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Promulgación de la «Guía de Liturgia y oración en común»y el «Ritual de la Congregación los Legionarios de Cristo»

El Director general promulgó el 23 de abril de 2017 la «Guía de liturgia y oración en común» y el «Ritual de la Congregación de los Legionarios de Cristo», actualizando los anteriores documentos sobre esta materia según el mandato recibido por el Capitulo General Extraordinario de 2014. Con esto se busca para actualizar y enriquecer las celebraciones en la Legión para hacer cada vez más de la liturgia la fuente y el culmen de toda nuestra actividad y misión en la Iglesia.

¡Venga tu Reino!

Prot DG-LC 01308-2017
Cías. 1.3.23
Comunicación

23 de abril de 2017

A los legionarios de Cristo

Muy estimados en Cristo:

Hoy celebramos el Domingo de la Divina Misericordia y concluimos la octava de Pascua. A todos y cada uno quiero hacer llegar mi saludo y mis oraciones para que podamos vivir en plenitud el don recibido en el bautismo y nos configura con Cristo, el hombre nuevo.

Por medio de esta carta quiero comunicarles que el pasado 20 de marzo, solemnidad de san José, firmé los decretos con que quedaban aprobados la Guía de liturgia y oración en común y el Ritual de la Congregación de los legionarios de Cristo, dando cumplimiento al encargo recibido del Capítulo General extraordinario de 2014 (cf. CCG 2014 120).

Encomendé la revisión de estos dos textos a la Comisión de liturgia y vida espiritual que instituí el 25 de noviembre de 2014 (cf. Acto de gobierno 1017-2014). La Comisión hizo su trabajo teniendo en cuenta la normativa litúrgica más reciente, el Instructivo de Liturgia publicado en 1996 y el Ritual de la Legión de Cristo de 1969, las propuestas recibidas durante el proceso de revisión de las Constituciones, las indicaciones del Capítulo General y las sugerencias recibidas por la Comisión. En este proceso, se analizaron los documentos sobre liturgia de la Santa Sede y los últimos libros litúrgicos aprobados para actualizar y enriquecer nuestras celebraciones y hacer
cada vez más de la liturgia la fuente y el culmen de toda nuestra actividad y misión en la Iglesia (cf. Sacrosanctum Concílium 10).

Dada la importancia de este trabajo, a lo largo del proceso de redacción se solicitó el parecer a los legionarios que participaron en el Capítulo General de 2014, así como a los directores territoriales, a sus consejos y a un grupo numeroso de sacerdotes. En julio de 2016 la Comisión envió al director general la propuesta revisada del Instructivo de liturgia, y en diciembre de 2017 le presentó la propuesta del Ritual. Después de haberlos
estudiado y analizado cuidadosamente con los miembros de mi consejo, habiendo hecho las modificaciones que consideramos oportunas, obtuve el consentimiento del consejo general y aprobé ambos documentos.

La Guía de liturgia y oración en común ofrece principios que «son válidos para toda celebración de un legionario» (Guía 3) y hace permanente referencia a las normas litúrgicas de la Iglesia. Se ha pensado desde la realidad de una casa de apostolado, aunque tiene también su aplicación a las casas de formación. Busca ayudar al legionario a profundizar en vivencia de la liturgia y los momentos de oración comunitaria. Estas orientaciones, acogidas y practicadas con sencillez de corazón, ayudan a desarrollar «un estilo común o aire de familia», de donde nace esa «unidad de práctica en algunos elementos litúrgicos» (Guía 16) que va fraguando nuestro ars celebrandi.

En cuanto al Ritual de la Congregación, para su elaboración se ha buscado que los textos y las rúbricas correspondan a nuestras Constituciones, los diversos códigos secundarios y documentos del Capítulo General
de 2014. En su trabajo, la Comisión tuvo en cuenta cuanto prevén los libros oficiales de la Santa Sede. Entre otras cosas, se ha procurado ofrecer una mayor variedad de textos en algunos ritos, con una selección más abundante
de la Palabra de Dios.

En particular, y siguiendo la recomendación de la Iglesia, se han adaptado el rito de iniciación al noviciado y el de la profesión religiosa «de forma que exprese mejor la naturaleza y el espíritu del Instituto» (Congregación
para el Culto Divino, Ritual de la profesión religiosa, Observaciones generales previas 14). El rito de iniciación al noviciado se aplicará ya desde que entre en vigor el Ritual. En cambio, se seguirá usando el rito de la profesión
religiosa anterior -que sigue los textos oficiales de la Iglesia-, mientras recibimos la aprobación de las modificaciones hechas y que hemos solicitado a la Santa Sede.

La Guía y el Ritual entran en vigor en cada territorio según la fecha que determine el director territorial correspondiente para facilitar su aplicación en cada territorio. La fecha límite para su aplicación en toda la Congregación es el 23 de junio de 2017, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Una vez que entren en vigor, tanto el Ritual de la Legión de Cristo de 1969 como el Instructivo de liturgia vigente desde 1996 quedan abrogados.

Pidamos al Señor Resucitado que la participación en su misterio pascual que se realiza de modo tan admirable en la liturgia nos haga vivir la vida nueva en Cristo e irradiarla en nuestro entorno. Le pido también a El que el estudio y la vivencia de lo que se establece en la Guía y el Ritual se conviertan para cada comunidad y para cada legionario en una ayuda válida para conocer el misterio del amor de Dios que nos ha sido manifestado.

Con un recuerdo en mis oraciones,

P. Eduardo Robles-Gil, L.C.
director general

Buscando poner en práctica las consignas del Capítulo General

El P. Eduardo Robles-Gil envía esta carta en el tercer aniversario del inicio de su servicio como Director General para reflexionar sobre el camino recorrido de 2014 a 2017, informar sobre el cumplimiento de las consignas recibidas por el Capítulo General Extraordinario de 2014, e invitar a todos a sumarse a la tarea de la renovación de la vida religiosa y apostólica en la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi. La carta tiene un anexo con las indicaciones del Capítulo General y lo que se ha hecho para atender cada una de ellas. Al final del texto se ofrecen dos infografías sobre el contenido de esta carta.

