Búsqueda      Idioma 
     

"El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo" (Artículo)
En Cristo Rey vemos la realización plena de nuestra vida (Artículo)
"Pedagogía en casa" (Artículo)
Adoración eucarística en el Torneo de la Amistad - Monterrey 2014 (Artículo)
¡Una fe fuerte y humilde hace tanto bien!
2014-11-10 (Artículo)

Un dispensador de abrazos del cielo: El Teletón
COLOMBIA | APOSTOLADO | TESTIMONIOS
Testimonio de Adriana, una chica de Colombia que pasó seis meses en México como voluntaria para ejercer su práctica profesional de la carrera de Ingeniería Biomédica.

Adriana Villa realizando la prueba de una silla de ruedas-verticalizador que ayuda a poner de pie a las personas con lesión medular.
Adriana Villa realizando la prueba de una silla de ruedas-verticalizador que ayuda a poner de pie a las personas con lesión medular.

Presentamos a continuación el testimonio de Adriana Villa Moreno, estudiante de la carrera de Ingeniería Biomédica, de Medellín (Colombia), quien dedicó seis meses para realizar su práctica profesional trabajando en México en los Centros de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT).

*****

La Ingeniería en Rehabilitación, una de las esferas de acción de la carrera que estudio -Ingeniería Biomédica- ha despertado un especial interés en mí desde que empecé a ver que en ella se articulaban perfectamente las dos cosas que sueño para mi futuro profesional: ejercer la carrera que estudié –la que amo, diría yo– y trabajar junto a muchos miembros del Regnum Christi en la gran obra de los CRIT.

Cuando estaba cerca del noveno semestre era el momento de decidir en cual institución quería realizar mi práctica profesional. La Ingeniería Biomédica es una carrera relativamente nueva en Colombia y no todos los campos de acción están muy abiertos, como es el caso de la Ingeniería en Rehabilitación que se refiere principalmente a diseñar, implementar y adaptar soluciones tecnológicas relacionadas con la discapacidad motora y sensorial que permitan habilitar-rehabilitar y mejorar la calidad de vida de los seres humanos. Por esta razón no había muchas posibilidades de encontrar en Colombia un lugar como el que quería, pero yo sí sabía donde estaba ese lugar: en México.

En varias ocasiones había oído hablar del evento TELETÓN, es más, había llegado a ver algunos reportajes sobre éste que realmente me habían impactado. Además de las historias que mostraban, era increíble ver los centros de rehabilitación que construían con el dinero recaudado. Empecé a buscar por todos los medios el modo de hacer mi práctica profesional allá, lo cual se facilitó gracias a algunos de los que trabajan ahí son miembros del Regnum Christi. Una vez que fui aceptada tenía que buscar los medios económicos para mantenerme allá, porque mi trabajo sería voluntario, y conseguí la familia más generosa que prácticamente me adoptó y me hizo parte de ella.

Así me fui y estuve 6 meses que realmente fueron un constante “dar y recibir”, no solo en el aspecto profesional sino en todos los sentidos, ahora en mi trabajo podía vivir “en vivo y en directo” los reportajes que había visto, y ahí junto a mí tenía a los protagonistas de las historias más conmovedoras. En una ocasión, llegó al taller de prótesis un niño que al momento de nacer le faltaban sus cuatro extremidades, cada uno trabajó sin medir esfuerzos por darle la mejor solución, y le entregaron sus prótesis. Aunque sus brazos y piernas no eran de carne y hueso, él, a pesar de su corta edad, sabía que lo importante no era de qué estaban hechos, sino para qué servían. Cuando llegó al taller para que se las midieran, lo primero que hizo fue abrazar a sus padres. Él aunque no tuviera brazos sabía abrazar, sólo necesitaba a alguien que le ayudara a poner los medios para lograrlo, y es entonces cuando reflexioné: ¿quién está realmente en situación de discapacidad?, ¿qué pasa con todos aquellos que aún con su cuerpo completo no han aprendido lo que este pequeño aprendió? No hay duda de que la única discapacidad real es la incapacidad de amar. No hace falta vivir muchos días rodeados de estas situaciones para darse cuenta que una persona no es lo que tiene, sino lo que lleva en su corazón. Sólo hace falta mirar al alma y darse cuenta de que siempre hay mucho por dar, y mucho por aprender.

Y como las experiencias del Movimiento no llegan solas, el estar allá me abrió también la posibilidad de cumplir otros sueños que nunca pensé que llegarían tan pronto: las misiones de evangelización, conocer Cotija y visitar a mis amigas consagradas del Regnum Christi de Monterrey. Seguir contando esta historia podría extenderse mucho, pero siendo ya justo concluir les dejo este pedacito de mi vida junto con la promesa de que, si Dios así lo quiere, no pasarán muchos años más sin que tengamos en Colombia este apostolado que como diría otro miembro del Movimiento es realmente un “dispensador de abrazos del cielo”.

Adriana Villa Moreno
Medellín, Colombia


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2007-08-23


 

 


Enlaces relacionados

Agencia de Noticias Zenit
Red Misión
Centro de Formación a Distancia
la-oracion.com

 



Síguenos en :   
Auspiciada por la congregación de los Legionarios de Cristo y el Movimiento Regnum Christi , Copyright 2014 , Legión de Cristo. Todos los derechos reservados.

¿Deseas agregarUn dispensador de abrazos del cielo: El Teletón a tus favoritos?
  -    No