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Llamados a conocer mejor el don del Regnum Christi – Borrador del Estatuto General del Regnum Christi

Roma, 23 de mayo de 2017. El P. Eduardo Robles-Gil, LC presentó hoy, mediante una carta a los miembros del Regnum Christi, el borrador del Estatuto General del Regnum Christi, fruto de las reflexiones iniciadas hace 7 años cuando el Papa Benedicto XVI nombró un delegado suyo para que acompañara el proceso de renovación.

«Durante esos años, todos hemos tenido la oportunidad de participar en diversas modalidades en la reflexión y la revisión de los textos que definen nuestro carisma y misión», comenta el P. Eduardo en su carta –que se puede leer en este enlace–.

Este borrador ha sido elaborado por el Comité Directivo General del Regnum Christi con la asistencia cercana del P. Gianfranco Ghirlanda, SJ, asistente pontificio; no pretende ser la última palabra, pues el proceso de reflexión continúa y aún se debe presentar a aprobación de la Santa Sede.

Texto completo del borrador del Estatuto General del Regnum Christi

En el texto se encuentran elementos de continuidad que son esenciales en el patrimonio espiritual. También hay cambios como la incorporación de los desarrollos del Magisterio de la Iglesia sobre los movimientos eclesiales. De entre las formas canónicas posibles, el borrador propone que el Movimiento Regnum Christi se configure como una federación, la figura canónica más flexible para custodiar la unidad del Movimiento.

Su redacción es fruto, también, de las aportaciones realizadas durante el proceso de revisión de las Constituciones de la Legión de Cristo, de la redacción de los Estatutos de las consagradas y de los laicos consagrados del Regnum Christi, las conclusiones de las convenciones territoriales e internacionales de los miembros laicos, así como de reflexiones individuales y grupales que han llegado a la Comisión Central.

El texto completo del borrador y demás documentos de las comisiones se pueden leer en el sitio rcstatutes.org.

Borrador del Estatuto General del Regnum Christi
Infografía del camino recorrido en la elaboración del borrador del Estatuto General del Movimiento Regnum Christi

«Conocer nuestra historia a la luz de Dios»

Curso sobre la historia de la Legión de Cristo y del Regnum Christi a partir de los documentos

«Comprender nuestra historia a la luz de Dios»
Syllabus Curso sobre historia y espiritualidad de la Legión de Cristo.

El Papa Francisco invita a los consagrados a «poner atención en la propia historia» como algo «indispensable para mantener viva la identidad y fortalecer la unidad de la familia y el sentido de pertenencia de sus miembros». Teniendo presente estas palabras, y los encargos del Capítulo General (cf. CCG 2014, 207), el Archivo Histórico General ha preparado un curso sobre la historia y espiritualidad de la Legión de Cristo y del Regnum Christi basándose en el libro que se publicó en la exposición histórico-documental con motivo del 75º aniversario de la fundación.

«Conocer nuestra historia a la luz de Dios»Del 18 al 21 de abril se impartió este curso por primera vez a los novicios y humanistas de Monterrey, durante la mañana, y a las candidatas del Centro de Formación de Monterrey, durante la tarde. El hermano César Tobón, L.C., que colabora con el Archivo Histórico General en la Sede de la dirección general, impartió todas las ponencias. Estaba prevista la participación del padre Jaime Rodríguez, L.C., Syllabus-Curso-historia.pdfpero se tuvo que ausentar por motivos familiares.

Durante el curso se presentó la historia de la Legión y del Movimiento a partir de una serie de documentos históricos. Se realizó un recorrido cronológico de los principales eventos y se desarrolló un bloque temático que pretendía profundizar en algunos aspectos de la espiritualidad y el apostolado.

«Ha sido una experiencia muy iluminadora y enriquecedora presentar este curso a las candidatas, novicios y humanistas, y observar su pasión por conocer más sobre la Legión y el Movimiento, con el fin de comprender nuestra historia a la luz de Dios, y seguir madurando en su discernimiento vocacional. Hasta el año 2009 todos conocíamos la historia institucional de la Legión y del Movimiento con base en lo que nos había referido el fundador. A partir de esa fecha la historia se dejó de lado y las generaciones que han venido después tienen una laguna en este ámbito de la formación. Si bien, como nos ha reiterado el padre Eduardo, para escribir una historia completa de la Legión y del Movimiento todavía nos falta una mayor madurez institucional, una sana distancia de los hechos y más fuentes que nos ayuden a completar algunos vacíos históricos, este proyecto, basado en los documentos que tenemos, trata de presentar una visión más clara, aunque parcial, sobre nuestra historia, que será enriquecida con la próxima publicación de la Cronología de la Legión y del Regnum Christi», comentó el hermano César Tobón, L.C.

«Conocer nuestra historia a la luz de Dios»Algunos de los temas expuestos fueron: La fundación y el camino de aprobación canónica de la Legión de Cristo; la Legión de Cristo a través de las versiones de sus Constituciones; el Regnum Christi, orígenes, desarrollo y configuración canónica; las consagradas y los laicos consagrados del Regnum Christi, un acercamiento a la luz de las diversas versiones de sus Estatutos; el caso P. Marcial Maciel, L.C. (1920-2008); la visita apostólica (2009-2010) y el mandato del Delegado Pontificio; un carisma que se encarna en la educación, al servicio de la Iglesia, el anuncio de la fe, la evangelización de la familia, de la cultura y de los medios de comunicación social, la animación de grupos juveniles, la promoción de la caridad y la solidaridad con los más necesitados.

María de la Almudena Barta Álvarez comentó: «El curso me gustó porque retomamos la historia y la vimos desde la misericordia de Dios. Es verdad que se recuerdan hechos dolorosos, pero también se ve la fidelidad de Dios en cada instancia. También, de alguna manera, es recordar el por qué estoy aquí. El curso ha sido muy objetivo, con la verdad por delante, pero sin olvidar que hay que ver los hechos desde una perspectiva más amplia, ver la situación de la Iglesia, las comunicaciones de entonces. Esta es la historia de la salvación, lo vemos en el pueblo elegido que cae y Dios siempre está ahí levantándolo».

«Me ayudó a ver cómo Dios se hace presente en la Iglesia a través de los carismas que va inspirando por medio del Espíritu Santo, y cómo la Legión y el Movimiento son uno de tantos carismas. Este carisma, que ha sido verificado y confirmado por la Iglesia, a mí me corresponde colaborar para que dé el fruto que Dios espera, siendo fiel al llamado a encarnar el mensaje que Dios quiere dar a su Iglesia. La historia del Movimiento y de la Legión me ayuda a aprender de los errores, de los defectos y de las caídas que ha habido, pero también del testimonio de entrega, de fidelidad, de amor que tantos legionarios, que tantos hombres y mujeres han tenido. Y estos son los testimonios que motivan, que enseñan y que dejan como lección que vale la pena entregarse por Cristo, porque Él nunca va a abandonar a esta obra que Él ha inspirado y que la llevará a buen término», comentó el hermano César Hernández, n.L.C.

Los participantes pudieron acceder a diversos materiales de referencia durante los momentos de estudio y descanso con facsímiles de documentos del Archivo, infografías históricas y diversas publicaciones. «La cuestión de documentos que se nos han presentado han sido muy iluminadores, han aportado información que enriquecen la historia y la visión sobrenatural de la historia, la acción de Dios por encima de esta misma historia, la mano de la Iglesia que nos ha apoyado y lo que es el proceso de renovación desde la mano de la Iglesia», comentó Verónica Brunkow, consagrada del Regnum Christi.

