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2014-04-10 (Artículo)

Plantar el carisma en la tierra de la Iglesia local
FRANCIA | REGNUM CHRISTI | NOTICIAS
Una mirada al trabajo apostólico del Regnum Christi en París y Nanterre

Convivencia entre legionarios, consagradas y miembros del Regnum Christi de la localidad de París.
Convivencia entre legionarios, consagradas y miembros del Regnum Christi de la localidad de París.

«Salir al encuentro de las necesidades más apremiantes de la Iglesia universal y particular, en comunión con sus Pastores» es uno de los criterios que ofrecen los Lineamientos del carisma del Movimiento Regnum Christi para la acción apostólica. Algunas consagradas del Regnum Christi y legionarios de Cristo que realizan su labor apostólica en las diócesis francesas de París y Nanterre, nos comparten sus experiencias de trabajo e inserción en la vida y acción pastoral de la iglesia local.

La realidad pastoral de Francia

Francia, «la hija mayor de la Iglesia», ha sido un terreno fecundo para el Evangelio. Ahí, la Iglesia, a pesar de las vicisitudes históricas por las que ha tenido que pasar, está bastante organizada. De ella han brotado numerosas congregaciones religiosas y movimientos apostólicos que atienden varios ámbitos de la pastoral. Comenta Viviana Limón, responsable territorial de Europa Occidental y Central y directora del centro de consagradas de París: «Buscamos escuchar las necesidades de la Iglesia en Francia, especialmente en París. Después de algunos años de trabajo y de contacto con diversos párrocos y obispos encargados de la educación católica nos dimos cuenta de la gran necesidad de colaborar de manera especial en dos campos: el trabajo con adolescentes, ofreciendo la propuesta del ECYD, y el trabajo en la animación pastoral de colegios católicos».

Actividades en la diócesis de París

El Movimiento y la Legión están implantados en dos diócesis colindantes: París y Nanterre, ambas pertenecientes a la urbe parisina. En la diócesis de París, las consagradas comenzaron a trabajar hace cinco años en el Colegio Stanislas, uno de los más reconocidos por la buena formación académica y espiritual
Viviana Limón, responsable territorial de las consagradas en Europa Occidental y Central.
Viviana Limón, responsable territorial de las consagradas en Europa Occidental y Central.
que ofrecen, que incluso ha llegando a ser fuente de vocaciones sacerdotales. Emanuelle Pastore, consagrada, nos cuenta: «Al llegar, ofrecimos con mucha apertura y claridad el club del ECYD Altior, diciendo que sería animado por consagradas del Movimiento Regnum Christi. Nos dijeron que podíamos tener las actividades del club en las horas extraescolares, sin promover otras actividades del Movimiento. El contacto con los padres de familia se limitaba también a actividades extraescolares. La labor propia del club se realiza en el colegio durante la pausa para la comida. Tenemos unos 45 minutos cada semana en los que buscamos dar los contenidos del ECYD. Hay algunas oportunidades –pocas, a decir verdad–  para actividades en fines de semana».

Al año siguiente, vistos los frutos del trabajo, los directivos del colegio decidieron contratar a Emanuelle como encargada de la pastoral para el nivel de secundaria: «Al inicio era una novedad, nunca habían tenido consagradas trabajando en eso. Dado que no teníamos ninguna institución nuestra, nos pareció providencial y aceptamos el puesto en este momento. Mi trabajo consiste en dar clases de catequesis, organizar e invitar más catequistas, formarles junto con los capellanes del colegio y supervisar los contenidos y programas de formación religiosa. Preparamos a los alumnos para la recepción de los sacramentos y también damos retiros. Es un trabajo hermoso, pues permite una evangelización y anuncio de la Palabra de Dios directos. Es una gozada. Al mismo tiempo, me ha exigido un esfuerzo para vivir mi condición de consagrada con todas sus implicaciones, pues tengo que estar buena parte del día en el colegio, y también tengo mi vida comunitaria». Viviana Limón subraya la importancia de este paso: «Al contratar a Emanuelle, contratan –por así decir–  todo un carisma, una pedagogía, un saber hacer. Ella ha hecho un gran trabajo de animación en el colegio, pues existía un trabajo bueno, más no orgánico. Ha puesto un sistema de acción social, de apostolado y de unidad entre las diversas personas que trabajan en el colegio».

Si bien Emanuelle continua desarrollando su trabajo en la pastoral del colegio, el equipo de consagradas que le ayudaba como catequistas ha decidido retirarse de ahí. Viviana nos explica los motivos: «Aunque en estos años de trabajo hemos tenido muchos logros (por ejemplo, varias mamás se interesaron por el apostolado Pure Fashion y lo llevan adelante, y el director administrativo del colegio, una vez que se retiró del colegio por jubilación, pasó a ser el presidente de la asociación que gestiona el Bambolino que tenemos en París, pues se sintió atraído por el carisma del Movimiento), fue por la falta de personal y el periodo de consolidación en que nos encontramos, que tuvimos que optar por dejar de trabajar en Stanislas como lo hacíamos antes».

