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«Ministros del amor del Padre y de su Misericordia»

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El cardenal Giuseppe Bertello ordena sacerdotes a 33 legionarios de Cristo.

  1. La ceremonia tuvo lugar en la Basílica de San Pablo Extramuros, en Roma, el 16 de diciembre a las 3:30 p.m.
  2. Asistieron unas 3 mil personas para acompañar a los nuevos sacerdotes.
  3. «Seréis, pues, transformados en Él y vuestra identificación con Cristo alcanzará una profundidad tal que os convertiréis en instrumentos vivos de su obrar. Cualquier ministerio que se os confíe, deberá ser siempre el de un ministro de Cristo Jesús, como si vuestra persona desapareciese frente a la suya porque Él obra en vosotros y por medio de vosotros. ¿No decimos acaso que el sacerdote es alter Christus y que actúa in persona Christi? Este es el camino hacia la santidad que debéis reemprender cada día en la humildad, en la obediencia y en la caridad, para que vuestro ministerio y vuestro obrar correspondan con vuestro ser», dijo el cardenal Bertello.

Roma, 16 de diciembre de 2017.– El cardenal Giuseppe Bertello, presidente del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano y presidente de la Comisión Pontificia para la Ciudad del Vaticano, ha ordenado sacerdotes a 33 legionarios de Cristo en la Basílica de San Pablo Extramuros. Asistieron a la ceremonia más de 3 mil personas entre familiares, amigos, compañeros del seminario y formadores. El padre Eduardo Robles-Gil, L.C., director general de los Legionarios de Cristo y del Movimiento Regnum Christi presentó a los candidatos a la ordenación.

En su homilía, el cardenal Bertello dijo: «En el origen de toda vocación hay una Voz que llama, que cambia la vida: alguien siente que es acompañado por la presencia del Señor que lo invita desde los primeros años de su vida; otros, en cambio, son invitados a dejar las redes, un oficio, una carrera, para seguir a Jesús en la edad adulta. En todo caso, se trata de una llamada, de una vocación».

Haciendo referencia a la liturgia del domingo Gaudete, comentó: «Nuestra alegría se transforma después en agradecimiento al Señor, porque Él es el verdadero protagonista de todas las cosas buenas. De Él provienen la vocación y la gracia de la perseverancia. Nuestro pensamiento también se dirige hacia quienes han visto nacer, han sostenido y acompañado la respuesta de estos ordenandos a la llamada del Señor: sus familiares; sus superiores, sus formadores».

Más adelante, dirigiéndose a los ordenandos, les dijo: «Dentro de poco el Espíritu del Señor descenderá sobre vosotros, os consagrará con la unción y os hará partícipes, de manera singular, del sacerdocio de Cristo, y actuaréis en su nombre. Con vuestro ministerio estáis llamados a proclamar a todos que Dios no abandona al hombre y, frente a tantos males que afligen a la sociedad, las injusticias, los sufrimientos, llevad con vuestra vida un mensaje de confianza y de fraternidad a los pobres, a aquellos que esperan una palabra de consolación y tienen necesidad de ser defendidos en sus derechos y consolados en sus dolores».

El rector del Colegio Internacional Legionarios de Cristo en Roma, el padre Christopher Brackett, L.C., comenta: «Ver a estos hermanos míos ordenados sacerdotes es para mí como si Dios quisiera decir a los hombres que no deben perder la esperanza, que no están solos, que su amor es grande y que siempre nos dará pastores para cuidar a su pueblo. Es hermoso ver la generosidad de estos hombres que se ordenan. Han vivido y han creído, aun con sus limitaciones y debilidades. Me conmueve verlos llegar al altar y ser transformados por la gracia de Dios en otros cristos».

El rector de la comunidad de teología de la Sede de la dirección general, el padre Ignacio Sarre, L.C., comenta: «La ordenación es punto de llegada porque sin duda han sido muchos años de formación, de camino, de esfuerzo para llegar a ese momento. Por ello se vive con mucha alegría y gratitud: a Dios, que es de quien viene todo bien; a ellos, que han sido generosos; a sus familiares y a todos los que les han apoyado. Pero también, y sobre todo, es punto de partida. Es el inicio de aquello para lo que se han preparado. Y en ese sentido lo más importante es que se mantengan a partir de ahí en una actitud continua y creciente de amor y de entrega, lo que llamamos “formación permanente”. Me gusta por eso repetir que no se están preparando “para la ordenación”, que es un día y pasa pronto, sino para toda una vida de entrega en el ministerio, como legionarios de Cristo».

