Roma, 31 de diciembre de 2012. En su carta
del 9 de octubre el padre Álvaro Corcuera escribió a
los legionarios de Cristo y miembros del Regnum
Christi que había solicitado un período de descanso al Delegado Pontificio porque no contaba con la salud necesaria para
enfrentar de manera responsable las exigencias del gobierno general. Se
pensaba entonces que los problemas de salud eran consecuencia de
estos años especialmente marcados por situaciones difíciles, tensiones y sufrimientos.
El
padre Álvaro ha pasado los días de Navidad con la
comunidad de Cheshire, Estados Unidos. Tenía pensado visitar otras comunidades
de ese país, pero desde hace unas semanas ha venido
padeciendo fuertes dolores de cabeza que lo obligaron a cambiar
sus planes. El 30 de diciembre el padre fue ingresado
en un hospital de Hartford, Connecticut. Los médicos han descubierto
una masa anormal en su cerebro y están ahora evaluando
la situación para determinar con mayor certeza de qué se
trata y qué tipo de tratamiento se tendrá que seguir.
Posiblemente el padre tendrá que ser operado pronto.
Les pedimos oraciones
por la salud del padre y para que Dios conceda
las gracias de fortaleza que él, los médicos y quiénes
lo acompañan necesitan. El padre Álvaro está siendo acompañado por
los padres Kevin Meehan y Jeremy Lambert y también lo
visitan miembros de la comunidad de Cheshire. Sus hermanos y
demás familiares están también al tanto de esta situación.
En la medida en que los médicos vayan dando un
diagnóstico más preciso lo transmitiremos puntualmente.