lo ven como algo llamativo y lo adoptan como estilo
de vida. El Reiki dice que el cuerpo tiene 7
puntos energéticos (o chakras) colocados en lugares específicos o meridianos;
y a través de estos 7 puntos el Cuerpo Astral
da energía al cuerpo físico, determinando su saludo y hasta
su destino. La alimentación energética se complementa con la respiración
y la comida, pilares de la vida».
«De ahí que incluso
las enfermedades sean vistas como trastornos o desequilibrios en la
“energía vital” o como retención de “energía negativa” en las
capas del propio campo electromagnético. Y por lo tanto, la
curación será el restablecimiento del equilibrio energético mediante la liberación
de la energía negativa capturada en el aura».
«Ahora bien, la
terapia Reiki es la colocación de las manos del terapeuta
sobre la zona afectada para que fluya el Reiki o
energía vital universal. Pero el terapeuta no es la fuente
de energía, sino un canal de flujo. El terapeuta debe
ser “iniciado” o “armonizado” con la Energía Vital Universal por
parte de un maestro Reiki. Dicha armonización se realiza en
3 o 4 niveles.
¿Qué valorización filosófica podríamos sacar del Reiki?
«Primero que es una cosmología distorsionada. Hay un “pan-energismo”, todo
es energía. Confunde drásticamente la energía con el espíritu. Aquí
cabe mencionar que la energía, en cuanto tal, es materia,
el espíritu, en cambio, no es materia. Por lo tanto,
confunde lo material con lo espiritual.
¿Y qué valoración da la
Iglesia a este tipo de “prácticas”? «La Iglesia no se
pronuncia mientras no se confunda ni se mezcle la fe
católica con la práctica del Reiki. Estamos en un plano
meramente natural y no sobrenatural. En la medida en que
permanezcamos en el plano natural, sólo la ciencia se debería
pronunciar. A esto, en Estados Unidos hay muchas clínicas católicas
y se les hizo la pregunta de si era válido
o no utilizar las alternativas del Reiki para aplicarlas en
esos hospitales. La Conferencia Episcopal de Estados Unidos determinó que
el Reiki, en cuanto tal, carece de veracidad científica y
por lo tanto, mientras que la ciencia no se pronuncie
al respecto, no se puede aplicar en los hospitales católicos.
Otra cosa sería que las personas confundan su fe católica
con los preceptos del Reiki, pero eso es más bien
un trabajo más de evangelización que de pronunciamientos oficiales. Los
católicos deben conocer bien su fe y saber discernir cuando
una práctica, sea Reiki o lo que sea, va más
allá de su fe».