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El grande necesita al pequeño
Mc 1,14-20 (Artículo)
El drama de la hipocresía.
2015-01-20 (Artículo)
Buscando el corazón de su carisma (Artículo)
«Cuidar los cuerpos para salvar las almas» (Artículo)
¿Quién ama más que una madre? (Artículo)

Meditación diaria para toda la semana

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado
Jesús sigue llamando..
2015-01-25
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Acto preparatorio

Para iniciar mi encuentro con Cristo.

Padre celestial, mi corazón anhela el calor de tu amor. Mi mente está en busca de la luz de tu Palabra. Añoro la venida de Cristo nuestro Salvador. A través de este breve encuentro íntimo en mi oración, sé que puedo crecer en mi amor por Ti y los demás, porque Tú eres mi fuerza, mi luz, mi paz, mi alegría, mi vida.


Petición (gracia/fruto que se busca)

Señor, hoy que celebramos la conversión de san Pablo, te pido tu gracia para que esta oración me dé la sabiduría para responder inmediatamente a lo que me quieras pedir.


Texto base para entablar el diálogo con Dios

Del santo Evangelio según san Marcos 1, 14-20

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: "Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio."

Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo: "Venid conmigo y os haré pescadores de hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio, si te sirve, lee esto que dijo el Papa.


«Viendo este mar, la playa y a todos ustedes, me viene a la mente el momento en que Jesús llamó a sus primeros discípulos a orillas del lago de Tiberíades. Hoy Jesús nos sigue preguntando: ¿Quieres ser mi discípulo? ¿Quieres ser mi amigo? ¿Quieres ser testigo del Evangelio? En el corazón del Año de la Fe, estas preguntas nos invitan a renovar nuestro compromiso cristiano. Sus familias y comunidades locales les han transmitido el gran don de la fe. Cristo ha crecido en ustedes. Hoy quiere venir aquí para confirmarlos en esta fe, la fe en Cristo vivo que habita en ustedes, pero he venido yo también para ser confirmado por el entusiasmo de la fe de ustedes. Ustedes saben que en la vida de un obispo hay tantos problemas que piden ser solucionados. Y con estos problemas y dificultades, la fe del obispo puede entristecerse. Qué feo es un obispo triste. Qué feo. Para que mi fe no sea triste he venido aquí para contagiarme con el entusiasmo de ustedes.» (S.S. Francisco, 25 de julio de 2013).


Diálogo con Cristo

Ahora inicia tu diálogo personal con Cristo, a partir de lo que el Espíritu Santo te ilumine.


Propósito

¿Qué te pide Dios ahora? Sé dócil y verás que lo vas a lograr. Si te ayuda, te damos una sugerencia.

Hacer una oración especial, por ejemplo tres padrenuestros y tres avemarías, por el Papa Francisco, que siempre nos pide nuestras oraciones.


«¡Qué cerca nos sentimos de Dios cuando estamos cerca del Papa! ¡Cómo agradecerle al Señor esta gracia inestimable!»

(Cristo al centro, n. 1393)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-01-25
Jesús desea que todos seamos uno.
2015-01-26
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Acto preparatorio

Para iniciar mi encuentro con Cristo.

Cristo, gracias por revelarme que Dios es una persona real y que Él está deseoso de mi cercanía, de mi oración. Por eso, esta meditación es lo más importante de este día, porque es como puedo crecer en esta relación personal con Quien sé que me ama desinteresada y apasionadamente.


Petición (gracia/fruto que se busca)

Padre bueno, que esta oración me fortalezca en la fe y en la caridad para ser siempre instrumento de unión en mi familia, en mi trabajo, en mi entorno social.


Texto base para entablar el diálogo con Dios

Del santo Evangelio según san Marcos 3, 22-30

Los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Está poseído por Satanás» y «por el príncipe de los demonios expulsa los demonios.»

