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| Convivencia entre legionarios, consagradas y miembros del Regnum Christi de la localidad de París. | |
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«Salir al encuentro de las necesidades más apremiantes de
la Iglesia universal y particular, en comunión con sus
Pastores» es uno de los criterios que ofrecen los
Lineamientos del carisma del Movimiento Regnum Christi para la
acción apostólica. Algunas consagradas del Regnum Christi y
legionarios de Cristo que realizan su labor apostólica
en las diócesis francesas de París y Nanterre, nos
comparten sus experiencias de trabajo e inserción en la
vida y acción pastoral de la iglesia local.
La
realidad pastoral de Francia
Francia, «la hija mayor de la
Iglesia», ha sido un terreno fecundo para el Evangelio.
Ahí, la Iglesia, a pesar de las vicisitudes históricas
por las que ha tenido que pasar, está bastante organizada.
De ella han brotado numerosas congregaciones religiosas y movimientos
apostólicos que atienden varios ámbitos de la pastoral. Comenta
Viviana Limón, responsable territorial de Europa Occidental y Central
y directora del centro de consagradas de París: «Buscamos
escuchar las necesidades de la Iglesia en Francia, especialmente
en París. Después de algunos años de trabajo y de
contacto con diversos párrocos y obispos encargados de la
educación católica nos dimos cuenta de la gran necesidad
de colaborar de manera especial en dos campos: el
trabajo con adolescentes, ofreciendo la propuesta del ECYD,
y el trabajo en la animación pastoral de colegios católicos».
Actividades en la diócesis de París
El Movimiento y
la Legión están implantados en dos diócesis colindantes: París
y Nanterre, ambas pertenecientes a la urbe parisina. En
la diócesis de París, las consagradas comenzaron a trabajar hace
cinco años en el Colegio Stanislas, uno de los
más reconocidos por la buena formación académica y espiritual
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| Viviana Limón, responsable territorial de las consagradas en Europa Occidental y Central. | |
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que ofrecen, que incluso ha llegando a ser fuente
de vocaciones sacerdotales. Emanuelle Pastore, consagrada, nos cuenta: «Al
llegar, ofrecimos con mucha apertura y claridad el club del
ECYD Altior, diciendo que sería animado por consagradas del
Movimiento Regnum Christi. Nos dijeron que podíamos tener las
actividades del club en las horas extraescolares, sin promover
otras actividades del Movimiento. El contacto con los padres
de familia se limitaba también a actividades extraescolares. La
labor propia del club se realiza en el colegio durante
la pausa para la comida. Tenemos unos 45 minutos
cada semana en los que buscamos dar los contenidos
del ECYD. Hay algunas oportunidades –pocas, a decir verdad–
para actividades en fines de semana».
Al año siguiente, vistos los
frutos del trabajo, los directivos del colegio decidieron contratar
a Emanuelle como encargada de la pastoral para el
nivel de secundaria: «Al inicio era una novedad, nunca
habían tenido consagradas trabajando en eso. Dado que no teníamos
ninguna institución nuestra, nos pareció providencial y aceptamos el
puesto en este momento. Mi trabajo consiste en dar
clases de catequesis, organizar e invitar más catequistas, formarles
junto con los capellanes del colegio y supervisar los
contenidos y programas de formación religiosa. Preparamos a los
alumnos para la recepción de los sacramentos y también damos
retiros. Es un trabajo hermoso, pues permite una evangelización
y anuncio de la Palabra de Dios directos. Es
una gozada. Al mismo tiempo, me ha exigido un esfuerzo
para vivir mi condición de consagrada con todas sus
implicaciones, pues tengo que estar buena parte del día
en el colegio, y también tengo mi vida comunitaria».
Viviana Limón subraya la importancia de este paso: «Al contratar
a Emanuelle, contratan –por así decir– todo un carisma,
una pedagogía, un saber hacer. Ella ha hecho un
gran trabajo de animación en el colegio, pues existía un
trabajo bueno, más no orgánico. Ha puesto un sistema
de acción social, de apostolado y de unidad entre
las diversas personas que trabajan en el colegio».
Si bien
Emanuelle continua desarrollando su trabajo en la pastoral del
colegio, el equipo de consagradas que le ayudaba como
catequistas ha decidido retirarse de ahí. Viviana nos explica los
motivos: «Aunque en estos años de trabajo hemos tenido
muchos logros (por ejemplo, varias mamás se interesaron por
el apostolado Pure Fashion y lo llevan adelante, y
el director administrativo del colegio, una vez que se retiró
del colegio por jubilación, pasó a ser el presidente
de la asociación que gestiona el Bambolino que tenemos
en París, pues se sintió atraído por el carisma del
Movimiento), fue por la falta de personal y el
periodo de consolidación en que nos encontramos, que tuvimos
que optar por dejar de trabajar en Stanislas como lo
hacíamos antes».
