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Hacer memoria de Dios.
2014-08-15 (Artículo)

Meditación diaria para toda la semana

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes
Confesar nuestra fe.
2014-08-17
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Jesús, tengo fe en Ti, sé que quieres tener este diálogo de amor conmigo y, como la cananea, confío en tu misericordia. Ayúdame a perseverar en esta oración, como esa mujer, aunque no «sienta» nada. En una palabra, aumenta mi fe, mi esperanza y mi amor.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Señor, dame la gracia de que mi oración sea una alabanza y un acto de adoración.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28
En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: “Señor, hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio”. Jesús no le contestó una sola palabra; pero los discípulos se acercaron y le rogaban: “Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros”. Él les contestó: “Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel”.
Ella se acercó entonces a Jesús, y postrada ante él, le dijo: “¡Señor, ayúdame!” Él le respondió: “No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos”. Pero ella replicó: “Es cierto, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”. Entonces Jesús le respondió: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas”. Y en aquel mismo instante quedó curada su hija.
Palabra del señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
Jesús alabó mucho la fe de la hemorroísa, de la cananea o del ciego de nacimiento y decía que quien tenga fe como un grano de mostaza puede mover montañas. Esta fe nos pide dos actitudes: confesar y confiar. Sobre todo confesar.
La fe es confesar a Dios, pero el Dios que se ha revelado a nosotros, desde el tiempo de nuestros padres hasta ahora; el Dios de la historia. Y esto es lo que todos los días recitamos en el Credo. Y una cosa es recitar el Credo desde el corazón y otra es hacerlo como papagayos. Creo, creo en Dios, creo en Jesucristo, creo... ¿Yo creo en lo que digo? ¿Esta confesión de fe es verdadera o la digo de memoria porque se debe decir? ¿O creo a medias? ¡Confesar la fe! ¡Toda, no una parte! Y esta fe guardarla toda, como ha llegado a nosotros, por el camino de la tradición: ¡toda la fe! ¿Y cómo puedo saber si yo confieso bien la fe? Hay un signo: quien confiesa bien la fe, y toda la fe, tiene la capacidad de adorar, adorar a Dios.
Nosotros sabemos cómo pedir a Dios, cómo dar gracias a Dios, pero adorar a Dios, ¡alabar a Dios es más! Solamente quien tiene esta fe fuerte es capaz de la adoración. (Cf. S.S. Francisco, 10 de enero de 2014, homilía en Santa Marta).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo
Hoy, en la celebración de la Eucaristía, no recitar mecánicamente el Credo, por el contrario, pensar en lo que estoy diciendo.

«La fe les abrirá las puertas de la contemplación, y hará posible, casi necesaria, su respuesta de amor»
(Cristo al centro, n. 969).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-08-17
La cultura del bienestar.
2014-08-18
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Señor, no quiero preguntarte en mi oración, como el joven rico, qué he de hacer para ganar la vida eterna. Sé lo que debo hacer, pero estoy imbuido en esa cultura de bienestar que me apega a los bienes materiales y a mí mismo y, en vez de servir, busco ser servido. Esto debe cambiar.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Jesús, ven a mi encuentro, dame la gracia de creer, confiar y amarte lo suficiente para salir de mi zona de confort y, así, amarte más y servirte en los demás.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 19, 16-22

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un joven y le preguntó: «Maestro, ¿qué cosas buenas tengo que hacer para conseguir la vida eterna?» Le respondió Jesús: «¿Por qué me preguntas a mí acerca de lo bueno? Uno solo es el bueno: Dios. Pero, si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos». Él replicó: «¿Cuáles?»
Jesús le dijo: ‘No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, ama a tu prójimo como a ti mismo.’
Le dijo entonces el joven: «Todo eso lo he cumplido desde mi niñez, ¿qué más me falta?» Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, ve a vender todo lo que tienes, dales el dinero a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme». Al oír estas palabras, el joven se fue entristecido, porque era muy rico.
Palabra del Señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)

Las riquezas son un impedimento, que no hacen fácil el camino hacia el Reino de Dios. Además, cada uno de nosotros tiene sus riquezas, todo el mundo. Siempre hay una riqueza que nos impide caminar cerca de Jesús.
Todos debemos hacer un examen de conciencia sobre las que son nuestras riquezas, porque nos impiden acercarnos a Jesús en el camino de la vida. La cultura del bienestar, que nos hace poco valientes, nos hace perezosos, incluso nos vuelve egoístas. El bienestar nos adormece, es una anestesia.
"No, no, no más de un hijo, porque no podemos tomar vacaciones, no podemos ir a tal sitio, no podemos comprar la casa”. Es bueno seguir al Señor, pero hasta cierto punto. Esto es lo que hace el bienestar: todos sabemos bien cómo es el bienestar, pero este nos lleva hacia abajo, nos quita el coraje, aquel coraje fuerte para caminar cerca de Jesús. Esta es la primera riqueza de nuestra cultura actual, la cultura del bienestar. (Cf. S.S. Francisco, 28 de mayo de 2013, homilía en Santa Marta).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo
Analizar el tiempo que dedico a Dios, a servir a los demás y a mí mismo, y si hay un desequilibrio, buscar a un orientador espiritual para revisar mi grado de generosidad en mi apertura a tener más hijos, en mi servicio a los demás, etc.

