«Los diáconos son una respuesta a la necesidad de manifestar concretamente el amor misericordioso de Dios»

Mons. Brian Farrell, L.C. ordena diáconos a 20 legionarios de Cristo en Roma

Este sábado 2 de mayo, 20 legionarios de Cristo fueron ordenados diáconos en la capilla del Centro de Estudios Superiores por la imposición de las manos y la oración consagratoria de Mons. Brian Farrell, L.C., secretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

El P. Daniel Egervári, L.C., uno de los nuevos diáconos, nos comparte su experiencia de lo que fue la ordenación y estos meses de preparación: «Me ha tocado mucho un pensamiento del Papa Francisco recogido en la Carta Circular Alegraos dirigida a nosotros en este año de la Vida Consagrada. El Papa dice más o menos así: “Al llamarnos Dios nos dice: !Tú eres importante para mí, te quiero, cuento contigo! Jesús a cada uno de nosotros nos dice esto. ¡De ahí nace la alegría! La alegría del momento en el que Jesús me ha mirado. Comprender y sentir esto es el secreto de nuestra alegría”. Este pensamiento me ha acompañado durante este tiempo».

 En su homilía Mons. Farrell agradeció al director general de la Legión por la invitación a ordenar a estos hermanos y recordó el gran don que el Señor hace a la Iglesia, al Movimiento, a la Legión, a las familias, a todos los diáconos y «a través de este don el Señor manifiesta su amor por el mundo. La verdad fundamental de nuestra fe es que Dios ha amado tanto al mundo que ha enviado a su unigénito. Este es el fundamento de todo lo que estamos haciendo». Luego invitó a los diáconos a «sentirse introducidos hoy con el sacramento, dentro del grande movimiento de Dios que es la efusión de su amor en el mundo». 

Comentando la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles en la que la comunidad elige a algunos hombres para el servicio, Mons. Farrell explicó: «Los apóstoles buscan una solución al problema de la comunidad y ustedes diáconos son la solución a un problema. El problema de fondo es este: ¿cómo manifestar concretamente en la vida de la comunidad, de la Iglesia, el amor misericordioso de Dios? Desde aquel entonces los diáconos se convirtieron en parte esencial de la vida de la Iglesia, de todas las comunidades». Expuso además el ideal del diácono que presenta san Pablo en la carta a los Filipenses y a Timoteo que se resume en santidad y servicio, así como la visión de los primeros cristianos. «Aquellos que son diáconos de los misterios de Jesucristo deben servir a todos en todos los modos. No son diáconos de comidas y bebidas, sino servidores de la Iglesia de Dios», dijo citando a san Ignacio de Antioquía.

Mons. Farrell confió además que lleva a cuatro diáconos en el corazón, pertenecientes a la Iglesia de Abitinia de la que es obispo titular. «En el año 303 había una comunidad floreciente de cristianos […] Había cuatro diáconos, seis lectores y algunos que preparaban las tumbas para los muertos. Fueron arrestados, llevados a Cartago delante del juez y son los famosos mártires del domingo. Cuando les ofrecieron la libertad respondieron: “No podemos vivir sin el domingo”. A estos cuatro diáconos los estimo de manera particular. La decisión de entrar en las órdenes implica reforzar todas las decisiones que hemos tomado hasta este momento de darnos totalmente a Cristo, cualesquiera que sean las consecuencias». Puso en guardia a los nuevos diáconos de cara al mundo hostil en el que les tocará ejercer su ministerio: «Sabemos bien que hoy el mundo no es pacífico, el mundo no acepta fácilmente, en particulares lugares del mundo, el mensaje de la Iglesia. Y hay mártires como aquellos del inicio de la historia del cristianismo. Quiero decir una cosa: el buen pastor guía la grey a los pastos, esto es importante, guía… No debe sólo hablar ex cathedra, debe caminar con ellos. No basta tener la verdad, hay que hacer la verdad en el caminar con la grey». A la luz del Evangelio del Buen Pastor invitó a los nuevos diáconos a «aceptar nuestra grey como es, con sus límites, dificultades, con un amor trascendente, evangélico y no sólo humanismo».

Acompañaron a los nuevos diáconos algunos familiares venidos a Roma desde diversas partes del mundo, las comunidades de legionarios y los equipos de consagradas y de laicos consagrados del Regnum Christi presentes en Roma. También estuvo presente la señora Caterina Gorgerino Cottino que, junto a otros bienhechores italianos, regaló un cíngulo a cada diácono acompañado de una carta para asegurarles su apoyo y su oración. 

