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«El sí humilde que ahora pronunciáis, os acompañe como cruz y como gloria, para toda la vida»
ITALIA | REGNUM CHRISTI | NOTICIAS
Mons. Fernando Vérgez, L.C. ordena 25 diáconos en Roma

En la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, 25 legionarios de Cristo de cinco nacionalidades recibieron la ordenación diaconal en la capilla del Centro de Estudios Superiores por la imposición de las manos y la oración consagratoria de Mons. Fernando Vérgez, L.C., Secretario General del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Los nuevos diáconos proceden de cinco países (Brasil, Colombia, Estados Unidos, México y España)

«Un sentimiento de intenso gozo y viva gratitud nos invade en esta celebración —comentó Mons. Vérgez al inicio de su homilía—. En efecto, estamos viviendo un evento de gracia, el evento de un don. En primer lugar el don que el Señor hace a nuestros hermanos legionarios de Cristo confiriéndoles el orden del diaconado. A través de este Sacramento, el Señor hace partícipes a estos hermanos nuestros de su misma vida, los conforma a sí mismo como el que sirve».

Más adelante, comentando el punto de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, dijo: «Esta solemnidad constituye, también, una invitación a renovar nuestra adhesión incondicional al sucesor de Pedro, el Papa. Él, en cuando sucesor de Pedro y obispo de Roma “es el perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad, sea de los obispos que de la comunidad de los fieles” (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 880). El amor y la total adhesión al Santo Padre es uno de los principios basilares de la espiritualidad de la Legión y del Movimiento […] Es reamente significativo que en la celebración litúrgica de los santos apóstoles Pedro y Pablo, fundadores y patrones de la Iglesia de Roma, procedamos a la ordenación de aquellos que vienen agregados al ministerio apostólico. Se manifiesta en tal modo la continuidad y la fecundidad de la Iglesia que tiene por los apóstoles del Señor, su fundamental estructura apostólica y sacramental. Y se ilumina, al mismo tiempo, la radical dimensión de servicio en la caridad y de evangelización en la fe y en la Eucaristía, que es misión específica en la Iglesia».

«Toda nuestra existencia –continuó Mons. Vérgez- tiene su base en la llamada y en la respuesta a la llamada de Dios. La causa fundamental de nuestra consagración es nuestra relación de fe y de amor indiviso con Cristo, que nos llama a seguirlo, que quiere que seamos su continuación e imagen, que nos escoge para una misión y un servicio […] No será vuestro aquello que haréis, sino que será de Cristo, de quien debéis ser trasparencia e instrumento, para indicar a todos su presencia en medio de la comunidad de los creyentes».

«Recibid la Unción del Espíritu, que marcará para siempre vuestra existencia –exhortó Mons. Vérgez al final de su homilía-. Y después id: como siervos y no como patrones; como amigos y no como dominadores; “como siervos de Cristo y administradores de los misterios de Dios” (1 Cor 4, 1). El sí humilde y trepidante que ahora pronunciáis, os acompañe como cruz y como gloria, para toda la vida y haga de vosotros signos creíbles y tangibles del amor del Señor».

En la ceremonia de ordenaciones acompañaron a los nuevos diáconos algunos familiares llegados a Roma desde diversas partes del mundo, las comunidades de legionarios y los equipos de consagradas y consagrados del Regnum Christi presentes en Roma. Concelebraron unos 72 sacerdotes, entre ellos nuestro director general, el P. Eduardo Robles Gil, L.C., y Mons. Karel Kasteel, Secretario del Pontificio Consejo «Cor Unum».

Al final de la misa, Mons. Vérgez  dirigió un saludo de agradecimiento a la comunidad: «Antes de concluir con la bendición quiero agradecer en primer lugar a los superiores por haberme invitado a ordenar diáconos a este grupo. Los he estado acompañando con mi oración en estos días. Para mí, hoy es una grandísima alegría: es el primer grupo al que confiero el orden sagrado. Como saben, todavía soy un obispo joven, de pocos meses de ordenado. Gracias de corazón».

En sus palabras recordó también al P. Álvaro: «Pero mi pensamiento se dirige de modo particular al P. Álvaro Corcuera. Cuando escuchaba la 2ª lectura de San Pablo, mi pensamiento voló a su lado. Él está ya al final de su vida, que ha consumado en la fe y en la caridad. Su vida estuvo plenamente consagrada a la Legión y al Movimiento y por ello debemos estarle agradecidos».

Por último, trasmitió a los nuevos diáconos las felicitaciones y saludos del Santo Padre, con quien había hablado recientemente: «Finalmente, en los últimos días tuve ocasión de estar con el Santo Padre. Le dije que vendría a ordenar a estos hermanos y le pedí su bendición y sus oraciones. Él me pidió que les trajera su bendición y que les pidiera que rezaran por él. Y como signo de esta petición, a los pocos días me envió estos rosarios especialmente para cada uno de ustedes. Con ellos, recen por el Papa y acompáñenlo con la oración en todo momento y más en este día de los santos Pedro y Pablo en el que renovamos nuestra fidelidad al vicario de Cristo, obispo de Roma».

Uno de los nuevos diáconos, el P. Mauricio Ruiz, L.C., miembro de la comunidad de la Sede de la Dirección General, dirigió también unas palabras de saludo y gratitud al final de la comida: «Hoy me siento más legionario, me siento muy legionario. Porque he tenido la gracia de prepararme en un centro legionario que quiero mucho. Sé y estoy convencido que mis hermanos legionarios han rezado por mí y ha sido un obispo legionario quien nos ha ordenado. […] Me siento más legionario porque un hermano nuestro está terminando su carrera y está muriendo en la raya. Del P. Álvaro recibí muchísimo bien. Tuve la gracia de hablar con él muchas veces y siempre me recomendaba cosas que trascendían en mi vida y que me han marcado. Me siendo más legionario también porque son 25 hermanos míos los que el Espíritu Santo ha puesto a mi lado hoy, para que demos la cara por la Iglesia y para que nuestro amor por Cristo se irradie. Por último, me siento más legionario, porque el amor del Papa se hizo presente de manera muy especial con el saludo, las oraciones y un rosario que nos ha enviado con su Excelencia. Como legionarios sabemos bien lo que es el Papa para nosotros».

A este grupo de nuevos diáconos se suman otros legionarios más que han sido ordenados recientemente en Australia, Estados Unidos, Francia, México y Hungría. Próximamente serán ordenados otros hermanos más en Brasil, Guatemala y Nueva Zelanda.


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-06-29


 

 


 



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