«Si tú eres hombre de oración, de unión con Dios, hombre enraizado en la fe, llevas todas las de ganar. Vencerás tu tendencia al racionalismo y tu apego al yo»
(Cristo al centro, n. 1752).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-08-18
¿Vale la pena seguir a Jesús?
2014-08-19
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Señor, dame la luz y fuerza de tu Santo Espíritu, para que ilumine mi mente y abra mi corazón a fin de no hacer cálculos egoístas que conviertan mi oración en una letanía de peticiones.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Señor, dame la valentía para vivir con esa libertad de espíritu de cara a los bienes materiales, para que despierte mi deseo de contemplarte.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 19, 23-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo les aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los cielos. Se lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los cielos».
Al oír esto, los discípulos se quedaron asombrados y exclamaron: «Entonces ¿quién podrá salvarse?» Pero Jesús, mirándolos fijamente, les respondió: «Para los hombres eso es imposible, más para Dios todo es posible».
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: «Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va a tocar?» Jesús les dijo: «Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros».
Palabra del Señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
Nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos entonces?”. La pregunta que Pedro dirige a Jesús en el Evangelio no tiene fecha de vencimiento.
Cada generación de la Iglesia la repite a su Cabeza, para sentir cada vez que Él le ofrece la medida de un intercambio sin medida: El céntuplo hoy y la herencia de la vida eterna mañana. Una petición neta y un ofrecimiento límpido.
Y sin embargo, surge un problema cuando, al decidir seguir a Jesús, el “contrayente” más frágil, el hombre, comienza a hacer cálculos de interés y de lucro en lugar de poner sobre el plato una sola moneda, la de la magnanimidad, de la amplitud del corazón, siguiendo el ejemplo de Jesús, el Contrayente fuerte. Una tentación que aflige un poco a todos los cristianos. (Cf. S.S. Francisco, 13 de julio de 2013, homilía en Santa Marta).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)
A lo largo del día recordaré, con una oración de admiración y agradecimiento, cuánto me ama Dios y cuánto ha hecho por mí sin yo merecerlo en lo más mínimo.

«Tienes a tu alrededor multitudes hambrientas de Jesucristo, ten piedad de ellas y actúa sin cálculo ni medida»
(Cristo al centro, n. 1229).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-08-19
Todos son llamados a participar.
2014-08-20
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Señor, por tu infinita bondad y misericordia permite que sepa experimentar tu cercanía en mi oración. Cuenta conmigo, llámame, envíame a trabajar en tu viña. Habla Señor, estoy a la escucha.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Señor, ilumíname para saber servirte con generosidad, apertura y aprecio a los demás.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 20, 1-16
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: “Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo”. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.
Por último salió también al caer la tarde y encontró todavía otros que estaban en la plaza y les dijo: “¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?” Ellos le respondieron: “Porque nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Vayan también ustedes a mi viña”.
Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador: “Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros”. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.
Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: “Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor”.
Pero él respondió a uno de ellos: “Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?”
De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos». Palabra del Señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
«La Iglesia no es sólo para las personas buenas. ¿Queremos decir quién pertenece a la Iglesia, a esta fiesta? Los pecadores, todos nosotros, pecadores, hemos sido invitados. ¿Y aquí qué hacemos? Se hace una comunidad, que tiene dones diferentes: uno tiene el don de la profecía, el otro el ministerio, aquí un profesor… Todos tienen una cualidad, una virtud. Pero la fiesta se hace llevando lo que tengo en común con todos… En la fiesta se participa, se participa totalmente. No se puede entender la existencia cristiana sin esta participación. Es una participación de todos nosotros. ‘Voy a la fiesta, pero me detengo sólo en la primera sala de estar, porque tengo que estar sólo con tres o cuatro que conozco y los demás…’ ¡Esto no se puede hacer en la Iglesia! ¡O entras con todos o permaneces fuera! Tú no puedes hacer una selección: la Iglesia es para todos, empezando por los que he dicho, los más marginados. ¡Es la Iglesia de todos!» (S.S. Francisco, 5 de noviembre de 2013).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)
Hacer un acto de reparación al Sagrado Corazón por esas veces que he sentido envidia por los dones que otros tienen.