El padre Eduardo Robles-Gil, L.C., director general de los legionarios de Cristo y del Movimiento Regnum Christi comenta: «Para la Legión de Cristo y el Regnum Christi es una alegría inmensa poder ofrecer a la Iglesia 33 nuevos sacerdotes, que colaborarán con su ministerio sacerdotal a hacer presente en el corazón de las personas y en la sociedad el amor misericordioso de Dios, que dentro de una semana lo contemplaremos en el misterio de Belén, naciendo por amor a la humanidad».

En la ordenación concelebraron cerca de 150 sacerdotes. Asistieron en el rito de la unción de las manos y de la entrega del cáliz y la patena Mons. Jorge Carlos Patrón Wong, secretario para los Seminarios de la Sagrada Congregación para el Clero, y Mons. Paolino Schiavon, obispo auxiliar emérito de la diócesis de Roma.

¿Quiénes son los nuevos sacerdotes?

Los 33 nuevos sacerdotes provienen de 11 países: Italia (1), Eslovaquia (1), Brasil (5), Canadá (1), El Salvador (2), Venezuela (3), España (1), Colombia (1), México (13), Filipinas (1) y Estados Unidos (4). Todos ellos realizaron sus estudios de filosofía y teología en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. Su periodo de estudio y preparación incluyó también una etapa de trabajo pastoral en el campo de la educación, las misiones, la animación de grupos juveniles, la pastoral familiar y la formación de seminaristas menores.

Entre los nuevos sacerdotes se encuentra el padre John Klein, de Estados Unidos, quien estudió producción musical en Middle Tennessee State University, y es compositor de los álbumes musicales Love is Brave y Fearless. También está el padre Lonardo Pérez-Castilla, de Venezuela, que estudió cuatro años de Economía en la Universidad Católica Andrés Bello antes de ingresar a la Legión de Cristo.

El padre Miguel Subirachs, de España, comenta: «Desde pequeño tenía el deseo de ser misionero. Me llamaba especialmente la atención cuando venían voluntarios o misioneros al colegio y explicaban sus experiencias. Tenía la gran ilusión de hacer algo por los demás. La llamada de Jesús “ven y sígueme” ha resonado por siglos y sigue resonando en la vida de tantos y tantas jóvenes. Es una llamada a vivir en plenitud, a vivir más cerca de Él y a configurarse con Él. Ser sacerdote no es una cuestión natural, es sobrenatural. No hay que buscar entenderlo perfectamente porque es una cuestión de Amor».

El padre Stefano Panizzolo, italiano, ingresó a la Legión de Cristo después de haber obtenido el grado de Arquitectura en Venecia. El padre Michael Baggot, de Estados Unidos, era agnóstico y fue bautizado, confirmado y recibió la primera comunión en la Iglesia Católica en la Vigilia Pascual de 2003.

El padre Antonio Lemos, originario de Brasil, estudió Derecho durante cuatro años en la Universidad Federal de Paraná. El padre Manuel Cervantes, mexicano, fue colaborador del Regnum Christi durante un año en Padua, Italia, antes de ingresar a la Legión de Cristo.

El padre Luis Lorenzo, L.C., es el primer sacerdote legionario proveniente de Filipinas.

Las historias de los nuevos sacerdotes se pueden leer en el sitio web de las ordenaciones sacerdotales.

 

Los Legionarios de Cristo

La Legión de Cristo es una congregación religiosa de la Iglesia Católica formada por sacerdotes y candidatos al sacerdocio, fundada en 1941. Forma parte de la familia del Regnum Christi. Está presente en 21 países. Cuenta con 4 obispos, 961 sacerdotes y 617 religiosos en formación y novicios, según los datos del 31 de diciembre de 2016. Su espíritu es cristocéntrico, contemplativo y evangelizador. Busca fomentar la creatividad evangélica y misionera entre los laicos para que participen como miembros vivos de la Iglesia. Profesa un amor profundo al Papa, Vicario de Cristo, y a los obispos con quienes colabora en la acción pastoral de la Iglesia local. Su lema, ¡Venga tu Reino!, expresa el anhelo de que Cristo reine en el corazón de los hombres, de las familias y de la sociedad. Para ello, colabora con otros miembros de la Iglesia y con personas de buena voluntad para que este Reino sea una realidad, buscando hacer todo por el Reino de Cristo a la Gloria de Dios.