¡Venga tu Reino!

6 de febrero de 2017

A los legionarios de Cristo

Muy queridos padres y hermanos:

El día de hoy celebramos un aniversario más del Decretum Laudis. En esta fiesta agradecemos la acción de Dios a través de la Iglesia y aceptamos la invitación a vivir y avanzar «al paso de la Iglesia», de la que formamos parte. Este pilar de la espiritualidad de la Legión, que se manifiesta en nuestra adhesión filial al Sucesor de Pedro (cf. CLC 14, 2º), es un modo de corresponder al amor que Dios nos ha manifestado en Cristo.

Hoy se cumplen también tres años del momento en que, por la mediación del Capítulo General Extraordinario y la confirmación de la elección concedida por el Santo Padre, Dios nuestro Señor me confió la misión de ser el Director General de nuestra familia religiosa. Quiero, por este motivo, escribir a todos para agradecerles su entrega diaria a la misión confiada y también sus oraciones y el apoyo que nos han brindado a mí, a los miembros del Consejo General y a mis colaboradores más cercanos a lo largo de estos tres años. Igualmente, quiero agradecer a la Directora General de las Consagradas y al Responsable General de los Laicos Consagrados y sus equipos por su apoyo y compañía estos tres años.

El 15 de julio de 2014 les escribí una carta en la que les referí los tres aspectos principales que habían inspirado la acción del Gobierno General en esos primeros meses: asegurar un gobierno estable y que funcionara, tanto a nivel general como territorial; seguir el paso que la Iglesia iba marcando para la Legión y el Regnum Christi; impulsar y hacer vida la renovación pedida por el Capítulo General. A lo largo de estos años les he estado participando, a través de cartas, conferencias y encuentros personales, y también con el Boletín semestral de la Dirección General y el del Comité Directivo General del Regnum Christi, la situación de la Legión y el Movimiento y las acciones que hemos emprendido.

Anexo: Informe sobre el cumplimiento de los encargos recibidos por el Capítulo General de 2014 y su estatus después de 3 años

El día de hoy quiero compartirles algunas reflexiones sobre el camino recorrido y lo que tenemos por delante en los próximos tres años. Además, como anexo, les incluyo un informe sobre el cumplimiento de los encargos recibidos por el Capítulo General de 2014. Algunos encargos ya se han cumplido, otros están en proceso o no hemos podido afrontarlos todavía. Aunque haré alguna mención a todo el Movimiento Regnum Christi, quiero centrar mi atención en la Legión. Comparto esta información con la esperanza de ayudarles a todos y cada uno a sumarse, desde su misión actual, a la tarea de fortalecer con generosidad, fidelidad y valentía la vida religiosa y apostólica en la Legión. A esta tarea debemos dedicarnos con confianza en la acción del Espíritu y con mucha humildad, bien conscientes de nuestros límites.

 

Quisiera centrar la reflexión en torno a tres grandes retos que, de algún modo, agrupan las tareas que nos dejó el Capítulo General de 2014:

  1. La renovación espiritual y apostólica de la Legión.
  2. La estabilidad institucional de la Congregación de cara a sus miembros y a sus estructuras.
  3. Lograr un Gobierno General consistente, participativo, descentralizado, solidario, que fomenta la comunión y la reconciliación.

1. La renovación espiritual y apostólica de la Legión

Agradecimiento a la Iglesia

Tenemos que agradecer a la Iglesia por la ayuda que nos dio durante el período en que nos acompañó el Delegado Pontificio. En esos años pudimos redescubrir y apreciar la riqueza del carisma que el Señor nos ha regalado para bien de la Iglesia, y también reconocer y empezar a corregir algunos aspectos de nuestro estilo de vida que necesitaban una purificación y una adecuación al magisterio eclesial sobre la vida religiosa. Durante ese período se ha sembrado mucho, como podemos ver en los comunicados del Capítulo General y en la Antología de textos del Delegado Pontificio y de sus Consejeros, publicado por la Secretaría General en 2015. Hoy contamos con el apoyo del P. Gianfranco Ghirlanda, S.J., como Asistente Pontificio, quien nos ha acompañado en muchas de nuestras reuniones de Consejo y nos ha dado orientaciones prudentes y valiosas para el ejercicio del servicio de la autoridad y para la renovación de nuestra vida religiosa.

Aprobación de las Constituciones

Sabemos que «el Espíritu da a la jerarquía de la Iglesia, la capacidad de discernir los carismas auténticos, para recibirlos con alegría y gratitud, para promoverlos con generosidad y acompañarlos con paterna vigilancia» (Iuvenescit Ecclesia, 8; cf. Lumen Gentium, 12). Por ello, la aprobación de las Constituciones por parte de la Santa Sede el 16 de octubre de 2014 nos ha dado nueva seguridad y confianza para seguir nuestro camino aprendiendo de los errores del pasado, buscando poner los medios para que éstos no se repitan, tratando de reparar el daño causado y, al mismo tiempo, conservando y fomentando todo lo positivo que se ha vivido y realizado estos años. Nos corresponde a nosotros acoger la gracia y dar frutos de santidad y apostolado como respuesta de amor.

Actitudes ante el proceso de renovación

El proceso de renovación no ha sido fácil. Hemos encontrado una colaboración leal y mucha buena voluntad en la mayoría de los legionarios, aunque también cierta inercia y cansancio. No han faltado tampoco algunas resistencias y añoranzas del pasado o de ciertas formas exteriores que, si bien en algunos casos pueden ser importantes, no son esenciales a lo que somos. En algunos también se ha sentido una cierta impaciencia ante cambios que no se dan tan rápido como quisieran. Es comprensible que se den estas posturas, que yo mismo experimento en ocasiones, en uno y otro sentido. Es siempre necesario discernir estas mociones interiores, para que en todo momento prevalezca la caridad: in necessariis unitas, in dubiis libertas, in omnibus caritas.