«Conocer nuestra historia a la luz de Dios»El hermano Leonel de las Cuevas comentó: «Lo que más me gustó de este curso fue la sinceridad y franqueza con la que se nos habló acerca de la historia del fundador. Me gustó ver que a lo largo de la historia el carisma esencial del Regnum Christi se ha conservado. Creo que lo que ha pasado durante estos años de renovación es que hemos ido removiendo todo lo que era de los hombres para que brillara de una mejor forma lo que venía del Espíritu Santo. Y me gustó mucho ver todo lo que tenemos en común los legionarios, las consagradas, los laicos consagrados y los miembros laicos del Movimiento. Realmente esta es una misma familia que va por un mismo camino, con una misma misión y un mismo corazón».

Oraciones por la salud del Card. Velasio De Paolis, C.S.

Card. Velasio De Paolis, OFM
Card. Velasio De Paolis, CS

¡Venga tu Reino!

Muy queridos padres y hermanos,

Hace unos días tuve la oportunidad de visitar al Card. Velasio De Paolis quien se encuentra hospitalizado y algo delicado de salud. Se tenía planeada una intervención quirúrgica por un tumor que le han descubierto en la cabeza hace unos meses, pero los médicos han decidido posponerla.

He encontrado al Cardenal muy sereno, y ha dicho que su vida se encuentra, como siempre, en las manos de Dios. Todos sabemos lo mucho que los miembros de la Legión y del Regnum Christi le debemos y el gran bien que ha representado para nosotros su servicio como Delegado Pontificio. Por ello, los invito a sostenerlo con nuestras oraciones y sacrificios, especialmente durante este período de cuaresma. Pidamos a la Virgen María, salud de los enfermos, que conceda al Cardenal fortaleza.

Asegurándoles un recuerdo en mis oraciones,

P. Eduardo Robles-Gil, LC

«Él es nuestro único Señor y nosotros somos sus siervos» – 34 religiosos reciben el ministerio del acolitado en Roma

El 26 de febrero 34 religiosos de las comunidades de teología del Centro de estudios superiores y de la Sede de la dirección general recibieron el ministerio del acolitado en una celebración eucarística presidida por el padre Eduardo Robles-Gil, L.C.

Durante la homilía el padre Eduardo dijo: «La liturgia de hoy nos habla de nuestra pertenencia a Dios. Pertenecemos a Él porque Él nos ha hecho suyos. Y lo menciona la primera lectura claramente cuando dice que aunque una madre se olvidara de su pequeño, Dios no se olvida de nosotros porque somos suyos. Hay una consagración que Dios ha hecho de nosotros, nos ha hecho suyos, nos ha elegido, nos ha llamado y hoy los llama a ustedes a decirle sí al instituirlos acólitos para que estén al servicio de la liturgia, al servicio del culto».

34 religiosos reciben el ministerio del acolitado en RomaEl padre Eduardo concluyó la homilía con estas palabras: «Agradezcamos a Dios esta consagración que Él ha hecho de nosotros. Agradezcamos que Él nos vaya transformando, que nos vaya dando sus dones, que se vaya poniendo en el centro de nuestro corazón. San Pablo dice que lo que se espera de quienes han sido constituidos administradores de las cosas de Dios es que seamos fieles. Que siempre apuntemos hacia Dios nuestro Señor, que le tengamos a Él en el centro».

Buscando poner en práctica las consignas del Capítulo General

El P. Eduardo Robles-Gil envía esta carta en el tercer aniversario del inicio de su servicio como Director General para reflexionar sobre el camino recorrido de 2014 a 2017, informar sobre el cumplimiento de las consignas recibidas por el Capítulo General Extraordinario de 2014, e invitar a todos a sumarse a la tarea de la renovación de la vida religiosa y apostólica en la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi. La carta tiene un anexo con las indicaciones del Capítulo General y lo que se ha hecho para atender cada una de ellas. Al final del texto se ofrecen dos infografías sobre el contenido de esta carta.

¡Venga tu Reino!

6 de febrero de 2017

A los legionarios de Cristo

Muy queridos padres y hermanos:

El día de hoy celebramos un aniversario más del Decretum Laudis. En esta fiesta agradecemos la acción de Dios a través de la Iglesia y aceptamos la invitación a vivir y avanzar «al paso de la Iglesia», de la que formamos parte. Este pilar de la espiritualidad de la Legión, que se manifiesta en nuestra adhesión filial al Sucesor de Pedro (cf. CLC 14, 2º), es un modo de corresponder al amor que Dios nos ha manifestado en Cristo.

Hoy se cumplen también tres años del momento en que, por la mediación del Capítulo General Extraordinario y la confirmación de la elección concedida por el Santo Padre, Dios nuestro Señor me confió la misión de ser el Director General de nuestra familia religiosa. Quiero, por este motivo, escribir a todos para agradecerles su entrega diaria a la misión confiada y también sus oraciones y el apoyo que nos han brindado a mí, a los miembros del Consejo General y a mis colaboradores más cercanos a lo largo de estos tres años. Igualmente, quiero agradecer a la Directora General de las Consagradas y al Responsable General de los Laicos Consagrados y sus equipos por su apoyo y compañía estos tres años.

El 15 de julio de 2014 les escribí una carta en la que les referí los tres aspectos principales que habían inspirado la acción del Gobierno General en esos primeros meses: asegurar un gobierno estable y que funcionara, tanto a nivel general como territorial; seguir el paso que la Iglesia iba marcando para la Legión y el Regnum Christi; impulsar y hacer vida la renovación pedida por el Capítulo General. A lo largo de estos años les he estado participando, a través de cartas, conferencias y encuentros personales, y también con el Boletín semestral de la Dirección General y el del Comité Directivo General del Regnum Christi, la situación de la Legión y el Movimiento y las acciones que hemos emprendido.

Anexo: Informe sobre el cumplimiento de los encargos recibidos por el Capítulo General de 2014 y su estatus después de 3 años

El día de hoy quiero compartirles algunas reflexiones sobre el camino recorrido y lo que tenemos por delante en los próximos tres años. Además, como anexo, les incluyo un informe sobre el cumplimiento de los encargos recibidos por el Capítulo General de 2014. Algunos encargos ya se han cumplido, otros están en proceso o no hemos podido afrontarlos todavía. Aunque haré alguna mención a todo el Movimiento Regnum Christi, quiero centrar mi atención en la Legión. Comparto esta información con la esperanza de ayudarles a todos y cada uno a sumarse, desde su misión actual, a la tarea de fortalecer con generosidad, fidelidad y valentía la vida religiosa y apostólica en la Legión. A esta tarea debemos dedicarnos con confianza en la acción del Espíritu y con mucha humildad, bien conscientes de nuestros límites.

 

Quisiera centrar la reflexión en torno a tres grandes retos que, de algún modo, agrupan las tareas que nos dejó el Capítulo General de 2014:

  1. La renovación espiritual y apostólica de la Legión.
  2. La estabilidad institucional de la Congregación de cara a sus miembros y a sus estructuras.
  3. Lograr un Gobierno General consistente, participativo, descentralizado, solidario, que fomenta la comunión y la reconciliación.

