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| El P. Apolinar, sacerdote diocesano del Congo, África, con el retablo de la Virgen Peregrina de la Familia. | |
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El Congo, África, 04 de julio de 2008. Recientemente llegó
el retablo de la Virgen Peregrina de la Familia
a El Congo, África. Este hecho fue posible gracias la
Sra. Belén Martín, directora local del Club NET, en
Madrid. La Sra. Belén conoció al P. Apolinar, sacerdote diocesano,
que se encontraba en España buscando ayuda económica para su
parroquia. Los miembros del Movimiento Regnum Christi le ofrecieron
su apoyo.
Presentamos un mensaje de correo electrónico donde la Sra.
Martín narra a la directora nacional de Virgen Peregrina de
la Familia, Amada Blanco, cómo fue posible este paso:
«Te cuento
brevemente cómo ha sido la historia de que la Virgen
acabe en el Congo. Al padre Apolinar le conocemos, porque
en los veranos viaja desde El Congo y ayuda al
párroco de Oliva, que es donde veraneamos. Tiene una gran
fuerza al predicar y celebra la misa con mucho recogimiento.
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| Ubicación de la República del Congo en el continente africano. | |
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Es un hombre de oración y de mucha fe. Ha
venido a casa varias veces... En fin, nos tenemos gran
aprecio.
Vino a Madrid porque le ofrecimos ayuda para recaudar fondos
para construir una iglesia en su pueblo, ya que las
instituciones españolas civiles le ayudan mucho sólo para obra social,
pero en cuanto él plantea la posibilidad de construir una
iglesia, se le cierran todas las puertas. Una noche le
invitamos a cenar y coincidió con uno de los días
en que nos tocaba en casa tener a la Virgen
Peregrina de la Familia. Es el recorrido de una de
las clases de mis hijas. Aprovechamos para invitarle a rezar
con nosotros. Así que, después de encender una velita delante
de la imagen, rezamos el misterio que nos correspondía, dando gracias
a Dios porque nos acompañaba el padre, y pidiéndole a
la Virgen ayuda para la financiación de la iglesia de Santa
Josefina Bakhita (que así es como se va a llamar)
en el Congo.
El padre Apolinar se quedó muy impresionado al
ver a las niñas tan pequeñas rezando alrededor de la
imagen de la Virgen, a mi marido rezando también y
a mi hija (la que había traído el retablo), pasando
las cuentas del rosario. Nos preguntó en qué consistía eso de
la "Virgen Peregrina", y le contamos sobre el apostolado. Le
entusiasmó y comentó: “Me encantaría llevarme a la Virgen allí...
primero entraría en casa de mi hermana...”. Al día siguiente,
le conseguimos un retablo y se lo entregamos con mucha
ilusión de que la Virgen viajara ¡a El Congo! Me
encantó ver cómo abrazaba el retablo el padre.
A las pocas
semanas, nos envió estas fotos y otras de la primera
piedra de la iglesia. Impresionante. Ni qué decir que la
Virgen se encargó de abrirle todas las puertas para su
proyecto: la universidad, Cáritas, el colegio, los niños del ECYD,
los chicos del Reino... Todos se han volcado y la
parroquia de Santa Josefina Bakhita es ya mucho más que
una ilusión en el corazón de este buen sacerdote. Yo
le pido a María (justamente hoy nos toca de nuevo otro
retablo) que bendiga a este padre y que le ayude a
perseverar en su vocación.
Un abrazo y gracias por todo.»