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Hacer algo por Dios
Jn 20,19-31 (Artículo)
Tenía que padecer y resucitar
Lc 24,35-48 (Artículo)
Llevando la alegría del Evangelio (Artículo)
"Ir de misiones es compartir la alegría de conocer a Cristo" (Artículo)
No tengan miedo.
2015-04-06 (Artículo)

Meditación diaria para toda la semana

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado
Miedo a la alegría.
2015-04-19
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, en esta oración, Tú vienes a mi corazón y me dices: La paz esté contigo, porque bien sabes cuántas cosas me roban esa paz que Tú me das: la falta de vida interior, el activismo, la opinión de los demás. Tú no eres un fantasma, estás vivo y te nos das en la Eucaristía, en la oración, ¡Aleluya!

Petición (pide eso que sabes que te ayudará a hacer mejor tu oración)

Señor, que abra mi corazón y me deje transformar en tu presencia para gozar de tu paz y de tu amor.

Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Lucas 24, 35-48

Cuando los discípulos regresaron de Emaús y llegaron al sitio donde estaban reunidos los apóstoles, les contaron lo que les había pasado en el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. 

Mientras hablaban de esas cosas, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz este con ustedes". Ellos desconcertados y llenos de temor, creían ver un fantasma. Pero él les dijo: "No teman; soy yo. ¿Por qué se espantan? ¿Por qué surgen dudas en su interior? Miren mis manos y mis pies. Soy yo en persona, Tóquenme y convénzanse: un fantasma no tiene ni carne ni huesos, como ven que tengo yo". Y les mostró las manos y los pies. Pero como ellos no acababan de creer de pura alegría, y seguían atónitos, les dijo: "¿Tienen aquí algo de comer?" Le ofrecieron un trozo de pescado asado; él lo tomó y se puso a comer delante de ellos.

Después les dijo: "Lo que ha sucedido es aquello de que les hablaba yo, cuando aún  estaba con ustedes: que tenía que cumplirse todo lo que estaba escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos".

Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras y les dijo: "Esta escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto".

Palabra del Señor.

Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)

«El mismo Señor se aparece en la sala y les dice: “Paz a ustedes”. Varios sentimientos irrumpen en el corazón de los discípulos: miedo, sorpresa, duda y, por fin, alegría. Una alegría tan grande que por esta alegría “no alcanzaban a creer”. Estaban atónitos, pasmados, y Jesús, casi esbozando una sonrisa, les pide algo de comer y comienza a explicarles, despacio, la Escritura, abriendo su entendimiento para que puedan comprenderla. Es el momento del estupor, del encuentro con Jesucristo, donde tanta alegría nos parece mentira; más aún, asumir el gozo y la alegría en ese momento nos resulta arriesgado y sentimos la tentación de refugiarnos en el escepticismo, “no es para tanto”. Es más fácil creer en un fantasma que en Cristo vivo. Es más fácil ir a un nigromante que te adivine el futuro, que te tire las cartas, que fiarse de la esperanza de un Cristo triunfante, de un Cristo que venció la muerte. Es más fácil una idea, una imaginación, que la docilidad a ese Señor que surge de la muerte y ¡vaya a saber a qué cosas te invita!  Ese proceso de relativizar tanto la fe que nos termina alejando del encuentro, alejando de la caricia de Dios. Es como si “destiláramos” la realidad del encuentro con Jesucristo en el alambique del miedo, en el alambique de la excesiva seguridad, del querer controlar nosotros mismos el encuentro. Los discípulos le tenían miedo a la alegría… Y nosotros también.» (Homilía de S.S. Francisco, 24 de abril de 2014).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

(Proponte uno personal, el que más amor implique. Si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación).

Voy a dejar a un lado mis temores y mi reticencia para invitar hoy a alguien a misa, y compartir mi alegría pascual.


«Una persona alegre obra el bien, gusta de las cosas buenas y agrada a Dios. En cambio, el triste siempre obra el mal.»

(Pastor de Hermas, Mandamientos, 10,1)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-04-19
Por la fe, buscar y dejarse encontrar por Dios.
2015-04-20
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Jesucristo, este tiempo de oración es el momento más importante de mi día. Aquí estoy confiado y agradecido por la inmensidad de tu amor. No quiero que mi oración tenga intereses mezquinos, ni que sea una rutina o devoción sin sentido. Tú conoces mis intenciones y el gran amor que te tengo. 