«A los que nos simpatizan y a los que no nos simpatizan, a los amigos y a los enemigos. Para todos: amor»
(Cristo al centro, n. 348).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-08-20
La vida cristiana se vive como una fiesta.
2014-08-21
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Dios mío, gracias por invitarme a participar en este banquete que puede llegar a ser mi oración. Gracias por tu iniciativa de amor. Ayúdame a saberme presentar ante Ti con humildad, mansedumbre, silencio, docilidad y, sobre todo, con un gran amor.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Jesús, concédeme la gracia de saber valorar los grandes dones con los que enriqueces mi oración.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14

En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: «El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.
Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: “Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda”. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.
Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego les dijo a sus criados: “La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: “amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?”. Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: “Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación”. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos».
Palabra del Señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
La actitud que el cristiano debe tener se encuentra en la parábola de las bodas del hijo del rey. A nosotros nos viene la idea: ‘pero, padre, ¿cómo es posible? Se han encontrado en los cruces de las calles y se les pide que vayan con vestido de fiesta. Esto no funciona...’ ¿Qué significa esto? ¡Es muy simple! Dios solamente nos pide una cosa para entrar en esta fiesta: la totalidad. El esposo es el más importante, ¡el esposo llena todo!
Jesús es la cabeza del Cuerpo de la Iglesia; Él es principio. Y Dios le ha dado a Él la plenitud, la totalidad, porque en Él se reconcilian todas las cosas.
Si la primera actitud es la fiesta, la segunda es reconocerle a Él como el Único. No se pueden servir a dos patrones: o se sirve a Dios o se sirve al mundo. (Cf. S.S. Francisco, 6 de septiembre de 2013, homilía en Santa Marta).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)  
Prolongar mi encuentro con Cristo en la oración al comulgar hoy, o lo más pronto que pueda, con especial fervor y fe.

«Tú también has escuchado la voz del Señor; has sentido la fuerza cautivadora del amor de Jesús, de su mirada, de la invitación de su amistad. Y dulcemente, suavemente, sin presiones, te ha dicho que quiere que le sigas para que «estés en compañía con Él y luego enviarte a predicar»
(Cristo al centro, n. 2248).

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-08-21
Amor y fidelidad, porque Dios es el único Señor.
2014-08-22
MÉXICO | VIDA ESPIRITUAL | ESPIRITUALIDAD

Oración preparatoria
Jesús, lo más importante en mi vida, mi principal preocupación, quiero que sea el encontrar los medios para desarrollar una relación personal contigo, que crezca diariamente en la oración y se manifieste en mi amor a los demás. Ilumina mi meditación y concédeme la gracia de ser perseverante y fiel.

Petición (gracia/fruto que se busca)
Señor, enséñame a amarte, a Ti y a los demás, con tu caridad divina.

Texto base para entablar el diálogo con Dios
Del santo Evangelio según san Mateo 22, 34-40

En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?»
Jesús le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos os mandamientos se fundan toda la ley y los profetas».
Palabra del Señor.

Meditación (profundización propuesta, si bien se sugiere sea algo personal)
La exhortación a emprender el camino del amor a Dios, a ponerse en camino para llegar a su Reino, fue la coronación de una reflexión centrada en el Evangelio cuando Jesús responde al escriba que le interroga sobre cuál es el más importante de los mandamientos. […]
La confesión de Dios se realiza en la vida, en el camino de la vida; no basta decir: yo creo en Dios, el único; sino que requiere preguntarse cómo se vive este mandamiento. En realidad, con frecuencia se sigue viviendo como si Él no fuera el único Dios y como si existieran otras divinidades a nuestra disposición. El peligro de la idolatría, la cual llega a nosotros con el espíritu del mundo.
Pero ¿cómo desenmascarar estos ídolos? Son los que llevan a contrariar el mandamiento “¡Escucha, Israel! El Señor nuestro Dios es el único Señor”. Por ello el camino del amor a Dios —amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma— es un camino de amor; es un camino de fidelidad. (Cf. S.S. Francisco, 6 de junio de 2013, homilía en Santa Marta).

Diálogo con Cristo
Dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, a partir de lo que haya llegado al propio interior, de lo que te haya dicho Dios.

Propósito (es mejor que surja del diálogo íntimo que se ha tenido con Cristo)  
En mis oraciones, antes de dormir, rezar el Credo. Y en el balance de mi día, reflexionar si he amado realmente a Dios en mi prójimo.

«El corazón lo tienes para amar. Ama mucho, ama a Cristo sobre todas las cosas; y cuando ames al prójimo y las creaturas, ámalas en Cristo. Esto te hará feliz»
(Cristo al centro, n.1806)

FECHA DE PUBLICACIÓN: 2014-08-22
 
 


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