*Lista de los nuevos sacerdotes y su lugar de origen al final de este comunicado

 

Fotos de las ordenaciones (se pueden usar dando crédito a ©LC Photoservice): https://flic.kr/s/aHsmbHxNXz

 

Facebook: www.facebook.com/legionariosdecristo/

Twitter: @LegiondeCristo

Instagram: @LegionariosdeCristo

Web:     www.legionariosdecristo.org   www.regnumchristi.org/es/

Sala de prensa internacional en: www.legionariesdecristo-dg.org

Texto íntegro de la homilía del Cardenal Bertello (original en italiano, traducción no oficial al español, inglés y portugués).

Nombres y lugar de procedencia de los 33 legionarios de Cristo ordenados sacerdotes el 16 de diciembre de 2017 en Roma.

Italia

  1. Stefano Panizzolo, L.C.

Eslovaquia

  1. Štefan Kavecký, L.C.

Brasil

  1. Antônio Lemos, L.C.
  2. Luis Fernando Costa, L.C.
  3. Thomas Silveira, L.C.
  4. Anderson de Oliveira, L.C.
  5. Wagner Campopiano, L.C.

Colombia

  1. Daniel Hinestroza, L.C.

Filipinas

  1. Luis Lorenzo, L.C.

Venezuela

  1. Luis Gustavo D’Suze, L.C.
  2. Leonardo Pérez-Castilla, L.C.
  3. Andrés Orellana, L.C.

El Salvador

  1. Julio Reyes, L.C.
  2. Edwin Pereira, L.C.

México

  1. Emmanuel Montiel, L.C.
  2. Alfredo Ibarra, L.C.
  3. José Manuel Reyes, L.C.
  4. Miguel Guerra, L.C.
  5. Manuel Cervantes, L.C.
  6. Israel Mézquita, L.C.
  7. Marcos Salazar, L.C.
  8. Rodrigo Martínez Murillo, L.C.
  9. Rigoberto Cano, L.C.
  10. Javier Gaxiola, L.C.
  11. Nicolás Núñez, L.C.
  12. Ignacio León, L.C.
  13. Sadrac Hernández, L.C.

Estados Unidos

  1. John Klein, L.C.
  2. David Spillane, L.C.
  3. Andrew Tarleton, L.C.
  4. Michael Baggot, L.C.

Canadá

  1. Adam Zettel, L.C.

España

  1. Miguel Subirachs, L.C.

«¡Cristo Rey nuestro, venga tu Reino!»

Cristo Rey 2017El padre Eduardo Robles-Gil, L.C., envía la siguiente carta a los miembros del Regnum Christi con motivo de la solemnidad litúrgica de Cristo Rey. El padre Eduardo ofrece una reflexión sobre el significado de la petición «¡Cristo Rey nuestro, venga tu Reino!» en la vida de los miembros del Movimiento Regnum Christi.

 


Roma, 20 de noviembre 2017
Con motivo de la solemnidad de Cristo Rey

 

A los miembros del Regnum Chris
Muy estimados en Jesucristo:

Como todos los años, en esta solemnidad de Cristo Rey, los miembros del Regnum Christi, en todos los países y localidades, nos reunimos para agradecer a Dios sus dones; de modo particular el don del Regnum Christi y nuestra vocación dentro de esta obra de Dios.

Este año es especial de algún modo, porque a lo largo del mismo y sobre todo en estos tres últimos meses, nos hemos estado reuniendo para orar y reflexionar sobre lo que Dios quiere del Movimiento. Hemos tenido las asambleas territoriales y hemos manifestado opiniones y preferencias con responsabilidad.

La vida del Regnum Christi, al igual que la vida de la Iglesia, es una realidad divino-humana. Son dos dimensiones que van juntas. Sabemos, por una parte, que el Reino de Cristo no es de este mundo y, por otra parte, nuestra misión como apóstoles es ser instrumentos para que ese Reino esté presente en el mundo. Es Dios quien está en el origen y nos manifiesta su voluntad, pero nosotros debemos escucharla y traducirla en vida.

¿Qué es lo que Jesucristo Rey del universo, Rey de la vida y de la historia, quiere en este momento para todo el Regnum Christi? Sin duda quiere ayudarnos en este proceso, un tanto largo y complicado, para que tengamos un Estatuto renovado de acuerdo con el desarrollo que hemos tenido en los últimos años. Pero sin duda quiere algo más importante y más profundo. ¿Qué quiere para cada uno de nosotros?

