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Un signo de madurez y solidez institucional
ITALIA | NOTICIAS
La Santa Sede aprueba los estatutos definitivos del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum

Fachada principal del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum
Fachada principal del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum.

Con un decreto del 6 de agosto de 2012, la Santa Sede aprobó de manera definitiva, por medio de la Congregación para la Educación Católica, los estatutos del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. El decreto de aprobación llega en la víspera del XX aniversario de la fundación del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. A continuación ofrecemos una entrevista al Rector de esta casa de estudios, P. Pedro Barrajón, L.C. 

- ¿Cuál es el itinerario que ha seguido esta aprobación: quién la presenta, quién la aprueba, hace cuánto que se presentó y cuál el significado que tiene para la vida del Ateneo?

-- El Ateneo tuvo la primera aprobación el 15 de septiembre de 1993 por parte de la Congregación para la Educación Católica, con la anuencia última del Papa Juan Pablo II. Es el último Ateneo Pontificio erigido en Roma (el anterior había sido la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, del Opus Dei, algunos años antes).

El íter de aprobación de nuestro Ateneo es laborioso, en el sentido de que hay que demostrar su necesidad, que hay un cuerpo de profesores suficientemente preparado, que tendrá alumnado, etc. Cuando se aprobó el Ateneo la Santa Sede creyó que la Legión, a quien se le confiaba, estaba preparada para llevar a cabo esta importante misión porque, obviamente, no se concede la aprobación de un Ateneo Pontificio «por las buenas», pues es una gran responsabilidad que tiene la congregación o la institución que lo apoya.


Cinco años después, en el mes de junio de 1998, se dio la aprobación del título. Nació como Ateneo Regina Apostolorum y cinco años después se le concedió el título de «Pontificio». El título es una ulterior corroboración del lazo que une al Ateneo con el Santo Padre. El título «Pontificio» es un título honorífico que, desde un punto de vista académico, no comporta nuevas exigencias ni nuevos derechos, por decirlo así; pero da prestigio a la institución que lo lleva y por eso el Papa Juan Pablo II quiso darlo al Ateneo en 1998.


Cuando surgió el Ateneo surgió aprobado «ad tempus», «por un tiempo» (así surgen todos los Ateneos porque luego la Iglesia tiene que corroborar la validez de esta propuesta formativa). En el año 2011 vino la erección o
El padre Pedro Barrajón durante la entrevista  concedida a LaRed en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum.
El padre Pedro Barrajón durante la entrevista concedida a LaRed en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum.
aprobación definitiva del Ateneo pero no de los estatutos. Los estatutos, como es el íter normal en la educación católica, son aprobados por diversos periodos. Los estatutos son la espina dorsal de una institución y tienen un periodo de rodaje importante por lo cual se suceden diversas aprobaciones hasta que llega la definitiva.

En el año 2011 había concluido las diversas aprobaciones temporales del Ateneo y nosotros, dado que había diversos factores, entre ellos el «Proceso de Bolonia» y los diversos cambios que esto comportaba dentro de la educación católica (la reforma de los estudios filosóficos que se estaba llevando a cabo y también un proceso interno de reflexión sobre los mismo estatutos), el Gran Canciller, el padre Álvaro Corcuera, L.C., pidió a la Congregación para la Educación Católica, a propuesta del Ateneo, una prórroga que se concedió sucesivamente por un periodo de dos semestres, prácticamente un año, hasta julio de 2012, en el que nosotros deberíamos presentar una propuesta con los estatutos, con la posibilidad de hacer cambios.

Durante 2012 se trabajó en los nuevos estatutos que fueron presentados a la Congregación para la Educación Católica quien los aprobó de modo definitivo con un decreto del 6 de agosto de 2012.


