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AUSTRALIA | ACTUALIDAD | TESTIMONIOS-SEGLARES
Testimonio de Ana González Molins: "Me di cuenta que la Iglesia es el mayor bien que Jesucristo pudo dejar a la humanidad".

Ana González Molíns
Ana González Molins, miembro del Regnum Christi, participó como voluntaria en la organización de la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney, Australia.

Sydney, 07 de agosto de 2008. Ofrecemos a continuación el testimonio de Ana González Molins, una joven del Regnum Christi de Guadalajara, México, que participó como voluntaria en la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney.

*****

Tenía dos opciones: O trabajar seis meses para ahorrar y viajar por Asia o trabajar como voluntaria para la Jornada Mundial de la Juventud Sydney 2008.

La primera, sin duda, sería una buena experiencia, pero podría repetirla en algún otro momento de mi vida; la segunda, por el contrario, era "once in a lifetime", ya que era la primera Jornada Mundial de la Juventud en Oceanía y, quizás, mi única oportunidad de trabajar para la Iglesia ayudando a organizar uno de los eventos más grandes de la fe católica.

Y, consciente de mi compromiso con la Iglesia como miembro del Regnum Christi, decidí contactar a los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud
Ana González Molins
"No importaba de dónde vinieras, de qué congregación o movimiento, todos éramos Iglesia".
para ofrecerme como voluntaria.

Al principio no fue tan fácil, ya que la lista de espera era de aproximadamente 2000 personas que serían atendidas antes que yo. Pero está claro que cuando Dios quiere algo, Él se encarga.

A las dos semanas me llamaron para la entrevista con el gerente y unas semanas después (con algunas trabas y dificultades) empecé a trabajar como "Long Term Volunteer" de la primera Jornada Mundial de la Juventud con el Papa en Australia.

Me tocó trabajar en el equipo de "Inscripciones". Me encargaba de la parte hispana, ya que nadie más en la oficina hablaba español. El trabajo era sencillo, consistía en contestar vía email o teléfono todas las dudas de las personas que vendrían a la Jornada Mundial de la Juventud de España, de toda Sudamérica y México. Ayudarles a inscribirse, crear los grupos, hacer los pagos, etc.

En mi equipo estaban un chico italiano, uno francés, una chica australiana y una alemana. Había monjas, sacerdotes y obispos en los otros cinco departamentos de la organización. Y al ver la entrega de tanta gente de todo el mundo, jóvenes y adultos, incluso personas mayores como voluntarios, empecé a experimentar la universalidad de la Iglesia que nunca antes
Sydney 2008.
«La experiencia de los eventos con el Papa significó que muchos jóvenes se pusieron a reflexionar sobre su fe».
había vivido de la misma manera.

Era una sensación muy profunda de unión, de alegría, de entrega… No importaba de dónde vinieras, de qué congregación o movimiento, todos éramos Iglesia. El ambiente de caridad, fe, paciencia, humildad y obediencia fue impresionante. Todos trabajando por el mismo ideal: que Australia y la juventud del mundo se fortalecieran en la fe a través del Papa.

He sido miembro del movimiento Regnum Christi por más de 10 años y me considero una persona muy integrada con el mismo, pero esta vez fue algo más grande, fue sentirme parte de esa Iglesia de la que tanto nos hablaba nuestro Padre Fundador, una Iglesia que sufre, que lucha, pero también una Iglesia viva, llena de fe y esperanza, con un deseo de llevar a Jesucristo a todos las naciones.

Fue mi primer Jornada Mundial de la Juventud y, aunque seguimos trabajando durante esa semana, pudimos asistir a algunos eventos. Al ver en las calles a miles y miles de jóvenes con banderas de todo el mundo predicando el bien y la verdad, en un país tan secularizado como lo es Australia, se me enchinaba la piel. Me di cuenta que la Iglesia es el mayor bien que Jesucristo pudo dejar a la humanidad; es una forma concreta de ver la bondad que hay en todo corazón humano.

Tuve la oportunidad de ver al Papa más de cinco veces, dos de ellas en encuentros más privados, uno con los voluntarios de todo el mundo (2000 personas) y otro con
Ana González Molins
"Tuve la suerte de acompañar a algunos grupos del Regnum Christi que asistieron al evento en zonas muy cercanas al Papa".
el staff de la Jornada Mundial de la Juventud (sólo 150 personas). Su sencillez, su humildad y su bondad me conquistaron completamente. Sobre todo en el segundo encuentro, cuando tuve la oportunidad de tenerlo a sólo dos metros de distancia. Verlo en constante oración; ver su entrega a la gente a pesar del cansancio que pudiera tener; su alegría… Su espontaneidad era admirable. En pocas palabras, pude ver a Dios a través de su mirada.

Como en tantas otras ocasiones, Dios quiso que el Movimiento estuviera presente en esta Jornada y en la preparación de la misma, y (quizás indigna) me siento muy orgullosa de haber sido el miembro del Regnum Christi que Él eligió para trabajar en este maravilloso evento durante varios meses. Tuve la suerte de acompañar a algunos grupos del Regnum Christi que asistieron al evento en zonas muy cercanas al Papa.

Estoy y estaré siempre muy agradecida a Dios por haberme regalado esta aventura tan especial, y haré todo lo posible por servirle siempre como una hija fiel de Su Iglesia.

Ana González Molins
26 años
Guadalajara, México


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2008-08-07


 

 


 



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