Búsqueda      Idioma 
     

Alerta sobre el «síndrome de Jonás».
2014-07-21 (Artículo)
La Sección de Señoras de Madrid se prepara para el proceso de reflexión sobre la identidad del Regnum Christi (Artículo)
La identidad sacerdotal (Artículo)
Salud en Movimiento (Artículo)
«Dios, que inició en ti la obra buena, Él mismo la lleve a término» (Artículo)

Meditación diaria para toda la semana

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves
El verdadero tesoro del hombre.
2014-07-27
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Señor Dios, protector de los que en Ti confían, sin Ti nada es fuerte, ni santo; multiplica en mí tu misericordia para que, bajo tu dirección, me sirva hoy de los bienes pasajeros para alcanzar los bienes eternos que nos has prometido.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Padre bueno, que nada ni nadie sea más importante en mi vida que el cumplir tu voluntad para gloria de tu Reino.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 44-52
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve esconder y, lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo.
El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra.
También se parece el Reino de los cielos a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces. Cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación.
¿Han entendido todo esto?” Ellos le contestaron: “Sí”. Entonces él les dijo: “Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia, que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas”.
Quien diere, aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa”.
Palabra del señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
«Pero alguno puede decirme: Padre, pero yo trabajo, tengo familia, para mí la realidad más importante es sacar adelante mi familia, el trabajo. Cierto, es verdad, es importante ¿pero cuál es la fuerza que mantiene unida la familia? Es precisamente el amor, ¿y quién siembra el amor en nuestros corazones? Dios, el amor de Dios. Es precisamente el amor de Dios que da sentido a los pequeños compromisos cotidianos y también ayuda a afrontar las grandes pruebas.
Esto es el verdadero tesoro del hombre. Ir adelante en la vida con amor, con ese amor que el Señor ha sembrado en el corazón, con el amor de Dios. Y esto es el verdadero tesoro. Pero, ¿el amor de Dios qué es? No es algo vago, un sentimiento genérico; el amor de Dios tiene un nombre y un rostro: Jesucristo. Jesús» (S.S. Francisco, 11 de agosto de 2013).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)
Llamar, mandar un correo electrónico o dejar una nota para saludar a esa persona que sé que está pasando por una situación difícil en su vida.

«La voluntad de Dios debe ser para nosotros el auténtico crisol en donde probemos nuestra entrega según aquellas palabras de Cristo: “No el que me dice ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre”»
(Cristo al centro, n. 2318).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-07-27
Arrepentirse para ser perdonado.
2014-07-28
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Señor Dios, gracias por poner en mi vida «pastores» que me orientan para que no me deje dominar por la cizaña del mundo que quiere ahogar la semilla de mi fe. Te ofrezco hoy mi oración por todos esos apóstoles de tu misericordia, fortalécelos en su vocación.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Espíritu Santo, infunde en mí tu espíritu de piedad y de fortaleza para ser un discípulo y misionero digno, valiente, humilde y promotor del Evangelio.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 31-35

En aquel tiempo, Jesús despidió a la multitud y se fue a su casa. Entonces se le acercaron sus discípulos y le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña sembrada en el campo».
Jesús les contestó: «El sembrador de la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del demonio; el enemigo que las siembra es el demonio; el tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.
Y así como recogen la cizaña y la queman en el fuego, así sucederán al fin del mundo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles para que arranquen de su Reino a todos los que inducen a otros al pecado y a todos los malvados, y los arrojen en el horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».
Palabra del Señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
«En particular me detengo en el juicio final. ¡No tengáis miedo! Escuchemos lo que dice la Palabra de Dios. Al respecto, leemos en el evangelio de Mateo: Entonces Cristo “vendrá en su gloria, con todos sus ángeles… Y todas las gentes se reunirán delante de él, y él separará a unos de otros, como separa el pastor las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha, y las cabras a su izquierda… Aquéllos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna”[…]
 Si nos cerramos al amor de Jesús, somos nosotros mismos los que nos condenamos, somos condenados por nosotros mismos. La salvación es abrirnos a Jesús y él nos salva.
Y si somos pecadores, todos somos pecadores, todos lo somos, todos, y pedimos perdón, y vamos con el deseo de ser buenos, el Señor nos perdona, pero para esto debemos abrirnos, abrirnos al amor de Jesús, que es más fuerte que todas las demás cosas, el amor de Jesús es grande. El amor de Jesús es misericordioso, el amor de Jesús perdona, pero debes abrirte, y abrirse significa arrepentirse, lamentarse de las cosas que hemos hecho que no son buenas» (S.S. Francisco, 11 de diciembre de 2013).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)
Al final del día de hoy pediré perdón por las faltas cometidas y por los actos de omisión, esas oportunidades de hacer el bien que dejé pasar por pereza, comodidad, miedo…