Este es el estado de los estatutos que ahora se ofrecen a la comunidad académica del Ateneo que gozará de un punto de referencia muy sólida para poder ser gobernada con eficacia y prudencia, en ellos se conjuga lo que dice la Sapientia Christiana sobre el gobierno de las personas que tienen una misión sobre otros en el Ateneo: desde el Gran Canciller hasta el rector, decanos, directores de institutos y centros, etc., que se conjuga esta autoridad personal con la autoridad colegial, dado que cada nivel tiene sus respectivos consejos y cada consejo tiene la posibilidad de intervenir con el voto consultivo o deliberativo sobre los diversos asuntos.

- Si se puede hablar así, ¿qué novedades presenta esta versión de los estatutos y, de manera práctica, cómo inciden en la vida tanto del personal docente como de la comunidad de estudiantes?

-- Las grandes novedades de los estatutos están, sobre todo, en la forma del gobierno y en los profesores. En el gobierno se ha introducido el consejo directivo
Vista parcial del hall del Ateneo.
Vista parcial del hall del Ateneo.
que refuerza la figura del rector y también la figura colegial con los decanos que antes no tenían una inserción en la vida de todo el Ateneo; prácticamente cada decano tenía una actividad como decano y nada más. Ahora, de algún modo, tienen una responsabilidad más colegial de todo el Ateneo mediante el consejo directivo. En tercer lugar el senado académico, que es esta participación de los diversos sectores del Ateneo, desde los empleados hasta los estudiantes y directivos. Se ha hecho más informativo y menos decisivo porque vimos que era muy difícil en un ámbito tan grande tomar decisiones importantes; se trata, entonces, de un órgano donde todos pueden participar pero muchas de las decisiones importantes pasan del senado al consejo directivo. Obviamente el consejo directivo tiene la obligación de escuchar el parecer del senado.

En el ámbito de los profesores se ha aclarado más la diferente clasificación: los profesores estables del Ateneo permanecen como antes en tres categorías (agregados, extraordinarios y ordinarios). Se ha introducido una nueva figura que es la de los «profesores encargados»: profesores que van como ascendiendo según se van integrando en la vida del Ateneo, aunque todavía no son estables.

Se ha introducido también una nueva comisión, la comisión administrativa. Es una comisión que ayuda a la administración del Ateneo a tener mejores controles del presupuesto, a dar sugerencias para la gestión administrativa o para la recaudación de fondos del Ateneo. Es una novedad que antes tampoco existía.

¿Cómo se verá esto reflejado en la vida diaria ordinaria? De un modo inmediato quizá no se ve. Estos cambios se van viendo a la larga. Pero yo creo que se va a reforzar el sentido de comunidad académica, los profesores van a sentirse más parte de la facultad a la que pertenecen, y por tanto al Ateneo; va a haber una mayor corresponsabilidad en las decisiones; va a haber –y esto es lo que interesa a una institución eclesiástica superior– una mayor calidad de la enseñanza, que no significa una mayor calidad meramente de tipo científico, sino que respeta la especificidad del Ateneo y es una enseñanza que sea más profunda en su comprensión de la Revelación del misterio cristiano, en su diálogo con el mundo y su apertura a las diversas realidades de nivel universal y local.

- Usted habló de la aprobación de los estatutos como una confirmación del proceso de madurez del Ateneo y también ha hecho referencia al tema de la calidad de la enseñanza. Se sabe que el Ateneo ha tenido también un proceso de autoevaluación que quizá sea un reflejo de esa madurez y de esa tendencia a una mejora constante en la calidad…

Este tema de la autoevaluación es independiente del tema de los estatutos pero nos ha servido mucho para mejorarlos y comprender mejor la situación del Ateneo en su globalidad: en el campo académico, de gestión, de comunicacional y de prestación de servicios al exterior. Deriva, sobre todo, de la adhesión de la Santa Sede al así llamado «Proceso de Bolonia» que es un acuerdo entre las universidades europeas a nivel intergubernamental e interuniversitario. Es decir, los gobiernos han hecho un acuerdo pero también las universidades, y quiere facilitar la movilidad de estudiantes y profesores, quiere facilitar el reconocimiento de los títulos de las diversas universidades, aunque no es automático, y
Vista parcial de un aula del Ateneo Pontificio Regina  Apostolorum
Vista parcial de un aula del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum
el intercambiar cultura e información en el ámbito europeo.

