|
|  | |
| Los jóvenes que quieren ser colaboradores tienen una actitud de plena disponibilidad para ir al lugar en que puedan ayudar mejor a la Iglesia. | |
 |
Saltillo, 22 de julio de 2012 (ZENIT.org).- El 18 de
julio inició cerca de Saltillo, México, el curso de capacitación
para jóvenes del Regnum Christi que desean dar un
año de voluntariado en diferentes obras que este movimiento tiene
para servir a la Iglesia en diversas partes del mundo.
Entrevistamos al padre Jesús Cardier, L.C., director del curso. En
esta edición hay jóvenes provenientes de México, España, Guatemala y
Argentina. Además hay cursos análogos en Estados Unidos y Colombia.
¿Qué
es un colaborador en el Movimiento Regnum Christi?
P. Cardier: Un
colaborador es un miembro del Regnum Christi que quiere
ofrecerle a Dios uno o más años de su vida
para colaborar en la obra de la evangelización. Idealmente se
trata de jóvenes o chicas que han empezado ya sus
estudios universitarios, aunque también es frecuente encontrar personas que deciden
participar al terminar el bachillerato. Llevo cuatro años trabajando con
ellos y es muy común que digan que no es
tanto una vocación cuanto una invitación a la generosidad y
a comprometerse con Cristo y con la Iglesia de quienes
han recibido tanto. En el curso que dirijo se capacita
a los colaboradores varones. Simultáneamente se tiene otro curso en
México que está a cargo de un equipo de consagradas del Regnum Christi y que preparan a las mujeres
para esta experiencia apostólica y misionera.
¿Quién puede ser colaborador del
Regnum Christi?
P. Cardier: La realidad del voluntariado es un signo
de los tiempos que tenemos que discernir y dar cauce,
pues el Espíritu Santo suscita en muchos jóvenes el deseo
de dar su tiempo en la fe. No lo hacen
porque se les haya mandado, o por presión de los
padres o los amigos. Ni siquiera para ganarse el cielo,
ni porque quieren ser mejores, sino simplemente porque es hermoso
entregarse y es propio del bautizado ser discípulo y misionero.
Considero que estos muchachos nos dan una gran lección de
generosidad, de desprendimiento de sí mismos, de viajar ligeros por
la vida, aun y cuando esto suponga sacrificios. El papa
Benedicto XVI recordaba en su discurso a la Curia Romana
en la navidad de 2011 que muchas veces lo único
que se necesita es atreverse a dar el salto y
que esto es posible gracias al encuentro personal con Jesucristo
en la oración, en su Palabra, en los sacramentos y
en los hermanos. El santo padre también citaba a san
Francisco Javier en ese discurso: «Hago el bien no porque
a cambio entraré en el cielo y ni siquiera porque,
de lo contrario, me podrías enviar al infierno. Lo hago
porque Tú eres Tú, mi Rey y mi Señor».
Naturalmente este
entusiasmo y este arrojo hay que irlo formando. Por ello,
procuramos que los jóvenes que quieren ser voluntarios en los apostolados
del Regnum Christi se vayan preparando durante el curso escolar
previo a su año de colaboración con mayor vida de
oración, mayor actividad pastoral y compartiendo con ellos y sus
familias los pormenores del programa. Luego, los jóvenes que parezcan
tener el grado de madurez en la fe y humana
para poder hacer la experiencia participan en este curso de
capacitación que dura prácticamente un mes. En este período se
conocen sus cualidades y aptitudes de manera que se les
pueda asignar una misión en la que puedan contribuir a
la evangelización y hacer una buena experiencia de fe y
de entrega.
¿Qué tipo de formación les ofrecen en este curso?
¿Quién la da?
P. Cardier: El curso de capacitación de colaboradores
busca preparar a los futuros voluntarios para su labor pastoral
que se encarna en la realidad de una iglesia local.
Por ello, se dedica una buena parte del tiempo a
la transmisión de contenidos sobre la fe católica: nadie da
lo que no tiene. En este sentido, el YOUCAT
es una herramienta de gran valor para que conozcan a
fondo su fe y puedan vivirla, celebrarla y compartirla. Además
se les ofrecen talleres de pedagogía, algunas nociones de psicología
evolutiva, cursos de oratoria y oportunidades para adquirir habilidades que
les servirán en su misión. Tienen la oportunidad de acudir
diariamente a la celebración eucarística, de tener momentos de adoración
al Santísimo Sacramento, de oración personal y comunitaria y de
acercarse al sacramento de la reconciliación. Hay, además, actividades deportivas
y lúdicas que fomentan el espíritu de equipo, el sano
esparcimiento y la convivencia.
El equipo de formadores del curso de
este año está compuesto por tres sacerdotes legionarios de
Cristo, un religioso legionario y tres miembros consagrados del
Regnum Christi. Además vienen algunos excolaboradores a compartir sus experiencias.
Se invita también a conferenciantes para tratar algunos temas de
actualidad, dar capacitación, etc.
¿A dónde serán destinados para su año
de voluntariado?
P. Cardier: Los jóvenes que quieren ser colaboradores tienen
una actitud de plena disponibilidad para ir al lugar en
que puedan ayudar mejor a la Iglesia. Ordinariamente colaboran con
grupos del Regnum Christi o en obras educativas nuestras, aunque
hay muchas posibilidades. Hace años los colaboradores iban a muchos
países del mundo a fundar el Movimiento o apoyar una
necesidad particular de la Iglesia. Con el tiempo, hemos ido
aprendiendo que, en ocasiones, la barrera del idioma puede condicionar
mucho su aportación a la labor evangelizadora y un año
no es suficiente para aprender una lengua difícil para quien
habla español, como podrían ser el polaco o el húngaro.
La mayoría estará en México, España, Irlanda, Estados Unidos, Chile,
Colombia, Venezuela y Brasil.
Creo que esta actitud de disponibilidad es
una experiencia parecida a la de los primeros discípulos que,
después de Pentecostés, empezaron a recorrer el mundo entero para
predicar el Evangelio. A un joven esto lo entusiasma mucho
y le hace crecer y madurar. Se sienten responsables de
la parcela de la Iglesia que les es confiada.
¿Qué mueve
a un joven a hacer esta experiencia de entrega?
P. Cardier:
Como decía antes, lo primero que mueve a un joven
a hacer esto es la experiencia de Cristo y el
deseo de servir a los demás. En este "Año de
la Fe" que estamos por comenzar, estos 54 jóvenes son
para mí un testimonio de la fe hecha vida, encarnada
en obras. Son un don del Espíritu Santo para la
Iglesia. Son personalidades católicas sólidas que quieren aportar a la
nueva evangelización como el Papa nos ha pedido.
Para saber más
sobre los colaboradores del Regnum Christi puedes visitar este
link.