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La vida consagrada femenina en el Regnum Christi
MÉXICO | MIEMBROS | PRESENTACIÓN GENERAL
Llamadas a vivir y trabajar profesionalmente en la moderna sociedad humana, queremos ser fermento de vida cristiana dentro de ella.

vida consagrada femenina

La vida consagrada femenina en el Regnum Christi es un nuevo estilo de consagración en la Iglesia para todas aquellas jóvenes que deseamos entregar nuestra vida a Dios. Es un estilo de consagración que nos permite encauzar nuestros deseos de entrega a la extensión del Reino de Cristo, a través de una vida de profunda oración y de intensa actividad apostólica.

Llamadas a vivir y trabajar profesionalmente en la moderna sociedad humana, queremos ser fermento de vida cristiana dentro de ella, como "la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo" (Lc, 13, 21), estando en el mundo no somos del mundo (Jn 15, 19) y haciéndonos todo a todos buscamos ganarlos a Cristo (1Co 9, 22).

Desde nuestro nacimiento en 1969 en el seno del Regnum Christi, nos hemos esforzado por responder al amor de Cristo con la donación total de nosotras mismas, y nos hemos dedicado a servir a la humanidad de diversas formas. Hemos buscado establecer la civilización de la verdad y del amor, una tarea que -según palabras de Juan Pablo II- está encomendada especialmente a las mujeres. «La Iglesia confía mucho en las mujeres consagradas, de las que espera una aportación original para promover la doctrina y las costumbres de la vida familiar y social, especialmente en lo que se refiere a la dignidad de la mujer y al respeto de la vida humana» (Juan Pablo II, Exhortación apostólica Vita consecrata, n.58).

Nuestro principal objetivo es ayudar a las
vida consagrada femenina
mujeres a infundir vigor a la sociedad por medio de la vivencia y transmisión del Evangelio. Buscamos formar mujeres que puedan producir un impacto entre jóvenes y adultos, intelectuales y amas de casa, empresarias y profesionales líderes. Las mujeres que comparten la espiritualidad del Regnum Christi llenan su vida personal, familiar, profesional y social de amor auténtico, de respeto y de dignidad.

El primer grupo de mujeres consagradas del Regnum Christi se fundó el 8 de diciembre de 1969 en Dublín (Irlanda). Ésta fue la primera semilla de un árbol que estaba destinado a dar mucho fruto. Durante los siguientes años se abrieron varias casas de apostolado en diversas partes del mundo: España, Italia, México, Estados Unidos y Chile.

En 1991 se fundó un centro internacional de formación en Wakefield, Rhode Island (Estados Unidos), y en 1994 otro en São Paulo (Brasil). Durante el año 1996 se fundaron dos centros más, uno en México y otro en España. Desde 1969 hasta 1999, Dios ha bendecido al Regnum Christi con vocaciones a la vida consagrada femenina procedentes de 23 países diversos.

Actualmente realizamos nuestra labor apostólica en Estados Unidos, Canadá, Italia, Austria, Irlanda, España, Alemania, Holanda, Francia, Suiza, República Checa, Hungría, Eslovaquia, Polonia, Australia, Nueva Zelanda, Líbano, Brasil, Venezuela, Colombia, Argentina, México, Chile y El Salvador.

Una consagración total a Cristo y al servicio de la Iglesia

La mujer consagrada en el Regnum Christi es un nuevo estilo de vida que responde a la llamada de Jesucristo a sus elegidos: "Ven y sígueme". Nosotras, como Pedro
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y Andrés, como Juan y Santiago, como María Magdalena... hemos dejado nuestras "redes" y hemos dado nuestra vida al servicio de la Iglesia. Nuestro llamado está centrado en el gran deseo que Dios tiene de reinar en el corazón de todos los hombres y mujeres del mundo.

Por eso tenemos cinco amores: Cristo, la Iglesia, el Papa, la Santísima Virgen María y las almas. Vivimos una espiritualidad profundamente cristocéntrica, en donde Cristo es el centro, el modelo y la fuente de nuestra felicidad. Buscamos un auténtico amor a la Iglesia y una fiel adhesión al Santo Padre, Vicario de Cristo en la tierra; tenemos una especial devoción a nuestra Madre Santísima, que consiste particularmente en la imitación de sus virtudes; y dedicamos todo nuestro trabajo a la salvación de las almas.