Petición (pide eso que sabes que te ayudará a hacer mejor tu oración)

Jesús, ayúdame a buscarte en todo lo que hago. Que todas mis obras vayan encaminadas a darte gloria

Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Juan 6, 22-29

Después de la multiplicación de los panes, cuando Jesús dio de comer a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la multitud que estaba en la otra orilla del lago, se dio cuenta de que allí no había más que una barca y de que Jesús no se había embarcado con sus discípulos, sino que éstos habían partido solos. En eso llegaron otras barcas desde Tiberíades al lugar donde la multitud había comido el pan. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús.

Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo llegaste acá?" Jesús les contestó: "yo les aseguro, que ustedes no me andan buscando por haber visto signos, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna, y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello".

Ellos le dijeron: "Y, ¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?" Respondió Jesús: "La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quién él ha enviado".

Palabra del Señor.

Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


El buscar y encontrar a Dios en todas las cosas deja siempre un margen de incertidumbre. Si una persona dice que ha encontrado a Dios con certeza total y ni le roza un margen de incertidumbre, algo no va bien. Esto es una clave importante, que si uno tiene respuestas a todas las preguntas, estamos ante una prueba de que Dios no está con él. Recordemos a los grandes guías del pueblo de Dios, como Moisés, que siempre han dado espacio a la duda. Les invito a ser humildes, tenemos que hacer espacio al Señor, no a nuestras certezas.

Recomiendo buscar a Dios para hallarlo, y hallarlo para buscarle siempre. Es la experiencia de los grandes Padres de la fe. Les invito a releer el capítulo 11 de la Carta a los Hebreos. Abrahán, por la fe, partió sin saber a dónde iba. Todos nuestros antepasados en la fe murieron teniendo ante los ojos los bienes prometidos, pero muy a lo lejos... No se nos ha entregado la vida como un guion en el que ya todo está escrito, sino que consiste en andar, caminar, hacer, buscar, ver... Hay que embarcarse en la aventura de la búsqueda del encuentro y del dejarse buscar y dejarse encontrar por Dios. (Cf Comentario de S.S. Francisco, en entrevista de Antonio Spadaro, el 27 de septiembre de 2013).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

(Proponte uno personal, el que más amor implique. Si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación).

Leer y meditar el capítulo 11 de la carta a los hebreos, sobre los modelos de fe en la Historia Sagrada para seguir el ejemplo de Cristo (capítulo 12, 1-4).


«Después que uno estudia la Escritura se vuelve sensible, es decir, adquiere el discernimiento y gusto de la razón para distinguir lo bueno de lo malo, lo dulce de lo amargo.»

(Santo Tomás, en Catena Aurea, vol. 1)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-04-20
Aprender a reconocer el Pan que da la vida.
2015-04-21
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, gracias por darme un nuevo día. Este regalo me mueve a buscarte en la oración; quiero escucharte para conocer el camino que puede transformar este día en una alabanza a tu Providencia. Mi fe me dice que no puede haber nada mejor que seguir tu plan; mi esperanza se cimienta en tu gracia; y mi amor quiere crecer para ser más y mejor persona.

Petición (pide eso que sabes que te ayudará a hacer mejor tu oración)

Dios mío, que nunca sea indiferente a tu Pan de vida.  Que esta oración me ayude a valorar la comunión sacramental como el mejor bien y la mejor gracia que puedo recibir.

Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Juan 6, 30-35

En aquel tiempo, la gente le preguntó a Jesús: "¿Qué signo vas a realizar tú, para que lo veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo".

Jesús les respondió: "Yo les aseguro: No fue Moisés quien les dio pan del cielo; Es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo".

Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed".

Palabra del Señor.

Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


«Además del hambre físico, el hombre lleva en sí otro hambre, un hambre que no puede ser saciado con el alimento ordinario. Es hambre de vida, hambre de amor, hambre de eternidad.