Cada legionario está llamado a amar su vocación y a la Legión como un medio que Dios le ofrece para vivir su vocación religiosa y sacerdotal (cf. CLC, 16). Es signo de vitalidad que haya resistencias ante lo que puede ser percibido como excesos, ya sea de lo que algunos consideran relajación, pereza o mundanidad, o también de lo que algunos llaman rigidez, mantener el status quo, o indiferencia ante el proceso que hemos emprendido llenos de fe y confianza en Dios. Debemos ir todos al paso de la Iglesia, también cuando se pudiera dar el caso de que lo que la Iglesia pide sea diferente a los puntos de vista personales. Me parece crucial que tomemos conciencia de este fenómeno para afrontarlo con actitud evangélica y llevar a buen puerto la renovación que estamos realizando juntos. Les sugiero a todos hacer una lectura orante del discurso que el Papa Francisco dio a la Curia Romana el 22 de diciembre de 2016.

Encarnar el carisma hoy: discernimiento y docilidad al Espíritu Santo

El Santo Padre suele repetir a los religiosos que un carisma no es una frase, ni un objeto muerto para admirar en un museo, sino un don que se encarna en la historia y que va encontrando expresiones adecuadas a los tiempos y lugares. Hay que dejar que salga toda la fuerza espiritual que un carisma lleva consigo para bien del mundo y de los hombres (cf. Discurso a los participantes del Capítulo General de los Padres de Schoenstatt, 3 de septiembre de 2015).

Por ello, para conservar el espíritu de la Legión y el Movimiento y mantener su vitalidad, hay que saber adaptar nuestras formas exteriores a los cambios y vicisitudes de las distintas épocas. Hay aspectos que tienen que cambiar y otros que son inmutables, en cuanto son inseparables del espíritu de la Legión y del Regnum Christi. A este respecto, me han iluminado unos textos del Beato María Eugenio del Niño Jesús, O.C.D., que me compartió un legionario y que se recogen en el libro Quiero ver a Dios:

«Santa Teresa no pudo hacer revivir el espíritu primitivo del Carmelo en el siglo XVI más que creando una forma de vida eremítica adaptada a las costumbres y necesidades de su tiempo. […] De este modo, restablece santa Teresa el silencio del desierto en sus monasterios, pero se viste de sayal y establece la clausura, mientras que el profeta [Elías] se vestía de pieles de animales y andaba de acá para allá» (p. 106).

Si buscáramos ser fieles a la tradición y a lo que «siempre se ha hecho así», indiferenciadamente en todos los aspectos de nuestra vida religiosa, correríamos el riesgo de paralizar el espíritu de la Legión e impedir su adaptación y expansión para bien de la Iglesia y de los hombres. Haciendo esto, perderíamos en la práctica lo que deseamos conservar con tanto afán.

En el mismo escrito, continúa el autor:

«Distinguir entre las formas exteriores que hay que conservar y las que tienen que desaparecer en una época determinada no incumbe más al fervor inexperto que a la rutina perezosa que constantemente tiende a minimizar el esfuerzo; no se trata de un derecho de la autoridad del superior, que tiene el cargo de conservar más que el de modificar; es privilegio de la santidad, la [única] capaz de vaciar en el molde de modo vivo y auténtico el espíritu cuya plenitud posee» (p. 106).

Este discernimiento no siempre es fácil. El Espíritu Santo nos asiste con el don de consejo para que vivamos en permanente actitud de conversión personal e institucional. Nuestro gobierno tiene el encargo de producir muchos documentos, pero no darán el fruto esperado si no buscamos conocerlos, si no dejamos que nos interpelen, si no los hacemos propios, y si no buscamos ponerlos en práctica con decisión.

Superar una visión de corto plazo y sembrar para el futuro

Al mismo tiempo, a nivel general, en los territorios y en las localidades, hemos de continuar fomentando una actitud que ve más allá del corto plazo y siembra para el futuro, dedicando lo mejor de nuestro tiempo a la formación y acompañamiento personal de nuestros hermanos y de los demás miembros del Movimiento, sembrando la semilla del Regnum Christi en el campo de la Iglesia. Esto no es tarea exclusiva de los superiores y de quienes tienen puestos directivos en el Movimiento. Cada miembro de la familia ha de considerarse responsable de los hermanos que Dios le ha dado y de toda la Congregación (cf. CCG 2014, 59-63).

La renovación apostólica

Por lo que ve a la renovación apostólica, el Marco para la colaboración en la misión y el mismo proceso de revisión del Estatuto General del Regnum Christi nos están dando ocasión para profundizar en nuestra vocación y misión, y para enriquecernos de lo que los demás miembros del Movimiento tienen que decirnos. Hemos ido aprendiendo también, a veces cometiendo errores, a armonizar lo que corresponde a la Dirección General y a los territorios, lo que tiene que ver con la autonomía propia de las ramas consagradas (la Legión incluida) y la contribución de todos a la misión común.

Revitalizar las secciones y obras

Al mismo tiempo, percibimos iniciativas que están revitalizando las secciones y obras del Movimiento en muchos lugares. El impulso dado por el Papa Francisco a las obras de misericordia y a la atención a los más desfavorecidos, va arraigando poco a poco y dando pie a iniciativas personales y comunitarias para salir al encuentro de los miembros dolientes del Cuerpo de Cristo. Queda aún mucho por hacer, y por eso queremos renovar el compromiso de prestarnos a que el Espíritu Santo pueda valerse de nosotros para invitar a más personas de cualquier estado y condición a trabajar en la viña del Señor y llegar así a la plenitud de su vocación en Cristo.

Hacer la experiencia del Regnum Christi

Recientemente hemos podido destinar, considerándolo una prioridad, a más legionarios a colaborar en secciones de jóvenes y del ECYD, así como en la pastoral universitaria y de colegios. Confiamos en que esto les permitirá hacer una experiencia en primera persona de los apostolados que brotan de nuestra misión específica y de la vitalidad del Regnum Christi y de sus miembros. Creemos que este esfuerzo redundará en un beneficio para los legionarios, especialmente los que se encuentran en formación, para las secciones y los miembros del Movimiento y para la iglesia local en donde desarrollamos nuestro apostolado.

