Sácale jugo al Año de la Fe

¡Venga tu Reino!

Escrito Por H. John Sweeney,
Logotipo del Año de la Fe
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¿Qué pasaría si te encontraras ante una puerta que dice: “Camino que lleva a la más grande aventura de tu vida”?  ¿No sabías que ya la cruzaste?  Ésta es la puerta de nuestro bautismo o, como lo llama Benedicto XVI, la “Puerta de la Fe”.  Entrar en esta puerta es empezar, mano a mano con Jesucristo, un camino que dura toda la vida y que termina con la vida eterna.  En la carta apostólica Porta Fidei, el Papa nos invita a pasar el año que viene para aprender mejor la fe, vivirla más plenamente, reflexionar sobre ella y celebrarla juntos.  Él espera que, de este modo, redescubramos la alegría y el entusiasmo de encontrarnos con Cristo, y que esto nos ayude a seguirle con más ánimo en este camino. 

Este camino no siempre es fácil.  Muchas veces nos encontramos en el desierto.  Depende de cada uno de nosotros elegir nuestro rumbo y, a la vez, ayudar a otros a discernir el camino.  Por eso, además de ayudarnos a crecer en nuestro entusiasmo y alegría, el Santo Padre quiere que el Año de la Fe sea una oportunidad para compartir la fe con nuestras familias y comunidades. 

En la Porta Fidei, Benedicto XVI nos recuerda dos herramientas que ayudan a encontrar el camino correcto.  Primero, la herencia del Concilio Vaticano II que nos sirve de brújula.  De la misma manera en que necesitamos de una brújula para orientarnos, todos los católicos necesitan tener presentes las enseñanzas del Vaticano II para dar con el camino justo y ayudar a otros.

En segundo lugar, el Catecismo de la Iglesia Católica es una guía de viaje que nos muestra todos los pasos de nuestro camino.  Profesamos una misma fe, celebramos la presencia de Dios en nuestras vidas, caminamos tras las huellas de Cristo, y rezamos unos por otros.

A lo largo del Año de la Fe, te ofreceremos recursos en este sitio para ayudarte a sacar mucho provecho de las herramientas mencionadas por el Santo Padre: los documentos del Vaticano II y el Catecismo.  Pero, no te limites a simplemente escuchar, leer, rezar.  Ve con tu familia y júntate a tu diócesis y a tu parroquia para celebrar la Fe que vivimos juntos. 


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