Este proceso surgió hace varios años y fue ratificado por los ministros de educación y de exteriores de varios países europeos en Berlín y luego en Lisboa. La Santa Sede se adhirió también a este proceso. Adherirse al proceso implicaba que la Santa Sede tenía que acoplarse a ciertos parámetros que exigía el «Proceso de Bolonia», por ejemplo la división de los estudios en tres grandes sectores: el bachillerato, maestría y doctorado. Esto no fue difícil dado que realmente la Santa Sede ya tenía esto pues lo introdujo desde hace siglos en la división de los estudios universitarios.


Había otros factores en los que insistía mucho el «Proceso de Bolonia» y era la calidad de la enseñanza, la calidad de la organización, en otras palabras, la excelencia académica. Para ello había que comprobar cómo estaba el nivel de calidad de enseñanza en cada institución. Y para comprobar eso se hizo una especie de examen de conciencia institucional, en pocas palabras una radiografía de cómo estaba la institución en diversos sectores. Eso lo tenía que hacer cada institución por sí misma. Tiene que presentar un documento a una organización creada por la Santa Sede cuya sigla es AVEPRO y, una vez presentada a esta agencia de calidad de la Santa Sede, esta agencia envía unos representantes suyos al Ateneo.


En el Ateneo llevamos dos años haciendo esto. El análisis es una radiografía en base al estudio de dos años realizado por las comisiones que, a su vez, han consultado a los diferentes componentes de la vida del Ateneo. Habiendo entregado este reporte, estamos esperando que la Santa Sede nos diga cuándo vienen los delegados suyos para hacer la valoración externas.

Esto nos ha servido mucho para conocer la realidad del Ateneo: conocer los puntos de fuerza, los puntos de debilidad, las oportunidades que también existen y como este trabajo se hizo contemporáneamente al de los estatutos, fue un reforzarse uno al otro, algo providencial pues conociendo los detalles de la autoevaluación, en los estatutos podíamos insistir en algún aspecto que pudiera estar descuidado.

- En algunos momentos de sus respuestas ha salido el tema de la calidad de la enseñanza. El Ateneo tiene la particularidad de contar con alumnos venidos de diferentes partes del mundo y que, en su mayoría se prepararan para ser sacerdotes o ya lo son. La enseñanza que se da es, en cierta manera, formación para la misión. Esto, ¿cómo queda reflejado en los estatutos o qué mejoras han salido como puntos rojos en la autoevaluación para dar un mayor énfasis en esta relación entre calidad de la enseñanza y formación para la misión?

-- El segundo punto no lo puedo responder en cuanto que todavía no estamos publicando resultados
El padre Rafael Pascual, decano de la facultad de filosofía, durante una de las clases a los alumnos de nuevo ingreso.
El padre Rafael Pascual, decano de la facultad de filosofía, durante una de las clases a los alumnos de nuevo ingreso.
de la relación. Hasta que los delegados no den su valoración se pide reserva en la publicación de los datos.
Sí puedo decir que en los estatutos, en la parte que habla de la misión, se dice que forma sacerdotes y religiosos para la misión evangelizadora. Los elementos de la pregunta están en el objetivo del Ateneo recogido en los estatutos.

En la parte operativo-práctica ya no aparece porque en el funcionamiento del Ateneo da lo mismo que sea un sacerdote o un laico el que lleve adelante este funcionamiento. Obviamente el Ateneo no está reducido a formar sacerdotes y religiosos, está también encaminado a la formación de laicos que sean operadores de pastoral y difusores de la fe en el mundo entero. Dentro de la misión y de la visión está incluida especialmente la formación de sacerdotes. Esto se refleja, sobre todo, en los diversos programas de las facultades dando un énfasis en contenidos que un sacerdote tiene que tener en su formación académica, y no sólo.