1. La renovación espiritual y apostólica de la Legión

Agradecimiento a la Iglesia

Tenemos que agradecer a la Iglesia por la ayuda que nos dio durante el período en que nos acompañó el Delegado Pontificio. En esos años pudimos redescubrir y apreciar la riqueza del carisma que el Señor nos ha regalado para bien de la Iglesia, y también reconocer y empezar a corregir algunos aspectos de nuestro estilo de vida que necesitaban una purificación y una adecuación al magisterio eclesial sobre la vida religiosa. Durante ese período se ha sembrado mucho, como podemos ver en los comunicados del Capítulo General y en la Antología de textos del Delegado Pontificio y de sus Consejeros, publicado por la Secretaría General en 2015. Hoy contamos con el apoyo del P. Gianfranco Ghirlanda, S.J., como Asistente Pontificio, quien nos ha acompañado en muchas de nuestras reuniones de Consejo y nos ha dado orientaciones prudentes y valiosas para el ejercicio del servicio de la autoridad y para la renovación de nuestra vida religiosa.

Aprobación de las Constituciones

Sabemos que «el Espíritu da a la jerarquía de la Iglesia, la capacidad de discernir los carismas auténticos, para recibirlos con alegría y gratitud, para promoverlos con generosidad y acompañarlos con paterna vigilancia» (Iuvenescit Ecclesia, 8; cf. Lumen Gentium, 12). Por ello, la aprobación de las Constituciones por parte de la Santa Sede el 16 de octubre de 2014 nos ha dado nueva seguridad y confianza para seguir nuestro camino aprendiendo de los errores del pasado, buscando poner los medios para que éstos no se repitan, tratando de reparar el daño causado y, al mismo tiempo, conservando y fomentando todo lo positivo que se ha vivido y realizado estos años. Nos corresponde a nosotros acoger la gracia y dar frutos de santidad y apostolado como respuesta de amor.

Actitudes ante el proceso de renovación

El proceso de renovación no ha sido fácil. Hemos encontrado una colaboración leal y mucha buena voluntad en la mayoría de los legionarios, aunque también cierta inercia y cansancio. No han faltado tampoco algunas resistencias y añoranzas del pasado o de ciertas formas exteriores que, si bien en algunos casos pueden ser importantes, no son esenciales a lo que somos. En algunos también se ha sentido una cierta impaciencia ante cambios que no se dan tan rápido como quisieran. Es comprensible que se den estas posturas, que yo mismo experimento en ocasiones, en uno y otro sentido. Es siempre necesario discernir estas mociones interiores, para que en todo momento prevalezca la caridad: in necessariis unitas, in dubiis libertas, in omnibus caritas.

Cada legionario está llamado a amar su vocación y a la Legión como un medio que Dios le ofrece para vivir su vocación religiosa y sacerdotal (cf. CLC, 16). Es signo de vitalidad que haya resistencias ante lo que puede ser percibido como excesos, ya sea de lo que algunos consideran relajación, pereza o mundanidad, o también de lo que algunos llaman rigidez, mantener el status quo, o indiferencia ante el proceso que hemos emprendido llenos de fe y confianza en Dios. Debemos ir todos al paso de la Iglesia, también cuando se pudiera dar el caso de que lo que la Iglesia pide sea diferente a los puntos de vista personales. Me parece crucial que tomemos conciencia de este fenómeno para afrontarlo con actitud evangélica y llevar a buen puerto la renovación que estamos realizando juntos. Les sugiero a todos hacer una lectura orante del discurso que el Papa Francisco dio a la Curia Romana el 22 de diciembre de 2016.

Encarnar el carisma hoy: discernimiento y docilidad al Espíritu Santo

El Santo Padre suele repetir a los religiosos que un carisma no es una frase, ni un objeto muerto para admirar en un museo, sino un don que se encarna en la historia y que va encontrando expresiones adecuadas a los tiempos y lugares. Hay que dejar que salga toda la fuerza espiritual que un carisma lleva consigo para bien del mundo y de los hombres (cf. Discurso a los participantes del Capítulo General de los Padres de Schoenstatt, 3 de septiembre de 2015).

Por ello, para conservar el espíritu de la Legión y el Movimiento y mantener su vitalidad, hay que saber adaptar nuestras formas exteriores a los cambios y vicisitudes de las distintas épocas. Hay aspectos que tienen que cambiar y otros que son inmutables, en cuanto son inseparables del espíritu de la Legión y del Regnum Christi. A este respecto, me han iluminado unos textos del Beato María Eugenio del Niño Jesús, O.C.D., que me compartió un legionario y que se recogen en el libro Quiero ver a Dios:

«Santa Teresa no pudo hacer revivir el espíritu primitivo del Carmelo en el siglo XVI más que creando una forma de vida eremítica adaptada a las costumbres y necesidades de su tiempo. […] De este modo, restablece santa Teresa el silencio del desierto en sus monasterios, pero se viste de sayal y establece la clausura, mientras que el profeta [Elías] se vestía de pieles de animales y andaba de acá para allá» (p. 106).

Si buscáramos ser fieles a la tradición y a lo que «siempre se ha hecho así», indiferenciadamente en todos los aspectos de nuestra vida religiosa, correríamos el riesgo de paralizar el espíritu de la Legión e impedir su adaptación y expansión para bien de la Iglesia y de los hombres. Haciendo esto, perderíamos en la práctica lo que deseamos conservar con tanto afán.

En el mismo escrito, continúa el autor:

«Distinguir entre las formas exteriores que hay que conservar y las que tienen que desaparecer en una época determinada no incumbe más al fervor inexperto que a la rutina perezosa que constantemente tiende a minimizar el esfuerzo; no se trata de un derecho de la autoridad del superior, que tiene el cargo de conservar más que el de modificar; es privilegio de la santidad, la [única] capaz de vaciar en el molde de modo vivo y auténtico el espíritu cuya plenitud posee» (p. 106).

Este discernimiento no siempre es fácil. El Espíritu Santo nos asiste con el don de consejo para que vivamos en permanente actitud de conversión personal e institucional. Nuestro gobierno tiene el encargo de producir muchos documentos, pero no darán el fruto esperado si no buscamos conocerlos, si no dejamos que nos interpelen, si no los hacemos propios, y si no buscamos ponerlos en práctica con decisión.

Superar una visión de corto plazo y sembrar para el futuro

Al mismo tiempo, a nivel general, en los territorios y en las localidades, hemos de continuar fomentando una actitud que ve más allá del corto plazo y siembra para el futuro, dedicando lo mejor de nuestro tiempo a la formación y acompañamiento personal de nuestros hermanos y de los demás miembros del Movimiento, sembrando la semilla del Regnum Christi en el campo de la Iglesia. Esto no es tarea exclusiva de los superiores y de quienes tienen puestos directivos en el Movimiento. Cada miembro de la familia ha de considerarse responsable de los hermanos que Dios le ha dado y de toda la Congregación (cf. CCG 2014, 59-63).

La renovación apostólica

Por lo que ve a la renovación apostólica, el Marco para la colaboración en la misión y el mismo proceso de revisión del Estatuto General del Regnum Christi nos están dando ocasión para profundizar en nuestra vocación y misión, y para enriquecernos de lo que los demás miembros del Movimiento tienen que decirnos. Hemos ido aprendiendo también, a veces cometiendo errores, a armonizar lo que corresponde a la Dirección General y a los territorios, lo que tiene que ver con la autonomía propia de las ramas consagradas (la Legión incluida) y la contribución de todos a la misión común.