El, llamándoles junto a sí, les decía en parábolas: «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede subsistir. Si una casa está dividida contra sí misma, esa casa no podrá subsistir. Y si Satanás se ha alzado contra sí mismo y está dividido, no puede subsistir, pues ha llegado su fin. Pero nadie puede entrar en la casa del fuerte y saquear su ajuar, si no ata primero al fuerte; entonces podrá saquear su casa.

Yo os aseguro que se perdonará todo a los hijos de los hombres, los pecados y las blasfemias, por muchas que éstas sean. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón nunca, antes bien, será reo de pecado eterno.» Es que decían: «Está poseído por un espíritu inmundo.

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio, si te sirve, lee esto que dijo el Papa.


«Debemos trabajar también por la unidad de todos los cristianos, ir por el camino de la unidad que es el que Jesús quiere y por el que ha rezado.

Frente a todo esto, debemos hacer seriamente un examen de conciencia. En una comunidad cristiana, la división es uno de los pecados más graves, porque la hace signo no de la obra de Dios, sino de la del diablo, el cual es por definición el que separa, que rompe las relaciones, que insinúa prejuicios... La división en una comunidad cristiana, ya sea una escuela, una parroquia o una asociación, es un pecado gravísimo, porque es obra del demonio. Dios, sin embargo, quiere que crezcamos en nuestra capacidad de acogernos, de perdonarnos, de querernos, para parecernos cada vez más a Él que es comunión y amor.  En esto está la santidad de la Iglesia: en el reconocer a imagen de Dios, colmada de su misericordia y de su gracia.»(S.S. Francisco, 27 de agosto de 2014).


Diálogo con Cristo

Ahora inicia tu diálogo personal con Cristo, a partir de lo que el Espíritu Santo te ilumine.


Propósito

¿Qué te pide Dios ahora? Sé dócil y verás que lo vas a lograr. Si te ayuda, te damos una sugerencia.

Acercarme a ese miembro de mi familia del que me he alejado porque no coincidimos en nada… buscar algo que nos pueda unir.


«Si alguno de vosotros sigue a alguien que fomenta los cismas no poseerá el reino de Dios; el que camina con un sentir distinto al de la Iglesia no tiene parte en la pasión del Señor.»

(San Ignacio de Antioquia, Carta a los de Filadelfia)


FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-01-26
Escuchar la Palabra, con los oídos y el corazón, para ponerla en práctica.
2015-01-27
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Acto preparatorio

Para iniciar mi encuentro con Cristo.

Señor, creo, espero y te amo sobre todas las cosas. Con un corazón sincero, que busca la verdad, inicio mi oración. No deseo otra cosa que crecer en el amor y en la justicia a los demás, porque sé que es la forma de amarte más.


Petición (gracia/fruto que se busca)

«Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad». Confío y espero que este momento de unión contigo en la oración, me lleve a vivir, con presteza y alegría, tu voluntad. 


Texto base para entablar el diálogo con Dios

Del santo Evangelio según san Marcos 3, 31-35

En aquel tiempo, llegaron a donde estaba Jesús, la madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo mandaron llamar. En torno a él estaba sentada una multitud cuando le dijeron: "Ahí fuera están tu madre y tus hermanos que te buscan."

Les contestó: "¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?" Y, paseando la mirada a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre."  

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio, si te sirve, lee esto que dijo el Papa.


«Jesús continuaba hablando a la gente y amaba a la gente y amaba a la multitud, hasta el punto que dice ´estos que me siguen, esta gran multitud, son mi madre y mis hermanos´. Y explica: ´aquellos que escuchan la Palabra de Dios, la ponen en práctica´. Estas son las dos condiciones para seguir a Jesús: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Esta es la vida cristiana, nada más. Sencillo, sencillo. Quizá nosotros la hemos hecho un poco difícil, con muchas explicaciones que nadie entiende, pero la vida es así: escuchar la Palabra de Dios y practicarla.

