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| Cardenal Velasio De Paolis . | |
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El Cardenal Velasio de Paolis, Delegado Pontificio para la Legión
de Cristo y el Regnum Christi, ha escrito una carta
en la que hace un recuento del proceso de renovación
de la Legión y de la vida consagrada en el
Regnum Christi y en el que se ha de involucrar
toda la realidad del Movimiento. Subraya la “misión común” y
“la misma finalidad y espiritualidad” de los sacerdotes legionarios, los
miembros consagrados y los miembros de primer y segundo grados,
que participan de un mismo carisma, cada uno según la
propia vocación. Recomienda un período de reflexión en común que
desemboque en una “norma fundamental” o “regla” común a todo
el cuerpo del Regnum Christi.
Ofrecemos aquí el texto
de la carta:
***
(TRADUCCIÓN DEL ORIGINAL
ITALIANO)
A los miembros del Movimiento Regnum Christi y a los
miembros de la Congregación de los Legionarios.
Queridos hermanos y hermanas
en el Señor,
Con el nombramiento de Delegado Pontificio de la
Congregación de los Legionarios de Cristo en julio de 2010,
me he dedicado, con la ayuda de mis consejeros, precisamente
a la Legión y a sus varios problemas, poniendo en
marcha de manera particular el encargo principal que me confió
el Santo Padre, a saber, la revisión de las Constituciones
como momento relevante del camino de renovación de la misma
Congregación. Durante este recorrido han surgido otros problemas que han
sido afrontados en la medida en que se han ido
presentando.
Después de la visita apostólica realizada por Su Excelencia Mons.
Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid, España, he dedicado, siempre junto
con mis consejeros, el tiempo y la atención particularmente a
las personas consagradas que constituyen el tercer grado del Movimiento
Regnum Christi. Ha sido un sector, particularmente la rama femenina,
que nos ha exigido una atención que podríamos considerar relevante
y nos ha distraído, quizás no poco, de los problemas
de la misma Legión. Ha sido un camino fatigoso y
complejo, que ha tenido también sus momentos de laceración. Hoy
podemos mirar las cosas con mayor serenidad. Evidentemente el trabajo
no está concluido. Pero ha puesto ya algunas buenas premisas
que nos permiten mirar al futuro con confianza. El Señor
que nos ha acompañado y nos ha hecho superar momentos
difíciles no dejará de estar cerca de nosotros en las
etapas sucesivas. De momento ha sido preparado un Reglamento provisional
para las personas consagradas de las ramas masculina y femenina.
Después de una amplia consulta se han nombrado las personas
para el gobierno interno de las mismas personas consagradas. Después
de una larga fase iluminativa, para la reflexión y verificación
de la vocación en el Regnum Christi, que ha sido
muy positiva por el compromiso de todas las personas consagradas,
se está trabajando en la recolección de las conclusiones que
brotan de la misma fase iluminativa y de este modo
empezar la revisión del Estatuto que rige a las personas
consagradas en el Regnum Christi. Para ayudar a las personas
consagradas en su camino, me ha parecido oportuno confiar la
responsabilidad de guiar el grupo masculino al P. Gianfranco Ghirlanda
y el grupo femenino al P. Agostino Montan.
Durante este trabajo,
nos hemos dado cuenta de otra bella realidad de gran
relevancia y significado, la realidad del primer y segundo grados
del Regnum Christi, a la cual se había prestado hasta
este momento poca e insuficiente atención. Las visitas a México,
España, Brasil y Chile, así como a Italia hechas por
mí y mis consejeros nos han hecho constatar con nuestros
ojos esta bella realidad, abierta a la esperanza.
Así, finalmente, los
hechos mismos nos han llevado a confrontarnos con la realidad
completa, comprometida en el anuncio y en el apostolado del
Regnum Christi: la Congregación de los Legionarios, el Movimiento Regnum
Christi con su componente laical y con su componente de
consagrados (rama femenina y rama masculina). Se trata evidentemente de
realidades emparentadas en el mismo compromiso apostólico y en la
espiritualidad; se trata de realidades que participan de un mismo
carisma vivido por cada grupo según una identidad propia: la
identidad laical fundada en el bautismo, la identidad de personas
consagradas que viven de manera asociativa los consejos evangélicos en
el mundo y la de sacerdotes religiosos.
En el camino que
estamos recorriendo, cada grupo está avanzando por su propia vía,
con miras a una identidad más clara y más precisa.
Los Legionarios están comprometidos en la revisión de las Constituciones,
como instituto de sacerdotes y religiosos; las consagradas y los
consagrados, aceptado y realizado, al menos en parte, el principio
de una autonomía propia, se preparan para revisar el propio
Estatuto de asociación de fieles consagrados en el Regnum Christi.