Hace algunos días, rezando el breviario, encontré como lectura un texto de san Agustín a Proba. En él hace un bello comentario sobre la oración del padrenuestro. Dice que en la oración del Señor están contenidas todas las oraciones que podemos hacer. Pensé que en nuestra petición que rezamos todos los días: «¡Cristo Rey nuestro, venga tu Reino!», sucede lo mismo. En esta petición: que venga su Reino, de alguna manera está contenido lo que él quiere para cada uno y también todo lo que necesitamos y queremos. Está contenido sintéticamente todo nuestro carisma, espiritualidad y misión.

En el número 13 §1 del Borrador del Estatuto se hace referencia al reinado de Jesucristo:

El testimonio, anuncio y crecimiento del Reino de Cristo constituye el ideal que inspira y dirige al Movimiento. Su lema «¡Cristo Rey nuestro, venga tu Reino!» expresa este anhelo. Por ello, los miembros del Regnum Christi, secundando las inspiraciones del Espíritu Santo:

1.º buscan revestirse de Cristo en su corazón y en sus obras, para que reine en sus vidas por medio de la progresiva configuración con Él; y

2.º se dejan penetrar y mover por el amor de Cristo hacia todas las personas, procurando que Él reine en el corazón de los hombres y de la sociedad.

«¡Cristo Rey nuestro, venga tu Reino!» Lo tenemos que decir hoy con anhelo, agradecimiento, convicción, alegría, compromiso y esperanza. Esta oración común para todos los días es también lo que pedimos ahora que estamos terminando las asambleas territoriales. ¡Que venga su Reino! ¡Que venga su Regnum Christi!

El Regnum Christi como la Iglesia —sancta et sanctificanda— siempre debe estar en un camino de conversión y renovación. En este sentido, Pablo VI decía con fuerza: «La Iglesia debe profundizar en la conciencia de sí misma, debe meditar sobre el misterio que le es propio». Más adelante añade: «De esta iluminada y operante conciencia […] brota, por lo tanto, un anhelo generoso y casi impaciente de renovación, es decir, de enmienda de los defectos que denuncia y refleja la conciencia, a modo de examen interior, frente al espejo del modelo que Cristo nos dejó de sí» (Ecclesiam suam, 3). Como institución estamos en este proceso. En las circunstancias actuales Dios nos pide que seamos instrumentos vivos e inteligentes para buscar estructuras y esquemas humanos que son importantes, pero siempre accidentales y pasajeros, con el fin de institucionalizar dentro de la Iglesia lo que es y ha sido el Regnum Christi.

Como don de Dios para nosotros y para la Iglesia el carisma no se agota en las estructuras y definiciones humanas. Va mucho más allá. Desde las primeras incorporaciones en 1968, hace casi 50 años, somos miles quienes hemos encontrado y seguido a Jesucristo de una forma personal en el Regnum Christi, sin mucha preocupación por las estructuras humanas. Es verdad que nos han ayudado los equipos, las secciones, los manuales y otros elementos, pero lo fundamental ha sido la espiritualidad centrada en Cristo.

Cada uno de nosotros, miembros del Regnum Christi de todas las ramas, con todas las experiencias de vida que hemos tenido, también estamos siempre en un proceso, nunca terminado, de transformación en Jesucristo, Señor de la vida y de la historia, Rey de cada uno y Señor del Regnum Christi.

Este camino de conversión, de renovación, nos pide, nos debe mover a una mayor vida de oración y unión con Cristo, «porque separados de mí nada podéis hacer» (Jn 15,5). Es muy edificante y ejemplar comprobar como en estos tiempos, de frente a los retos que tenemos por delante, en algunos territorios y en las diversas ramas del Movimiento, ha aumentado en profundidad e intensidad la vida de oración. Es nuestra sed de Dios que nos lleva a orar juntos, y a pedir a Cristo Rey presente en la Eucaristía, aquella agua viva que nos renueva y transforma eficazmente en Él.

Por ello, cuando celebremos en la propia localidad la solemnidad de Cristo Rey, fiesta titular de nuestro Movimiento, tenemos que pedir con mucho fervor a Dios que nos conceda que el Movimiento sea su Regnum Christi. Pero sólo lo será si cada uno de nosotros acogemos a Jesucristo en nuestro corazón y en nuestras obras y nos configuramos con Él. Tenemos que pedir esto con fuerza, convicción y perseverancia.

¿Qué anhelamos al pedir con fe y esperanza para el presente y el futuro que venga su Reino?