Después de la misa algunos de los nuevos diáconos compartieron su experiencia de la ordenación. «La ordenación ha sido una experiencia de Cristo que me ha llamado para estar con él, para vivir su vida. Doy gracias a Cristo por este don tan grade de llamarme a ser su amigo íntimo y su instrumento en la Iglesia y la Legión», comentó el P. Sameer Advani. Al P. Jorge Enrique Mújica el momento de la invocación del Espíritu Santo para que descienda sobres los candidatos fue el que más le tocó: «En ese momento vinieron a mi mente todas las personas que han rezado por mí, creo que soy el fruto de las oraciones de muchas personas y no alcanzamos a medir cuántas personas han estado detrás de este momento. Solamente en el cielo veremos el rostro de cada una de esas personas que han rezado por nosotros». El P. Juan Carlos Quintero, mirando a estos meses de preparación al diaconado con gratitud, los resumió como un tiempo de gracia para descubrir una cosa: «Quiero ser sacerdote según su corazón e instrumento de su misericordia».

Después de la ceremonia se ofreció una comida en el Centro de Estudios Superiores a la que asistieron las familias y algunos invitados. El P. Emilio Díaz-Torre, L.C. felicitó a los nuevos diáconos a nombre de toda la comunidad, agradeció a Mons. Farrell por haber aceptado la invitación y en sus palabras expresó los sentimientos de los directores territoriales al ver a los nuevos diáconos: «A nosotros como directores territoriales nos anima y nos motiva verles llegar a este momento de su vida como diáconos y muy pronto como sacerdotes legionarios». Invitó a los diáconos a seguir confiando mucho en María, Madre de Misericordia, que los sigue con su mirada: «Que ella sea su compañera de camino hasta su ordenación sacerdotal».

Al final de la comida, Mons. Brian Farrell también quiso expresar sus sentimientos en este día de fiesta: «Sólo quiero decir: Gracias a todos ustedes, a toda la Legión y al Movimiento, y en particular al P. Eduardo que me invitó. No sé si pueden imaginar los sentimientos de alegría y gratitud a Dios por esta posibilidad de ser un legionario que puede obrar para que la Legión y la Iglesia tengan más diáconos y luego sacerdotes. Les agradezco y les deseo una grande paz, pero también un grande esfuerzo, porque la Legión en particular, tiene que mostrar que, en un cierto sentido, ha madurado y que tiene la capacidad de mostrar a la Iglesia y al mundo la autenticidad de su carisma. Esto exige de cada uno fidelidad al Señor, fidelidad a la misión concreta de todos los días. La última cosa que quiero decir la he aprendido del Papa Francisco: recen por mí». 

Los nuevos diáconos ordenados hoy en Roma proceden de seis países (Alemania, Brasil, Canadá, Colombia, Italia y México) y tienen una edad promedio de 32 años.

  1. Abel Antonio Rangel Cruz, L.C. (Colombia)    
  2. Cleverson Buffon, L.C. (Brasil)   
  3. Daniel Egervári, L.C. (Alemania)
  4. Daniel Zorrilla Garza, L.C. (México)       
  5. Danilo Renato Stradioto, L.C. (Brasil)   
  6. Federico Macchi, L.C. (Italia)       
  7. Felipe Necco Ramos, L.C. (Brasil)         
  8. Jorge Enrique Mújica Villegas, L.C. (México)  
  9. Jorge Alberto Reyes Cruz, L.C. (México)          
  10. Juan Carlos Quintero Martínez, L.C. (Colombia)        
  11. Luis Ramírez Almanza, L.C. (México)   
  12. Matthew Joseph Whalen, L.C. (Canadá)         
  13. Mauricio Filho, L.C. (Brasil)
  14. Miller Alejandro Mazenett Hurtado, L.C. (Colombia)
  15. Néstor Alfonso Fonseca Figueredo, L.C. (Colombia)
  16. Roberto Juárez Álvarez, L.C. (México)
  17. Sameer Vikram Advani, L.C. (Canadá) 
  18. Stefano Lozza, L.C. (Italia)
  19. Vincenz Maria Heereman, L.C. (Alemania)
  20. William Oswaldo Báez Saavedra, L.C. (Colombia)

La Oficina de comunicación preparó este video de las ordenaciones diaconales y ha puesto a disposición una galería fotográfica.

En los próximos meses otro grupo de hermanos recibirá la ordenación diaconal en Brasil, Chile, España, Francia, Italia, México y Polonia.