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| Dr. Mike Brezinsky atendiendo a una de las numerosas pacientes. Las misiones médicas alivian las necesidades físicas de personas de escasos recursos, especialmente en aquellos países más necesitados. | |
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Guatemala, 28 de abril de 2006. Presentamos a continuación la
trascripción de la carta que Mons. Víctor Hugo Palma, obispo
de Escuintla, dirigió a los misioneros que participaron en las
misiones médicas, durante la pasada Semana Santa en Guatemala.
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«Por
la presente quiero evidenciar nuestro más profundo agradecimiento a todos
aquellos que han contribuido a la realización de la maravillosa
IV Jornada de misiones médicas odontológicas y evangelización en
esta tierra de tantas necesidades; en esta ocasión, la actividad
realizada y dedicada al inolvidable Papa Juan Pablo II, y
que han tenido lugar del 5 al 16 de los
corrientes.
En efecto: al celebrar hoy la Solemnidad del Santo Hermano
Pedro de Bethancour, cuya canonización fuera el regalo más espléndido
conocido por Guatemala en la III Visita Pastoral del amado
Juan Pablo II, puedo decir que a través de las
Jornadas recién realizadas se ha cumplido con la indicación del
Señor en el Evangelio: Anda y haz tú lo mismo
(Lc 10, 35). La presencia de sacerdotes, médicos, personal asistente
y de los evangelizadores ha emulado eficazmente el paso de
la misericordia en la tierra: sus gestos han sido un
resplandor de la luz del amor cristiano, del que el
mundo necesita hoy tanto (cf. SS Benedicto XVI, carta encíclica
Deus caritas est, 28).
Dios les bendiga por su misericordia hacia
los necesitados física y espiritualmente, y que él les anime
siempre en la no fácil tarea de la solidaridad, a
la que animaba el apóstol Pablo pidiendo: No nos cansemos
de hacer el bien (2 Tes 5, 1ss).
Esperamos que la
presencia del Señor a través de su bondad fraterna vuelva
a ser un signo del amor divino en la tierra
en ocasiones futuras: de nuevo, para todos y cada uno
de los organizadores y realizadores de las Jornadas 2006. ¡MUCHAS
GRACIAS!
Cordialmente en n. S.,
+ Víctor Hugo Palma Paul
Obispo de
Escuintla».