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Más allá del hambre
Jn 6,24-35 (Artículo)
El pan bajado del cielo
Jn 6,41-51 (Artículo)
Distribuyó el pan hasta que quedaron saciados
Jn 6,1-15 (Artículo)
Misión Haití 2015 (Artículo)
Yo soy la resurrección y la vida.
2015-07-29 (Artículo)

Meditación diaria para toda la semana

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado
Nuestro maná.
2015-08-02
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Jesús, como esa gente de la que habla el Evangelio, vengo a tu encuentro, quiero hablar contigo y preparar mi corazón para la celebración eucarística de este domingo. No quiero buscar ningún interés personal, lo único que deseo es llenarme de Ti y experimentar la maravilla de tu amor.


Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Juan 6, 24-35

En aquel tiempo, cuando la gente vio que en aquella parte del lago no estaban Jesús ni sus discípulos, se embarcaron y fueron a Cafarnaún para buscar a Jesús.

Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo llegaste acá?" Jesús contesto: "Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto signos, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna, y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello".

Ellos le dijeron: "¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?" Respondió Jesús: "La obra que Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado". Entonces la gente le preguntó a Jesús: "¿Qué signos vas a realizar tú, para que lo veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo".

Jesús les respondió: "Yo les aseguro: no fue Moisés quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da vida al mundo". Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús les contestó: "Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed".

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


«Cada uno de nosotros, hoy, puede preguntarse: ¿y yo? ¿Dónde quiero comer? ¿En qué mesa quiero alimentarme? ¿En la mesa del Señor? ¿O sueño con comer manjares gustosos, pero en la esclavitud? Además, cada uno de nosotros puede preguntarse: ¿cuál es mi memoria? ¿La del Señor que me salva, o la del ajo y las cebollas de la esclavitud? ¿Con qué memoria sacio mi alma?

El Padre nos dice: “Te he alimentado con el maná que tú no conocías”. Recuperemos la memoria. Esta es la tarea, recuperar la memoria. Y aprendamos a reconocer el pan falso que engaña y corrompe, porque es fruto del egoísmo, de la autosuficiencia y del pecado.

Dentro de poco, en la procesión, seguiremos a Jesús realmente presente en la Eucaristía. La Hostia es nuestro maná, mediante la cual el Señor se nos da a sí mismo. A Él nos dirigimos con confianza: Jesús, defiéndenos de las tentaciones del alimento mundano que nos hace esclavos, alimento envenenado; purifica nuestra memoria, a fin de que no permanezca prisionera en la selectividad egoísta y mundana, sino que sea memoria viva de tu presencia a lo largo de la historia de tu pueblo, memoria que se hace “memorial” de tu gesto de amor redentor.» (Homilía de S.S. Francisco, fiesta de Corpus Christi, 19 de junio de 2014).


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


Propósito

Proponte uno personal, ¿qué? El que más amor implique… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Organizar lo que sea necesario, con creatividad, para que la celebración de la eucaristía de hoy, sea el evento más importante de la familia. 


«Tenemos con nosotros el “pan de los peregrinos”, el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, que nos ofrece como fuente inagotable, para sacar de ella fuerza, serenidad, confianza en cada momento de la existencia.»

(San Juan Pablo II, Homilía 11-11-1981)


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-08-02
La Eucaristía nos compromete a practicar la caridad.
2015-08-03
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, yo creo que estás presente en la Eucaristía, dispuesto a enriquecer mi hambre y mi sed con tu maravillosa gracia. Creo en Ti, espero en Ti y te amo. Tú diste el primer paso de amor hacia mí, quiero hoy responderte del mismo modo.


Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Mateo 14, 13-21

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se subió a una barca y se dirigió a un lugar apartado y solitario. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Cuando Jesús desembarcó, vio aquella muchedumbre, se compadeció de ella y curó a los enfermos.

Como ya se hacía tarde, se acercaron sus discípulos a decirle: "Estamos en despoblado y empieza a oscurecer. Despide a la gente para que vayan a los caseríos y compren algo de comer". Pero Jesús les replicó: "No hace falta que vayan. Denles ustedes de comer". Ellos le contestaron: "No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados". Él les dijo: "Tráiganmelos".

Luego mandó que la gente se sentara sobre el pasto. Tomó los cinco panes y los dos pescados, y mirando al cielo, pronunció una bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran a la gente. Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que habían sobrado, se llenaron doce canastos. Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños.

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


Cristo presente en medio de nosotros, en el signo del pan y del vino, exige que la fuerza del amor supere cada laceración, y al mismo tiempo que se convierta en comunión con el pobre, apoyado por el débil, atención fraterna a cuántos les cuesta sostener el peso de la vida cotidiana. 

