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| "¿Qué le pides a Dios cuando oras?, ¿acaso le pides que un reflejo de la eternidad penetre tu breve vida y tu actuar, y así te lleve de su mano hasta alcanzarlo plenamente?". | |
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Por el P. Dennis Doren, L.C.
Cuando estás triste
y desalentado por tanto esfuerzo inútil o por un dolor
que ha tocado de repente tu humilde casa, DIOS sabe
bien cómo has vivido.
Cuando estas triste y desconsolado por la
partida de un ser querido, Dios quiere ser el médico
que cure esa herida y tu compañero que te consuele.
Cuando
has llorado tanto que se angustia tu corazón, DIOS ha
contado tus lágrimas.
Cuando nada tiene sentido y te sientes confuso
y frustrado, DIOS tiene la respuesta.
Si sientes que tu vida
está “en espera” y que el tiempo se te ha
pasado por alto, DIOS te espera.
Si de repente el panorama
se ve mejor y encuentras señales de esperanza, DIOS te
ha susurrado.
Cuando todo va bien y tienes mucho por qué
ser agradecido, DIOS te ha bendecido.
Cuando sucede algo gozoso que
te llena de asombro, DIOS te ha sonreído.
Acuérdate que dondequiera
que estés, sea lo que sea que sientas, ¡DIOS lo
sabe! y sabe lo que hay en tu corazón, y
Él susurra a tu oído y a tu corazón: no
te preocupes yo estoy contigo todos los días de tu
vida.
No le tenemos que dar muchas vueltas a este asunto,
todos estamos en las manos de Dios, Señor y Compañero
de camino; todos le miramos seguros, con la confianza de
que no nos dejará caer de sus manos de Creador
y Padre. Esto mismo nos tiene que llenar de confianza
y esperanza.
Cómo no recordar el salmo 36, Confía en Dios,
haz el bien, confía tu camino a Dios, espera en
Él, que Él actuará. Descansa en Dios, confía en Él.
Descansa en Dios.
¿Qué le pides a Dios cuando oras?, ¿acaso
le pides que un reflejo de la eternidad penetre tu
breve vida y tu actuar, y así te lleve de
su mano hasta alcanzarlo plenamente?
Con la presencia de la gracia
divina en ti, una luz brillará sobre el devenir de
tus días, tu miseria y pequeñez; tu paso fugaz por
esta vida se convertirá en gloria; lo que parece no
tener sentido, adquirirá significado.
“Yo soy la luz de mundo, el
que me sigue no andará en tinieblas”. "El Señor es
mi pastor, nada me falta; aunque pase por oscuras quebradas,
no temo ningún mal, porque Tú estás conmigo, tu bastón
y tu vara me protegen", reza el Salmo 22.
¡Qué
demostración de fe y esperanza debe de brotar en nuestro
corazón ante los momentos de dolor y sufrimiento! Una cachetada
en la cara a quienes ven la fe y la
esperanza quizás desde la vereda, con indiferencia, o directamente como
algo anticuado y conservador que hay que extirpar, como un
valor obsoleto.
Qué bien nos dice San Pablo en su carta
a los colosenses 3,1-3: “Puesto que ustedes han resucitado con
Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo sentado
a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en
los bienes del cielo, no en los de la tierra,
porque han muerto y su vida está escondida con Cristo
en Dios”.
Morir no es cerrar los ojos porque llegó la
noche final, sino bajar los párpados para no ser encandilado
por la luz de un nuevo amanecer.
Morir no es cruzar
las manos porque llegó el final de la tarea, sino
descansar un poco porque pronto comienza la Gran Tarea.
Morir no
es detener los pies porque se acabó el camino, sino
darle un poco de descanso para estar de pie mañana.
Morir
no es callar la voz porque llegó el silencio para
siempre, sino darle un descanso porque mañana habrá que amanecer
cantando.
Morir no es sufrir la última desilusión porque todo acaba,
sino vivir la última esperanza porque todo empieza.
Morir no es
morirse para siempre, sino comenzar a vivir de otro modo...
Eternamente
La vida que nos espera después de esta es bella
y plena, no nos faltará nada, en ella nos encontraremos
con Dios y luego con todos nuestros seres queridos. Vivamos
de tal modo, que así sea nuestra muerte, una vida
serena, una muerte llena de paz, una vida con Dios,
una muerte llena de la presencia consoladora del Señor, una
vida con muchas amistades, una muerte acompañado por muchos amigos,
una vida asumida con responsabilidad, una muerte en la que
podremos exclamar: MISIÓN CUMPLIDA.