Crecer en la comunión

En este camino de renovación nos hemos propuesto seguir fortaleciendo la comunión con los demás miembros del Movimiento y entre nosotros, como signo inequívoco de nuestra pertenencia a Cristo. Para ayudar a encontrar expresiones de esta comunión, que es en sí misma un apostolado por el testimonio de la novedad de vida en Cristo, escribí una carta a los miembros de los Comités Territoriales del Regnum Christi sobre este tema en abril de 2016. En ella ofrecí algunas orientaciones para seguir profundizando en este camino y encontrando maneras de encarnar prácticamente la comunión en todos los niveles, al interno de nuestras comunidades, y de manera especial en la localidad, que es el ambiente natural para trabajar apostólicamente y evangelizar como un solo Movimiento.

El apostolado en parroquias

Durante estos tres años hemos ido asumiendo parroquias en algunos territorios (cf. CLC, 5), aprendiendo a desarrollar en ellas nuestra vocación y misión, adquiriendo así una presencia institucional clara en iglesias locales en donde no tenemos otras instituciones. Si bien la Legión cuenta con experiencia de varias décadas de este ministerio en la Prelatura de Cancún-Chetumal, el contexto eclesial de los lugares en donde hemos asumido este compromiso nos enriquece, nos ayuda a encontrar nuevos caminos para realizar el carisma del Regnum Christi, y también nos proporciona orientaciones válidas para la formación inicial y permanente de nuestros religiosos.

Año jubilar por los 75 años de la fundación

Desde la Solemnidad del Sagrado Corazón de 2015 hasta la del año 2016 hemos vivido un año jubilar especial por el 75º aniversario de nuestra fundación. Ha sido una celebración llena de gratitud y de sobria alegría por el don de nuestra existencia en la Iglesia y de la misericordia que Dios ha tenido con nosotros, tanto en nuestro camino de purificación, como por querer valerse de nosotros para llegar a los corazones de tantas personas y acercarlas al Corazón de Cristo.

En este contexto, se tuvo en Roma y en algunos territorios, la exposición histórica de la Legión y del Regnum Christi a la luz de documentos del Archivo Histórico General. La exposición nos dio pie para poder afrontar la realidad de nuestra historia, con sus luces y sus sombras, y dialogar sobre ella. Ha sido, a la vez, una oportunidad para continuar con la clasificación del material histórico del que disponemos, con el fin poder hacerlo accesible en el futuro a especialistas que quieran hacer estudios científicos sobre nuestra historia.

La renovación se puede dar si somos hombres de Dios

El contacto con muchos legionarios, miembros del Movimiento y seglares, así como lo que he ido constatando de primera mano, me ha hecho estar más convencido que nunca de que la verdadera renovación de la Legión sólo se puede dar en la medida en que crecemos en nuestra identificación con Cristo, cuando buscamos la santidad, cuando somos hombres de Dios, es decir, cuando dejamos que el Espíritu Santo realice su obra en nosotros y la secundamos generosamente. Por este motivo he escrito algunas cartas temáticas orientadas a este fin: sobre la unidad en la vida de oración y de acción, sobre la formalidad, sobre el discernimiento, sobre la conversión, sobre la pobreza, sobre la disponibilidad para la misión, sobre las obras de misericordia en la vida comunitaria, sobre la comunión en el Regnum Christi y sobre la identidad del sacerdote religioso, entre otras. Quisiera que las orientaciones que hay en ellas puedan suscitar un deseo personal y comunitario para crecer en el amor al Señor[1].

2. La estabilidad institucional de cara a sus miembros y a sus estructuras

El segundo gran elemento de nuestro programa de trabajo para este sexenio tiene que ver con la estabilidad institucional de la Legión, en primer lugar, de cara a sus miembros y, en segundo, respecto a sus estructuras.

2.1 De cara a sus miembros

Elaboración de la Ratio Institutionis

Uno de los grandes proyectos ha sido la elaboración de la Ratio Institutionis, que guiará la formación del legionario a lo largo de su vida. Hace unas semanas la Comisión que constituí el 10 de junio de 2014 (cf. Prot. D.G. 562-2014) entregó el borrador del documento para su revisión y aprobación. Ha sido un trabajo arduo, en el que han participado consultores internos y externos, y en el que se ha tenido en cuenta también el contenido de la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, promulgada por la Congregación para el Clero el 8 de diciembre pasado. Espero que puedan recibir en los próximos meses el texto de este código secundario aprobado ad experimentum y que deberá guiar la formación inicial y permanente de los legionarios de hoy y de mañana.

Comisión de liturgia y vida espiritual

El 25 de noviembre de 2014 constituí la Comisión de liturgia y vida espiritual y decreté unas modificaciones a ciertas prácticas de piedad (cf. Prot. D.G. 1017-2014). La Comisión tenía como tarea la actualización del Instructivo de liturgia, del Ritual de la Congregación y del Manual de Oraciones. En diciembre de 2016 se aprobó la Guía de liturgia, que sustituirá al Instructivo de liturgia; en estos días aprobaremos, con el favor de Dios, el nuevo Ritual y próximamente nos entregarán una propuesta del Manual de oraciones actualizado. Esperamos promulgar juntos estos documentos en torno al verano.

Capacitación de superiores, formadores y directores espirituales

El Capítulo General nos insistió en la necesidad de dar una adecuada capacitación a los superiores locales y a los directores espirituales. Hemos ofrecido dos cursos durante 2016 para la formación específica de quienes desempeñan la misión de superior y hemos alentado a los territorios en su esfuerzo por renovar los cuadros de superiores. En algunos casos contados se ha procedido a nombrar superior por un tercer período consecutivo a algunos hermanos nuestros. Nuestras Constituciones permiten esto por vía excepcional y estamos reflexionando sobre el mejor modo para que se mantenga efectivamente el carácter de excepción.