Pedimos que nos dé su gracia que nos hace aspirar a ser suyos y nos compromete realmente a que sea Él quien reine en nuestros corazones y transforme nuestras almas en su morada, quitando las manifestaciones de individualismo y egoísmo. Pedimos que nos limpie de toda salpicadura de mundo y apego a la mundanidad y que nos fortalezca para hacer en verdad frente a los enemigos de nuestra alma.

Cuando pedimos que venga su Reino de amor, queremos que transforme nuestro corazón y nos permita amar como Él ama; sabiendo acoger y amar a nuestros hermanos y hermanas en el Movimiento con sus cualidades y fragilidades, con sus ideas y aspiraciones; sabiendo encontrar a Jesucristo que habita en el corazón de cada uno.

Cuando pedimos que venga su Reino de justicia y de paz, deseamos que nos permita vivir una renovada comunión según lo que Él realmente desea; y queremos que nos ilumine, que no permita que las consideraciones puramente humanas nos afecten en lo que presentemos a la Santa Sede después de la primera Asamblea General del Regnum Christi.

Cuando pedimos que venga su Reino, le decimos que nos conceda ser apóstoles más aguerridos, de alguna manera incansables, porque «la mies es mucha y los obreros pocos» (Mt 9,37).

Esto es lo que por mi parte pido a Dios, Nuestro Señor, para cada uno de los miembros del Movimiento: que, en esta solemnidad de Cristo Rey, nos conceda que venga su Reino a nuestro corazón y nos siga transformando en mejores hijos suyos y audaces apóstoles de su Reino en el mundo al servicio de la Iglesia para la salvación de las almas.

Su hermano en Cristo,

P. Eduardo Robles-Gil, L.C.

Asamblea de la Delegación de Roma y Tierra Santa sobre el borrador del Estatuto General del Regnum Christi

Del 2 al 5 de noviembre se llevó a cabo la Asamblea de la Delegación de Roma y Tierra Santa en la Sede de la dirección general, para dar su parecer sobre el borrador de Estatuto General del Regnum Christi. Asistieron por oficio 10 sacerdotes legionarios de Cristo, y 22 elegidos entre los sacerdotes y hermanos de las comunidades de la Delegación.

El padre Eduardo Robles-Gil, L.C., presidió la concelebración eucarística del día 2 de noviembre, conmemoración de los fieles difuntos. Durante la homilía dijo: «La sabiduría frente a la muerte la vamos a buscar en Cristo: “Nadie va al Padre, sino por mí” (Jn 14,6). Y esto es algo con lo que nos debemos quedar nosotros, que hemos sido escogidos por Cristo y también hemos optado por Él. Es el mensaje del presente, el mensaje para el proceso que estamos viviendo. Podríamos tratar de buscar en sabiduría humana, en experiencia de vida muchas cosas, pero en el fondo, lo que queremos es que Dios con su luz, con la inspiración de su Espíritu nos diga lo que quiere de nosotros como personas que nos queremos identificarnos con Él, y lo que quiere de la Legión y del Movimiento Regnum Christi, que queremos ser lo que Él quiere que seamos, pues somos obra suya. Le pedimos que para vivir verdaderamente la vida del Movimiento lo tomemos a Él como camino, verdad y vida».

El padre Jesús María Delgado, L.C., al referirse a la Asamblea, comentó: «En el sucederse de los días y de las reuniones, el Señor fue haciéndose presente precisamente en el hecho que se percibía el deseo común de buscar el bien del Regnum Christi, de todos y cada uno de quienes formamos parte de esta familia. Desde luego, hubo diferencia de opiniones, pero fueron acogidas y escuchadas con respeto, apertura y, en muchos casos, llegando a una postura más consensuada a partir de las aportaciones de los demás. El Espíritu Santo se expresa a través de los demás, en la oración personal, y en la humildad para saber que la propia postura puede ser enriquecida con la aportación de los demás».

«El gran reto que tenemos en este momento de nuestra historia es el de descubrir y alcanzar aquello que el Señor nos pide, crecer en la unidad entre las distintas ramas, en torno a lo que nos caracteriza, el carisma, el espíritu y la misión; y que de esa unidad muchas almas lleguen al conocimiento y amor de Jesucristo, como experiencia central de su vida», añadió el padre Jesús María.

25 Aniversario del Regnum Christi en Busto Arsizio

El P. Eduardo Robles-Gil, LC, y algunos de los miembros del Movimiento de Busto Arsizio después de la celebración eucarística.

El 7 de octubre se celebró el 25 aniversario de la fundación del Regnum Christi en la localidad de Busto Arsizio (Italia). Asistieron algunos miembros del Regnum Christi en compañía de sus familiares y amigos. También estuvo presente el padre Eduardo Robles-Gil, LC.

