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Entró en mi vida con un ¡boom!
CANADÁ | REGNUM CHRISTI | TESTIMONIOS
Testimonio vocacional del P. Thomas Murphy, L.C. (Canadá)

P. Thomas Murphy, L.C. (Canadá)
P. Thomas Murphy, L.C. (Canadá)


Nací en Nueva Escocia, Canadá, el 24 de marzo de 1979. Soy el quinto de una familia de 9 hermanos y una hermana. Solía ir a misa todos los domingos a la catedral de san Ambrosio. Para la desgracia de varios feligreses tenía el talento de ser muy ruidoso y distraído, característica que compartía con todos mis hermanos.

De niño no fui particularmente religioso. Llevaba una vida normal en un pequeño pueblo pesquero llamado Yarmouth hasta que Dios entró en mi vida con un estruendo o mejor dicho con un boom.

Recuerdo que cuando estaba en bachillerato durante una clase de historia, a mis 16 años, un amigo me tocó el hombro y me preguntó qué haría en Halloween. Como no tenía ningún plan me propuso poner una bomba en la puerta de la oficina del profesor. Pensé que era una excelente idea y además nos divertiríamos así que acepté ser su cómplice. Sería un buen servicio para nuestros compañeros, pues el profesor era un poco serio y apartado.

El día de Halloween, al salir de la escuela, fuimos a comprar todo lo necesario para hacer nuestra bomba: un ladrillo, arcilla blanca y algunos alambres. Sin entrar en detalles sobre la policía, las escuadras antibombas de Halifax y la evacuación en las calles, cumplimos este servicio particular para nuestros compañeros. Sin embargo, tuvimos que pagar el precio. Tuve que ir al tribunal. Salí con 150 horas de servicio comunitario y un año de libertad condicionada.

Una semana y después la libertad

Comencé a pagar mis horas muy lentamente con varios programas de voluntariado a lo largo del año, como limpiar almacenes en un hospital hasta que un día mi mamá me mencionó que podría terminar mis horas de voluntariado en una semana, yendo como prefecto al campamento de verano de los legionarios de Cristo. Parecía una gran idea: una semana y después estaría libre. Fui al campamento con el único objetivo de terminar mis horas. Dios también quería que las terminara pero también quería algo más.

Al final del campamento me invitaron a visitar el noviciado que los legionarios de Cristo tienen en Cheshire, Connecticut (Estados Unidos). Decidí ir, en parte porque los demás monitores de quienes me había hecho amigo también iban a ir, y en parte por curiosidad. Durante el campamento algunos de los monitores habían hablado del sacerdocio desde puntos de vista que nunca había pensado. Veían el sacerdocio como un gran don de Dios, como una llamada al heroísmo, un regalo para mí y para mis hermanos, una llamada para acercar a la gente a que conozca y ame a Jesucristo. También me dejé ganar por la autenticidad de los legionarios de Cristo que conocía. Siempre tuve la impresión, quizá injusta, de que mis compañeros de escuela no eran coherentes ni eran realmente ellos mismos y que hacían todo lo posible para impresionar a los demás, aunque esto significara ir en contra de sus principios. Por otro lado,
El P. Thomas da la comunión a su cuñada el día de su ordenación diaconal, el 30 de junio de 2009 en Roma.
El P. Thomas da la comunión a su cuñada el día de su ordenación diaconal, el 30 de junio de 2009 en Roma.
los legionarios de Cristo eran sencillos, honestos, alegres, convencidos de lo que hacían y no les preocupaba los que los demás pensaran de ellos.

Un sí del cual no me he arrepentido

El mismo día que llegué a Cheshire mientras rezaba el rosario por la tarde, tomé la decisión de hacer el curso de verano para entrar al seminario menor de la Inmaculada Concepción y poder discernir si Dios me llamaba al sacerdocio. En ese momento no sabía que mi decisión le había dado a mi vida una nueva dirección.

Nunca sentí una voz relampagueante ni me atravesó un rayo. Fue un simple pensamiento: “Quizá Dios me esté llamando, le debería dar una oportunidad” y eso fue todo. Le dije al padre que estaba en mi grupo que quería ir al curso de discernimiento vocacional en el verano. Pocas semanas después estaba de regreso en Cheshire.

El curso de verano fue una experiencia muy bonita. Al final me preguntaron si me iba a quedar y les dije que sí. Fue un sí difícil de dar porque quiero mucho a mi familia y sabía que un sí significaba irme de mi casa. Fue difícil porque sabía que no todos en mi casa estarían de acuerdo. Fue difícil porque siempre cuesta dejar lo que conoces y te es familiar, para ir a algo que no conoces. Fue un sí difícil pero también fue el sí más grande que he dado. Fue el sí más grande porque en el fondo sabía que era lo que Dios quería para mí. Fue el sí más grande porque sabía que Dios no se deja ganar en generosidad, y si estaba ya entregando demasiado es porque Dios quería que fuera mucho más. Es un sí que he renovado cada día y del cual nunca me he arrepentido.

Ciertamente me siento pequeño delante del gran don del sacerdocio pero al mismo tiempo experimento una paz profunda y mucha confianza en Dios, pues sé que fue Él quien me llamó a trabajar en su viña. Le agradezco a Dios cada día mi vocación sacerdotal.

“Así, hoy, yo quisiera, con gran fuerza y gran convicción, a partir de la experiencia de una larga vida personal, decir a todos vosotros, queridos jóvenes: ¡No tengáis miedo de Cristo! Él no quita nada y lo da todo. Quien se da a Él recibe el ciento por uno. Sí, abrid, abrid de par en par las puertas a Cristo y encontraréis la verdadera vida. Amén” (De la primera homilía como Papa de S.S. Benedicto XVI, el 24 de abril de 2005).

El P. Thomas Murphy nació en Yarmouth, Nueva Escocia (Canadá). Estudió en la Escuela Apostólica de la Inmaculada Concepción en Cheshire, Connecticut, (Estados Unidos). Después ingresó al noviciado de los Legionarios de Cristo en Cornwall, Ontario (Canadá), donde hizo su profesión religiosa. Estudió humanidades clásicas en el centro de Cheshire y de filosofía en Nueva York. Realizó sus prácticas apostólicas como formador en el seminario menor de Cornwall, Canadá. En 2009 obtuvo el bachillerato en teología en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. Fue ordenado diácono el 30 de junio de 2009 en Roma.

Los testimonios vocacionales de los legionarios de Cristo que recibieron la ordenación sacerdotal el 12 de diciembre de 2009 han sido publicados en el libro "Os llamo amigos". Encomendemos en este "Año Sacerdotal" a todos los sacerdotes, para que su entrega a Dios y a los demás traiga abundantes frutos de gracia y bendición.


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2009-12-12


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