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| «Su mundo se limitó a estar acostada en un cuarto y no dormir por el dolor». | |
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México, 17 de julio de 2006. El centro de
salud en Cotija, dirigido por la Fundación Altius, ha
comenzado un programa de visitas a las personas de la
tercera edad. Publicamos a continuación el testimonio de Abraham Campos,
quien visitó el rancho “El Flechero”, cerca de Cotija de
la Paz.
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En este lugar habitan alrededor de 300 personas.
Para la mayoría, esto es menos de la gente que
pueda vivir en una colonia, pero para la gente que
vive en “El Flechero”, es todo su mundo. Fuimos a
esta comunidad para visitar a personas de la tercera edad
que viven solas y que necesitan de atención médica.
Ahí nos
encontramos a “Doña Lupita”, una señora de 102 años de
edad, que se había caído de la silla donde estaba
sentada hacía 2 semanas. A partir de esta caída había
sentido dolor y ya no podía caminar. Platicando con ella
nos dimos cuenta que su vida estaba basada en salir
a caminar 10 metros fuera de su casa y sentarse
a contemplar el mundo, y esto la hacía feliz. Después
de esta caída, su mundo se limitó a estar acostada
en un cuarto y no dormir por el dolor.
A veces
pensamos en comprar cosas materiales o en lamentarnos por no
tener más oportunidades de las que tenemos; sin embargo, nos
olvidamos de lo realmente importante y para lo que estamos
en este mundo: para AYUDAR al prójimo que tenemos enfrente.
Con una sencilla visita, con un poco de nuestro tiempo,
le podemos “hacer el día”; algo tan sencillo para la
mayoría de nosotros y para esas personas necesitadas lo es
todo. Muchos ancianitos, como Doña Lupita, están sentados esperando que
se les tienda la mano y se conviertan en el
milagro que cada día le piden a Dios.
Después de esta
experiencia tan enriquecedora, cada día me doy cuenta de que
cuando pedimos algo a Dios creemos que nos caerá del
cielo. Sin embargo, no nos damos cuenta de que Dios
nos tenderá la mano por medio de una persona que
puedes ser nuestro vecino, nuestro hermano o hasta un desconocido.
Ayudemos
a alguien que verdaderamente lo necesite. Ayudémosle a Dios a
transformar la vida de muchas personas que tanto lo necesitan.