Revitalizar las secciones y obras

Al mismo tiempo, percibimos iniciativas que están revitalizando las secciones y obras del Movimiento en muchos lugares. El impulso dado por el Papa Francisco a las obras de misericordia y a la atención a los más desfavorecidos, va arraigando poco a poco y dando pie a iniciativas personales y comunitarias para salir al encuentro de los miembros dolientes del Cuerpo de Cristo. Queda aún mucho por hacer, y por eso queremos renovar el compromiso de prestarnos a que el Espíritu Santo pueda valerse de nosotros para invitar a más personas de cualquier estado y condición a trabajar en la viña del Señor y llegar así a la plenitud de su vocación en Cristo.

Hacer la experiencia del Regnum Christi

Recientemente hemos podido destinar, considerándolo una prioridad, a más legionarios a colaborar en secciones de jóvenes y del ECYD, así como en la pastoral universitaria y de colegios. Confiamos en que esto les permitirá hacer una experiencia en primera persona de los apostolados que brotan de nuestra misión específica y de la vitalidad del Regnum Christi y de sus miembros. Creemos que este esfuerzo redundará en un beneficio para los legionarios, especialmente los que se encuentran en formación, para las secciones y los miembros del Movimiento y para la iglesia local en donde desarrollamos nuestro apostolado.

Crecer en la comunión

En este camino de renovación nos hemos propuesto seguir fortaleciendo la comunión con los demás miembros del Movimiento y entre nosotros, como signo inequívoco de nuestra pertenencia a Cristo. Para ayudar a encontrar expresiones de esta comunión, que es en sí misma un apostolado por el testimonio de la novedad de vida en Cristo, escribí una carta a los miembros de los Comités Territoriales del Regnum Christi sobre este tema en abril de 2016. En ella ofrecí algunas orientaciones para seguir profundizando en este camino y encontrando maneras de encarnar prácticamente la comunión en todos los niveles, al interno de nuestras comunidades, y de manera especial en la localidad, que es el ambiente natural para trabajar apostólicamente y evangelizar como un solo Movimiento.

El apostolado en parroquias

Durante estos tres años hemos ido asumiendo parroquias en algunos territorios (cf. CLC, 5), aprendiendo a desarrollar en ellas nuestra vocación y misión, adquiriendo así una presencia institucional clara en iglesias locales en donde no tenemos otras instituciones. Si bien la Legión cuenta con experiencia de varias décadas de este ministerio en la Prelatura de Cancún-Chetumal, el contexto eclesial de los lugares en donde hemos asumido este compromiso nos enriquece, nos ayuda a encontrar nuevos caminos para realizar el carisma del Regnum Christi, y también nos proporciona orientaciones válidas para la formación inicial y permanente de nuestros religiosos.

Año jubilar por los 75 años de la fundación

Desde la Solemnidad del Sagrado Corazón de 2015 hasta la del año 2016 hemos vivido un año jubilar especial por el 75º aniversario de nuestra fundación. Ha sido una celebración llena de gratitud y de sobria alegría por el don de nuestra existencia en la Iglesia y de la misericordia que Dios ha tenido con nosotros, tanto en nuestro camino de purificación, como por querer valerse de nosotros para llegar a los corazones de tantas personas y acercarlas al Corazón de Cristo.

En este contexto, se tuvo en Roma y en algunos territorios, la exposición histórica de la Legión y del Regnum Christi a la luz de documentos del Archivo Histórico General. La exposición nos dio pie para poder afrontar la realidad de nuestra historia, con sus luces y sus sombras, y dialogar sobre ella. Ha sido, a la vez, una oportunidad para continuar con la clasificación del material histórico del que disponemos, con el fin poder hacerlo accesible en el futuro a especialistas que quieran hacer estudios científicos sobre nuestra historia.

La renovación se puede dar si somos hombres de Dios

El contacto con muchos legionarios, miembros del Movimiento y seglares, así como lo que he ido constatando de primera mano, me ha hecho estar más convencido que nunca de que la verdadera renovación de la Legión sólo se puede dar en la medida en que crecemos en nuestra identificación con Cristo, cuando buscamos la santidad, cuando somos hombres de Dios, es decir, cuando dejamos que el Espíritu Santo realice su obra en nosotros y la secundamos generosamente. Por este motivo he escrito algunas cartas temáticas orientadas a este fin: sobre la unidad en la vida de oración y de acción, sobre la formalidad, sobre el discernimiento, sobre la conversión, sobre la pobreza, sobre la disponibilidad para la misión, sobre las obras de misericordia en la vida comunitaria, sobre la comunión en el Regnum Christi y sobre la identidad del sacerdote religioso, entre otras. Quisiera que las orientaciones que hay en ellas puedan suscitar un deseo personal y comunitario para crecer en el amor al Señor[1].

2. La estabilidad institucional de cara a sus miembros y a sus estructuras

El segundo gran elemento de nuestro programa de trabajo para este sexenio tiene que ver con la estabilidad institucional de la Legión, en primer lugar, de cara a sus miembros y, en segundo, respecto a sus estructuras.

2.1 De cara a sus miembros

Elaboración de la Ratio Institutionis

Uno de los grandes proyectos ha sido la elaboración de la Ratio Institutionis, que guiará la formación del legionario a lo largo de su vida. Hace unas semanas la Comisión que constituí el 10 de junio de 2014 (cf. Prot. D.G. 562-2014) entregó el borrador del documento para su revisión y aprobación. Ha sido un trabajo arduo, en el que han participado consultores internos y externos, y en el que se ha tenido en cuenta también el contenido de la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, promulgada por la Congregación para el Clero el 8 de diciembre pasado. Espero que puedan recibir en los próximos meses el texto de este código secundario aprobado ad experimentum y que deberá guiar la formación inicial y permanente de los legionarios de hoy y de mañana.

Comisión de liturgia y vida espiritual

El 25 de noviembre de 2014 constituí la Comisión de liturgia y vida espiritual y decreté unas modificaciones a ciertas prácticas de piedad (cf. Prot. D.G. 1017-2014). La Comisión tenía como tarea la actualización del Instructivo de liturgia, del Ritual de la Congregación y del Manual de Oraciones. En diciembre de 2016 se aprobó la Guía de liturgia, que sustituirá al Instructivo de liturgia; en estos días aprobaremos, con el favor de Dios, el nuevo Ritual y próximamente nos entregarán una propuesta del Manual de oraciones actualizado. Esperamos promulgar juntos estos documentos en torno al verano.

Capacitación de superiores, formadores y directores espirituales

El Capítulo General nos insistió en la necesidad de dar una adecuada capacitación a los superiores locales y a los directores espirituales. Hemos ofrecido dos cursos durante 2016 para la formación específica de quienes desempeñan la misión de superior y hemos alentado a los territorios en su esfuerzo por renovar los cuadros de superiores. En algunos casos contados se ha procedido a nombrar superior por un tercer período consecutivo a algunos hermanos nuestros. Nuestras Constituciones permiten esto por vía excepcional y estamos reflexionando sobre el mejor modo para que se mantenga efectivamente el carácter de excepción.

En estos tres años hemos ofrecido diversas actividades de capacitación para directores espirituales y formadores, especialmente en Roma, ya sea trayendo conferencistas a dar cursos, ya con su participación en instituciones para la formación sacerdotal y religiosa en diversas universidades pontificias. También se han tenido reuniones para valorar las dinámicas formativas de los noviciados pequeños y sesiones para discernir las modalidades para impartir la formación humanística a nuestros religiosos.