«De inmediato tuve la impresión de encontrarme entre amigos que comparten los mismos ideales y la misma fe católica. Estoy convencido que participar con frecuencia en este grupo es una oportunidad de crecimiento espiritual. La posibilidad de realizar apostolado, poniendo los dones personales al servicio de Cristo Rey, ha sido uno de los motivos fundamentales de mi elección», comentó Mario de Fenu, quien se incorporó al Movimiento durante la celebración eucarística en la que, además, los demás miembros del Regnum Christi renovaron sus promesas.

Curso de capacitación para superiores locales nombrados recientemente y reuniones de rectores, instructores de novicios y formadores

Curso de capacitación comunidadDel 16 al 21 de octubre los instructores de novicios y los superiores locales nombrados recientemente se reunieron en la Sede de la dirección general, para asistir a un curso de capacitación de superiores (cf. CCG 2014 153, 1º).

El lunes 16 de octubre, tercer aniversario de la aprobación de las Constituciones de la Legión de Cristo, el padre Eduardo Robles-Gil, L.C., presidió la celebración eucarística en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe y San Felipe Mártir en Roma.

El primer día por la mañana, el padre Eduardo Robles-Gil, L.C., impartió una conferencia a la que siguieron varias sesiones de preguntas e intercambio sobre el perfil y misión del superior local en la Legión. Por la tarde, el padre Jaime Rodríguez, L.C., explicó algunas nociones de derecho canónico útiles para los superiores locales.

El martes 17, el padre Armando Santoro, O.S.V., dirigió una conferencia sobre el discernimiento espiritual. Por la tarde, el padre Gianfranco Ghirlanda, S.J., habló sobre el servicio de la autoridad y la obediencia, haciendo referencia a la Ratio Institutionis «Christus Vita Vestra». Durante la conferencia subrayó la importancia del examen de conciencia como un momento importante del discernimiento, y respondió a las preguntas de los superiores sobre el discernimiento, sobre la gradualidad y la interiorización de las normas, sobre el examen de conciencia y sobre los Ejercicios Espirituales.

El miércoles 18, el padre Ignacio Sarre hizo una presentación, seguida de una sesión de trabajo en equipos, sobre el acompañamiento a los religiosos en prácticas apostólicas y a los sacerdotes jóvenes. El padre Sylvester Heereman, por su parte, explicó la importancia de las emociones y del desarrollo de la vida afectiva en la formación inicial y permanente. El padre Juan José Arrieta, por su parte, habló del superior como promotor de la vida fraterna en comunidad. Por la tarde, se tuvieron reuniones por grupos y puesta en común.

«Creo que todos queremos y necesitamos vida fraterna, simplemente que a veces no sabemos cómo. Creo que las nuevas generaciones tienen una gran parte en esa misión de ayudarnos a vivir la vida fraterna en común, y los que vamos más adelante tenemos la misión de estar abiertos al Espíritu Santo para saber cómo vivir ese ideal que no solamente nos propone la Iglesia y la Legión, sino que todos deseamos», comentó el padre Adolfo Güémez, L.C., superior de la casa de apostolado de Aguascalientes.

Marta Rodríguez, directora del Istituto di Studi Superiori sulla Donna del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum y Responsable de la sección Mujer del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, dedicó las sesiones del jueves 19 a profundizar en el tema de la madurez afectiva, abordando los siguientes temas: el corazón de Cristo; la identidad y la libertad; la soledad y la relación; la integridad de la dimensión sexual; y algunas aplicaciones pedagógicas.

El viernes 20, los superiores tuvieron una concelebración eucarística presidida por el padre Eduardo Robles-Gil, L.C., en la Capilla Lituana en las criptas de la Basílica de San Pedro. Durante la homilía, el padre Eduardo, haciendo referencia a la liturgia celebrada de la memoria facultativa de la Cátedra de San Pedro, comentó: «En nuestra comunidad tenemos esa misión de ser piedra fundamental, piedra viva sobre la que se edifica una comunidad. Y la primera lectura nos indica el espíritu de servicio con el que tenemos que realizar esta misión que nos ha sido encomendada».