Compartiendo el carisma

La comunidad de legionarios presentes en París, por su parte, ha dado un nuevo paso. Nos lo explica el padre Paul Habsburg, L.C., superior del centro de apostolado de París: «La Divina Providencia ha querido que una parte de nuestra comunidad sea recibida desde septiembre por el padre Antoine de Romanet en la casa parroquial de Notre Dame d´Auteuil. Estoy realmente conmovido por la caridad fraterna y la generosidad incondicional de este hombre de Iglesia. Él nos pidió participar en la pastoral y estar disponible para la pastoral sacramental y la catequesis».

Escuchar las necesidades de la
Gaëtane Auger impartiendo una meditación durante una peregrinación a Lourdes.
Gaëtane Auger impartiendo una meditación durante una peregrinación a Lourdes.
Iglesia significa en cierto modo la encarnación de nuestro carisma en la realidad concreta. ¿Cuáles son las implicaciones de esta escucha y de esta adaptación? El padre Paul nos dice que «El diálogo con los pastores de la Iglesia nos permite continuar la realización en la aplicación de nuestro carisma “aquí y ahora”. A través de las puertas que se abren, la Iglesia nos ayuda a comprender mejor lo que tenemos que aportar a la Iglesia. Personalmente creo que nuestro carisma cristocéntrico y nuestra fuerte vida de oración, aunado a la formación filosófica y teológica que recibimos, nos puede permitir ofrecer una catequesis que llegue a los cristianos “descristianizados” por basarse en una relación personal con Cristo; una catequesis que trata de alcanzar la vida cotidiana de las personas, de manera que hagan un compromiso real con Cristo y lleguen a ser apóstoles y testigos de Cristo en la Iglesia». A esto añade el padre Paul: «Hemos encontrado pastores de la Iglesia y verdaderos padres y amigos que nos cuidan y protegen. En este sentido, nos sentimos más dependientes, como hijos del Padre en la Iglesia. Esto nos permite experimentar vivamente la realidad de la Iglesia como madre».

Asimismo Viviana Limón asegura que «No se trata de diluir, ni adaptar a la fuerza, ni seleccionar elementos, sino tomar la totalidad del patrimonio espiritual y apostólico del Regnum Christi y plantarlo en la tierra de la Iglesia local: presentar el carisma con mucha claridad a los obispos, a los sacerdotes, a los directores de los colegios y preguntarles cómo lo ven, si les interesa, si puede funcionar, y luego escuchar qué sí o qué no. Hay veces que se puede adaptar y otras veces que no». El trabajo ha dado sus frutos, pues según observa Viviana «Lo que ellos valoran de nuestro carisma, y ellos mismos nos dicen, es que lo nuestro es saber traducir la fe a un lenguaje actual que se puede comprender  y el presentar a Cristo como Amigo, como Persona Viva, con la cual uno se puede comprometer. También aprecian del carisma el que no solamente se forme en la fe, sino que se invita a convertirse en apóstoles, a ser transmisores de la fe que reciben y que viven».

«También nos han hecho ver que muchas veces nos ha faltado apertura y diálogo por miedo a perder algo. Nos invitan a abrirnos y a reconocer nuestra identidad conociendo a otros movimientos y también a ver cómo se trabaja en otras instituciones de la Iglesia local. Yo soy mexicana. No estuve en NET, porque no existía, pero estuve en el ECYD, estudié en nuestros colegios, universidades y fui colaboradora. Uno puede caer en el error de creer que son los únicos caminos que hay para conocer el Regnum Christi. También trabajé en Suiza donde la Iglesia no ofrece ninguno de estos programas y  también resultaron muy fecundos, especialmente NET y la Escuela de Padres. Pero al llegar a aquí, al principio observas y conoces la realidad, te llegas a preguntar cuál es el motivo y la razón de ser del Movimiento en Francia. Pero cuando uno ve puertas que se abren y la fuerza del amor de Dios penetrando en los corazones de los franceses, es para descalzarse: estamos pisando terreno sagrado».

Los legionarios y miembros consagrados del Regnum Christi que desarrollan su apostolado en la localidad de París insertan su acción pastoral en la Arquidiócesis de París y en la diócesis de Nanterre.

El trabajo en la diócesis de Nanterre

Hoy por hoy, cinco consagradas trabajan en la secundaria del Colegio Dupanloup: tres a tiempo completo y dos como catequistas. Viviana Limón cuenta: «Entramos por recomendación de nuestro párroco, sacerdote oratoriano, quien era entonces el referente del colegio. Desde un inicio él comprendió el carisma del Regnum Christi. Dos consagradas empezaron como catequistas para tercero de secundaria. Al año siguiente, el equipo
Viviana Limón durante una charla en la capellanía del Colegio Dupanloup.
Viviana Limón durante una charla en la capellanía del Colegio Dupanloup.
directivo nos propuso la formación de los demás catequistas. Los resultados fueron positivos: encontraron a sacerdotes jóvenes, un trabajo con adolescentes que ofrecía una formación integral e integradora, la frescura de nuestra espiritualidad, la presencia de un Cristo vivo y amigo en la orientación de las catequesis. Los padres de familia, que al inicio eran un poco reticentes, empezaron a pedir más presencia. Al tercer año, propusimos abrir lo que aquí llaman una «Capellanía» en la que ofrecíamos los contenidos y formación propios del ECYD, pues vimos eran insuficientes las horas de catequesis para ayudar a los chicos a vivir su fe.

