Presentamos a continuación algunos testimonios de miembros y amigos del
Movimiento que narran cómo el Regnum Christi ha sido un
modo concreto de amar a Cristo y ayudar a los
demás.
«El movimiento Regnum Christi ha cambiado
mi vida y la sigue y seguirá cambiando, porque cada
día se muestra como la oportunidad de aprender y acercarnos
más al camino de la santidad, el cual tiene muchos
obstáculos pero hay que tener presente que si estamos con
Dios y todo lo que hacemos lo hacemos por Él
no debemos tener miedo» (Juan Camilo Betancourt, Colombia).
«Cuando conocí
el Movimiento tuve una experiencia profunda de Dios, comprendí que
las metas y los logros que cualquier persona se plantea
yo ya las había alcanzado y lo seguía logrando; pero
al mismo tiempo me daba cuenta que esto no era
suficiente, que debía hacer algo más, una meta aún mayor
que me llenara el alma. En ese momento no dudé
que al terminar mi carrera daría años para desempeñar algún
trabajo pastoral como colaboradora del Regnum Christi» (María José
Iturralde, México).
«La decisión de formar parte del Movimiento tiene raíces
profundas en mi fe y en mi búsqueda de Jesucristo.
He encontrado en las actividades del Regnum Christi las posibilidades
de ejercitar activamente mi vida de católico, de comprometerme en
actividades dirigidas a ayudar a los demás, de responder a
la llamada de Cristo a la santidad, de gastar mis
“talentos” de una manera que me parece constructiva» (Fam.
Manetti, Italia).
«Me incorporé al Regnum Christi en 1986 después de
haber asistido a conferencias de rock y liderazgo y de
hacer apostolado con niños huérfanos. Desde entonces pude ir viendo
con mayor claridad cuál era el sentido de mi existencia
en todos los campos: mi familia, mis estudios, mi fe,
mis amigos, y acomodar todo de manera que le diera
a cada cosa el lugar que le correspondía» (Alejandro
Pinelo, consagrado del Regnum Christi).