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Hermanos y amigos que piden por sus hermanos y amigos
CIUDAD DEL VATICANO | REGNUM CHRISTI | NOTICIAS
Peregrinación de legionarios de Cristo y miembros del Regnum Christi, de Roma, a la basílica de san Pedro para pedir por los enfermos.

Misa por los enfermos
El vicario general, padre Sylvester Heereman, con el rector del Centro de Estudios Superiores, padre Guillermo Meade, y el superior de la sede de la dirección general, padre Joseph Burtka, L.L.C.C. presiden la misa.

El sábado 23 de febrero, las comunidades de legionarios de Cristo y los equipos de consagradas y consagrados del Regnum Christi, de Roma, se reunieron en la basílica de san Pedro para tener una misa en familia en el altar de la Cátedra de San Pedro y pedir por la salud del director general, P. Álvaro Corcuera, L.C., y los demás legionarios y miembros del Regnum Christi que padecen alguna enfermedad. «La oración por estos hermanos y hermanas nuestros es la intención primaria de esta misa y, al mismo tiempo, el Espíritu Santo nos invita a ir más allá: estamos aquí como hermanos y amigos que piden por sus hermanos y amigos; estamos aquí también como hijos de la Iglesia, como hijos del Papa, como miembros del Regnum Christi y de la Legión», señaló el vicario general, P. Sylvester Heereman, L.C. al iniciar la eucaristía.

«El P. Álvaro me pidió que esta misa no
Misa por los enfermos
Sofía Ureta, consagrada del Regnum Christi, durante una de las lecturas de la misa.
fuera sólo por él sino por todos los legionarios, miembros consagrados y miembros del Movimiento que sufren de enfermedades en el cuerpo o en el alma. Rezamos por todos a Dios y nos acercamos a este misterio del dolor y del sufrimiento con corazón cristiano, llenos de respeto ante algo que nos supera, también humanamente; llenos de compasión y llenos también de la fe de Aquel que ha querido llevar nuestras penas, que ha querido asumir nuestro sufrimiento hasta la cruz», dijo el P. Sylvester al iniciar la homilía.

El vicario general recordó que la misa es la mayor gracia que podemos recibir e invitó a valorar lo que significa vivirla en familia: «Que la misa de hoy sea un recordatorio de que todo es gracia, todo lo que sucede es gracia. Todo lo que sucede al final conviene. Ahí está nuestra fe. Pidamos la gracia de vivir la vida con creciente
Misa por los enfermos.
Carlos Abad, consagrado del Regnum Christi durante una de las lecturas de la misa.
espíritu filial, con abandono en las manos de Dios providente. Las circunstancias, lejos de distraernos o abrumarnos, son los dedos de la mano de Dios que vienen a moldearnos […] Todo lo que sucede en nuestra vida Él quiere convertirlo en gracia y misión. […] Todo lo que sucede es oportunidad de dejarlo todo en Él, colaborar con Él». Y agregó: «Vivimos estos momentos juntos, como familia, como institución, como Iglesia: compartimos las cruces, las gracias y la misión que el momento histórico comporta. Pero al mismo tiempo es verdad que la historia de Dios con cada alma, con cada uno de nosotros es único. Al final a Dios le interesa en primer lugar mi alma, mi camino, para luego conmigo ir a abrazar el mundo  […] Estos momentos son momentos personales de nuestra vida con Jesucristo».

La visita en familia fue vivida como una peregrinación pasando por cuatro estaciones, la primera
Misa por los enfermos.
Al terminar la concelebración eucarística, los legionarios y miembros consagrados rezaron el Credo ante la tumba de san Pedro.
de las cuales es la fuente y el culmen de toda vida cristiana: la Eucaristía. Al finalizar la concelebración eucarística los sacerdotes pasaron en procesión, seguidos por los hermanos legionarios y los miembros consagrados, a la tumba de San Pedro en donde cantaron el Credo. Después se avanzó a la tercera estación: la capilla de San Sebastián, en donde se encuentra el altar del Beato Juan Pablo II. Ahí se pidió de manera especial la intercesión del Papa para alcanzar la salud para los legionarios y miembros del Movimiento que están enfermos. Finalmente todos hicieron la visita sabatina ante la imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro. Al terminar la visita, los sacerdotes regresaron a la sacristía.


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2013-03-11


 

 


 



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