- En una carta reciente que usted dirigió a la comunidad académica y docente del Ateneo les hablaba también de los institutos que han nacido a lo largo de estos años de existencia del Ateneo mismo. El Ateneo Pontificio Regina Apostolorum fue la primera institución universitaria en contar con una facultad de bioética a nivel mundial… ¿Para cuándo una cuarta facultad o cuánto y qué debemos esperar para el reconocimiento específico como «universidad» del Ateneo, si ya hay un nivel de confianza reconocido con la aprobación de los estatutos? Y, por último, ¿qué festejos están previstos para este XX aniversario?

Parto de este último hecho: agradecemos a Dios por el XX aniversario de la vida del Ateneo haciendo memoria de los dones que Dios nos ha dado en el pasado, tratando de ver la situación presente y aceptar los desafíos del futuro.

Tenemos previsto un evento importante: un congreso para el mes de mayo de 2013. En ese congreso el Ateneo quiere volver la mirada a esa visión eclesial evangelizadora que tiene. Dado que por disposición de la Santa Sede es la Legión de Cristo quien gobierna el Ateneo (a través de los órganos correspondientes y aprobados por la Iglesia) y que tiene al
Vista aérea del Ateneo con el Centro de Estudios Superiores al fondo. Imagen de archivo.
Vista aérea del Ateneo con el Centro de Estudios Superiores al fondo. Imagen de archivo.
Regnum Christi unido a ella, como Movimiento apostólico, y dado que estamos celebrando el Año de la fe y se celebra el Sínodo sobre la Nueva Evangelización, hemos querido reflexionar de modo institucional, pero también invitando a otros Movimientos y representantes del Regnum Christi, para tratar de comprender cuál la misión y la vocación de las nuevas comunidades eclesiales y movimientos apostólicos en la formación y difusión de la fe. Ese será el gran evento de este año en torno al XX aniversario del Ateneo que culminará, sin embargo, con un momento más formal con la inauguración del año académico del mes de octubre de 2013 pues, formalmente, los veinte años son el 15 de septiembre de 2013. Pero como año académico el evento más importante será el congreso. Va a haber también otros congresos de teología, filosofía y bioética donde se pondrá en evidencia este hecho conmemorativo.


Sobre el crecimiento del Ateneo al que se alude en la pregunta, es verdad que se ha tenido, sobre todo, a través de institutos. Ya desde antes del año 2000, con la Pastores Dabo Vobis, se  inició el Instituto Sacerdos para la formación permanente de los sacerdotes. A partir de varias intervenciones de Juan Pablo II, la Carta Apostólica Mulieris Dignitatem, y también la participación de la Santa Sede en la Conferencia Mundial de Pekín, hubo un gran interés en el Ateneo (con la participación de varias consagradas del Regnum Christi) de hacer un Instituto de Estudios Superiores Sobre la Mujer y que fue el segundo instituto que tuvo el Ateneo.

Con la creación de la facultad de bioética, que fue la primera en el mundo, sea a nivel civil que eclesiástico, y que puso a la Iglesia en la frontera de esta nueva disciplina que toca tanto el tema de la dignidad del ser humano, de la vida humana, se creo un nuevo instituto, el Instituto de Bioética y Derechos del Hombre, que está ligada a la cátedra UNESCO sobre bioética. Para apoyar la operatividad de esta cátedra se fundó dentro de la facultad de bioética este instituto sobre bioética y derechos del hombre donde se enfatiza uno de los aspectos más importantes de la bioética como
El Ateneo visto desde la gruta de la Virgen
El Ateneo visto desde la gruta de la Virgen
lo es el derecho.

Para responder a un gran desafío como lo es la doctrina social de la Iglesia y, sobre todo, a muchas solicitudes de laicos italianos comprometidos en el ámbito de la economía, incluso de la política y de la vida social, y teniendo en cuenta que la Legión tiene un instituto que se llama «Fidelis International», que compartía esta misma preocupación sobre la aplicabilidad de la doctrina social de la Iglesia, se creo un nuevo instituto, el Instituto de Ética Social Aplicada Fidelis. En el instituto se estudia tanto la teoría de la doctrina social de la Iglesia como, sobre todo, su aplicabilidad: cómo se confronta la doctrina social con la realidad social en un ámbito regional, nacional, internacional. El director de este instituto es el padre Michael Ryan, L.C.

