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«Cristo, centro de la historia de la humanidad y de todo hombre»
ITALIA | REGNUM CHRISTI | NOTICIAS
Solemnidad de Cristo Rey, inicio de las asambleas generales y clausura del Año de la Fe en Roma

El sábado 23 de noviembre, se celebró en Roma el “Día del Regnum Christi” con una misa en la que estuvieron presentes, además de los miembros del Regnum Christi de Roma, algunas familias de los colegios de la ciudad, los delegados de las asambleas generales de las ramas consagradas del Regnum Christi y las consagradas, consagrados y legionarios de Cristo de las casas de Roma. El Delegado Pontificio pidió al P. Gianfranco Ghirlanda, S.J, presidir la concelebración eucarística en Roma, dado que coincidía con el inicio de la Asamblea general de los consagrados.

Durante su homilía el P. Ghirlanda comentó: «la solemnidad de hoy determina la identidad de todos ustedes. En la cruz y en la humildad de Cristo se nos manifiesta la realeza de Jesús. Esta soberanía de Cristo nos viene revelada en el proceso de Pilato y en la cruz. Esto nos deja ver cómo debemos leer este signo de la realeza de Cristo: es una majestad que no se manifiesta en la grandeza, en la fuerza, en el poder y en la dominación sino en la humildad y en el amor».

«A través de la humildad, de la reconciliación y del perdón expresado por Cristo desde la cruz, Él reconduce hacia sí nuestra historia personal y también la historia del Regnum Christi […], la historia de la Iglesia y la historia de la humanidad[…] El ladrón arrepentido, que se encuentra en el momento supremo de su vida, ha entendido en qué consiste la realeza de Jesús: es el don de la vida eterna hecho por Jesús dando la propia vida en un acto de solidaridad».

«Todos ustedes –continuó el P. Ghirlanda- están en un momento crucial de su historia, un momento que señala el final de un camino de purificación y revisión del carisma, de las Constituciones y de los Estatutos; pero están también al inicio de otro camino en el que deben madurar lo que ha sido sembrado en ustedes. De hecho, el camino de purificación no termina con las Asambleas y el Capítulo General, sino que estos acontecimientos les llaman a emprender un camino de ulterior profundización. Es un momento crucial porque ahora toman en sus manos su vida y su historia, no solo como individuos sino como grupo. Asumen la responsabilidad ante Dios y ante la Iglesia de seguir la vía que la Santa Sede ha indicado, pero que ahora es el camino de cada uno de ustedes».

«Que Cristo reine en nuestros corazones para que nos ayude a ser libres de las ataduras que nos pueden impedir a ser dóciles a lo que el Espíritu Santo nos va sugiriendo. Pongámonos a la escucha del Espíritu, con la fe de que Él nos asiste y con la esperanza en el camino que se nos pone delante».

Al día siguiente, tanto las comunidades de legionarios como los miembros consagrados del Regnum Christi y algunos otros miembros del Movimiento, acudieron a la misa presidida por el Papa Francisco en como clausura del Año de la Fe. En su homilía el Papa Francisco mencionó que: «Cristo es el centro de la historia de la humanidad y también el centro de la historia de todo hombre. A Él podemos referir las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias que entretejen nuestra vida. Cuando Jesús es el centro, incluso los momentos más oscuros de nuestra existencia se iluminan, y nos da esperanza, como le sucedió al buen ladrón en el Evangelio de hoy».

El Santo Padre pidió que todos pensemos en nuestra historia y nuestro camino, pues «cada uno de nosotros tiene su historia; cada uno de nosotros también tiene sus errores, sus pecados, sus momentos felices y sus momentos oscuros. Nos hará bien, en esta jornada, pensar a nuestra historia y mirar a Jesús y desde el corazón repetirle tanta veces, pero con el corazón, en silencio, cada uno de nosotros: ‘¡acuérdate de mí, Señor, ahora que estás en tu Reino!’. ‘Jesús, acuérdate de mí, porque yo tengo ganas de ser bueno, tengo ganas de ser buena, pero no tengo fuerza, no puedo: ¡soy pecador, soy pecador! Pero acuérdate de mí, Jesús: ¡Tú puedes acordarte de mí, porque Tú estás al centro, Tú estás precisamente en tu Reino! ¡Qué bello! Hagámoslo hoy todos, cada uno en su corazón, tantas veces. "¡Acuérdate de mí Señor, Tú que estás al centro, Tú que estás en tu Reino!’ ».

La celebración de esta clausura del Año de la Fe, estuvo acompañada por la exposición de los huesos de San Pedro. En la urna que contiene los huesos del primer Papa estaba escrito: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia".

Ese mismo día, después de la misa, las consagradas y los consagrados de las comunidades de Roma, y los delegados y delegadas de ambas asambleas generales, comieron juntos  en la Sede de la Responsable General en Castel di Guido. Al final, algunos compartieron su visión y sus expectativas ante lo que se vivirá próximamente en las Asambleas. Jorge López, responsable general de los consagrados, se refirió a la promesa de Dios, que siempre tiene parte de misterio y al hecho que como consagrados y consagradas del Regnum Christi «somos y seguiremos siendo parte de la renovación que vive toda la Iglesia». Paula Errázuriz, a su vez, mencionó la importancia de resguardar lo esencial del llamado que Dios ha hecho a quienes formamos parte de esta familia espiritual: «nuestra experiencia del amor personal de Cristo, que de una u otra manera nos ha conquistado y nos mueve a querer transmitirlo».




FECHA DE PUBLICACIÓN: 2013-11-26


 

 


 



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