Y el signo del maná —como toda la experiencia del éxodo— contenía en sí también esta dimensión: era figura de un alimento que satisface esta profunda hambre que hay en el hombre. Jesús nos da este alimento, es más, es Él mismo el pan vivo que da la vida al mundo. Su Cuerpo es el verdadero alimento bajo la especie del pan; su Sangre es la verdadera bebida bajo la especie del vino. No es un simple alimento con el cual saciar nuestro cuerpo, como el maná; el Cuerpo de Cristo es el pan de los últimos tiempos, capaz de dar vida, y vida eterna, porque la esencia de este pan es el Amor.

En la Eucaristía se comunica el amor del Señor por nosotros: un amor tan grande que nos nutre de sí mismo; un amor gratuito, siempre a disposición de toda persona hambrienta y necesitada de regenerar las propias fuerzas. Vivir la experiencia de la fe significa dejarse alimentar por el Señor y construir la propia existencia no sobre los bienes materiales, sino sobre la realidad que no perece: los dones de Dios, su Palabra y su Cuerpo.» (Homilía de S.S. Francisco, 19 de junio de 2014).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

(Proponte uno personal, el que más amor implique. Si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación).

Hacer una comunión espiritual durante el día y enseñarle a alguien más esta oración.


«La comida material primero se convierte en el que la come y, en consecuencia, restaura sus pérdidas y acrecienta sus fuerzas vitales. La comida espiritual, en cambio, convierte en sí al que la come, y así el efecto propio de este sacramento es la conversión del hombre en Cristo, para que no viva él sino Cristo en él; y en consecuencia, tiene el doble efecto de restaurar las pérdidas espirituales causadas por los pecados y deficiencias, y de aumentar las fuerzas de las virtudes.»

(Santo Tomás, Comentarios IV al Libro de las sentencias<

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-04-21
Hacer la voluntad del Padre no es fácil.
2015-04-22
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, te abro mi mente y mi corazón para recibir tu gracia que quiere fluir de tu corazón al mío. Quiero recibirla e irradiarla en mi familia, en mis amigos, en quien pongas en mi camino, sobre todo en aquellos que tengan vacío el corazón porque no han tenido la experiencia de tu amor. Con el fuego de tu amor en mí, quiero ser una humilde luz para los demás, para tu gloria.

Petición (pide eso que sabes que te ayudará a hacer mejor tu oración)

Señor, ayúdame a que esta oración me ayude a fortalecer la convicción de que la voluntad de Dios es lo mejor para nosotros.

Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Juan 6, 35-40

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed. Pero como ya les he dicho: me han visto y no creen. Todo aquel que me da el Padre viene hacia mí; y al que viene a mí yo no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

Y la voluntad del que me envió es que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite en el último día. La voluntad de mi Padre consiste en que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y yo lo resucité en el último día."

Palabra del Señor.

Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


Lo contrario a cumplir la voluntad de Dios comenzó en el Paraíso, con la no obediencia de Adán. Y esa desobediencia ha llevado el mal a toda la humanidad. También los pecados son actos de no obedecer a Dios, de no hacer su voluntad. Sin embargo, el Señor nos enseña que este es el camino, no hay otro. Y comienza con Jesús, sí, en el Cielo, en la voluntad de obedecer al Padre.

Pero cumplir la voluntad de Dios «no es fácil». No fue fácil para Jesús que fue tentado en el desierto y en el huerto de los olivos. Tampoco lo fue para algunos discípulos, que lo dejaron porque no entendieron qué quería decir hacer la voluntad del Padre.

Tampoco es fácil para nosotros desde el momento que cada día nos presentan en una bandeja muchas opciones. Y así, ¿cómo hago para hacer la voluntad de Dios? Pidiendo la gracia de querer hacerlo. […]

Que el Señor nos dé la gracia, a todos, que un día pueda decir de nosotros lo que ha dicho de aquel grupo, de aquella multitud que lo seguía, los que estaban sentado en torno a Él, como hemos escuchado en el Evangelio. Y así hacer la voluntad de Dios nos hace ser parte de la familia de Jesús, nos hace madre, padre, hermana, hermano. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 27 de enero de 2015, en Santa Marta).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

(Proponte uno personal, el que más amor implique. Si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación).

Ante las contrariedades y dificultades de este día repetir, interiormente, con mucha fe y confianza: Que se haga la voluntad de Dios.