Escuchar la Palabra de Dios es leer eso y decir: ´¿pero a mí esto qué me dice, a mi corazón? ¿Qué me está diciendo a mí, con esta palabra?" Y así, nuestra vida cambia.»(Cf. S.S. Francisco, 23 de septiembre de 2014, homilía en Santa Marta).


Diálogo con Cristo

Ahora inicia tu diálogo personal con Cristo, a partir de lo que el Espíritu Santo te ilumine.


Propósito

¿Qué te pide Dios ahora? Sé dócil y verás que lo vas a lograr. Si te ayuda, te damos una sugerencia.

Hacer hoy una lista de las cosas que me alejan de Cristo, para honestamente renunciar a ellas y proponerme  buscar «eso» que me lleva a vivir la voluntad de Dios.


«El verdadero amor a Dios consiste en cumplir la voluntad de Dios. Para demostrar a Dios el amor en la práctica, es necesario que todas nuestras acciones, aún las más pequeñas, deriven del amor hacia Dios.»

(Santa Faustina, Diario 279)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-01-27
A qué terreno se parece nuestro corazón.
2015-01-28
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Acto preparatorio

Para iniciar mi encuentro con Cristo.

Señor, soy tuyo, quiero empaparme de Ti para que tu gracia transforme mi interior y pueda ser ese discípulo y misionero que la Iglesia, el Regnum Christi y mi propia familia necesitan.


Petición (gracia/fruto que se busca)

Ven, Espíritu Santo, quiero ser tierra fértil para que tu semilla de fruto; para ello necesito conocerte, unirme a Ti en mi oración.


Texto base para entablar el diálogo con Dios

Del santo Evangelio según san Marcos 4, 1-20

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago. Acudió un gentío tan enorme que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y el gentío se quedó en la orilla. Les enseñó mucho rato con parábolas, como él solía enseñar:

"Escuchad: Salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otro poco cayó entre zarzas; las zarzas crecieron, lo ahogaron, y no dio grano. El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno." Y añadió: "El que tenga oídos para oír, que oiga."

Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas. Él les dijo: "A vosotros se os han comunicado los secretos del reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que "por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y los perdonen.""

Y añadió: "¿No entendéis esta parábola? ¿Pues, cómo vais a entender las demás? El sembrador siembra la palabra. Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero, en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. Hay otros que reciben la simiente como terreno pedregoso; al escucharla, la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes y, cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, en seguida sucumben. Hay otros que reciben la simiente entre zarzas; éstos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril. Los otros son los que reciben la simiente en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno."

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio, si te sirve, lee esto que dijo el Papa.


«Esta parábola habla hoy a cada uno de nosotros, como hablaba a quienes escuchaban a Jesús hace dos mil años. Nos recuerda que nosotros somos el terreno donde el Señor arroja incansablemente la semilla de su Palabra y de su amor. ¿Con qué disposición la acogemos? Y podemos plantearnos la pregunta: ¿cómo es nuestro corazón? ¿A qué terreno se parece: a un camino, a un pedregal, a una zarza? Depende de nosotros convertirnos en terreno bueno sin espinas ni piedras, pero trabajado y cultivado con cuidado, a fin de que pueda dar buenos frutos para nosotros y para nuestros hermanos.

Y nos hará bien no olvidar que también nosotros somos sembradores. Dios siembra semilla buena, y también aquí podemos plantearnos la pregunta: ¿qué tipo de semilla sale de nuestro corazón y de nuestra boca? Nuestras palabras pueden hacer mucho bien y también mucho mal; pueden curar y pueden herir; pueden alentar y pueden deprimir. Recordadlo: lo que cuenta no es lo que entra, sino lo que sale de la boca y del corazón.

Que la Virgen nos enseñe, con su ejemplo, a acoger la Palabra, custodiarla y hacerla fructificar en nosotros y en los demás.»(S.S. Francisco, 13 de julio de 2014).


Diálogo con Cristo

Ahora inicia tu diálogo personal con Cristo, a partir de lo que el Espíritu Santo te ilumine.