«San Pedro tenía sus cualidades, sin duda, y tenía sus defectos […] Él, como vemos en el evangelio, responde por todos. Es un signo, para mí, de que san Pedro tomaba esa responsabilidad. Él es el que responde, el que da la cara. Él es el que tiene esa misión. Cuando Pedro responde, responde la Iglesia […] Hay una identificación entre Pedro y los apóstoles, entre Pedro y la Iglesia, entre la comunidad y el superior. Siendo piedras fundamentales, estamos en el piso, nos pisan, nos usan de soporte, pero así fue con Pedro y así fue con Cristo. Por eso, hoy que estamos aquí, tenemos que pedir la fuerza y la solidez para poder ser piedras donde otros se apoyen, donde otros edifiquen, donde la comunidad crezca y se santifique. Tenemos la promesa del Señor, es una promesa firme: “sobre esta piedra edificaré mi Iglesia…”. Con esta confianza podemos aceptar ser superiores, no con nuestras propias fuerzas, ni con nuestras cualidades, sino con la promesa de Cristo que está con nosotros hasta el fin del mundo. Y sabemos que, en el fondo, Él es el pastor: “El Señor es mi pastor y nada me falta”. Si tenemos claro ese papel nuestro de instrumentos, de personas que servimos a una misión, mientras la providencia nos pone allí, Jesucristo está con nosotros», dijo el padre Eduardo durante la homilía.

El padre Víctor de Luna, L.C., acompañado por el doctor Francesco Cotino, psicólogo y psicoterapeuta del AIPPC de Roma, dirigió dos sesiones sobre la salud psicológica, centrándose en la prevención y en el acompañamiento. El padre Gerardo Flores, L.C., por su parte, presentó algunas orientaciones sobre la vivencia de los códigos de conducta y los ambientes seguros.

El sábado 21 de octubre, Salvador Ortiz de Montellano, dirigió un taller sobre inteligencia emocional.

«Los temas que vimos sobre la madurez afectiva, inteligencia emocional y psicología me ayudaron a descubrir algunos puntos débiles que tengo, así como mis fortalezas; y me presentaron algunas herramientas concretas para servir mejor a los miembros de la comunidad dándome cuenta de sus dones», comentó el padre John Pietropaoli, L.C., superior de la casa de apostolado de Filadelfia.

«Como el Padre me amó, yo también os he amado» (Jn 15, 9)

constitucionesEl lunes 16 de octubre, tercer aniversario de la aprobación de las Constituciones de la Legión de Cristo, el padre Eduardo Robles-Gil, L.C., presidió la celebración eucarística en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe y de San Felipe Mártir en Roma. Concelebraron los superiores locales nombrados recientemente y los instructores de novicios presentes en Roma para el curso de capacitación que se prolongará hasta el 21 de octubre.

Durante la homilía, el padre Eduardo recordó a los presentes que Dios ama a cada hombre con el mismo amor con que el Padre ama al Hijo. Asimismo, les invitó a agradecer el don de las Constituciones de la Legión de Cristo, que ofrecen al legionario algunos elementos esenciales para un discernimiento adecuado del camino a seguir hacia la identificación con Cristo.

Las Constituciones de la Legión de Cristo fueron aprobadas por la Santa Sede el 16 de octubre de 2014.

«Ven Espíritu Santo»

El padre Eduardo Robles-Gil, L.C., preside la celebración eucarística con motivo de la inauguración del año académico del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma.

 El 2 de octubre, el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma dio inicio al año académico 2017-2018. El padre Hermann Geissler leyó la Lectio magistralis que Monseñor Luis Francisco Ladaria Ferrer, S.I., prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, preparó para esa ocasión. En ella recordaba que «una teología que no purifica el corazón del teólogo y que no lleva a todos al encuentro directo y amoroso con el Dios vivo, no sería una verdadera teología».

La ceremonia concluyó con la misa votiva del Espíritu Santo que fue presidida por el padre Eduardo Robles-Gil, L.C., director general de los legionarios de Cristo y gran canciller del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, en la capilla principal del Colegio internacional de los Legionarios de Cristo.

Durante la homilía, el padre Eduardo invitó a los profesores y estudiantes del Ateneo a buscar la sabiduría que viene de Dios y que se profundiza en la oración y en la experiencia de Cristo en la propia vida.

Caminar hacia la configuración con Cristo sacerdote

El domingo 1 de octubre, en el marco del inicio del año escolar, el director general se reunió con los legionarios de Cristo que realizan sus estudios de teología en Roma.

El padre Eduardo compartió con los hermanos noticias de sus recientes visitas a Polonia e Irlanda, así como una visión general sobre la situación y necesidades reales de la Iglesia, de la Legión de Cristo y del Regnum Christi en esos países. También les invitó a aprovechar los estudios de teología y a preparase adecuadamente en las diversas dimensiones de la formación en vista de su futura misión ministerial al servicio de la Iglesia. En particular, invitó a los religiosos a encarnar en sus vidas el ideal de formación propuesto en la Ratio institutiones de la Congregación, publicada el pasado mes de mayo.