Compartiendo el carisma
La comunidad de legionarios
presentes en París, por su parte, ha dado un
nuevo paso. Nos lo explica el padre Paul Habsburg, L.C.,
superior del centro de apostolado de París: «La Divina
Providencia ha querido que una parte de nuestra comunidad
sea recibida desde septiembre por el padre Antoine de
Romanet en la casa parroquial de Notre Dame d´Auteuil. Estoy
realmente conmovido por la caridad fraterna y la generosidad
incondicional de este hombre de Iglesia. Él nos pidió
participar en la pastoral y estar disponible para la
pastoral sacramental y la catequesis».
Escuchar las necesidades de la
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| Gaëtane Auger impartiendo una meditación durante una peregrinación a Lourdes. | |
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Iglesia significa en cierto modo la encarnación de nuestro
carisma en la realidad concreta. ¿Cuáles son las implicaciones
de esta escucha y de esta adaptación? El padre Paul
nos dice que «El diálogo con los pastores de
la Iglesia nos permite continuar la realización en la
aplicación de nuestro carisma “aquí y ahora”. A través de
las puertas que se abren, la Iglesia nos ayuda
a comprender mejor lo que tenemos que aportar a
la Iglesia. Personalmente creo que nuestro carisma cristocéntrico y
nuestra fuerte vida de oración, aunado a la formación filosófica
y teológica que recibimos, nos puede permitir ofrecer una
catequesis que llegue a los cristianos “descristianizados” por basarse
en una relación personal con Cristo; una catequesis que
trata de alcanzar la vida cotidiana de las personas, de
manera que hagan un compromiso real con Cristo y
lleguen a ser apóstoles y testigos de Cristo en
la Iglesia». A esto añade el padre Paul: «Hemos encontrado
pastores de la Iglesia y verdaderos padres y amigos
que nos cuidan y protegen. En este sentido, nos
sentimos más dependientes, como hijos del Padre en la Iglesia.
Esto nos permite experimentar vivamente la realidad de la
Iglesia como madre».
Asimismo Viviana Limón asegura que «No se
trata de diluir, ni adaptar a la fuerza, ni
seleccionar elementos, sino tomar la totalidad del patrimonio espiritual
y apostólico del Regnum Christi y plantarlo en la
tierra de la Iglesia local: presentar el carisma con mucha
claridad a los obispos, a los sacerdotes, a los
directores de los colegios y preguntarles cómo lo ven,
si les interesa, si puede funcionar, y luego escuchar qué
sí o qué no. Hay veces que se puede adaptar
y otras veces que no». El trabajo ha dado
sus frutos, pues según observa Viviana «Lo que ellos valoran
de nuestro carisma, y ellos mismos nos dicen, es que lo nuestro es saber traducir la
fe a un lenguaje actual que se puede comprender y
el presentar a Cristo como Amigo, como Persona Viva,
con la cual uno se puede comprometer. También aprecian
del carisma el que no solamente se forme en la
fe, sino que se invita a convertirse en apóstoles,
a ser transmisores de la fe que reciben y
que viven».
«También nos han hecho ver que muchas veces
nos ha faltado apertura y diálogo por miedo a perder
algo. Nos invitan a abrirnos y a reconocer nuestra
identidad conociendo a otros movimientos y también a ver
cómo se trabaja en otras instituciones de la Iglesia local.
Yo soy mexicana. No estuve en NET, porque
no existía, pero estuve en el ECYD, estudié en
nuestros colegios, universidades y fui colaboradora. Uno
puede caer en el error de creer que son los
únicos caminos que hay para conocer el Regnum Christi.
También trabajé en Suiza donde la Iglesia no ofrece
ninguno de estos programas y también resultaron muy fecundos,
especialmente NET y la Escuela de Padres. Pero al llegar
a aquí, al principio observas y conoces la realidad,
te llegas a preguntar cuál es el motivo y la
razón de ser del Movimiento en Francia. Pero cuando
uno ve puertas que se abren y la fuerza
del amor de Dios penetrando en los corazones de los
franceses, es para descalzarse: estamos pisando terreno sagrado».
Los
legionarios y miembros consagrados del Regnum Christi que
desarrollan su apostolado en la localidad de París insertan su
acción pastoral en la Arquidiócesis de París y en la
diócesis de Nanterre.
El trabajo en la diócesis
de Nanterre
Hoy por hoy, cinco consagradas trabajan en
la secundaria del Colegio Dupanloup: tres a tiempo completo
y dos como catequistas. Viviana Limón cuenta: «Entramos por
recomendación de nuestro párroco, sacerdote oratoriano, quien era entonces
el referente del colegio. Desde un inicio él comprendió
el carisma del Regnum Christi. Dos consagradas empezaron como
catequistas para tercero de secundaria. Al año siguiente, el equipo
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| Viviana Limón durante una charla en la capellanía del Colegio Dupanloup. | |
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directivo nos propuso la formación de los demás catequistas.