Propósito

¿Qué te pide Dios ahora? Sé dócil y verás que lo vas a lograr. Si te ayuda, te damos una sugerencia.

Sembrar la semilla de la esperanza en el amor de Cristo a esa persona que sé que está pasando por una dificultad mediante una conversación o un mensaje electrónico. 


«La efusión de toda gracia en nosotros, no pertenece más que a Cristo y esta causalidad santificante resulta de la unión íntima que hay en Cristo entre la divinidad y la humanidad.»

(Santo Tomás de Aquino)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-01-28
Testimonio, para que la luz brille.
2015-01-29
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Acto preparatorio

Para iniciar mi encuentro con Cristo.

Señor, confío que tu gracia me ayudará a quitar todo aquello que pueda estorbar nuestro encuentro en esta oración. Te amo y quiero experimentar tu presencia, aunque soy indigno, confío en tu infinita misericordia.


Petición (gracia/fruto que se busca)

Jesucristo, guía mi oración para que me transforme y, así, mi testimonio acerque a otros a la luz de la verdad de tu infinito amor.


Texto base para entablar el diálogo con Dios

Del santo Evangelio según san Marcos 4, 21-25

En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: "¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga."

Les dijo también: "Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene."

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio, si te sirve, lee esto que dijo el Papa.


«Y una cosa que ustedes los jóvenes van a tener: la tentación del cansancio. O porque no ves los resultados, o porque bueno el espectáculo se acabó y ya está muy aburrido, y voy a buscar otra cosa. En eso, en el primer síntoma de cansancio que encuentren, cansancio del camino, pero de cualquier forma, abran la boca a tiempo. Pidan consejo a tiempo. Me está pasando esto. Salí “en cuarta” y ahora “estoy marcha atrás”. Pero la tentación del cansancio es muy sutil. Porque detrás de la tentación del cansancio de salir a la misión, se esconde el egoísmo. Y se esconde, en última instancia, el espíritu mundano, ¿no?, volver a la comodidad, al estar bien, a pasarla bien o como quieran.

Así es que yo te diría: testimonio, para que la luz brille, que no esté escondida debajo de la cama, ¿no?, que brille la luz, y vean las obras buenas que hace el Padre a través de nosotros, obviamente, ¿no? Testimonio. Para que pregunten por qué vivís así, coherencia de vida caminar, caminantes no errantes y cuidarse de la tentación del cansancio.»(S.S. Francisco, 25 de octubre de 2014).


Diálogo con Cristo

Ahora inicia tu diálogo personal con Cristo, a partir de lo que el Espíritu Santo te ilumine.


Propósito

¿Qué te pide Dios ahora? Sé dócil y verás que lo vas a lograr. Si te ayuda, te damos una sugerencia.

Hacer una revisión de mi vida para reflexionar sobre el testimonio que doy en mi propia familia y con los más cercanos. ¿Edifica mi estilo de vida a los demás? Proponerme cambiar lo que tenga que cambiar. 


«Nosotros tenemos las antorchas encendidas en nuestras manos cuando, con las buenas obras, damos a nuestros prójimos buenos ejemplos.»

(San Gregorio Magno, en Catena Aurea, vol. VI)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-01-29
Vivir con la certeza de la gracia del Espíritu Santo. .
2015-01-30
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Acto preparatorio

Para iniciar mi encuentro con Cristo.

Jesús, creo en Ti y en el Reino que me has prometido. Confío en Ti porque eres la luz que ilumina mi peregrinar por este mundo. Te amo porque a pesar de mis fallas me continúas perdonando.


Petición (gracia/fruto que se busca)

Espíritu Santo, en esta oración quiero corresponder a tanto amor que he recibido. Ilumíname para saber escuchar lo que hoy me quieres decir. 


Texto base para entablar el diálogo con Dios

Del santo Evangelio según san Marcos 4, 26-34

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega."