«Para honrar a Dios, sométanse enteramente a su voluntad y no crean que les servirán mejor de otro modo, pues no se le sirve nunca bien, sino cuando se le sirve como Él quiere.»

(San Francisco de Sales, Epistolario)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-04-22
Encuentro con Cristo en la Eucaristía.
2015-04-23
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor Jesús, creo en Ti, Rey y Señor del cielo y de la tierra. Confío en tu bondad y en tu tierna preocupación por mi bien, y por el bien de cada persona. Te amo y deseo corresponder a tu gracia. Soy un pobre y débil instrumento, pero sé que Tú puedes hacer cualquier cosa, si soy dócil a tu gracia.

Petición (pide eso que sabes que te ayudará a hacer mejor tu oración)

Jesús, que mi oración me ayude a comprender y agradecer el inmenso don que recibimos en la Eucaristía.


Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Juan 6, 44-51

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Todos serán discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al Padre y aprende de él, se acerca a mí. No es que alguien haya visto al Padre, fuera de aquel que procede de Dios. Ése sí ha visto al Padre.

Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron: Éste es el pan que ha bajado del cielo para que, quien lo coma, no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre, y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida".

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


«Es necesario tener siempre presente que la Eucaristía no es algo que hacemos nosotros; no es una conmemoración nuestra de aquello que Jesús ha dicho o hecho. No. ¡Es precisamente una acción de Cristo! Es Cristo que actúa ahí, que está sobre el altar.

Y Cristo es el Señor. Es un don de Cristo, el cual se hace presente y nos reúne en torno a sí, para nutrirnos de su Palabra y de su vida. Esto significa que la misión y la identidad misma de la Iglesia surgen de allí, de la Eucaristía, y allí toman siempre forma. Una celebración puede resultar también impecable desde el punto de vista exterior. ¡Bellísima! Pero si no nos conduce al encuentro con Jesucristo, corre el riesgo de no traer ningún alimento a nuestro corazón y a nuestra vida.

A través de la Eucaristía, en cambio, Cristo quiere entrar en nuestra existencia y permearla de su gracia, para que en cada comunidad cristiana haya coherencia entre liturgia y vida. El corazón se llena de confianza y de esperanza pensando en las palabras de Jesús recogidas en el evangelio: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día”. Vivamos la Eucaristía con espíritu de fe, de oración, de perdón, de penitencia, de alegría comunitaria, de preocupación por los necesitados, y por las necesidades de tantos hermanos y hermanas, en la certeza de que el Señor realizará aquello que nos ha prometido: la vida eterna. ¡Así sea!» (S.S. Francisco, catequesis, 12 de febrero de 2014).


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


P
ropósito

(Proponte uno personal, el que más amor implique. Si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación).

Leer el Catecismo de la Iglesia, nn. 1406 al 1419, para conocer y reflexionar sobre el misterio de la Eucaristía.


«No existe verdaderamente nada más útil para nuestra salvación que este sacramento en que se purifican los pecados, aumentan las virtudes y se encuentra la abundancia de todos los carismas espirituales.»

(Santo Tomás, Sermón para la fiesta del Cuerpo de Cristo).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-04-23
Comunicar la ternura de la Eucaristía.
2015-04-24
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Jesús mío, creo que estás presente en la Eucaristía, con tu cuerpo y con tu sangre, con tu alma y tu divinidad, tal como lo estás en el Cielo. Te agradezco este don tan maravilloso que me confirma el gran amor y la inmensidad de tu misericordia. ¡Gracias por quedarte con nosotros y darme la posibilidad de recibirte en mi pobre corazón!

Petición (pide eso que sabes que te ayudará a hacer mejor tu oración)

Ven, Espíritu Santo, llena mi mente y mi corazón del fuego de tu amor, para que pueda encontrar en esta oración luz para saber vivir y trasmitir a otros la ternura que envuelve tu Eucaristía.

Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Juan 6, 52-59

En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?". Jesús les dijo: "Yo les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.

Éste es el pan que ha bajado del cielo: no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre". Esto lo dijo Jesús enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm.

Palabra del Señor.

Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


«Esta fe nuestra en la presencia real de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, en el pan y en el vino consagrados, es auténtica si nos comprometemos a caminar detrás de Él y con Él. Adorar y caminar: un pueblo que adora es un pueblo que camina. Caminar con Él y detrás de Él, tratando de poner en práctica su mandamiento, el que dio a los discípulos precisamente en la última Cena: “Como yo os he amado, amaos también unos a otros”. El pueblo que adora a Dios en la Eucaristía es el pueblo que camina en la caridad. Adorar a Dios en la Eucaristía, caminar con Dios en la caridad fraterna.

Hoy, como obispo de Roma, estoy aquí para confirmaros no sólo en la fe sino también en la caridad, para acompañaros y alentaros en vuestro camino con Jesús Caridad. […] Os aliento a todos a testimoniar la solidaridad concreta con los hermanos, especialmente los que tienen mayor necesidad de justicia, de esperanza, de ternura. La ternura de Jesús, la ternura eucarística: ese amor tan delicado, tan fraterno, tan puro. Gracias a Dios hay muchas señales de esperanza en vuestras familias, en las parroquias, en las asociaciones, en los movimientos eclesiales» (Homilía de S.S. Francisco, 14 de junio de 2014).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

(Proponte uno personal, el que más amor implique. Si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación).

Jesús está vivo y presente en la Eucaristía, voy a anunciarlo de alguna manera, especialmente a través de actos concretos de caridad.


«Para animar a los católicos a profesar valientemente su fe y a practicar las virtudes cristianas, ningún medio es más eficaz que el que consiste en alimentar y aumentar la piedad del pueblo hacia aquella admirable prenda de amor, lazo de paz y de unidad, que es el sacramento de la Eucaristía.»

(León XIII, Breve apost. Providentissimus, 1897)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-04-24
Llamados a ser discípulos misioneros.
2015-04-25
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Señor, Tú eres el centro de mi vida y me llamas a predicar tu Reino. Tu resurrección me invita a poner mi mirada en el cielo. ¡Cuánto tengo que aprender! Gracias por este tiempo de oración en él quiero profundizar en todas estas verdades de mi fe, para hacerlas vida, día con día.


Petición (pide eso que sabes que te ayudará a hacer mejor tu oración)

Señor, dame la gracia para concebir mi existencia como una misión: extender tu Reino en mí, en mi familia, y en la vida de todos los hombres que aún no lo conocen, o no lo aceptan.  


Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Marcos 16, 15-20

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Éstos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos, y éstos quedarán sanos".

El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían.

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio (te sugerimos leer esto que dijo el Papa)


«Al celebrar la canonización de un gran misionero del Evangelio, san José Vaz, al igual que muchos misioneros en la historia de la Iglesia, él respondió́ al mandato del Señor resucitado de hacer discípulos en todas las naciones. Con sus palabras, pero más aún, con el ejemplo de su vida, ha llevado al pueblo de este país a la fe que nos hace partícipes de “la herencia de los santos”. […]

San José Vaz nos da un ejemplo de celo misionero. A pesar de que llegó a Ceilán para ayudar y apoyar a la comunidad católica, en su caridad evangélica llegó a todos. Dejando atrás su hogar, su familia, la comodidad de su entorno familiar, respondió́ a la llamada a salir, a hablar de Cristo dondequiera que fuera. San José Vaz sabía cómo presentar la verdad y la belleza del Evangelio en un contexto multireligioso, con respeto, dedicación, perseverancia y humildad. Éste es también hoy el camino para los que siguen a Jesús. Estamos llamados a salir con el mismo celo, el mismo ardor, de san José Vaz, pero también con su sensibilidad, su respeto por los demás, su deseo de compartir con ellos esa palabra de gracia, que tiene el poder de edificarles. Estamos llamados a ser discípulos misioneros.» (Homilía de S.S. Francisco, 14 de enero de 2015).


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


Propósito

(Proponte uno personal, el que más amor implique. Si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación).

Para prepararme espiritualmente para la Eucaristía de mañana, voy hacer un repaso de mis actividades de esta semana: ¿son las actividades de un discípulo misionero de Cristo? De las conclusiones que saque, preparar mi ofrecimiento o mi acto penitencial.


«Las personas que han amado a Dios sin reservas tienen capacidad especial para amar al hombre y entregarse a él sin intereses personales y sin límites.»

(San Juan Pablo II, 10 de noviembre de 1978)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-04-25
 
 


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