Acompañamiento a religiosos en prácticas y sacerdotes al inicio del ministerio

En algunos territorios han surgido iniciativas para potenciar el acompañamiento a los hermanos en prácticas apostólicas y a los sacerdotes en los primeros años de su ministerio. En general, es importante que sigamos fomentando la cercanía entre los miembros de la comunidad y el superior, que va más allá del trato cotidiano y se da en un clima de confianza.

Cuidado de los ancianos y enfermos

También empezamos a tener más miembros en edad avanzada o con problemas de salud que merecen una atención digna a sus necesidades y al afecto y gratitud de todos nosotros. Queda un largo camino por recorrer y mucha experiencia que adquirir en este campo. Hemos pedido a los Directores Territoriales que busquen las expresiones concretas para manifestar a todos nuestra fraternidad en Cristo y en la Legión, así como nuestra responsabilidad por el bien integral de cada legionario, particularmente en el caso de los mayores y los enfermos.

Renovación de los centros vocacionales

Hemos iniciado, especialmente desde octubre de 2015, un esfuerzo por renovar nuestros centros vocacionales, tal y como nos pedía el Capítulo General haciendo eco de los documentos oficiales de la Iglesia. La Legión sigue creyendo que los centros vocacionales son un medio válido y especialmente fecundo para ayudar a los adolescentes a discernir un posible llamado a la vida religiosa y al sacerdocio. Como Director General, creo que debemos mantenerlos y sostenerlos en aquellos lugares en donde los tenemos. Al mismo tiempo, estoy convencido de que la cultura y el ambiente de los jóvenes han ido cambiando y que es necesario hacer ajustes graduales a nuestro sistema formativo. También enfrentamos el problema de la disminución del número de hermanos en prácticas apostólicas. Eso nos exige creatividad y un serio discernimiento para admitir solamente a aquellos alumnos a quienes responsablemente podemos dar la atención que merecen con un personal limitado. Para ayudar a esto, el 6 de junio de 2016 he publicado una serie de disposiciones (cf. Prot. DG-LC 1483-2016) que han de ir implementándose gradualmente, en un plazo no muy largo de tiempo, en todos nuestros centros vocacionales, de manera adecuada al contexto cultural.

Mejorar la calidad de la vida comunitaria

Hemos querido mejorar la calidad de la vida comunitaria. Por un lado, hemos llevado a cabo una reorganización del Centro de Estudios Superiores que ha dado resultados aceptables, aunque todavía haya campo para mejorar. La retroalimentación que nos han ofrecido los neosacerdotes al final de su etapa de formación nos da luz para hacer mejoras en la comunidad formativa. Por otro, el Reglamento para las casas de apostolado y los proyectos comunitarios han ayudado a una mejoría en la vida fraterna de muchas comunidades.

Durante estos tres años hemos consolidado nuestra presencia en varios lugares (cf. carta del 25 de septiembre de 2015), pues hemos detectado que nos habíamos dispersado más allá de nuestros límites, movidos por el celo apostólico y con una entrega admirable de muchos hermanos nuestros. Sin quitar un ápice a la pasión de amor por la instauración del Reino de Cristo, creemos que una vida comunitaria sana y vibrante es, en sí misma, un modo de evangelizar y una fuente de inspiración, energía y apoyo mutuo que favorece el desarrollo de nuestra misión y servicio a la Iglesia y a las personas. Esto, naturalmente, ha implicado también la toma de decisiones dolorosas, como suprimir la presencia estable de una comunidad legionaria en alguna localidad, o cerrar algunas obras de apostolado.

Dificultades para cubrir ciertos puestos

En este sentido, experimentamos la dificultad de encontrar personal para puestos de gobierno (Directores Territoriales, Consejeros Territoriales, Secretarios Territoriales y Administradores Territoriales) y para puestos de formadores en Roma y en los centros vocacionales. Comprendo que todos queramos dedicarnos al trabajo pastoral directo con las almas, pero también es necesario dedicar personal al gobierno y a la formación, aunque muchas veces esto represente un sacrificio. Agradezco especialmente a quienes están ofreciendo algunos años de su vida sacerdotal para ofrecer este servicio, tan necesario para que el cuerpo funcione.

Ambientes seguros y protección de menores

En estos años hemos continuado nuestro compromiso por ofrecer ambientes seguros para niños, adolescentes y adultos vulnerables. El 2 de enero de 2015 se promulgaron los Estándares territoriales de acreditación para ambientes seguros, que dan a los territorios los elementos mínimos de trabajo en el campo de la prevención, la atención a denuncias, y de supervisión a quienes tuvieran restricciones en su ministerio. Durante el año 2017 se iniciarán las auditorías en los territorios en donde no haya agencias externas de acreditación para comprobar cómo se está cumpliendo este compromiso y recomendar algunas mejoras. Si bien se ha avanzado mucho, todavía es posible crecer.

Se ha mantenido en nuestros sitios de internet el área de ambientes seguros con los datos de contacto de los encargados de atender estos casos en cada territorio. Esto ha permitido hasta ahora dar una respuesta profesional y con sensibilidad pastoral a quienes nos han contactado y esperamos mantener nuestro compromiso en el futuro.

En este mismo campo, en abril de 2016, la Escuela de Psicología de lo que era la Universidad Anáhuac México Sur organizó un congreso al respecto y puso en marcha el Centro Reparare, para el estudio y capacitación para la prevención y respuesta del fenómeno del abuso sexual. Aunque esta iniciativa fue impulsada inicialmente desde el departamento de ambientes seguros de la Dirección General, ahora depende de la Universidad Anáhuac. Confiamos en que será una opción válida para capacitar a personas que trabajan en la educación para una más efectiva protección de los menores.

2.2 De cara a las estructuras de la Legión

Progresiva descentralización del gobierno

Respecto a las estructuras de la Legión y del Movimiento, hemos continuado con la progresiva descentralización del gobierno, dando mayor peso y responsabilidad a los territorios. Esto se traduce, también, en un mayor facultamiento para la toma de decisiones en los territorios y a nivel local. Estamos observando una mayor capacidad de adaptación a las circunstancias de tiempos y lugares. Muchos superiores locales están asumiendo el liderazgo que les es propio para también ellos hacer presente el misterio de Cristo que reúne en torno a sí una comunidad de apóstoles (cf. CLC, 4).

Garantizar la gobernabilidad de los territorios

Tenemos el reto de la gobernabilidad de algunos territorios sumamente complejos por su extensión geográfica y por el volumen de sus obras. Para ello, se han iniciado comisiones de estudio para proponer el modo de ofrecer un gobierno ágil, participativo y cercano, tanto de la vida religiosa en general, como de obras de apostolado afines. Además, se han constituido las delegaciones para las casas internacionales de Roma y para Tierra Santa. También los Directores Territoriales de Monterrey y México han instituido delegaciones, una en el Bajío y Occidente y una para la Prelatura de Cancún-Chetumal. Aunque los frutos iniciales son prometedores, tenemos que dejar pasar un tiempo más amplio para evaluar correctamente estas medidas.

Elaboración y promulgación de códigos secundarios

Como decía más arriba, el Capítulo General ha encomendado a este gobierno una fuerte carga de redacción de códigos secundarios que son aprobados ad experimentum hasta que el Capítulo General del año 2020 los revise. Entre los Códigos secundarios promulgados durante este trienio se encuentran: Normas complementarias, Reglamento para las casas de apostolado, Instructivo para los archivos de gobierno, Índice de clasificación y del sistema de protocolo de la Congregación, Estándares territoriales para ambientes seguros, Normas para la publicación de libros, Reglamentos de administración de las obras de apostolado y secciones del Regnum Christi, Reglamento de administración de las casas de la Congregación de los Legionarios de Cristo, Reglamento de las Administraciones General y Territorial, Normas para los nombramientos en el Movimiento Regnum Christi, Manual del gobierno territorial de la Congregación de los Legionarios de Cristo, Estatutos del ECYD.