En estos tres años hemos ofrecido diversas actividades de capacitación para directores espirituales y formadores, especialmente en Roma, ya sea trayendo conferencistas a dar cursos, ya con su participación en instituciones para la formación sacerdotal y religiosa en diversas universidades pontificias. También se han tenido reuniones para valorar las dinámicas formativas de los noviciados pequeños y sesiones para discernir las modalidades para impartir la formación humanística a nuestros religiosos.

Acompañamiento a religiosos en prácticas y sacerdotes al inicio del ministerio

En algunos territorios han surgido iniciativas para potenciar el acompañamiento a los hermanos en prácticas apostólicas y a los sacerdotes en los primeros años de su ministerio. En general, es importante que sigamos fomentando la cercanía entre los miembros de la comunidad y el superior, que va más allá del trato cotidiano y se da en un clima de confianza.

Cuidado de los ancianos y enfermos

También empezamos a tener más miembros en edad avanzada o con problemas de salud que merecen una atención digna a sus necesidades y al afecto y gratitud de todos nosotros. Queda un largo camino por recorrer y mucha experiencia que adquirir en este campo. Hemos pedido a los Directores Territoriales que busquen las expresiones concretas para manifestar a todos nuestra fraternidad en Cristo y en la Legión, así como nuestra responsabilidad por el bien integral de cada legionario, particularmente en el caso de los mayores y los enfermos.

Renovación de los centros vocacionales

Hemos iniciado, especialmente desde octubre de 2015, un esfuerzo por renovar nuestros centros vocacionales, tal y como nos pedía el Capítulo General haciendo eco de los documentos oficiales de la Iglesia. La Legión sigue creyendo que los centros vocacionales son un medio válido y especialmente fecundo para ayudar a los adolescentes a discernir un posible llamado a la vida religiosa y al sacerdocio. Como Director General, creo que debemos mantenerlos y sostenerlos en aquellos lugares en donde los tenemos. Al mismo tiempo, estoy convencido de que la cultura y el ambiente de los jóvenes han ido cambiando y que es necesario hacer ajustes graduales a nuestro sistema formativo. También enfrentamos el problema de la disminución del número de hermanos en prácticas apostólicas. Eso nos exige creatividad y un serio discernimiento para admitir solamente a aquellos alumnos a quienes responsablemente podemos dar la atención que merecen con un personal limitado. Para ayudar a esto, el 6 de junio de 2016 he publicado una serie de disposiciones (cf. Prot. DG-LC 1483-2016) que han de ir implementándose gradualmente, en un plazo no muy largo de tiempo, en todos nuestros centros vocacionales, de manera adecuada al contexto cultural.

Mejorar la calidad de la vida comunitaria

Hemos querido mejorar la calidad de la vida comunitaria. Por un lado, hemos llevado a cabo una reorganización del Centro de Estudios Superiores que ha dado resultados aceptables, aunque todavía haya campo para mejorar. La retroalimentación que nos han ofrecido los neosacerdotes al final de su etapa de formación nos da luz para hacer mejoras en la comunidad formativa. Por otro, el Reglamento para las casas de apostolado y los proyectos comunitarios han ayudado a una mejoría en la vida fraterna de muchas comunidades.

Durante estos tres años hemos consolidado nuestra presencia en varios lugares (cf. carta del 25 de septiembre de 2015), pues hemos detectado que nos habíamos dispersado más allá de nuestros límites, movidos por el celo apostólico y con una entrega admirable de muchos hermanos nuestros. Sin quitar un ápice a la pasión de amor por la instauración del Reino de Cristo, creemos que una vida comunitaria sana y vibrante es, en sí misma, un modo de evangelizar y una fuente de inspiración, energía y apoyo mutuo que favorece el desarrollo de nuestra misión y servicio a la Iglesia y a las personas. Esto, naturalmente, ha implicado también la toma de decisiones dolorosas, como suprimir la presencia estable de una comunidad legionaria en alguna localidad, o cerrar algunas obras de apostolado.

Dificultades para cubrir ciertos puestos

En este sentido, experimentamos la dificultad de encontrar personal para puestos de gobierno (Directores Territoriales, Consejeros Territoriales, Secretarios Territoriales y Administradores Territoriales) y para puestos de formadores en Roma y en los centros vocacionales. Comprendo que todos queramos dedicarnos al trabajo pastoral directo con las almas, pero también es necesario dedicar personal al gobierno y a la formación, aunque muchas veces esto represente un sacrificio. Agradezco especialmente a quienes están ofreciendo algunos años de su vida sacerdotal para ofrecer este servicio, tan necesario para que el cuerpo funcione.

Ambientes seguros y protección de menores

En estos años hemos continuado nuestro compromiso por ofrecer ambientes seguros para niños, adolescentes y adultos vulnerables. El 2 de enero de 2015 se promulgaron los Estándares territoriales de acreditación para ambientes seguros, que dan a los territorios los elementos mínimos de trabajo en el campo de la prevención, la atención a denuncias, y de supervisión a quienes tuvieran restricciones en su ministerio. Durante el año 2017 se iniciarán las auditorías en los territorios en donde no haya agencias externas de acreditación para comprobar cómo se está cumpliendo este compromiso y recomendar algunas mejoras. Si bien se ha avanzado mucho, todavía es posible crecer.

Se ha mantenido en nuestros sitios de internet el área de ambientes seguros con los datos de contacto de los encargados de atender estos casos en cada territorio. Esto ha permitido hasta ahora dar una respuesta profesional y con sensibilidad pastoral a quienes nos han contactado y esperamos mantener nuestro compromiso en el futuro.

En este mismo campo, en abril de 2016, la Escuela de Psicología de lo que era la Universidad Anáhuac México Sur organizó un congreso al respecto y puso en marcha el Centro Reparare, para el estudio y capacitación para la prevención y respuesta del fenómeno del abuso sexual. Aunque esta iniciativa fue impulsada inicialmente desde el departamento de ambientes seguros de la Dirección General, ahora depende de la Universidad Anáhuac. Confiamos en que será una opción válida para capacitar a personas que trabajan en la educación para una más efectiva protección de los menores.