Al final de la conferencia, el padre Eduardo respondió a diferentes preguntas que los hermanos hicieron  sobre la vivencia de la vida religiosa, el proceso de revisión de los Estatutos del Regnum Christi y sobre la proyección apostólica de la Legión de Cristo y del Regnum Christi.

«El Card. Velasio De Paolis nos supo guiar y acompañar con paternal solicitud en nuestro proceso de renovación»

Presentamos a continuación la carta del P. Eduardo Robles-Gil, LC a los miembros del Regnum Christi donde invita a la reflexión del papel del Card. Velasio De Paolis, CS, como Delegado Pontificio, y en la etapa de purificación y renovación de la Legión y del Regnum Christi. Al final de la carta se ofrece el archivo en pdf con los extractos de los textos del Card. De Paolis que envía también en su carta el P. Eduardo a los integrantes del Movimiento. El Card. Velasio falleció el pasado 9 de septiembre, tras varios meses de lucha contra el cáncer.


¡Venga tu Reino!

26 de septiembre de 2017

A los miembros del Regnum Christi

Muy estimados en Jesucristo:

Hace unos días les escribí unas breves líneas para comunicarles el fallecimiento del Card. Velasio De Paolis. Me dirijo ahora a ustedes con un poco más de calma para compartir algunas reflexiones a raíz de su partida y de lo que su persona ha significado para la Legión y el Movimiento.

Dios Nuestro Señor en su providencia, manifestada a través de la solicitud maternal de la Iglesia, quiso que fuera él su instrumento para dirigir, como delegado pontificio, la nave de esta obra de Dios que es la Legión y el Regnum Christi en momentos particularmente difíciles de nuestra historia. A lo largo de esos años de grandes desafíos nos supo guiar y acompañar con paternal solicitud en nuestro proceso de purificación y renovación. Damos gracias a Dios por ello con la certeza de sus esfuerzos y fatigas habrán contribuido a merecerle gozar ahora de su gloria eterna.

El pasado lunes 11 de septiembre un grupo de sacerdotes legionarios concelebramos la misa de exequias presidida por el Card. Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, en la Basílica de San Pedro, en la que participaron también un nutrido grupo de nuestros religiosos. Días después, el 19 de septiembre, en la capilla del Colegio Internacional Legionarios de Cristo, celebramos una misa de difuntos por el eterno descanso de su alma, en la que participaron, además de los familiares del Card. Velasio, Mons. Brian Farrell y los legionarios, consagrados, consagradas presentes en Roma, junto con algunos laicos.

Creo que en nuestro actual proceso de renovación de los Estatutos del Regnum Christi, puede ayudarnos seguir madurando y asimilando las lecciones que el delegado pontificio nos dejó durante los años que nos estuvo acompañando.

Apenas nombrado delegado el Card. Velasio, en su carta del 10 de julio de 2010, nos decía: «El camino de renovación no es para poner en entredicho la propia vocación, sino para volverla a considerar a fondo y renovar con un nuevo espíritu y una más intensa participación la propia adhesión a ella». Y en una sesión de preguntas tenida en Roma el 17 de septiembre de 2012 nos recordaba: «Renovación no significa propiamente aggiornamento. Mientras que el aggiornamento es algo más bien cultural, la renovación es algo más bien espiritual. Aggiornamento es de las estructuras. Renovación es de las personas».

Pidamos a Dios que ante todo busquemos renovar cada día nuestra adhesión a Él y a lo que nos pide en nuestra vocación al Regnum Christi. Ésta es la mejor garantía para llevar a buen puerto el proceso de renovación en el que actualmente nos encontramos. Que María Santísima siga velando por nosotros y nos alcance de su Hijo las gracias necesarias para hacer del Regnum Christi un instrumento eficaz para el encuentro personal con Jesucristo y la salvación de las almas en el seno de la Iglesia.

Asegurándoles un recuerdo en mis oraciones por ustedes y sus seres queridos, me despido, afectísimo en Cristo y el Movimiento,

P. Eduardo Robles-Gil, LC

Anexo:

«El Card. Velasio De Paolis nos supo guiar y acompañar con paternal solicitud en nuestro proceso de renovación»
Extractos de textos del Card. Velasio De Paolis a lo largo del período de renovación de la Legión de Cristo y el Regnum Christi