Al cuarto año de trabajo nos invitaron a formar parte del consejo directivo del colegio. Esto coincidió con el trabajo de reflexión sobre el ECYD realizado en España por el equipo de la Universidad Francisco de Vitoria que dirigen el padre José García Sentandreu, L.C., y Sonia González. Al ver cómo aplicábamos las intuiciones pedagógicas del ECYD en la catequesis, el colegio nos invitó a presentarlas a todos los catequistas para que ellos también pudieran ayudar a los adolescentes en el conocimiento y vivencia de la fe con la metodología del ECYD.

También propusimos al colegio la organización de una peregrinación a Roma… Inicialmente se armó un gran revuelo, por ser algo novedoso. Al final todo resultó muy bien: varios de los chicos que participaron en la peregrinación pidieron recibir el sacramento de la confirmación (solían pedirlo unos 40 cada año y el número pasó a 90). En este quinto año de trabajo, el colegio ha contratado a Sabine Laxague, consagrada, como encargada de la pastoral».

Lecciones de vida

Sabine Laxague observa que «el hecho de que buena parte de nuestro equipo de consagradas trabaja en este colegio nos ha ayudado a vivir el apostolado en comunidad: trabajamos juntas, oramos juntas, y eso enriquece mucho el trabajo». Gaëtane Auger, quien trabaja a tiempo completo en otro colegio de París, St Jean de Passy, comenta sobre el trabajo realizado tanto en Dupanloup como en St Jean: «Se ve mucho futuro, pues se va logrando una mejor comprensión del carisma. Es también curioso… muchas niñas ya van reconociendo nuestro estilo de vivir y predicar y se dicen entre ellas: “Tú tienes como catequista a una mamá o a una consagrada del Regnum Christi?”. Las personas mayores valoran cómo sabemos conectar con los jóvenes y cómo nuestra formación que va en línea con la Iglesia».

Sabine no oculta que también hay muchos desafíos: «Estamos metidas en el mundo laboral en donde hay luchas de puestos, lugares. Pero en medio de ese ambiente hay que llevar a Dios. También podríamos cuestionar la conveniencia de proponer la vida del ECYD, pues solamente contamos con 45 minutos a la semana para complementar la catequesis e impartir los contenidos propios del ECYD. Nos hemos organizado de la siguiente manera: el primer año, damos contenidos de catequesis y en los siguientes años vamos profundizando en la vida de oración y el apostolado, permeando todo con la mística del ECYD y el empuje apostólico de quien conoce su fe y quiere vivirla como apóstol». Gaëtane añade que es necesario y urgente «aportar una relación muy personal con Cristo. En muchos lugares se da mucho contenido intelectual. Pero esto no basta. Ante el anticlericalismo y la secularización presentes en Francia y muchos países de Europa, los católicos vamos tomando conciencia de que o hacemos algo o desaparecemos. Los jóvenes católicos suelen ser personas muy convencidas de su fe, pero se encuentran muy solos. Hay que crear núcleos, redes. Y eso es una aportación del ECYD, de la sección del Regnum Christi. El joven no se siente solo, encuentra pequeñas comunidades de fe».

Gaëtane comparte que su visión del Movimiento se ha enriquecido pues «ha aprendido mucho de la Iglesia local, su espiritualidad y su modo de trabajar. Como movimiento somos uno más en la Iglesia. No somos la respuesta. No somos el camino. Somos uno de los caminos y parte de la respuesta. Esto es una lección que nos debe llevar a sentirnos agradecidos del don que tenemos que aportar a la evangelización, sin esconderlo». Corroborando esto, Viviana Limón nos cuenta un hecho reciente: «Nos pasó el otro día, que organizamos una misa de acción de gracias por la mudanza de casa. Acudieron personas que nos conocían desde hacía poco tiempo por el trabajo en el colegio, y nos decían: “¡Qué frescura! ¿Qué hay aquí que no sabemos definir? Hay una frescura en la liturgia, en la predicación, en el trato…”. Hay que presentar el Movimiento tal y como es. Es enseñarlo con la certeza de que es Dios quien llama a todos a formar parte de algo más grande. Esto me ha permitido personalmente conocer una dimensión nueva del Movimiento. Se está abriendo y Dios nos mostrará cómo vivirla, cómo Él quiere desplegarla. Esto es esperanzador y apasionante».


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2012-11-13


 

 


 



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