Al mismo tiempo, en diversos territorios se han organizado algunas
actividades similares entre los miembros de primer y segundo grado
para reflexionar sobre la misión y el espíritu del Movimiento.
De hecho, también los laicos de primer y segundo grado
sienten la necesidad de revisar el propio estatuto o de
reformularlo en modo más preciso y actualizado. Pero se trata
de realidades que están llamadas a colaborar juntas, en cuanto
que participan de un mismo carisma común. Mientras cada grupo
está realizando el camino de la propia identidad, parece imponerse
también la exigencia de formular una plataforma común sobre el
carisma y algunas normas que regulen las relaciones recíprocas en
la vida de la Iglesia y en el apostolado según
la identidad propia de cada grupo. Ha resultado evidente que
se trata un argumento importante que debe ser profundizado por
todas las partes interesadas bajo la guía del Delegado Pontificio
y de sus consejeros. Es más, nos hemos dado cuenta
de que el tema se presenta en el momento justo
del camino que cada grupo está ya recorriendo.
En particular, la
relación general de la Comisión Central de los Legionarios para
la revisión de las Constituciones menciona, entre otras cosas, que
algunas comunidades y territorios desean continuar la profundización de los
contenidos del primer tema de reflexión, relativo a la naturaleza
y fin de la Congregación, a su “carisma”. La misma
Comisión Central, además, ha elaborado ya las líneas guía para
la reflexión sobre los temas del año 2012 y se
están enviando a las comunidades legionarias. En estos últimos dos
meses esta Comisión ha buscado identificar el modo más idóneo
para afrontar la reflexión sobre la cuarta y quinta partes
del texto constitucional que trata del gobierno y la administración
de la Congregación. Por diversos motivos de tipo histórico y
canónico, el texto actual hace referencia exclusivamente a la Congregación
religiosa. Se ha tomado conciencia de que no es posible
pensar de modo apropiado y completo sobre el gobierno, sobre
el apostolado y sobre la administración de la Legión de
Cristo sin tener presente también la realidad más amplia del
Regnum Christi. Como, por otra parte, tampoco es posible pensar
la realidad del Regnum Christi sin referencia a la Legión.
Este hecho es evidente considerando el apostolado y la administración
de las obras y de las iniciativas apostólicas.
Por tanto, se
creyó oportuno tratar específicamente el tema en una reunión convocada
para este propósito en la cual participasen también el director
general de la Legión con sus consejeros y los responsables
recién nombrados de los consagrados y las consagradas, presidiendo el
Delegado Pontificio y con la presencia de sus consejeros en
Roma. La reunión tuvo lugar el 19 de junio. Acerca
del argumento principal se dio una amplia convergencia.
Analizando los resultados
de las reflexiones comunitarias sobre las Constituciones, apareció con claridad
que la casi totalidad de los Legionarios de Cristo reconoce
y aprecia la profunda unidad que existe entre la Congregación
y el Movimiento Regnum Christi. Consideran, de hecho, que se
trata de una misma realidad carismática que incluye religiosos, consagrados
y lacios de primer y segundo grado. Todos reconocen un
origen común y el hecho de compartir una misma finalidad
y misión, viviendo la misma espiritualidad, cada uno según el
propio estado y condición de vida a la cual Dios
lo ha llamado.
También se ha reconocido claramente que la vida
consagrada en el Regnum Christi es un don para la
Iglesia y para cada uno de los que han consagrado
la vida al Señor y al servicio de los hermanos.
Se trata de una realidad buena que debemos apreciar y
proteger, con el fin de que se purifique y se
desarrolle para bien de la Iglesia y del mundo.
Además, los
miembros de primer y segundo grado enriquecen su propia vida
cristiana participando en el espíritu y actividades del Movimiento y,
al mismo tiempo, se entregan con generosidad a múltiples esfuerzos
apostólicos y de evangelización, entre los cuales hay algunos que
son de gran envergadura. Ellos llegan a dedicarse a tiempo
completo a la difusión de la Buena Nueva.
Se ha concluido
que todos están de acuerdo en la necesidad de desarrollar
una reflexión común acerca de la identidad del Regnum Christi,
sobre los elementos comunes a todo el Movimiento y sobre
aquellos específicos de cada uno de los grupos que lo
componen.
Será necesario seguir adelante en la reflexión de las Constituciones
y de los Estatutos con la debida coordinación entre las
diversas partes, juntos, sin prisas. Se ha constatado que los
miembros consagrados tienen necesidad de tiempo y que podría ser
nocivo no respetar los ritmos que la reflexión impone.
