Jenny Karns, la nueva directora de programa del Centro de Desarrollo Familiar de Bethesda, Maryland, nos habla sobre su experiencia en este apostolado del Regnum Christi.
Quiero ser sincera y reconocer que no fue fácil para mí vivir sin él en casa. Era él pequeño de tres hermanos, muy alegre, travieso e inquieto, por lo que su ausencia se notaba mucho.
Renunciar a la presencia física de nuestros hijos cuesta, ¡claro que cuesta!, pero si es para su felicidad y la salvación de muchas almas, ¿podemos resistirnos?