Los resultados fueron positivos: encontraron a sacerdotes jóvenes, un
trabajo con adolescentes que ofrecía una formación integral e
integradora, la frescura de nuestra espiritualidad, la presencia de
un Cristo vivo y amigo en la orientación de las
catequesis. Los padres de familia, que al inicio eran
un poco reticentes, empezaron a pedir más presencia. Al
tercer año, propusimos abrir lo que aquí llaman una «Capellanía»
en la que ofrecíamos los contenidos y formación propios
del ECYD, pues vimos eran insuficientes las horas de
catequesis para ayudar a los chicos a vivir su
fe.
Al cuarto año de trabajo nos invitaron a formar
parte del consejo directivo del colegio. Esto coincidió con
el trabajo de reflexión sobre el ECYD realizado en
España por el equipo de la Universidad Francisco
de Vitoria que dirigen el padre José García Sentandreu, L.C.,
y Sonia González. Al ver cómo aplicábamos las intuiciones
pedagógicas del ECYD en la catequesis, el colegio nos
invitó a presentarlas a todos los catequistas para que
ellos también pudieran ayudar a los adolescentes en el conocimiento
y vivencia de la fe con la metodología del
ECYD.
También propusimos al colegio la organización
de una peregrinación a Roma… Inicialmente se armó un
gran revuelo, por ser algo novedoso. Al final todo
resultó muy bien: varios de los chicos que participaron
en la peregrinación pidieron recibir el sacramento de la confirmación
(solían pedirlo unos 40 cada año y el número
pasó a 90). En este quinto año de trabajo,
el colegio ha contratado a Sabine Laxague, consagrada, como encargada
de la pastoral».
Lecciones de vida
Sabine Laxague
observa que «el hecho de que buena parte de
nuestro equipo de consagradas trabaja en este colegio nos ha
ayudado a vivir el apostolado en comunidad: trabajamos juntas,
oramos juntas, y eso enriquece mucho el trabajo». Gaëtane
Auger, quien trabaja a tiempo completo en otro colegio
de París, St Jean de Passy, comenta sobre el trabajo
realizado tanto en Dupanloup como en St Jean: «Se
ve mucho futuro, pues se va logrando una mejor
comprensión del carisma. Es también curioso… muchas niñas ya van
reconociendo nuestro estilo de vivir y predicar y se
dicen entre ellas: “Tú tienes como catequista a una
mamá o a una consagrada del Regnum Christi?”. Las
personas mayores valoran cómo sabemos conectar con los jóvenes y
cómo nuestra formación que va en línea con la
Iglesia».
Sabine no oculta que también hay muchos desafíos:
«Estamos metidas en el mundo laboral en donde hay luchas
de puestos, lugares. Pero en medio de ese ambiente
hay que llevar a Dios. También podríamos cuestionar la
conveniencia de proponer la vida del ECYD, pues solamente
contamos con 45 minutos a la semana para complementar la
catequesis e impartir los contenidos propios del ECYD. Nos
hemos organizado de la siguiente manera: el primer año,
damos contenidos de catequesis y en los siguientes años vamos
profundizando en la vida de oración y el apostolado,
permeando todo con la mística del ECYD y el
empuje apostólico de quien conoce su fe y quiere vivirla
como apóstol». Gaëtane añade que es necesario y urgente
«aportar una relación muy personal con Cristo. En muchos
lugares se da mucho contenido intelectual. Pero esto no
basta. Ante el anticlericalismo y la secularización presentes en
Francia y muchos países de Europa, los católicos vamos tomando
conciencia de que o hacemos algo o desaparecemos. Los
jóvenes católicos suelen ser personas muy convencidas de su
fe, pero se encuentran muy solos. Hay que crear núcleos,
redes. Y eso es una aportación del ECYD, de
la sección del Regnum Christi. El joven no se
siente solo, encuentra pequeñas comunidades de fe».
Gaëtane comparte que su
visión del Movimiento se ha enriquecido pues «ha aprendido
mucho de la Iglesia local, su espiritualidad y su
modo de trabajar. Como movimiento somos uno más en la
Iglesia. No somos la respuesta. No somos el camino.
Somos uno de los caminos y parte de la
respuesta. Esto es una lección que nos debe llevar a
sentirnos agradecidos del don que tenemos que aportar a
la evangelización, sin esconderlo». Corroborando esto, Viviana Limón nos
cuenta un hecho reciente: «Nos pasó el otro día,
que organizamos una misa de acción de gracias por la
mudanza de casa. Acudieron personas que nos conocían desde
hacía poco tiempo por el trabajo en el colegio,
y nos decían: “¡Qué frescura! ¿Qué hay aquí que no
sabemos definir? Hay una frescura en la liturgia, en
la predicación, en el trato…”. Hay que presentar el
Movimiento tal y como es. Es enseñarlo con la
certeza de que es Dios quien llama a todos a
formar parte de algo más grande. Esto me ha
permitido personalmente conocer una dimensión nueva del Movimiento. Se
está abriendo y Dios nos mostrará cómo vivirla, cómo Él
quiere desplegarla. Esto es esperanzador y apasionante».