Nos disgregamos cuando no somos dóciles a la Palabra del Señor, cuando no vivimos la fraternidad entre nosotros, cuando competimos para ocupar los primeros puestos, cuando no encontramos la valentía de testimoniar la caridad, cuando no somos capaces de ofrecer esperanza. La Eucaristía nos permite no disgregarnos porque es vínculo de comunión, es cumplimiento de la Alianza, signo viviente del amor de Cristo que se ha humillado e inmolado para que nosotros permaneciéramos unidos.  Participando en la Eucaristía y nutriéndonos de ella, estamos dentro de un camino que no admite divisiones. (Cf Homilía de S.S. Francisco,  4 de junio de 2015, en Santa Marta).


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


Propósito

Proponte uno personal, ¿qué? El que más amor implique… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Hacer una visita a Cristo en la Eucaristía, preferentemente acompañado por alguien de mi familia.


«Y sin embargo sigue siendo cierto que “no solo de pan vive el hombre”. La persona humana tiene una necesidad que es aún más profunda, un hambre que es mayor que aquella que el pan puede saciar: es el hambre que posee el corazón humano de la inmensidad de Dios.»

(San Juan Pablo II, Homilía, 16-11-1981).



FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-08-03
El Señor está siempre allí.
2015-08-04
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

San Juan María Vianney, presbítero.


Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Jesús, yo, como los apóstoles, a veces dudo. Otras veces me lanzo, como Pedro, pero a medio camino, frente a las dificultades, mi fe se debilita y siento que me hundo. Creo en el poder de tu gracia, confío en que este momento de oración va a aumentar mi fe, ensanchar mi esperanza e inflamar mi caridad.


Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Mateo 14, 22-36

En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba él solo allí.

Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron y decían: "¡Es un fantasma!" Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: "Tranquilícense y no teman. Soy Yo".

Entonces le dijo Pedro: "Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti caminando sobre el agua". Jesús le contestó: "Ven".  Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: "¡Sálvame, Señor!" Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: "¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudaste?".

En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús, diciendo: "Verdaderamente tu eres el Hijo de Dios".

Terminada la travesía, llegaron a Genesaret. Apenas lo reconocieron los habitantes de aquel lugar, pregonaron la noticia por toda la región y trajeron a todos los enfermos. Le pedían que los dejara tocar siquiera el borde de su manto, y cuantos lo tocaron, quedaron curados.

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


«Pedro con el arrojo que le caracteriza le pide casi una prueba: “Señor si eres tú, hazme caminar hacia ti sobre las aguas”; y Jesús le dice “¡Ven!”. Pedro baja de la barca y pone a caminar sobre el agua, pero el viento fuerte azota y comienza a hundirse. Entonces grita: “¡Señor, sálvame!”, y Jesús le tiende la mano y lo levanta.

Esta narración es una hermosa imagen de la fe del apóstol Pedro. En la voz de Jesús que le dice “Ven”, él reconoce el eco del primer encuentro orillas de aquel mismo lago y en seguida, nuevamente, deja la barca y va hacia el Maestro. ¡Y camina sobre las aguas! La respuesta confiada y pronta al llamado del Señor hace cumplir siempre cosas extraordinarias.

Jesús ahora mismo nos decía que nosotros somos capaces de hacer milagros con nuestra fe: la fe en Él, en su palabra, la fe en su amor.

En cambio, Pedro comienza a hundirse cuando que quita la mirada de Jesús y se deja influenciar por las circunstancias que lo circundan.

Pero el Señor está siempre allí, y cuando Pedro lo invoca, Jesús lo salva del peligro. En la persona de Pedro, con sus entusiasmos y debilidades, se describe nuestra fe: siempre frágil y pobre, inquieta y a pesar de todo victoriosa, la fe del cristiano camina hacia el Señor resucitado, en medio a las tormentas y peligros del mundo.

Es muy importante también la escena final: “Apenas subieron a la barca en viento cesó. Aquellos que estaban en la barca se postraron delante de Él diciéndole: ´¡Realmente eres el Hijo de Dios!´”.» (S.S. Francisco, Ángelus, 10 de agosto de 2014).


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


Propósito

Proponte uno personal, ¿qué? El que más amor implique… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Hoy voy a rezar una decena extra del rosario por las personas que están más lejos de Jesús.


«Enhorabuena vuelve lejos la paja de una fe superficial y ligera, en cuanto sienta el soplo de la prueba; tanto más limpio será así el montón de trigo que se habrá de guardar en los graneros del Señor.»