Sólo partiendo
de la reflexión sobre la identidad y sobre la misión
propia de todo el cuerpo y de la única familia
se podrán individualizar mejor las características propias de cada una
de las partes y de las mutuas relaciones. Se podrá,
finalmente, reflexionar con propiedad sobre los órganos de gobierno y
de administración que mejor respondan a la unidad de todo
el Regnum Christi, así como también sobre la necesaria autonomía
de las diversas partes.
Hemos considerado que el camino de los
legionarios y del resto de los miembros del Regnum Christi
debe partir de la reflexión sobre la realidad carismática común
de la cual participan en el seno de la Iglesia.
Hasta hoy esta realidad común no ha sido todavía objeto
de una reflexión explícita en el camino recorrido hasta el
momento.
Por lo tanto, hemos tomado conciencia de que es necesario
reflexionar sobre los diversos componentes del Regnum Christi partiendo de
la historia, de la identidad, del espíritu y de la
misión comunes y según el papel particular que corresponde a
cada parte en el conjunto.
No se está creando algo nuevo,
más bien se busca interpretar y renovar lo que ya
existe según el reconocimiento que la Iglesia ha dado al
aprobar la Congregación de los Legionarios de Cristo y sus
Constituciones (1983) y, posteriormente, el movimiento Regnum Christi y sus
Estatutos (2004).
Reflexionando sobre todo esto, se ha llegado a la
decisión de organizar un breve pero intenso período de reflexión
común entre los Legionarios de Cristo y los demás miembros
del Regnum Christi. Para tal reflexión será necesario preparar el
borrador de un texto y después reflexionar sobre él todos
juntos. Se podría decir que se trata de elaborar un
“estatuto general” o “norma fundamental”, o una “regla” común a
todos los miembros del Regnum Christi, incluidos los Legionarios. El
texto en cuestión guiará la reflexión de todos.
Me ha parecido
oportuno confiar a la Comisión Central para la revisión de
las Constituciones la elaboración de una primera propuesta de texto
que nos guiará en estas reflexiones comunes. Este primer borrador
ya deberá ser elaborado con la participación de miembros del
Regnum Christi de los diversos componentes y teniendo en consideración
el material de la “fase iluminativa” de los consagrados con
sus encuentros de Roma, México y Brasil y otras propuestas
que ya nos han enviado miembros del Movimiento. Dentro de
lo posible, esta propuesta se presentará en septiembre al Delegado
Pontificio para que se someta a examen por parte del
gobierno general de la Legión y de los responsables de
los miembros consagrados, siguiendo las indicaciones que para entonces serán
dadas. El camino ulterior será también indicado una vez que
se haga la primera evaluación del borrador.
Mientras tanto, cada componente
podrá seguir adelante con su propio trabajo según la componente
de la que forma parte: los Legionarios según el derecho
para los religiosos, los consagrados y los demás miembros según
sus propias reglas, cuidando al mismo tiempo la relación entre
las diversas partes. Debemos subrayar los principios de la unidad
mientras se define lo específico de cada uno de los
componentes.
En la medida en que pueda contribuir a la reflexión,
se iniciará también una investigación histórica sobre los orígenes del
Movimiento Regnum Christi.
Mientras trabajamos en la revisión, continúa la vida
de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi.
Nos encontramos ahora en una fase intermedia, necesariamente provisional, que
requiere mucha paciencia, colaboración y disponibilidad por parte de todos.
No se trata de un período sin ley. Donde no
se haya provisto diversamente, continúan en vigor las normas existentes,
como también las Constituciones de la Legión de Cristo.
Los problemas
concretos que puedan surgir deben ser afrontados por las autoridades
competentes según el espíritu que caracteriza la etapa presente, con
el eventual recurso a quienes los acompañan.
No puedo concluir esta
carta sin dar gracias a Dios por la luz y
la fuerza con la cual está acompañando nuestro camino. Mi
misión y la de mis consejeros es ayudarles, no sustituirlos.
Corresponde a ustedes recorrer este camino buscando con docilidad y
responsabilidad la voluntad de Dios sobre su vida. Que Dios
conceda a todos la gracia de la perseverancia en la
vocación y en la misión recibida.
Confío a María todas las
personas, las obras y las iniciativas del Regnum Christi. Unámonos
más intensamente en la oración para colaborar intensa y dócilmente
con el Espíritu Santo en este tiempo de gracia que
Dios nos permite vivir. Estoy a disposición de todos. Los
bendigo a todos, mientras me confirmo afectísimo en Cristo,
+ Velasio
Card. De Paolis, C.S.
Roma, 11 de julio de 2012. Fiesta
de san Benito.