De este modo, no sólo pretendemos convertimos en testigos de Cristo por medio de la dedicación total de nuestro tiempo y de nuestros talentos a la extensión del mensaje del Evangelio, sino también mediante nuestra unión libre y permanente a Cristo por las promesas de pobreza, castidad y obediencia. Éste es el sentido de nuestra vocación a la vida consagrada: una iniciativa enteramente de Dios Padre (cf. Jn 15, 16) que exige de aquellas mujeres que ha elegido la respuesta de una entrega total y exclusiva.

Una experiencia personal del amor de Cristo que lleva a una entrega incondicional de la vida, consagrando todo, presente y futuro, en sus manos. Una vocación necesaria en la Iglesia de hoy y que su Santidad Juan Pablo II ha reconocido en muchas ocasiones. «Te doy gracias, mujer-consagrada, que a ejemplo de la más grande de las mujeres, la Madre de Cristo, Verbo encarnado, te abres con docilidad y fidelidad al amor de Dios, ayudando a la Iglesia y a toda la humanidad a vivir para Dios una respuesta "esponsal" que expresa maravillosamente la comunión que él quiere establecer con su criatura» (Juan Pablo II, Carta a las mujeres (29-VI-1995), n.2).

Una misión

Además de responder al llamado de Cristo con nuestra consagración, queremos llevar su mandato "Id por todo el mundo y predicad el evangelio" al corazón de todos los hombres y mujeres. Trabajamos incesantemente para lograr que el mayor número posible de personas conozcan el amor de Cristo y su Reino.

Nuestra misión específica es la de formar, guiar e impulsar a los laicos católicos, especialmente a las niñas y mujeres jóvenes, para que sean promotores de
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los auténticos valores cristianos y de un mayor aprecio por la vida familiar en el medio ambiente en el que se desenvuelven. Este trabajo lo realizamos a través de nuestro trabajo apostólico en los siguientes campos:

* Dirección y docencia en instituciones educativas, tanto nacionales como internacionales.
* Consultoría familiar y dirección espiritual.
* Desarrollo integral de la mujer, mediante la formación de niñas, adolescentes y jóvenes.
* Misiones de evangelización y ayuda a los más necesitados.
* Transmisión de la fe, promoción de valores morales y espirituales a través de los medios de comunicación social.
* Propagación de la doctrina y la moral católica.

Formación de excelencia y vanguardia

Para llevar a cabo esta misión dentro de la Iglesia, tenemos un programa de formación integral que nos capacita en el campo espiritual, humano, intelectual y social.

Nuestro programa comienza con un ciclo de cuatro años de estudio, que abarcan las materias de filosofía, teología, pedagogía y administración de empresas necesarias para obtener la licencia en educación y ciencias religiosas.

Posteriormente, se abre la posibilidad de obtener una especialización o un postgrado en aquellas carreras universitarias que puedan ayudarnos a desempeñar mejor la misión que la Iglesia nos ha confiado. Todo esto unido a una constante actualización en temas de interés social, métodos pedagógicos, conocimiento de las diversas culturas e idiomas, etc.

Durante toda nuestra vida consagrada llevamos un programa de formación en el que se armoniza la oración, los sacramentos, el estudio, el trabajo apostólico, el mantenimiento de la casa, el deporte y el descanso para formar una personalidad femenina rica y atrayente, que pueda responder mejor a las inquietudes que el mundo le plantea.

Un desafío

Ser una mujer consagrada es una vocación, una respuesta libre de amor al amor de Cristo que, al iniciar el siglo XXI, sigue llamando e invitando a muchas jóvenes a
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acompañarle, como lo hizo hace dos mil años: "Ven y sígueme". «La Iglesia no se cansa de anunciar a Jesucristo, de proclamar su Evangelio como la única y sobreabundante respuesta a las más radicales aspiraciones de los jóvenes, como la propuesta fuerte y enaltecedora de un seguimiento personal "ven y sígueme" (Mc 10, 21), que supone compartir el amor filial de Jesús por el Padre y la participación en su misión de salvación de la humanidad» (Juan Pablo II, Exhortación apostólica "Christifideles laici", n. 46).

Si deseas más información sobre la vida consagrada femenina en el Regnum Christi, o bien, si tienes interés en enviar alguna ayuda económica para sostener la formación de una vocación consagrada o de alguno de sus apostolados, escribe o comunícate por:

Facebook: http://www.facebook.com/consagradas
Twitter: @consagradas

O manda un correo electónico a movrc@regnumchristi.net


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2007-06-15


 

 


 



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