(Tertuliano, De praescriptione haeticorum)


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-08-04
La oración por los enfermos nunca debe faltar.
2015-08-05
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Jesús, qué bien me identifico con la cananea. Yo, al igual que ella, te pido que tengas compasión de mí, de los míos. ¡Tenemos tanta necesidad de Ti! Que este momento de oración fortalezca y aumente mi fe, la confianza y el amor.


Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28

En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: "Señor, Hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija esta terriblemente atormentada por un demonio". Jesús no le contestó una sola palabra; pero los discípulos se acercaron y le rogaban: "Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros". Él les contestó: "Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel".

Ella se acercó a Jesús y, postrada ante él, le digo: "Señor, ayúdame". Él le respondió: "No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselos a los perritos". Pero ella replicó: "Es cierto, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos". Entonces Jesús le respondió: "Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas". Y en  aquel mismo instante quedó curada su hija.

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


«Pensemos al episodio evangélico de la mujer cananea. Es una mujer pagana, no era del pueblo de Israel, era una pagana, que suplica a Jesús que sane a su hija. Jesús, para probar su fe, en primer lugar responde con dureza: “No puedo, debo pensar antes a las ovejas de Israel”. La mujer no retrocede -una madre, cuando pide ayuda para su criatura, ¡nunca se rinde! Todos lo sabemos esto, ¿eh? Las madres luchan por los hijos, ¿eh?- y Jesús responde a esta mujer: “También a los perritos, cuando los dueños se han alimentado, se les da algo”. Como diciendo: ´pero por lo menos mírame como una perrita´. Y Jesús le dice: “Mujer, ¡grande es tu fe! Que se haga como deseas”.

Frente a la enfermedad, también surgen dificultades en la familia, a causa de la debilidad humana. Pero, en general, el tiempo de la enfermedad refuerza los lazos familiares. Y pienso en lo importante que es educar a los hijos desde pequeños en la solidaridad en el tiempo de la enfermedad. Una educación que deja de lado la sensibilidad por la enfermedad humana, endurece el corazón. Y hace que los chicos estén “anestesiados” ante el sufrimiento de los demás, incapaces de confrontarse con el sufrimiento y de vivir la experiencia del límite.» (Catequesis de S.S. Francisco, 10 de junio de 2015).


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


Propósito

Proponte uno personal, ¿qué? El que más amor implique… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Visitar esta semana a una persona enferma, preferentemente acompañado con algún miembro de mi familia, buscando apoyarla material y espiritualmente.


«Un poco de fe puede mucho.»


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-08-05
Jesús nos lleva a la felicidad.
2015-08-06
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, ¡qué hermosa experiencia tuvieron Pedro, Santiago y Juan! Y qué maravilla que hoy, en este momento, me estás invitado a tener una experiencia similar en esta oración. Concédeme contemplarte, conocerte y amarte más por medio de esta meditación.


Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Marcos 9, 2-10

En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.

Entonces Pedro le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados.

Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: «Este es mi Hijo amado; escúchenlo».

En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos.

Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de "resucitar de entre los muertos".

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


«Es el cumplimiento de la revelación; por esto a su lado aparecen transfigurados Moisés y Elías, que representan la Ley de los profetas, significando que todo termina y comienza en Jesús, en su pasión y su gloria.

La voz de orden para los discípulos y para nosotros es esta: ´Escuchadlo´. Escuchen a Jesús. Es él el Salvador: seguidlo. Escuchar a Cristo, de hecho comporta asumir la lógica de su ministerio pascual, ponerse en camino con él, para hacer de la propia existencia un don de amor a los otros, en dócil obediencia con la voluntad de Dios, con una actitud de separación de las cosas mundanas y de libertad interior. Es necesario, en otras palabras, estar prontos a ´perder la propia vida´, donándola para que todos los hombres sean salvados, y para que nos reencontremos en la felicidad eterna.

El camino de Jesús siempre nos lleva a la felicidad. No nos olvidemos: el camino de Jesús siempre nos lleva a la felicidad, habrá en medio una cruz o las pruebas, pero al final nos lleva siempre a la felicidad. Jesús no nos engaña. Nos prometió la felicidad y nos la dará si seguimos su camino.» (S.S. Francisco, Ángelus 1 de marzo de 2015).


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


Propósito

Proponte uno personal, ¿qué? El que más amor implique… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Voy a revisar mi horario diario y semanal y, en caso de ser necesario, hacer los ajustes para poder dar más tiempo de calidad a mi oración.


«El centro de una vida feliz, de una vida verdadera, es la amistad con Jesús el Señor. Y esta amistad se aprende en el amor por la Sagrada Escritura, en el amor por la liturgia, en la fe profunda.»

(Benedicto XVI, 6 de octubre de 2010).  


