Roma, 18 de febrero de 2012. Del 13 al
17 de febrero se celebró el II Simposio de
los Obispos de Europa y África en las instalaciones del
centro de estudios superiores de los legionarios
de Cristo, en Roma.
El Simposio tuvo como tema “Evangelización
hoy: comunión y colaboración pastoral entre África y Europa.
La persona humana y Dios: la misión de la Iglesia
de proclamar la presencia y el amor de Dios”.
El
encuentro fue abierto conjuntamente por los cardenales Polycarp Pengo
y Angelo Bagnasco, presidente del Simposio de las Conferencias
Episcopales de África y Madagascar (SCEAM) y vicepresidente del
Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE), respectivamente,
según informa una nota de prensa de este último organismo.
Tras
la inauguración, tuvo lugar la presentación de la exhortación
apostólica postsinodal Munus Africae por parte del cardenal Peter
K. A. Turkson, presidente del Consejo Pontificio Justicia y
Paz.
Durante la sesión de apertura, los cardenales Theodore-Adrien Sarr,
vicepresidente del SCEAM, y Josip Bozaniæ, exvicepresidente del CCEE,
que siguieron todo el itinerario de la colaboración entre
los dos organismos continentales desde 2004, presentaron los resultados
de las reuniones precedentes y los desafíos que surgieron, así
como expusieron los que se esperaba de este Simposio.
Otras
organizaciones que participan en el Simposio son agencias colaboradoras
como Caritas África, Caritas Europa, Missio y Ayuda a la
Iglesia Necesitada.
El papa Benedicto XVI les impartió un
discurso en italiano este 16 de febrero en la
Sala Clementina, del Vaticano.
Sobre las relaciones entre los dos
organismos continentales, monseñor Duarte da Cunha, secretario general del
CCEE, ha declarado que “la relación entre la Iglesia
en África y en Europa ha sido vista a
menudo como si Europa debiera solo financiar proyectos sociales en
África pero, aunque debamos continuar sosteniendo a los africanos
en este campo, la colaboración no puede limitarse a
este aspecto. El don principal que estamos llamados a
compartir, que está en la raíz de todo, es nuestra
fe. África necesita todavía misioneros procedentes de Europa, y
Europa necesita aprender de la fe gozosa de las
comunidades africanas, como dijo el papa en diciembre pasado:
´Encontrar esta fe pronta al sacrificio, y justamente en ello
gozosa, es una gran medicina contra el cansancio de
ser cristianos que experimentamos en Europa”.
Por su parte, el
secretario general del SCEAM, padre François-Xavier Damiba, subrayó que
“como se ha observado en reuniones precedentes, el hecho
de que los obispos de ambos continentes se encuentren,
les ofrece la oportunidad de conocerse y comprenderse. El
fortalecimiento de sus relaciones es muy importante para su vida
pastoral y para tantas actividades que podrían llevarse adelante
juntos. Hay muchos católicos africanos que viven en Europa
y muchos católicos europeos que viven en África, y
el hecho de que los obispos tengan entre ellos una
fuerte amistad ayuda también a los fieles a construir
el mismo tipo de relación. Es un recurso prioritario
para nuestras dos sociedades”.