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| Misa de envío en la Basílica de Guadalupe. | |
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México, 23 de abril de 2010. Durante la Semana Santa
se reunieron alrededor de 20 mil misioneros pertenecientes a Juventud y Familia Misionera, de todos los estados de la
República Mexicana para participar en las misiones de evangelización con
la finalidad de responder al mandato de Cristo: «Id por
todo el mundo y predicad el Evangelio» (Mc 16,15) y
ser fermento de vida cristiana en las comunidades más marginadas
de la sociedad.
Territorio de México y Centroamérica
En un ambiente de
familia y alegría se celebró en la Ciudad de México
la misa de envío, en la Basílica de Nuestra Señora
de Guadalupe, y fue presidida por el P. Rodolfo Mayagoitia,
L.C., director territorial de la Legión de Cristo y
del Regnum Christi del territorio de México y Centroamérica.
Miles
de jóvenes, adolescentes y familias han hecho eco en sus
corazones la exhortación de la Iglesia a vivir en plenitud
el mandamiento de la caridad: «¡Necesitamos salir al encuentro de
las personas, las familias, las comunidades y los pueblos para
comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que
ha llenado nuestras vidas de “sentido”, de verdad y amor,
de alegría y de esperanza!» (Documento de Aparecida, 548).
Se visitaron
alrededor de 1,200 comunidades en 29 estados del país, en
un esfuerzo por hacer que el mensaje de Cristo llegue
a todos estos lugares, llevando consuelo a los afligidos y
esperanza a los que más lo necesitan. Por otro lado,
también los misioneros han experimentado la alegría inmensa de ser
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| Los misioneros experimentan la alegría de ser testigos de Cristo, saliendo al encuentro de los demás. | |
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testigos del amor misericordiosos de Dios suscitado en los jóvenes
varias inquietudes de mayor entrega a Dios.
Finalmente se tuvo la
misa de clausura en la Universidad Anáhuac México Norte,
presidida por el P. Rodolfo Mayagoitia, L.C. La homilía pronunciada
por el P. Alfonso López, L.C., se puede escuchar
aquí. Sin duda, esta experiencia abre un nuevo horizonte en
la vida de todos los misioneros, que consiste en recomenzar
desde Cristo, recorriendo junto a Él un camino de maduración
personal que impulsa a salir al encuentro de toda persona
en cualquier circunstancia de la vida.
Territorio de Monterrey
Por otra parte,
en el territorio de Monterrey participaron más de 9 mil
personas de Juventud y Familia Misionera, y Color y Fuego
Misionero. El tema de la inseguridad ocasionada por la violencia
de la zona, no demeritó la participación de los misioneros,
si bien estuvieron rodeados en todo momento de un ambiente
seguro para llevar a cabo el trabajo apostólico.
Testimonio de las
Islas Marías
Como en años anteriores, en esta ocasión nuevamente
se realizaron misiones de evangelización en las Islas Marías. Santiago
Reyes nos comparte algunas impresiones del trabajo misionero de esos
días:
«A pesar de no ser mi primera vez de misiones
en Islas Marías, nunca imaginé que este lugar me tuviera
preparada una experiencia tan poderosa y reveladora como la que
vivimos más de cincuenta misioneros esta Semana Santa […]
Finalmente llegó
el momento de comenzar la misión, de predicar el evangelio,
de transmitir el mensaje. Sin estar preparados nos aventuramos al
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| Misa de clausura en la Universidad Anáhuac México Norte. | |
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campamento Morelos donde estaban los 700 recién llegados. No sabíamos
lo que íbamos a decir, ni cómo lo íbamos a
hacer. Pero eso no era necesario porque Dios pondría las
palabras en nuestra boca y la fuerza en nuestro interior
[…]
A los que ya se habían encontrado con Dios los
motivamos a colaborar con nosotros. A vivir su fe de
manera activa. Después de exponer cada uno su experiencia de
catequesis o pastoral, les preguntábamos qué se les ocurría para
transmitirles a sus compañeros presos el mensaje de Dios. ¿Cómo
dar a conocer algo tan bueno? ¿Cómo compartirlo en un
ambiente así? Y de ellos mismos salía la respuesta: Enseñar
cantos y alabanzas, organizar momentos de oración, predicar con el
ejemplo, ayudar al compañero cuándo lo necesita, pero sobre todo
insistían en transmitir la alegría que vivían por haber conocido
a Dios y tenerlo en sus vidas. Les dijimos que
nosotros venimos y sembramos una semilla pero que en ellos
quedaría el que esta semilla crezca y se convierta en
un árbol que ningún viento o tormenta pueda tirar. Los
invitamos a darle continuidad a nuestra labor. A ser misioneros.
Ellos aceptaban emocionados la invitación. Estaban radiantes. Estaban por emprender
la misión de compartir a Dios, de transmitir su fe,
de compartir la esperanza y de vivir el amor. En
la cárcel. En medio de la dificultad, la desesperanza y
el rencor. Ser como la luna en medio de la
noche: Reflejar la luz del sol, es decir, reflejar a
Dios e iluminar a los demás […]
Algunos nombres se quedaron
en mi memoria: Julián, Eduardo, José Antonio, Genaro, Guadalupe, Pedro,
Alejandro… pero sobretodo se me quedaron grabadas para siempre sus
miradas».
Crónicas, audio y vídeo
En la página web de Juventud
y Familia Misionera se pueden leer varias crónicas, así como
ver galerías fotográficas y materiales de audio y vídeo que
muestran el día a día de las misiones.
También se pueden
leer artículos en inglés sobre las misiones de Estados Unidos:
- Malinalco Missions
- Atlanta Holy Week Missions
Y sobre el
trabajo misionero de la Prelatura de Cancún-Chetumal, se pueden ver
varias reseñas en el Blog de la Prelatura.