2.2 De cara a las estructuras de la Legión

Progresiva descentralización del gobierno

Respecto a las estructuras de la Legión y del Movimiento, hemos continuado con la progresiva descentralización del gobierno, dando mayor peso y responsabilidad a los territorios. Esto se traduce, también, en un mayor facultamiento para la toma de decisiones en los territorios y a nivel local. Estamos observando una mayor capacidad de adaptación a las circunstancias de tiempos y lugares. Muchos superiores locales están asumiendo el liderazgo que les es propio para también ellos hacer presente el misterio de Cristo que reúne en torno a sí una comunidad de apóstoles (cf. CLC, 4).

Garantizar la gobernabilidad de los territorios

Tenemos el reto de la gobernabilidad de algunos territorios sumamente complejos por su extensión geográfica y por el volumen de sus obras. Para ello, se han iniciado comisiones de estudio para proponer el modo de ofrecer un gobierno ágil, participativo y cercano, tanto de la vida religiosa en general, como de obras de apostolado afines. Además, se han constituido las delegaciones para las casas internacionales de Roma y para Tierra Santa. También los Directores Territoriales de Monterrey y México han instituido delegaciones, una en el Bajío y Occidente y una para la Prelatura de Cancún-Chetumal. Aunque los frutos iniciales son prometedores, tenemos que dejar pasar un tiempo más amplio para evaluar correctamente estas medidas.

Elaboración y promulgación de códigos secundarios

Como decía más arriba, el Capítulo General ha encomendado a este gobierno una fuerte carga de redacción de códigos secundarios que son aprobados ad experimentum hasta que el Capítulo General del año 2020 los revise. Entre los Códigos secundarios promulgados durante este trienio se encuentran: Normas complementarias, Reglamento para las casas de apostolado, Instructivo para los archivos de gobierno, Índice de clasificación y del sistema de protocolo de la Congregación, Estándares territoriales para ambientes seguros, Normas para la publicación de libros, Reglamentos de administración de las obras de apostolado y secciones del Regnum Christi, Reglamento de administración de las casas de la Congregación de los Legionarios de Cristo, Reglamento de las Administraciones General y Territorial, Normas para los nombramientos en el Movimiento Regnum Christi, Manual del gobierno territorial de la Congregación de los Legionarios de Cristo, Estatutos del ECYD.

Revisión del Estatuto General del Movimiento Regnum Christi

Se ha emprendido también el proceso para la revisión del Estatuto General del Movimiento Regnum Christi a través del camino trazado por la comisión constituida el 19 de marzo de 2014. La primera parte fue el proceso de reflexión de los miembros seglares sobre su identidad y misión, que inició el 2 de octubre de 2014 y culminó con las convenciones territoriales y la convención internacional. Actualmente se ha disuelto la Comisión Central para el Estatuto General y el Comité Directivo General del Regnum Christi ha asumido la tarea de preparar el borrador del Estatuto que se analizará en las Asambleas Territoriales y la Asamblea General, que tendrán lugar a finales de 2017 e inicios de 2018. Durante este año, hay que pedir a Dios que nos sostenga en la realización de esta tarea fundamental para el futuro de todo el Regnum Christi.

3. Gobierno participativo

Algunas prácticas consolidadas

Se está consolidando la praxis de las consultas previas a ciertos nombramientos, los consejos operantes para todos los superiores y la progresiva descentralización. También vivimos ya la práctica consolidada de la separación de fueros, aunque todavía tenemos que seguir impulsando la práctica de la dirección espiritual frecuente, especialmente entre los sacerdotes.

Funcionamiento de los consejos territoriales y locales

Necesitamos seguir consolidando el funcionamiento de los consejos territoriales y locales. A nivel general, considero que, con el acompañamiento que recibimos del Delegado Pontificio, el Card. Velasio De Paolis, y con la ayuda que actualmente nos ofrece el P. Gianfranco Ghirlanda, hemos logrado que el Consejo sea un apoyo efectivo a mi servicio como Director General. En las reuniones de Consejo dialogamos de forma constructiva, abierta y franca. No siempre estamos de acuerdo, pero casi siempre las divergencias nos estimulan a comprender mejor los puntos de vista de los demás. En muchas ocasiones, después de oír el parecer del Consejo sobre un punto determinado, yo mismo cambio mi opinión inicial.

Si en las comunidades y en los territorios hay diferentes opiniones, es normal que en los consejos locales y territoriales haya también diversidad de opiniones. Eso es señal de dinamismo y vitalidad. Como decía el Papa Francisco el pasado día 2 de febrero, «la actitud de supervivencia nos vuelve reaccionarios, miedosos, nos va encerrando lenta y silenciosamente en nuestras casas y en nuestros esquemas. Nos proyecta hacia atrás, […] busca atajos para evadir los desafíos que hoy golpean nuestras puertas» (Papa Francisco, Homilía, 2 de febrero de 2017).

Atención y acompañamiento a cada legionario

Hemos dedicado muchas reuniones de Consejo a discernir la admisión a los votos perpetuos, la admisión a los ministerios y a las sagradas órdenes. También hemos atendido, con dolor y profundo respeto, las peticiones de indulto de salida de la Congregación y los casos de sacerdotes con dificultades particulares o que piden abandonar el ministerio. Desgraciadamente en estos últimos casos, cuando llega el asunto a la Dirección General, muchas veces es ya tarde para buscar remedio. Por eso es tan importante que los superiores locales sepan realmente cómo está cada uno de los miembros de su comunidad y que los Directores Territoriales aprovechen sus visitas canónicas para asegurar que todos están bien acompañados, fervorosos en su vida espiritual, con un apostolado apropiado, con una comunidad verdaderamente acogedora y fraterna, en donde puedan encontrar apoyo y comprensión en sus luchas y un estímulo en la búsqueda de la santidad y que, cuando éste no sea el caso, busquen poner las soluciones oportunas. Ahora bien, la responsabilidad de cuidar unos de otros no es solamente de los superiores, sino de todos los miembros de una comunidad en donde se vive la fraternidad religiosa y donde no solamente se vive junto a otras personas con quienes tienen cosas en común.

