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| Benedictus XVI | |
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Presentamos algunos extractos de la carta que el P. Álvaro
Corcuera, L.C., director general, escribió en el año 2005 a
todos los miembros del Regnum Christi con motivo del inicio
del mes de mayo. En estos párrafos el padre Corcuera
invitaba a orar por el nuevo Papa Benedicto XVI, y
agradecía a Dios este don a su Iglesia así como
al mismo Santo Padre las muestras de cariño y benevolencia
que desde hace años, siendo todavía "el cardenal Ratzinger", había
venido brindando a la Legión y al Regnum Christi:
«Yo
quisiera invitarles, queridos miembros del Regnum Christi, a que de
un modo especial en este mes de mayo, agradeciéramos a
María los innumerables dones concedidos al mundo y a la
Iglesia a través de la persona y la palabra de
Juan Pablo II y que no dejáramos ni un solo
día de pedirle a Ella su intercesión y ayuda por
el ministerio del Papa Benedicto XVI.
En estos
primeros días de su servicio a la Iglesia como obispo
de Roma y Pastor universal, él nos ha pedido con
insistencia oraciones para que Dios le ayude a llevar a
cabo su trascendental misión. No podemos dejar de oír esta
petición de quien es para nosotros el Vicario de Jesucristo
en la tierra, el Sucesor de Pedro, sobre todo en
estos momentos iniciales de su Pontificado, en los que los
enemigos de la Iglesia redoblan sus ataques tratando de desprestigiar,
por diversos modos, la persona del Santo Padre.
Si
es costumbre propia del Movimiento orar por el Papa para
sostener su ministerio, nosotros no podemos olvidar otros motivos que,
desde un punto de vista humano, nos presentan una gran
deuda de gratitud con el Papa Benedicto XVI.
¿Cómo no agradecer las innumerables muestras de cariño y de
benevolencia que no ha dejado de prodigar constantemente en estos
últimos años? ¡En cuántas ocasiones ha visitado nuestro Centro de
Estudios Superiores y nuestro Ateneo en Roma para compartir con
nosotros sus experiencias como hombre de fe, teólogo, pastor de
la Iglesia, colaborador estrecho y en primera fila del Santo
Padre!
¡Cómo no agradecer esas jornadas enteras de
estudio que ha querido dedicar a los profesores y alumnos
de nuestro Ateneo Pontificio en Roma, a los Padres y
Hermanos de nuestra comunidad, a pesar de tener él una
agenda tan cargada de trabajo!
Fueron también numerosos los
encuentros con diversos grupos del Regnum Christi, que lo encontraban
en su lugar de trabajo en el Vaticano y a
quienes siempre dedicaba unas palabras de ánimo para cumplir con
mayor celo y santidad su misión apostólica. Muchos son los
testimonios de Legionarios y de miembros del Regnum Christi a
quienes ha recibido personalmente por diversos motivos o a quienes
reconocía cuando él iba o volvía de su trabajo a
su residencia y con quienes se detenía a conversar amigablemente
con toda sencillez y espontaneidad.
En todas estas ocasiones
no sólo se ha mostrado con nosotros como el autorizado
Maestro de la fe, sino como un verdadero Padre que
con gran delicadeza, finura y humildad quería dedicar tiempo a
convivir con sus hijos.
Personalmente llevo grabado en
mi corazón las numerosas ocasiones en que he tenido la
gracia de encontrarle y convivir con él en un clima
de amistad, de afecto y de confianza. El Movimiento siempre
ha contado con el apoyo de quien en la tierra
es el Vicario de Jesucristo y ahora, con el nuevo
Papa que la providencia ha escogido para la presente hora
de la historia, comprobamos una vez más cómo tenemos en
el Sucesor de Pedro no sólo un faro de verdad
y de luz, que ilumina nuestro caminar por el mundo,
sino también el Padre afectuoso que nos confirma en la
fe y nos guía, como buen Pastor, por los senderos
de la voluntad de Dios» (P. Álvaro Corcuera, L.C., Carta
del 1 de mayo de 2005 a todos los miembros
del Regnum Christi).