«Ten conciencia de tu debilidad, arrepiéntete de tus pecados y faltas, reconoce que también en los demás hay faltas y limitaciones, y no te sorprendas de nada de ello»
(Cristo al centro, n. 1796).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-07-28
Somos discípulos misioneros del que ha venido, viene y vendrá.
2014-07-29
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Dios todopoderoso y eterno, creo firmemente en tu amor, en tu cercanía, en tu deseo de llevarme contigo al cielo. Envía tu Espíritu Santo para que esta oración me fortalezca mi intención de crecer en el amor a Ti y a los demás.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Padre misericordioso, no veas mi incredulidad ni mi tibieza, ¡aumenta en mí la fe, la esperanza y la caridad!

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo evangelio según san Juan 11, 19-27

En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para consolarlas por la muerte de su hermano Lázaro. Apenas oyó Marta que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora estoy segura que Dios te concederá cuanto le pidas”.
Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió: “Ya sé que resucitará en la resurrección de último día”. Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tu esto?” Ella le contestó: “Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.”
Palabra de Dios.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
«Jesús, en el Nuevo Testamento, lleva a su cumplimiento esta revelación, y vincula la fe en la resurrección a su misma persona: “Yo soy la Resurrección y la Vida”. De hecho, será Jesús el Señor el que resucitará en el último día a todos los que hayan creído en Él.
Jesús vino entre nosotros, se hizo hombre como nosotros en todo, menos en el pecado; de este modo nos ha tomado consigo en su camino de vuelta al Padre. Él, el Verbo Encarnado, muerto por nosotros y resucitado, da a sus discípulos el Espíritu Santo como un anticipo de la plena comunión en su Reino glorioso, que esperamos vigilantes. Esta espera es la fuente y la razón de nuestra esperanza: una esperanza que, cultivada y custodiada, se convierte en luz para iluminar nuestra historia personal y comunitaria.
Recordémoslo siempre: somos discípulos de Él que ha venido, viene cada día y vendrá al final. Si conseguimos tener más presente esta realidad, estaremos menos cansados en nuestro día a día, menos prisioneros de lo efímero y más dispuestos a caminar con corazón misericordioso en la vía de la salvación» (S.S. Francisco, 4 de diciembre de 2013).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)
Hoy voy a ofrecer un pequeño sacrificio para pedir a Dios la gracia de crecer en la virtud que más necesite para mi perseverancia final.

«Vienen los temores, las dudas, el sentimiento de la propia impotencia o indignidad, la promesa de la compañía por parte de Dios, la confianza en Él y el lanzamiento atrevido a la entrega total por el amor, en respuesta al amor de Dios»
(Cristo al centro, n. 2245).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-07-29
La mayor fuerza de transformación.
2014-07-30
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Señor Dios, que has hecho del amor a Ti y a los hermanos la plenitud de todo lo mandado en tu santa ley, permite que cumpliendo tus mandamientos merezca llegar a la vida eterna, por tu infinita misericordia.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Jesús, dame un corazón dócil, sencillo, dispuesto a dejarse transformar por tu amor misericordioso.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 44-46