Algunos límites

También creo que uno de los límites que he encontrado en mi gobierno y que también tienen los Directores Territoriales, es que el volumen de operación y de asuntos es tan grande, que a veces podemos llegar a perdernos en los asuntos del día a día y no hacer brillar con tanta fuerza la dirección hacia dónde vamos. Necesitamos, sí, atender con agilidad lo cotidiano pero, a la vez, necesitamos todos aprender a pensar en plazos más largos, en proyectos más ambiciosos y el camino que hay que recorrer lenta y tenazmente para alcanzarlos.

Comunicación institucional

Para que haya una verdadera participación, es necesario que haya una adecuada información. Por esto estamos publicando desde 2014 los boletines de la Dirección General de la Legión y del Comité Directivo General del Regnum Christi. Están también a disposición los sitios web de la Dirección General y del Comité. Se han renovado los sitios web de la Legión y del Regnum Christi y también nuestra presencia en redes sociales. En casi todos los territorios tenemos ya oficinas de comunicación institucional establecidas para ayudarnos en esta tarea tan necesaria para la evangelización hoy.

4. Mirando hacia delante

La auténtica renovación en la Iglesia

Hace unas semanas un sacerdote de mi comunidad hablaba de la belleza de los documentos emanados por el Concilio de Ferrara-Florencia, dirigidos a lograr la unión con los cristianos de Oriente y la reforma de la Iglesia. Mencionaba que, a pesar de lo bien logrado de estos textos, no se habían puesto en práctica. En cambio, mencionaba el padre que los documentos del Concilio de Trento, de gran claridad pero con un estilo menos amable, sí se pusieron por obra, respondiendo a los retos que planteaba la Reforma y renovando las costumbres en la Iglesia. Se preguntaba las causas que hicieron la diferencia entre el impacto de un Concilio y otro y afirmaba que, entre otras cosas, el Concilio de Trento se encontró con san Ignacio de Loyola, san Felipe Neri, santa Teresa de Jesús, san Juan de la Cruz, san Carlos Borromeo, san Francisco Xavier, san Pío V, y toda una pléyade de santos que se empeñaron en ponerlos por obra, que vieron en esta tarea una expresión concreta de su amor a Cristo y a la Iglesia.

También hoy nosotros, después de 52 años del Concilio Vaticano II y, salvando las distancias y las debidas proporciones, con 76 años de existencia y a 3 años de haber concluido el Capítulo General de 2014, podemos preguntarnos si la Legión y el Movimiento cuentan con estos hombres y mujeres santos que van a hacer propios estos documentos y los pondrán por obra, como expresión concreta de la presencia del Reino de Cristo en medio de nosotros. Éste es uno de los grandes desafíos que tenemos para los próximos años.

Hombres de silencio y amigos de Cristo para los demás

Al mismo tiempo, si queremos ser lo que tenemos que ser, necesitamos abrirnos a la gracia de Dios, recuperar el silencio interior –y no estoy pensando simplemente en tiempos normativos de silencio– para poder acoger la voz del Espíritu Santo y permitirle que Él nos guíe, que Él nos llene de Cristo y nos vacíe de nosotros mismos y de nuestros ruidos, y que así podamos ser dóciles instrumentos en sus manos. Necesitamos ser verdaderos hombres de Dios y amigos de Jesucristo para nuestros hermanos. Hombres cuya fe y esperanza se traduzcan en caridad, en servicio, en obediencia, en compasión con quien sufre. Queremos distinguirnos porque nuestros criterios son los del Evangelio y no nuestras opiniones personales, especialmente en lo que ve a la obediencia y la entrega a la misión.

Comunión en la misión

Tenemos por delante un Capítulo General Extraordinario y la Asamblea General del Regnum Christi. Ojalá que nos vayamos ejercitando cada día más en la comunión en la misión, que seamos todos capaces de colaborar con los demás, sean legionarios, sean otros miembros del Regnum Christi, sean otros apóstoles que el Señor haya llamado a la misión en la iglesia local en donde nos encontramos. Necesitamos ser promotores de comunión, teniendo bien presente nuestra identidad como miembros del Regnum Christi y como sacerdotes religiosos Legionarios de Cristo, haciendo que nuestra vocación específica vivida con pasión enriquezca a nuestra familia espiritual.

La comunidad religiosa: lugar donde vivimos el Evangelio juntos

Nos toca, de manera especial, construir comunidades verdaderamente fraternas, en donde todos los legionarios podamos entender la comunidad misma como misión, como lugar en donde vivimos el Evangelio juntos. Esto nos exige, por una parte, superar la tendencia al individualismo, que se puede manifestar también en un nivel de comunicación superficial, en la incapacidad o falta de voluntad para afrontar conflictos, en la falta de transparencia económica personal respecto al superior y a la comunidad, en la rigidez y el aislamiento de los demás porque no piensan como yo, o en la búsqueda, personal o incluso comunitaria, de un estilo de vida confortable. Es evidente que tenemos diferencias de nacionalidad, de generación y de opinión en la Legión, pero también es real que nos unen una misma misión y una misma vocación, un mismo Señor. Es un hecho que el estilo de vida del mundo puede tocar a nuestra puerta y que quizás ya haya penetrado en nuestras vidas. Pero también es un hecho que el Señor llama a cada legionario y a la Legión entera, nuevamente, a dejarlo todo y seguirlo.