Revisión del Estatuto General del Movimiento Regnum Christi

Se ha emprendido también el proceso para la revisión del Estatuto General del Movimiento Regnum Christi a través del camino trazado por la comisión constituida el 19 de marzo de 2014. La primera parte fue el proceso de reflexión de los miembros seglares sobre su identidad y misión, que inició el 2 de octubre de 2014 y culminó con las convenciones territoriales y la convención internacional. Actualmente se ha disuelto la Comisión Central para el Estatuto General y el Comité Directivo General del Regnum Christi ha asumido la tarea de preparar el borrador del Estatuto que se analizará en las Asambleas Territoriales y la Asamblea General, que tendrán lugar a finales de 2017 e inicios de 2018. Durante este año, hay que pedir a Dios que nos sostenga en la realización de esta tarea fundamental para el futuro de todo el Regnum Christi.

3. Gobierno participativo

Algunas prácticas consolidadas

Se está consolidando la praxis de las consultas previas a ciertos nombramientos, los consejos operantes para todos los superiores y la progresiva descentralización. También vivimos ya la práctica consolidada de la separación de fueros, aunque todavía tenemos que seguir impulsando la práctica de la dirección espiritual frecuente, especialmente entre los sacerdotes.

Funcionamiento de los consejos territoriales y locales

Necesitamos seguir consolidando el funcionamiento de los consejos territoriales y locales. A nivel general, considero que, con el acompañamiento que recibimos del Delegado Pontificio, el Card. Velasio De Paolis, y con la ayuda que actualmente nos ofrece el P. Gianfranco Ghirlanda, hemos logrado que el Consejo sea un apoyo efectivo a mi servicio como Director General. En las reuniones de Consejo dialogamos de forma constructiva, abierta y franca. No siempre estamos de acuerdo, pero casi siempre las divergencias nos estimulan a comprender mejor los puntos de vista de los demás. En muchas ocasiones, después de oír el parecer del Consejo sobre un punto determinado, yo mismo cambio mi opinión inicial.

Si en las comunidades y en los territorios hay diferentes opiniones, es normal que en los consejos locales y territoriales haya también diversidad de opiniones. Eso es señal de dinamismo y vitalidad. Como decía el Papa Francisco el pasado día 2 de febrero, «la actitud de supervivencia nos vuelve reaccionarios, miedosos, nos va encerrando lenta y silenciosamente en nuestras casas y en nuestros esquemas. Nos proyecta hacia atrás, […] busca atajos para evadir los desafíos que hoy golpean nuestras puertas» (Papa Francisco, Homilía, 2 de febrero de 2017).

Atención y acompañamiento a cada legionario

Hemos dedicado muchas reuniones de Consejo a discernir la admisión a los votos perpetuos, la admisión a los ministerios y a las sagradas órdenes. También hemos atendido, con dolor y profundo respeto, las peticiones de indulto de salida de la Congregación y los casos de sacerdotes con dificultades particulares o que piden abandonar el ministerio. Desgraciadamente en estos últimos casos, cuando llega el asunto a la Dirección General, muchas veces es ya tarde para buscar remedio. Por eso es tan importante que los superiores locales sepan realmente cómo está cada uno de los miembros de su comunidad y que los Directores Territoriales aprovechen sus visitas canónicas para asegurar que todos están bien acompañados, fervorosos en su vida espiritual, con un apostolado apropiado, con una comunidad verdaderamente acogedora y fraterna, en donde puedan encontrar apoyo y comprensión en sus luchas y un estímulo en la búsqueda de la santidad y que, cuando éste no sea el caso, busquen poner las soluciones oportunas. Ahora bien, la responsabilidad de cuidar unos de otros no es solamente de los superiores, sino de todos los miembros de una comunidad en donde se vive la fraternidad religiosa y donde no solamente se vive junto a otras personas con quienes tienen cosas en común.

Algunos límites

También creo que uno de los límites que he encontrado en mi gobierno y que también tienen los Directores Territoriales, es que el volumen de operación y de asuntos es tan grande, que a veces podemos llegar a perdernos en los asuntos del día a día y no hacer brillar con tanta fuerza la dirección hacia dónde vamos. Necesitamos, sí, atender con agilidad lo cotidiano pero, a la vez, necesitamos todos aprender a pensar en plazos más largos, en proyectos más ambiciosos y el camino que hay que recorrer lenta y tenazmente para alcanzarlos.

Comunicación institucional

Para que haya una verdadera participación, es necesario que haya una adecuada información. Por esto estamos publicando desde 2014 los boletines de la Dirección General de la Legión y del Comité Directivo General del Regnum Christi. Están también a disposición los sitios web de la Dirección General y del Comité. Se han renovado los sitios web de la Legión y del Regnum Christi y también nuestra presencia en redes sociales. En casi todos los territorios tenemos ya oficinas de comunicación institucional establecidas para ayudarnos en esta tarea tan necesaria para la evangelización hoy.

4. Mirando hacia delante

La auténtica renovación en la Iglesia

Hace unas semanas un sacerdote de mi comunidad hablaba de la belleza de los documentos emanados por el Concilio de Ferrara-Florencia, dirigidos a lograr la unión con los cristianos de Oriente y la reforma de la Iglesia. Mencionaba que, a pesar de lo bien logrado de estos textos, no se habían puesto en práctica. En cambio, mencionaba el padre que los documentos del Concilio de Trento, de gran claridad pero con un estilo menos amable, sí se pusieron por obra, respondiendo a los retos que planteaba la Reforma y renovando las costumbres en la Iglesia. Se preguntaba las causas que hicieron la diferencia entre el impacto de un Concilio y otro y afirmaba que, entre otras cosas, el Concilio de Trento se encontró con san Ignacio de Loyola, san Felipe Neri, santa Teresa de Jesús, san Juan de la Cruz, san Carlos Borromeo, san Francisco Xavier, san Pío V, y toda una pléyade de santos que se empeñaron en ponerlos por obra, que vieron en esta tarea una expresión concreta de su amor a Cristo y a la Iglesia.

También hoy nosotros, después de 52 años del Concilio Vaticano II y, salvando las distancias y las debidas proporciones, con 76 años de existencia y a 3 años de haber concluido el Capítulo General de 2014, podemos preguntarnos si la Legión y el Movimiento cuentan con estos hombres y mujeres santos que van a hacer propios estos documentos y los pondrán por obra, como expresión concreta de la presencia del Reino de Cristo en medio de nosotros. Éste es uno de los grandes desafíos que tenemos para los próximos años.

Hombres de silencio y amigos de Cristo para los demás

Al mismo tiempo, si queremos ser lo que tenemos que ser, necesitamos abrirnos a la gracia de Dios, recuperar el silencio interior –y no estoy pensando simplemente en tiempos normativos de silencio– para poder acoger la voz del Espíritu Santo y permitirle que Él nos guíe, que Él nos llene de Cristo y nos vacíe de nosotros mismos y de nuestros ruidos, y que así podamos ser dóciles instrumentos en sus manos. Necesitamos ser verdaderos hombres de Dios y amigos de Jesucristo para nuestros hermanos. Hombres cuya fe y esperanza se traduzcan en caridad, en servicio, en obediencia, en compasión con quien sufre. Queremos distinguirnos porque nuestros criterios son los del Evangelio y no nuestras opiniones personales, especialmente en lo que ve a la obediencia y la entrega a la misión.