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: «El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo.
El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra».
Palabra del Señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
«El amor es la mayor fuerza de transformación de la realidad, porque derriba los muros del egoísmo y colma las fosas que nos tienen alejados a unos de otros. Y esto es el amor que viene de un corazón cambiado, de un corazón de piedra que es transformado en un corazón de carne, un corazón humano. Y esto lo hace la gracia, la gracia de Jesucristo que todos nosotros hemos recibido.
¿Alguno de vosotros sabe cuánto cuesta la gracia? ¿Dónde se vende la gracia? ¿Dónde puedo comprar la gracia? Nadie sabe decirlo: no. ¿Voy a comprarla a la secretaria parroquial? ¿A lo mejor ella vende la gracia? ¿Algún sacerdote vende la gracia? Oíd bien esto: la gracia no se compra ni se vende; es un regalo de Dios en Jesucristo. Jesucristo nos da la gracia. Es el único que nos da la gracia. Es un regalo: nos lo ofrece a nosotros. Tomémosla. Es bello esto. El amor de Jesús es así: nos da la gracia gratuitamente, gratuitamente. Y nosotros debemos darla a los hermanos, a las hermanas, gratuitamente» (S.S. Francisco, 17 de junio de 2013).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)
Leer y reflexionar el salmo 37: «Sea el Señor tu delicia, y él te dará lo que pide tu corazón».

«Este amor de tal manera ha de prender en nosotros, que nos transforme y haga otros Cristos»
(Cristo al centro, n. 60).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-07-30
Una nueva perspectiva sobre el juicio final.
2014-07-31
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Señor y Padre de mi vida, hoy que recordamos a san Ignacio de Loyola, me acerco a ti en esta oración porque te amo y quiero conocer la forma en que hoy te puedo servir mejor. No temo el día en que tenga que presentarme a mi juicio final, porque más grande que mi debilidad es tu misericordia.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Padre bueno, que no tema a tu justicia y que la certeza de tu misericordia me impulse a amar más y mejor a los demás.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 47-
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: «El Reino de los cielos se parece también a la red que los pescadores echan en el mar y recogen toda clase de peces. Cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación.
¿Han entendido todo esto?» Ellos le contestaron: «Si». Entonces él les dijo: «Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia, que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas».
Y cuando acabó de decir estas parábolas, Jesús se marchó de allí.
Palabra del Señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
«El testimonio de las primeras comunidades cristianas resuena muy sugerente. Estas solían acompañar las celebraciones y las oraciones con la aclamación “Maranathá”, una expresión constituida por dos palabras arameas que, según cómo sean pronunciadas, se pueden entender como una súplica: “¡Ven, Señor!”, o como una certeza alimentada por la fe: “Sí, el Señor viene, el Señor está cerca”. Es la exclamación con la que culmina toda la Revelación cristiana, al final de la maravillosa contemplación que se nos ofrece en el Apocalipsis de Juan. En ese caso, es la Iglesia-esposa que, en nombre de la humanidad, de toda la humanidad, y en cuanto su primicia, se dirige a Cristo, su esposo, deseando ser envuelta por su abrazo; un abrazo, el abrazo de Jesús, que es plenitud de vida y de amor.
Si pensamos en el juicio en esta perspectiva, todo miedo disminuye y deja espacio a la esperanza y a una profunda alegría: será precisamente el momento en el que seremos juzgados. Preparados para ser revestidos de la gloria de Cristo, como de una vestidura nupcial, y ser conducidos al banquete, imagen de la plena y definitiva comunión con Dios» (S.S. Francisco, 11 de diciembre de 2013).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)
Hacer una oración especial por las almas que están en el purgatorio y que nadie se acuerda de pedir por ellas.

«Si realmente no es un mito todo lo que nosotros hemos creído, si realmente existe Dios, y si realmente a la hora de la muerte nos vamos a encontrar con Él y vamos a ser juzgados, ¿cómo nos vamos a presentar a ese juicio? Y, ¿cómo vamos a entrar a la eternidad? »
(Cristo al centro, n. 2107).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-07-31
 
 


Síguenos en :   
Auspiciada por la congregación de los Legionarios de Cristo y el Movimiento Regnum Christi , Copyright 2014 , Legión de Cristo. Todos los derechos reservados.

¿Deseas agregar a tus favoritos?
  -    No