Compartir e irradiar la alegría del Evangelio

En los tres años que nos quedan de este gobierno, queremos seguir revitalizando el Regnum Christi y sus obras para que sean más plenamente evangelizadoras, en particular las instituciones educativas. Esto se logrará especialmente capacitando y destinando legionarios a la educación, a la pastoral juvenil y familiar y a la formación de futuros legionarios. Queremos que cada legionario pueda experimentar el Regnum Christi de primera mano y dar testimonio de la alegría que brota del seguimiento de Jesucristo. Esa alegría que puede convertirse también en ocasión para que otros puedan descubrir una vocación de especial seguimiento de Cristo en la Legión, en la vida consagrada en el Regnum Christi, en la Iglesia. Pido a Dios que cada uno se sienta responsable de la parcela del Reino que el Señor le confía a través de la obediencia y que quiera hacerla florecer prestándose a la gracia, sirviendo como Cristo, y abriéndose a la colaboración con los demás. Que trabajemos, que salgamos por los caminos, que busquemos a quienes tienen más necesidad, como repite el Papa en la Evangelii Gaudium. Esta exhortación apostólica tiene que seguir siendo una importante fuente de inspiración para nosotros y para todo el Movimiento.

Conversión y santidad

¿Cuentan, entonces, la Legión y el Regnum Christi con los santos que necesitan estos tiempos, como les decía al hablar de los concilios? Repasando mentalmente en la oración todas nuestras comunidades, le he pedido al Espíritu Santo que suscite en todos y cada uno, un gran deseo de conversión y santidad para que podamos responder, junto con tantos hermanos nuestros en la Iglesia, a lo que el Señor hoy espera de nosotros. Que nos regale la experiencia del Resucitado que impulsó a San Pablo a llevar adelante la evangelización y hacer llegar el mensaje de Cristo hasta los confines del mundo. Estoy convencido de que, si todos se lo pedimos a Dios, cor unum et anima una, y con la intercesión de la Santísima Virgen María y de nuestros santos protectores, Él nos lo concederá para bien de su Iglesia y de la humanidad.

Cuento con cada uno de ustedes para seguir llevando adelante a la Legión y al Movimiento con su oración y su entrega. Soy bien consciente de que tengo límites, y también nuestra Congregación y de lo mucho que hay por hacer. Pero confío sobre todo en Cristo, que nos ha llamado, nos ha revelado el amor de su Corazón y nos envía hoy a extender su Reino. No dejen, por favor, de rezar por mí.

Su hermano en Cristo y la Legión,

P. Eduardo Robles-Gil, LC

[1] Estas cartas están disponibles en el sitio web de la Dirección General de la Legión de Cristo (http://legionariosdecristo-dg.org).

INFOGRAFÍA DE LA CARTA

Jornadas de programación de la Dirección general

Los días 7 al 9 de octubre el Director general, los consejeros generales y oficiales mayores de la Dirección general se reunieron en Santa María de Termini para analizar el cumplimiento de las directrices del Capítulo General de 2014 y planear el trabajo del año 2017. Estuvo presente durante el fin de semana el Asistente pontificio, P. Gianfranco Ghirlanda SJ.

El sábado 8 de octubre el P. Eduardo Robles-Gil predicó la homilía en la concelebración al inicio del día. Después se tuvieron sesiones de trabajo en la que cada responsable de área o departamento presentaba el trabajo hecho, los resultados conseguidos y los retos que se tenían por delante. Los demás miembros del equipo de trabajo podían aportar sugerencias y recomendaciones, o evidenciar puntos que, a su juicio, requerían una mejor atención.

El domingo 9 fue el P. Ghirlanda quien presidió la celebración eucarística y predicó la homilía en la que insistió en la gratitud, y el examen de conciencia como momento de discernimiento más auténtico, para poder vivir en todo buscando la gloria de Dios y la salvación de las almas. Las reuniones con el equipo de la Dirección general continuaron por la mañana e inicio de la tarde.

Dios no deja jamás incompletas sus obras

El miércoles 25 de febrero, un año después de la conclusión del Capítulo General Extraordinario, el Card. Velasio De Paolis, C.S. aceptó la invitación del gobierno general a presidir una concelebración eucarística en la Sede de la Dirección General. Además de los padres Juan José Arrieta, Sylvester Heereman y Jesús Villagrasa, LL.CC., concelebraron también los padres Gianfranco Ghirlanda, S.J. y Agostino Montan, C.S.I., algunos padres capitulares de las casas de Roma y los sacerdotes legionarios de la sede de la dirección general.

Al inicio de la misa, el P. Arrieta, vicario general, agradeció al Cardenal en nombre del director general y de todos los legionarios por haber aceptado la invitación a agradecer junto con nosotros a Dios por su misericordia y por los dones que nos ha concedido en este último año. También invitó a todos a recordar en la misa a los legionarios que están presentes en la congregación, y también a nuestros hermanos que ya no están, para cada uno dé con su vida y ministerio mucha gloria a Dios y sirva a la Iglesia y a los hombres.

En su homilía, el Card. De Paolis, comentó los dos argumentos presentes en el libro de Jonás —el pecado y el modo de borrarlo— en relación directa con el Evangelio. El signo de Jonás, del que habla Jesús, es el signo de una «presencia que ofrece el perdón a todos, un signo de penitencia y de misericordia que Dios ofrece a toda creatura humana». Exhortó a tener los ojos abiertos para interpretar los signos de los tiempos, para reconocer a Cristo vivo y presente entre nosotros, quien con su misericordia y bondad viene al encuentro de nuestro pecado: «No vayamos a buscar estos signos quién sabe dónde: es el signo de Jonás, el signo de Jesucristo que está en medio de nosotros, que nos da continuamente el don de su misericordia, su bondad, su perdón, el don de su Santo Espíritu».

Al final de la misa, dirigiéndose a los asistentes, el Card. De Paolis, agradeció por la invitación a celebrar la misa en el 1º aniversario de la conclusión del Capítulo. «Es un momento hermoso, un momento para agradecer al Señor, por todo el bien que ha hecho en nuestros corazones», dijo. Recordó también que el Señor nunca abandona a sus obras y que lleva a cumplimiento las buenas obras que Él mismo ha comenzado.