En vista de un programa que tuvo mucho éxito y en el que la Iglesia está invirtiendo mucho de su interés, hace diez años se creo un máster en ciencia y fe en el que yo mismo me involucré, con el padre Rafael Pascual, L.C. (aunque yo luego me separé por la mayor competencia del padre Rafael y también porque me fui por el ámbito teológico). La experiencia del máster fue muy buena y se creyó que después de la experiencia de esos diez años se podía crear un instituto, respaldado por la experiencia del máster, y enriquecido por otros medios como el diplomado en la Sábana Santa, Othonia, y los grupos de estudio en neurobioética que están dentro de este instituto que dirige el padre Rafael Pascual, L.C.

Posteriormente, a propuesta de un grupo de laicos fascinados por la figura de Juan Pablo II, y creyendo que era muy oportuno investigar más todavía en su espiritualidad y en su doctrina, se creo hace dos años el Instituto de Estudios Juan Pablo II cuya finalidad es, precisamente, profundizar en la herencia teológica, filosófica, espiritual y cultura de este gran Papa.

Llegamos entonces a la pregunta sobre la cuarta facultad y el título de universidad correspondiente. Una premisa: a través de la praxis –jurídicamente no hay algo escrito– la Santa Sede ha determinado que el título de universidad se requiere cuatro facultades. En teoría, tres de esas cuatros facultades deben ser de
Algunos estudiantes en conversación por los jardines del Ateneo.
Algunos estudiantes en conversación por los jardines del Ateneo.
ciencias sagradas, o unidas a ellas: filosofía, teología y derecho canónico. Nuestro Ateneo no puede abrir derecho canónico simplemente porque en Roma ya hay siete facultades de derecho canónico, algunas de ellas con muy poco alumnado, y no sería lógico que se abriera una más. Por eso abrimos la de bioética y hemos hecho varios estudios y ensayos de abrir una cuarta facultad… En este momento no es una prioridad, aunque en su momento lo fue, porque hemos visto que debe surgir de la base, de lo que hemos hecho. Es muy difícil hacer algo pensado en el escritorio.

Seguramente que la cuarta facultad irá en una de las ramas de los institutos actuales que se convertirá en instituto ad insta facultatis (dar el grado de licencia y doctorado y luego, si la Santa Sede lo aprueba, pasarlo a facultad). Por tanto, yo veo el ámbito de la mujer, el ámbito de la doctrina social y el ámbito de ciencia y fe. Se había pensado hace tiempo en el ámbito de la comunicación, que también es muy interesante. Haciendo un análisis de lo que se ofrece en este campo en Roma se aconsejó que se hiciera un máster, como de hecho se ofrece ya actualmente, pero que por ahora incluso desde un punto de vista operativo-práctico, de marketing y sostenibilidad económica, no es tan fácil crearlo. Es un campo de interés del Ateneo, de la Legión y de la Iglesia (comunicación y nueva evangelización sería el ámbito preciso) que no corresponde a lo que tenemos ahora como institutos pero que está presente y latente en diversos sectores de la vida del Ateneo y de las preocupaciones de la Legión y de la Iglesia.

Por tanto, será uno de estos ámbitos. Por lo pronto la estrategia es madurar lo que ya tenemos y si vemos que puede surgir la facultad surgirá pero no como algo impuesto desde un pensamiento a priori, pues sería muy peligroso desde un punto de vista de éxito y también económico que debe tenerse en cuenta. Crear una nueva facultad implica un estudio de sostenibilidad económica. Entonces, la respuesta es que se está pensando y la estrategia actual es que debemos dejar que crezcan estas semillas que hemos sembrado y ver cuál de ellas se prepara para ser facultad.



FECHA DE PUBLICACIÓN: 2012-10-29


 

 


 



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