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-08-06
El seguimiento de Jesús implica tomar la cruz.
2015-08-07
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, comienzo esta oración haciendo primero la señal de la cruz, puesto que en ella está la síntesis de nuestra fe. La cruz es el signo de tu amor y de la misericordia que nos salva. Permite que sepa escucharte y seguir el camino que hoy me quieres mostrar.


Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Mateo 16, 24-28

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera venirse conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiere salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?

Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus obras. Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán, sin haber visto primero llegar al Hijo del hombre como rey".

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


«Responde a la llamada a tomar la cruz e ir tras él, a imitar su dedicación al Padre y sus gestos de servicio y de amor, a perder la vida para encontrarla. Y dado que toda la existencia de Cristo tiene un carácter misionero, los hombres y las mujeres que le siguen más de cerca asumen plenamente este mismo carácter.

La dimensión misionera, al pertenecer a la naturaleza misma de la Iglesia, es también intrínseca a toda forma de vida consagrada, y no puede ser descuidada sin que deje un vacío que desfigure el carisma. La misión no es proselitismo o mera estrategia; la misión es parte de la “gramática” de la fe, es algo imprescindible para aquellos que escuchan la voz del Espíritu que susurra “ven” y “ve”. Quién sigue a Cristo se convierte necesariamente en misionero, y sabe que Jesús “camina con él, habla con él, respira con él. Percibe a Jesús vivo con él en medio de la tarea misionera”.

La misión es una pasión por Jesús pero, al mismo tiempo, es una pasión por su pueblo.» (Mensaje del Santo Padre por la Jornada Mundial de las Misiones 2015, 24 de mayo de 2015).


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


Propósito

Proponte uno personal, ¿qué? El que más amor implique… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Voy a ofrecer una hora de adoración, esta semana, por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.


«La cruz es libro vivo, del que aprendemos definitivamente quiénes somos y cómo debemos actuar. Este libro siempre está abierto ante nosotros.»


(San Juan Pablo II, Alocución 1-IV-1980)
FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-08-07
Todo es posible para el que cree.
2015-08-08
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Santo Domingo de Guzmán, presbítero


Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, quiero comenzar esta meditación haciendo silencio en mi corazón; no un silencio vacío sino lleno de conciencia de estar ante Ti. Creo, espero y te amo, confío en que la inmensidad de tu gracia y tu misericordia me harán crecer en mi fe y en mi amor.


Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Mateo 17, 14-20

En aquel tiempo, al llegar Jesús a donde estaba la multitud, se acercó un hombre, que se puso de rodillas y le dijo: "Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques terribles. Unas veces se cae en el fuego y otras muchas, en el agua. Se lo traje a tus discípulos, pero no han podido curarlo". Entonces Jesús exclamó: "¿Hasta cuándo estaré con esta gente incrédula y perversa? ¿Hasta cuándo tendré que aguantarla? Tráiganme aquí al muchacho". Jesús ordenó al demonio que saliera del muchacho, y desde ese momento éste quedó sano.

Después al quedarse solos con Jesús, los discípulos le preguntaron: "¿Por qué nosotros no pudimos echar fuera a ese demonio?". Les respondió Jesús: "Porque les falta fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a ese monte: ´Trasládate de aquí para allá´, y el monte se trasladaría. Entonces nada sería imposible para ustedes".

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa) La
  La liturgia del día presenta el pasaje del evangelio en el que los discípulos no pueden curar a un niño; debe intervenir el mismo Jesús que se queja de la falta de fe de los presentes; y al padre del niño que pide ayuda le dice que todo es posible para el que cree.

Los que quieren amar a Jesús, a menudo no arriesgan demasiado en la fe y no se confían totalmente a Él. Pero ¿por qué esta falta de fe? Creo que es el corazón, que no se abre, el corazón cerrado, el corazón que quiere tener todo bajo control.

Es un corazón, por lo tanto, que no se abre, que no le da el control de las cosas a Jesús, y cuando los discípulos le preguntan por qué no podían sanar al joven, el Señor dice que aquella especie de demonios no pueden ser expulsados por nada, excepto por la oración.

Todos nosotros tenemos un poco de incredulidad en el interior. Es necesaria una oración fuerte, y esta oración humilde y fuerte hace que Jesús pueda hacer el milagro. La oración para pedir un milagro, para pedir una acción extraordinaria, debe ser una oración que involucre, que nos involucre a todos. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 20 de mayo de 201, en Santa Marta).


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


Propósito

Proponte uno personal, ¿qué? El que más amor implique… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Rezar la consagración a María, pidiendo que sepa imitar su vida de oración.  


«Todos los males que nos agobian en la tierra vienen precisamente de que no oramos o lo hacemos mal.»

(Santo Cura de Ars, Sermón sobre la oración)


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-08-08
 
 


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