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| Los niños aprende con NET el amor a Dios y a los demás. | |
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México, 29 de enero de 2006. En este servicio publicamos dos
testimonios de padres de familia sobre el apostolado de NET. ¿Qué es NET? Es un club internacional de niños
católicos que buscan conocer, amar y dar a Jesús a
los demás. A través de equipos coordinados por guías desarrollan
actividades recreativas, formativas y de evangelización. Una revista mensual marca
el paso de las actividades de formación y convierte incluso
a los más pequeños en ardientes apóstoles entre sus familiares
y amigos.
* * * *
«Mi mejor experiencia fue con
mi hija cuando entró a Net», escribe un padre de
familia. «Un día me preguntó: “Papá, ¿por qué no vas
a misa?”, y le contesté: “Cuando uno va a misa
es porque quiere estar con Dios, y porque le nace”;
y ella me respondió: “Ojalá que el día que tú
le pidas algo a Él, a Él le nazca o
tenga ganas de escucharte…”. Me quedé mudo, y ahora vamos
a misa y rezamos juntos».
* * * *
«No puedo
dejar de mencionar orgullosamente que mis hijos pertenecen al club
NET», dice una madre de familia, «porque como padres hemos
recibido muchos beneficios».
«La revista que mensualmente recibimos es una guía
para nosotros, cada mes es un tema diferente, valores o
virtudes. En esta ocasión el tema fue: “La familia, el
mejor equipo”. La misión del mes: “Mejorar la comunicación”.
En la
práctica, se trataba de reunirnos en la comida o en
la cena y preguntarnos qué fue lo mejor del día
y qué fue lo peor del día, todos deberíamos escuchar
con atención. Pues bien, nos encontrábamos la familia reunida en
la cena empezando con la misión del mes e inicié
una de mis secciones favoritas. Se trata de una situación
en concreto con varias respuestas, positivas y negativas, y los
niños escogen qué es lo que harían en esa situación.
Empezamos
preguntando: ¿Qué harías si tu mamá prepara una comida que
a ti no te gusta? 1.- Le dices que está
muy fea y no te la comes. 2.- Te la
comes a fuerza y de muy mala gana. 3.- Te
la comes, pues, sabes que tu mamá la hizo con
mucho cariño y es muy nutritiva. Uno de los niños,
al oír esta última opción, exclamo: “¡Mamá yo he hecho
muchas veces eso!”. Al momento le pregunté cuándo, y su
respuesta fue: “Cuando me das calabacita”.
Así seguimos y, cuando acabamos,
uno de ellos dijo: “Ahora nos toca a nosotros”. Mi
esposo y yo nos sorprendimos y esperamos a ver qué
se les ocurriría, ya que esto no venía en la
revista… La primera pregunta fue: ¿Si tus hijos te invitan
a ver una película, que harías? 1.- Les dirías: “¡Ay,
no, ando muy cansado! 2.- Esa película está muy fea.
3.- ¡Claro que sí! Vamos a hacer palomitas también.
A su
papá le toco contestar, la respuesta era obvia. “Ahora me
toca a mí”, dijo muy orgulloso nuestro segundo hijo: ¿Si
tu hijo te hace un dibujo con mucho cariño, tú
que harías? 1.- Lo tirarías. 2.- Lo esconderías. 3.- Lo
pones en un lugar donde siempre lo veas. Me tocó
contestar a mí y realmente era para mí, pues, su
papá tiene todos los dibujos en su oficina en una
pared especial. Contesté lo que tenía que contestar y hoy,
en mi escritorio, estoy rodeada de dragones, dinosaurios, ranas, etc.
La
última pregunta fue: ¿Si tu hijo te quiere decir algo,
tú qué harías? Las opciones que nos dieron ya se
las imaginarán. Mi esposo y yo nos volteábamos a ver,
nuestros hijos nos estaban dando una gran lección con una
dulzura y amor increíbles. Comprendimos que para poder formar a
nuestros hijos, debemos primero formarnos nosotros, ya que no podemos
exigir lo que nosotros no somos capaces de dar».