Jacksonville | Roma 9 de enero de 2013.- El tumor
cerebral que le fue extirpado el pasado 4 de enero al
P. Álvaro Corcuera, director general de los legionarios del Cristo
y el Regnum Christi, ha resultado ser un glioma de
4º grado, por lo que será sometido durante seis semanas
a radiación y quimioterapia. Ha salido hoy del hospital y
comenzará el tratamiento dentro de unas dos semanas.
El P. Álvaro
Corcuera, LC, informó el pasado 9 de octubre a
los legionarios de Cristo y miembros del Regnum
Christi de que había solicitado un periodo de descanso al
Delegado Pontificio, Cardenal Velasio De Paolis, porque no contaba con
la salud necesaria para enfrentar de manera responsable las exigencias
del gobierno general.
Se pensaba entonces que los problemas de
salud eran consecuencia de estos años especialmente marcados por situaciones
difíciles, tensiones y sufrimientos, pero el 30 de diciembre le
fue descubierto un tumor en el cerebro al tener que
ser ingresado en el Hospital St. Francis (Hartford, Connecticut), debido
a unos fuertes dolores de cabeza. Después de algunos análisis,
los médicos decidieron que era necesario operar para extirparlo.
Fue
trasladado el 2 de enero a la Clínica Mayo, (Jacksonville,
Florida) para ser sometido el 3 de enero a una
intervención quirúrgica que duró entre cuatro y cinco horas. Se
logró extirpar todo el tumor, que estaba bien definido y
sin metástasis, pero se confirmó que era maligno. El 8
de enero, tras los análisis precisos, se diagnosticó que el
tumor era un glioma de 4º grado, por lo que
el P. Álvaro tendrá que someterse a radiación y quimioterapia.
El día de hoy ha salido del hospital. Tras un
breve período de recuperación, se iniciará el tratamiento que se
prevé durará unas seis semanas.
Durante los primeros días de postoperatorio,
se comprobó que el tumor no había dañado sus facultades
de modo permanente: reconocía a todas las personas, volvió a
caminar sin necesidad de apoyo y a conversar. Se detectaron
algunos daños en la vista que, según los médicos, se
irían corrigiendo paulatinamente. El P. Álvaro ha estado acompañado de
forma permanente por su hermano y sus hermanas, quienes se
desplazaron desde México hasta Jacksonville, y por dos sacerdotes legionarios
de Cristo (Jeremy Lambert y Kevin Meehan).
El P. Álvaro
Corcuera ha recibido las noticias con entereza y serenidad, uniéndose
a todos los enfermos, especialmente a los legionarios y miembros
del Regnum Christi que viven una situación delicada de salud,
ofreciendo con ellos sus dolores por la Iglesia, el Papa,
el Regnum Christi y la Legión. Agradece de corazón las
oraciones y las muestras de apoyo y cercanía.