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| Steven W. Mosher durante su ponencia. | |
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Madrid, 14 de febrero de 2012. El Centro de
Estudios para la Familia del Instituto de Investigaciones Económicas y
Sociales de la Universidad Francisco de Vitoria,
contó con el testimonio de Steven W. Mosher, uno de
los grandes expertos mundiales en cuestiones demográficas.
Steven Mosher es
sociólogo, estudió en las universidades de Washington y de
Stanford, donde trabajó como investigador en los años ochenta.
Actualmente, es Presidente del Population Research Institute, director del
programa “Building a Culture of Life”, de la Global Catholic
Network, imparte conferencias por todo el mundo y es
autor de varios libros, el último de los cuales es
“Population Control: Real Costs and Illusory Benefits”.
En 1980, Steven
Mosher se trasladó a China para realizar, con autorización
del gobierno chino, una investigación sobre el impacto en
la población de las políticas sociales del gobierno. Durante su
estancia en ese país pudo comprobar la atrocidad de
la política de “hijo único” y vivió el sufrimiento
de madres obligadas a abortar contra su voluntad, a
veces con 7 meses de gestación.
De regreso a Estados Unidos
difundió lo que había visto, denunció la práctica de
abortos forzosos y la vulneración de derechos humanos en
China. Ante el revuelo causado en Estados Unidos y en
el mundo occidental, el gobierno chino presionó a la
Universidad de Stanford hasta conseguir que rescindieran su contrato
de investigador, en 1985.
Más tarde conoció al Padre Paul Marx,
O.S.B., fundador e histórico líder de Human Life International,
y desde entonces se ha dedicado en cuerpo y
alma a la defensa de la vida.
Los objetivos principales
del Population Research Institute son los siguientes:
- Desmontar el mito
de la superpoblación.
- Denunciar los abusos que se están realizando
como excusas para el control demográfico.
- Convencernos de que las
personas somos el recurso más valioso.
A lo largo del seminario
Mosher demostró la falsedad del mito de la sobrepoblación
y explicó que nos enfrentamos más bien a una
disminución y envejecimiento preocupante de la población mundial, lo
cual tendrá consecuencias gravísimas en la economía de los distintos
países.
Sin embargo, hay organismos nacionales e internacionales que continúan
financiando campañas de control poblacional que incluyen esterilizaciones masivas
y promoción del aborto dentro de los llamados “derechos
sexuales y reproductivos de la mujer”. El Population Research
Institute acaba de conseguir que en Estados Unidos se prohíba
la entrega de dinero público a ningún organismo que
promueva el aborto o la esterilización forzosa, y así
han cesado las aportaciones al Fondo de Población de Naciones
Unidas que financia este tipo de campañas en países
como China. Por el contrario, las aportaciones de España
a dicho Fondo han pasado de 700.000 euros a
más de 50 millones de euros durante el gobierno de
Zapatero.
“Históricamente se ha comprobado que los índices de natalidad
se ajustan espontáneamente en la medida en que disminuye
la mortalidad infantil. De manera que los esfuerzos deberían
dirigirse a mejorar la asistencia sanitaria y las condiciones de
vida de las familias en lugar de a impedirles
tener hijos”, según Steven Mosher.
Mosher insistió en que las personas
somos el recurso más valioso con el que cuenta
cualquier país, y que la implementación forzosa de políticas
de control de la población es tanto un mal
moral como un disparate económico.