¡Venga tu Reino!
Roma. 15 de febrero de 2013
Beatísimo Padre,
Los Legionarios de Cristo y los miembros del Movimiento
Regnum Christi queremos presentarle nuestra profunda gratitud por el acompañamiento
paternal y solícito que ha dado a nuestra familia carismática
durante su pontificado. Gracias por la mano firme y bondadosa
con la que nos ha guiado para avanzar llenos de
esperanza por el camino de purificación y renovación que estamos
recorriendo. Su renuncia nos ha causado por un lado tristeza,
considerando todo lo que Ud. ha hecho por nosotros y
como nos ha guiado personalmente y a través de su
Delegado. Pero, también, nos llena de admiración y orgullo filial
constatar una vez más su gran amor a la Iglesia,
su confianza en Dios y su profunda humildad.
Este miércoles de
ceniza, los legionarios de Cristo y los miembros consagrados del
Regnum Christi hemos querido acompañarle en la audiencia general y
en la misa de imposición de las cenizas para mostrarle
nuestro afecto y nuestra adhesión incondicional al Sucesor de Pedro.
Nos gustaría que supiera que hoy, y en la nueva
etapa de su servicio a la Iglesia que iniciará al
terminar su pontificado, cuenta siempre con nuestra oración y con
un lugar especial en nuestros corazones.
Le pedimos, humildemente, su
bendición. ¡Gracias, Santo Padre, por su magisterio en palabras y
obras, por su testimonio de entrega a Cristo y a
la Iglesia!
Sylvester Heereman LC
*(Traducción del original en alemán)