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| Ioannes Paulus PP. I | |
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El 4 de octubre de 1978, día del funeral del
Papa Juan Pablo I, el cronista del diario de la
comunidad legionaria de Roma escribe:
«A través de diversos medios de
comunicación seguimos los acontecimientos de su corto ministerio y de
su improvisada muerte. […] Nuestro Padre nos hizo leer en
público el discurso del Papa al clero romano […] Veíamos
en el Papa al Vicario de Cristo, por ello nos
dolió su muerte…».
El 26 de agosto de 1978 incontables sacerdotes
en la Iglesia celebraban la misa del Espíritu Santo para
que Dios concediera a la Iglesia un santo Papa. Ese
día se dio la elección del Papa Albino Luciani y
los legionarios de Roma corrieron a recibir en la Plaza
San Pedro la bendición urbi et orbi.
El Pontificado del Papa
Luciani duró tan sólo un mes, del 26 de agosto
al 28 de septiembre de 1978. Fue, sin embargo, un
pontificado fecundo como testimonio luminoso de la presencia de Dios.
Impresionó mucho su humildad de corazón y su sencillez, expresada
en su sonrisa abierta, que conquistó a todo el mundo.