|
|  | |
| Verónica Friderichsen | |
 |
Colombia, 08 de mayo de 2007. Presentamos el testimonio de
Verónica, una chica de Colombia perteneciente a Color
Misionero, que nos cuenta de su participación en las pasadas
misiones de evangelización de Semana Santa.
****
Las misiones para mí
fueron en gran parte enseñanza y por otra gran parte
aprendizaje, los cuales son muy relativos, pues tú enseñas lo
que aprendes, pero al final de todo terminas aprendiendo más
de lo que inicialmente ibas a enseñar, porque el hecho
de compartir con gente de una vereda quienes se encariñan
rápida y profundamente contigo es algo muy significativo en la
vida de todas las misioneras.
Por mi parte, en cuanto al
aprendizaje, crecí más en la oración y en la parte
espiritual, también aprendí a compartir y estar más tiempo con
Dios y en momentos más íntimos y personales. Por otro
lado aprendí a compartir y estar con todo tipo de
gente y me di cuenta de que no son necesarias
todas las comodidades que podemos tener en nuestra casa para
poder ser felices, pues con sólo un poco de carisma,
entusiasmo e imaginación se pueden lograr muchas cosas productivas y
lúdicas.
Al llegar de misiones, mi forma de ser cambió un
poco en cuanto a la colaboración y actitud en la
casa y familia y obviamente también hacia mis amigas y
compañeras, mi estado de ánimo era cada vez más alegre
y entusiasta y motivaba más a mis compañeros a seguir
adelante y sonreírle a la vida.
Bueno no quiero que este
testimonio se quede sólo en contar mi experiencia, sino que
sirva como invitación a todos los que lo lean a
participar en las misiones y ser parte de una gran
comunidad que cambie el mundo y lo lleve hacia la
gloria de Dios.
Yo personalmente volvería a ir a misiones a
ojo cerrado pues es la mejor experiencia que le puede
pasar a una persona en la vida. No olviden que
Dios nos espera a todos en su gloria y quiere
que acerquemos las almas hacia Él.
Verónica Friderichsen, 14 años
Color Misionero
Bogotá-Colombia