Comunión en la misión

Tenemos por delante un Capítulo General Extraordinario y la Asamblea General del Regnum Christi. Ojalá que nos vayamos ejercitando cada día más en la comunión en la misión, que seamos todos capaces de colaborar con los demás, sean legionarios, sean otros miembros del Regnum Christi, sean otros apóstoles que el Señor haya llamado a la misión en la iglesia local en donde nos encontramos. Necesitamos ser promotores de comunión, teniendo bien presente nuestra identidad como miembros del Regnum Christi y como sacerdotes religiosos Legionarios de Cristo, haciendo que nuestra vocación específica vivida con pasión enriquezca a nuestra familia espiritual.

La comunidad religiosa: lugar donde vivimos el Evangelio juntos

Nos toca, de manera especial, construir comunidades verdaderamente fraternas, en donde todos los legionarios podamos entender la comunidad misma como misión, como lugar en donde vivimos el Evangelio juntos. Esto nos exige, por una parte, superar la tendencia al individualismo, que se puede manifestar también en un nivel de comunicación superficial, en la incapacidad o falta de voluntad para afrontar conflictos, en la falta de transparencia económica personal respecto al superior y a la comunidad, en la rigidez y el aislamiento de los demás porque no piensan como yo, o en la búsqueda, personal o incluso comunitaria, de un estilo de vida confortable. Es evidente que tenemos diferencias de nacionalidad, de generación y de opinión en la Legión, pero también es real que nos unen una misma misión y una misma vocación, un mismo Señor. Es un hecho que el estilo de vida del mundo puede tocar a nuestra puerta y que quizás ya haya penetrado en nuestras vidas. Pero también es un hecho que el Señor llama a cada legionario y a la Legión entera, nuevamente, a dejarlo todo y seguirlo.

Compartir e irradiar la alegría del Evangelio

En los tres años que nos quedan de este gobierno, queremos seguir revitalizando el Regnum Christi y sus obras para que sean más plenamente evangelizadoras, en particular las instituciones educativas. Esto se logrará especialmente capacitando y destinando legionarios a la educación, a la pastoral juvenil y familiar y a la formación de futuros legionarios. Queremos que cada legionario pueda experimentar el Regnum Christi de primera mano y dar testimonio de la alegría que brota del seguimiento de Jesucristo. Esa alegría que puede convertirse también en ocasión para que otros puedan descubrir una vocación de especial seguimiento de Cristo en la Legión, en la vida consagrada en el Regnum Christi, en la Iglesia. Pido a Dios que cada uno se sienta responsable de la parcela del Reino que el Señor le confía a través de la obediencia y que quiera hacerla florecer prestándose a la gracia, sirviendo como Cristo, y abriéndose a la colaboración con los demás. Que trabajemos, que salgamos por los caminos, que busquemos a quienes tienen más necesidad, como repite el Papa en la Evangelii Gaudium. Esta exhortación apostólica tiene que seguir siendo una importante fuente de inspiración para nosotros y para todo el Movimiento.

Conversión y santidad

¿Cuentan, entonces, la Legión y el Regnum Christi con los santos que necesitan estos tiempos, como les decía al hablar de los concilios? Repasando mentalmente en la oración todas nuestras comunidades, le he pedido al Espíritu Santo que suscite en todos y cada uno, un gran deseo de conversión y santidad para que podamos responder, junto con tantos hermanos nuestros en la Iglesia, a lo que el Señor hoy espera de nosotros. Que nos regale la experiencia del Resucitado que impulsó a San Pablo a llevar adelante la evangelización y hacer llegar el mensaje de Cristo hasta los confines del mundo. Estoy convencido de que, si todos se lo pedimos a Dios, cor unum et anima una, y con la intercesión de la Santísima Virgen María y de nuestros santos protectores, Él nos lo concederá para bien de su Iglesia y de la humanidad.

Cuento con cada uno de ustedes para seguir llevando adelante a la Legión y al Movimiento con su oración y su entrega. Soy bien consciente de que tengo límites, y también nuestra Congregación y de lo mucho que hay por hacer. Pero confío sobre todo en Cristo, que nos ha llamado, nos ha revelado el amor de su Corazón y nos envía hoy a extender su Reino. No dejen, por favor, de rezar por mí.

Su hermano en Cristo y la Legión,

P. Eduardo Robles-Gil, LC

[1] Estas cartas están disponibles en el sitio web de la Dirección General de la Legión de Cristo (http://legionariosdecristo-dg.org).

INFOGRAFÍA DE LA CARTA

«Cantaré eternamente la Misericordia del Señor»

Vista general de la capilla del centro de estudios superiores de Roma. Presidió la celebración eucarística el P. Juan José Arrieta, L.C.
Vista general de la capilla del centro de estudios superiores de Roma. Presidió la celebración eucarística el P. Juan José Arrieta, L.C.

El día de ayer celebramos con profunda gratitud a Dios nuestro Señor el 75º Aniversario de la fundación de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi. El día estuvo enmarcado en un clima de oración y de convivencia entre las diversas realidades de nuestra familia carismática. Agradecemos de corazón a quienes nos han acompañado durante estos primeros 75 años de nuestra historia brindándonos su apoyo y cercanía. Y pedimos a la Santísima Virgen María que su auxilio maternal nos siga acompañando y nos ayude a seguir colaborando con la Iglesia, con renovado compromiso, en la misión de procurar que el amor de Cristo reine en el corazón de los hombres y de la sociedad.

El Papa Francisco escribe una carta al Cardenal De Paolis

A continuación ofrecemos una traducción no oficial de la carta del Santo padre al Delegado Pontificio.

***

Al venerado hermano

Cardenal VELASIO DE PAOLIS

Durante la audiencia del pasado 27 de mayo, Ud. me habló sobre el desarrollo de su ministerio como Delegado para la Congregación de los Legionarios de Cristo, que le confió mi amado predecesor, Benedicto XVI, el 16 de junio de 2010.

Deseo agradecerle que me haya puesto al corriente del trabajo realizado en cumplimiento de esta delicada encomienda. También le hago saber que he estudiado con atención cuanto me expone en la Relación que me adjuntó a la carta del pasado 10 de mayo, en las Relaciones precedentes y en el material relativo a la Visita apostólica que tuvo lugar entre 2009 y 2010.

Le confirmo que su mandato concluirá con la celebración del Capítulo extraordinario de la Congregación de los Legionarios de Cristo, presidido por Ud., que se celebrará a inicios de 2014. Este Capítulo tendrá como tareas principales la elección de un nuevo gobierno del Instituto y la aprobación de las nuevas Constituciones, que Ud. luego me remitirá para el correspondiente examen. Estos son pasos imprescindibles para el camino de una renovación auténtica y profunda de la Congregación de los Legionarios de Cristo e, indirectamente, también para la actividad de todo el Movimiento Regnum Christi.

Por tanto le ruego me mantenga informado acerca del proceso de preparación del Capítulo, sobre el cual invoco la asistencia del Espíritu Santo para que inspire en todos los religiosos una completa dedicación a la tarea del discernimiento sobre su propia vocación en la Iglesia y en el mundo.