Dijo también: "¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas."

Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

Palabra del Señor.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio, si te sirve, lee esto que dijo el Papa.


La esperanza entra en esta dinámica de dar vida. Sin embargo, la primicia del Espíritu no se puede ver. No obstante, sé que el Espíritu obra. Obra en nosotros como un grano de mostaza diminuto, pero que por dentro está lleno de vida, de fuerza, que va hacia adelante hasta convertirse en árbol. El Espíritu obra como la levadura. Así la obra el Espíritu: no se ve, pero existe. Es una gracia para pedir.

Una cosa es vivir en la esperanza, porque en la esperanza hemos sido salvados, y otra cosa es vivir como buenos cristianos no más. Vivir a la espera de la revelación o vivir bien con los mandamientos; estar anclados en la orilla del más allá o instalados en la laguna artificial. (Cf. S.S. Francisco, 29 de octubre de 2013, homilía en Santa Marta).


Diálogo con Cristo

Ahora inicia tu diálogo personal con Cristo, a partir de lo que el Espíritu Santo te ilumine.


Propósito

¿Qué te pide Dios ahora? Sé dócil y verás que lo vas a lograr. Si te ayuda, te damos una sugerencia.

Durante el día, antes de iniciar una nueva actividad, invocar al Espíritu Santo. 


«Cada uno de los santos es una obra maestra del Espíritu Santo.»

(San Juan XXIII, Alocución 5-VI-1960)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-01-30
En la barca, todo cambia con Jesús..
2015-01-31
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Acto preparatorio

Para iniciar mi encuentro con Cristo.

Jesucristo, en este último día del mes quiero decirte que creo que eres el Dueño y Señor de mi vida. Confío en Ti porque eres mi salvador y siempre estás a mi lado. Te amo y deseo corresponder a tu amor.


Petición (gracia/fruto que se busca)

Señor, que este momento de intimidad contigo en la oración me fortalezca para no temer a las contrariedades del día de hoy.


Texto base para entablar el diálogo con Dios

Del santo Evangelio según san Marcos 4, 35-41

Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: "Vamos a la otra orilla." Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban.

Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?" Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: "¡Silencio, cállate!" El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: "¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?" Se quedaron espantados y se decían unos a otros: "¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!"

Palabra de Dios.


Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio, si te sirve, lee esto que dijo el Papa.


«Esta es una imagen eficaz de la Iglesia: una barca que tiene que enfrentar la tempestad y a veces parece estar a punto de ser embestida.

Lo que la salva no es el coraje ni la calidad de sus hombres, pero la fe, que permite caminar también en la oscuridad, en medio a las dificultades. La fe nos da la seguridad de la presencia de Jesús, siempre a nuestro lado, de su mano que nos aferra para sustraernos a los peligros. Todos nosotros estamos en esta barca, y aquí nos sentimos seguros a pesar de nuestros límites y nuestras debilidades. Nos encontramos seguros especialmente cuando nos ponemos de rodillas y adoramos a Jesús, el único Señor de nuestra vida. A esto nos llama siempre nuestra Madre, la Virgen. A ella nos dirigimos con confianza.» (S.S. Francisco, 10 de agosto de 2014).


Diálogo con Cristo

Ahora inicia tu diálogo personal con Cristo, a partir de lo que el Espíritu Santo te ilumine.


Propósito

¿Qué te pide Dios ahora? Sé dócil y verás que lo vas a lograr. Si te ayuda, te damos una sugerencia.

Investigar algo sobre la vida de san Juan Bosco, fundador de la congregación de los salesianos, que celebramos hoy, para leerlo  a la familia o comentarlo con los amigos,


«Y sobrevino un gran alboroto en el mar, de modo que las olas cubrían la barca. La nave es la Iglesia, en la que Jesucristo atraviesa con los suyos el mar de esta vida, calmando las aguas de las persecuciones.»

(Santo Tomás, en Catena Aurea, vol. 1)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2015-01-31
 
 


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