Le expreso también mi vivo reconocimiento por la entrega con que se prodiga a esta tarea. Deseo dirigir, a través de Ud., una palabra de aliento a todos los Legionarios de Cristo, a los consagrados y a las consagradas del Movimiento Regnum Christi y a los laicos comprometidos en él. A todos ellos les aseguro mi oración y de corazón les envío una especial Bendición Apostólica, confiándolos a todos a la materna protección de María, Madre de la Iglesia.

Desde el Vaticano, 19 de junio de 2013.

Francisco

 

La carta original en italiano puede ser descargada aquí.

Carta del Delegado Pontificio: El borrador de las Constituciones

Cardinale Velasio De Paolis, c.s.
Piazza del Sant’Uffizio, 11
00120 CITTÀ DEL VATICANO

Roma, 20 de junio de 2013

A los legionarios de Cristo

Muy queridos hermanos,

Al nombrarme Delegado Pontificio el 16 de junio de 2010, el Santo Padre me confirió el encargo de gobernar en su nombre la Legión de Cristo «durante el tiempo que sea necesario para completar el camino de renovación y conducirlo a la celebración de un Capítulo General Extraordinario, que tendrá como fin principal llevar a término la revisión de las Constituciones».

En el Decreto aplicativo del 9 de julio de 2010 se precisaba que «en la revisión de las Constituciones deben colaborar todos los miembros del Instituto, sea a nivel individual como comunitario, […] que se han de sentir responsables de la revisión y reelaboración del propio proyecto de vida evangélica, siempre en armonía con la enseñanza de la Iglesia». Durante esos tres años, todos habéis tenido la oportunidad de participar en la revisión del texto constitucional. Este ejercicio de diálogo e intercambio fraterno ha demostrado ser especialmente fecundo para profundizar en el don recibido de Dios para el bien de la Iglesia. Más que un camino técnico para la redacción de un texto constitucional, hemos vivido un gran examen de conciencia, y un proceso de purificación y de renovación.

La Comisión central para la revisión de las Constituciones ha tomado en consideración todas las propuestas de los territorios, de las comunidades y las aportaciones individuales. Ha hecho una selección y una síntesis de las mismas cuyo fruto es el borrador del nuevo texto constitucional que ha sido redactado según los criterios que han guiado todo nuestro trabajo y se establecen de modo particular en los cc. 578 y 587 del Código de Derecho Canónico:

578 Todos han de observar con fidelidad la mente y propósitos de los fundadores, corroborados por la autoridad eclesiástica competente, acerca de la naturaleza, fin, espíritu y carácter de cada instituto, así como también sus sanas tradiciones, todo lo cual constituye el patrimonio del instituto.

587 § 1. Para defender con mayor fidelidad la vocación y la identidad de cada instituto, en el código fundamental o constituciones de cada uno de ellos deben contenerse, además de lo que se ordena observar en el c. 578, las normas fundamentales sobre el gobierno del instituto y la disciplina de sus miembros, la incorporación y formación de éstos, así como el objeto propio de los vínculos sagrados.
§ 2. Ese código es aprobado por la autoridad competente de la Iglesia, y sólo con su consentimiento puede modificarse.
§ 3. En ese código se han de armonizar convenientemente los elementos espirituales y jurídicos; pero no deben multiplicarse las normas sin necesidad.
§ 4. Las demás normas establecidas por la autoridad competente del instituto se recogerán convenientemente en otros códigos, normas que pueden revisarse y acomodarse cuando sea oportuno, según las exigencias de los lugares y tiempos.

Hoy tengo finalmente la alegría de enviaros el borrador del texto constitucional para que podáis ofrecer una ulterior contribución. Este borrador será presentado al Capítulo General junto con las propuestas y sugerencias que hagan las asambleas territoriales. Este texto ha sido estudiado en las reuniones plenarias de la Comisión, que yo presido y de la que forman parte dos de mis consejeros, los padres Gianfranco Ghirlanda y Agostino Montan. Ahí han sido aprobadas después de una madura reflexión realizada junto a ellos y a los legionarios miembros de la Comisión.

Para cumplir el mandato del Santo Padre que hacía notar «además del celo sincero y de la fervorosa vida religiosa de un gran número de miembros de la Congregación, la necesidad y urgencia de un camino de profunda revisión del carisma del Instituto», el borrador del texto constitucional define la naturaleza, fin, espíritu y apostolado del Instituto che constituyen su patrimonio y deben ser custodiados y en los que se debe profundizar permanentemente (cf. c. 578).

También hay novedades y cambios. En primer lugar se ha hecho el esfuerzo para distinguir lo que pertenece a las Constituciones y que da estabilidad al Instituto de lo que, en cambio, debería formar parte de los códigos secundarios para darle así, al mismo tiempo, flexibilidad. El estilo del lenguaje es más sobrio y menos exhortativo, más conciso y claro, como es costumbre en los textos constitucionales. También se busca armonizar las normas con los principios teológicos y espirituales que les dan sentido. Es importante tener presente que las Constituciones no pretenden ser un tratado completo de espiritualidad o de vida religiosa; su función es evidenciar algunos elementos esenciales de la espiritualidad del Instituto y remiten a otros textos adecuados para su ulterior desarrollo y profundización. (cf. c. 587 §3)

El Directorio, que forma parte del derecho propio del Instituto y, por ello, tiene un valor normativo, completa lo que se dice en las Constituciones. Todavía está pendiente su redacción, pero contendrá elementos más aplicativos que la autoridad competente de la Congregación (el Capítulo General o la dirección general) podrá adaptar a las situaciones de tiempos y lugares.

En los números sobre el ejercicio de la autoridad se subraya la necesidad de los consejeros y de las consultas para que ésta sea más participativa. Se subraya al mismo tiempo la responsabilidad irrenunciable del gobierno personal de los superiores para evitar así el peligro de una cierta dispersión o que se dé una autoridad difusa. El gobierno se articula en tres niveles: general, territorial y local. Se busca que haya una equilibrada descentralización y una relación más armoniosa entre ellos, dando especial relieve y autonomía a los directores territoriales según el derecho puesto que son Superiores mayores y Ordinarios (cf. c. 134 §1).

Por lo que ve a la formación y disciplina religiosa, la nueva redacción hace más explícitos los principios de la responsabilidad personal, la importancia del discernimiento, el ámbito para la libertad de conciencia, el primado de la gracia y la vida fraterna. El texto también se ha enriquecido con el magisterio más reciente y, además, hace una referencia explícita al Movimiento Regnum Christi. Reconocemos que sobre este último punto todavía necesitamos una reflexión ulterior que nos ayude a profundizar más.

Ahora, quedando a salvo el derecho de cada uno de enviar sus opiniones y sugerencias al Capítulo General (cf. c. 631 §3), las asambleas territoriales tienen la tarea de estudiar este borrador y, sobre todo, expresar si refleja, custodia y promueve adecuadamente el patrimonio del Instituto en el sentido del c. 587 §1. Se pide, de manera especial, la reflexión temática sobre algunos puntos que propone la Comisión Central según lo que establece el n. 39 del Reglamento para las Asambleas Territoriales.

Quiero agradeceros por vuestra colaboración en esta revisión y, de manera particular, deseo manifestar mi gratitud a los miembros de las comisiones territoriales y de la Comisión Central por el arduo trabajo realizado.

Confiamos a la Madre Dios, Reina de los apóstoles, los pasos que debemos dar en los próximos meses para que ella nos obtenga del Espíritu Santo la luz y la gracia para llegar a la meta de nuestro camino.

En el Señor Jesús,

+Velasio Card. De Paolis, c.s.

Texto original: italiano