Juan Andrés Lander, L.C.

Queridos jóvenes: ¡No tengáis miedo de Cristo! Él no quita nada, y lo da todo.
(Benedicto XVI - Homilía 24/04/2005)

Lo primero que aprendí en el Cursillo de Colaboradores del Regnum Christi y que he experimentado en primera persona es que Dios nunca se deja ganar en generosidad.

Las oraciones de la abuela

Nací en Caracas el 16 de mayo de 1979. Desde que tengo uso de razón, mi abuela materna ha rezado para que yo fuera sacerdote. En un principio me parecía lo más natural para mí. Pero cuando entendí la renuncia que implicaba esperé que Dios no me llamara.

En el Instituto Cumbres de Caracas

En 1986 se fundó el Instituto Cumbres de Caracas muy cerca de mi casa. Por ser un colegio católico y bilingüe mis padres decidieron inscribirme allí a mí y a mi hermano menor. En el colegio recibí una formación religiosa que me ha marcado para toda la vida. Recibía la comunión casi todos los días y los domingos con mi familia íbamos siempre a misa ya fuera en el colegio o en la parroquia y me gustaba mucho acolitar. Sin embargo, cada vez que comulgaba le decía a Dios que podía hacer conmigo lo que quisiera, pero que por favor no me llamara al sacerdocio.

Incorporado al ECYD

Desde pequeño me incorporé al ECYD y tenía claro en mi corazón que un cristiano auténtico no solo debe rezar, ir a misa y vivir la vida de gracia, sino que además tiene que hacer algo por los demás. En los últimos años del colegio el Regnum Christi no estaba muy presente en Caracas, por lo que no me enteré ni siquiera que existía. En estos años nacieron una hermana y un hermanito más, con los que se completó la familia.

En la Universidad – AIESEC

Graduado del colegio, en 1996, entré en la Universidad Simón Bolívar dónde estudié Ingeniería de Computación. Fue una etapa que disfruté mucho, amistades, fiestas, viajes, etc. En estos años practicaba mi fe, iba a misa los domingos, rezaba algo cada día, pero sabía que Dios me había dado mucho y esperaba más de mí. Los últimos dos años me involucré en una organización internacional de estudiantes que tiene sede en la Universidad llamada AIESEC. Este grupo tiene como misión el desarrollo de los pueblos y su gente a través del intercambio a nivel laboral de estudiantes recién graduados. Allí canalicé mi deseo de hacer algo por los demás, aunque era a un nivel meramente humano.

Trabajando en Sheffield – SHUXI

Con AIESEC conseguí irme a trabajar a Inglaterra en la ciudad de Sheffield, en una empresa diseñando software, llegué en el 2001. En los meses que me preparaba para ir a Inglaterra tomé un curso opcional de cultura Británica en la Universidad. Una amiga con la que estaba tomando el curso me recomendó leer Harry Potter, me gustó y me ayudó mucho. Vivir en Inglaterra fue realmente mágico. Visité casi todas las ciudades principales, también Gales, Escocia e Irlanda. Llegando a Sheffield contacté la capellanía de la Universidad, se llama SHUXI (Sheffield Hallam University Chaplaincy). Iba a misa con ellos todos los domingos y teníamos diversas actividades. También ayudé algunas veces en la pastoral de adolescentes. Fue una etapa de mucho crecimiento espiritual.

Dublin Oak – Harry Potter

En enero, quedándome seis meses de contrato me dispuse a buscar otro trabajo. Me interesaba vivir en algún otro país de Europa, en el continente, para aprovechar y conocer un poco más. El día que estaba escribiendo mi curriculum recibí un e-mail del director de Dublin Oak que me invitaba a ser prefecto en la Academia. Al principio pensé que el padre se había equivocado, pero luego me confirmó que en efecto quería que yo fuera. Por haber leído Harry Potter se me hizo atractivo el trabajo. Luego que decidí ir, cuando le comentaba a mis amigos les parecía interesante. Desde que acepté el padre me fue preparando poco a poco. Me mandó algunos libros para formarme y comencé a rezar el rosario. En un principio iba a ir directamente a Irlanda desde Inglaterra en agosto.

Cursillo de Colaboradores en México

Pero a finales de junio de 2002 el padre me comentó que sería conveniente que fuera al cursillo de colaboradores para capacitarme para el trabajo en la Academia. Yo no tenía ganas de irme de Inglaterra antes de tiempo, por lo que le escribí al padre un mensaje como de ocho páginas explicándole todas las razones por las que no podía ir al curso. En resumen: no podía irme un mes antes del trabajo, no tenía dispuesto pagar un pasaje para ir a México, a esas alturas seguramente no habrían pasajes para esas fechas, ya había pagado un mes de renta por adelantado y no me lo iban a devolver, etc. El padre me respondió casi de inmediato en cuatro frases: te estoy mandando un cheque por ochocientos euros, ojalá el pasaje cueste menos que eso, que te vaya bien en México, que Dios te bendiga.

Yo en el momento me molesté mucho por la insistencia del padre. Mi jefe me vio molesto y cuando le comenté lo que pasó me dijo que le parecía bien si me iba antes. Llamé a la primera agencia de viaje que encontré y resulta que solo les quedaba un pasaje para esas fechas y que el costaba exactamente ochocientos euros. Cuando llegué a casa el dueño estaba allí y me pidió si me podía ir antes, necesitaba hacer unas remodelaciones… Por lo que ese mismo día, Dios se encargó de desvanecer todas mis objeciones.

 

El cursillo lo hicimos en El Dorado, en Toluca. Desde que llegué me sentí que regresaba a casa. Había un verdadero ambiente de familia con los otros colaboradores. Por primera vez en mi vida conocí a consagrados del Regnum Christi, y me encontré con el mismo espíritu con la que crecí en el colegio.

La llamada a la vida Consagrada

El segundo día, en la oración de la mañana vi con mucha claridad que Dios me llamaba a la vida consagrada en el Regnum Christi. Para mí fue un momento de alegría. Durante años le había pedido a Dios que podía hacer conmigo lo que quisiera pero que prefería que no me llamara al sacerdocio. Me llamó a la vida consagrada, una vida de entrega, y en ese mismo momento le dije que sí.

Luego lo fui viendo con mi director espiritual y me dijo que probablemente en lugar de ir a Dublín sería mejor que me quedara en México como colaborador para que conociera mejor al Regnum Christi. De hecho me incorporé al movimiento en el cursillo.

Pero al final me dijeron en lugar de dar años como colaborador, si quería, podía hacer Ejercicios Espirituales y comenzar el año de formación para la vida consagrada, consagrándome al final del año. A mí me pareció muy bien y acepté.

La llamada al sacerdocio

Estando en los Ejercicios Espirituales en Amecameca, en el cuarto día, vi con mucha claridad que Dios me llamaba al sacerdocio en la Legión. En el momento no me di cuenta de lo grande y especial de esta gracia. Ha sido una certeza que me ha acompañado desde entonces con la misma claridad y brillo. Ya estaba dispuesto a entregar toda la vida, así que le dije a Dios que sí, pero que se pusiera de acuerdo! Cuando lo comenté con mi director espiritual me parece que no me creyó. Me recomendaron mejor dar años como colaborador y seguir el proceso de discernimiento.

En espera para ir al Noviciado

Así que estuve de colaborador en el Ciudad de México, luego me mandaron a Chihuahua y en el 2003 a Caracas. Allí estuve ayudando en la sección de jóvenes y con el ECYD. Finalmente en el 2005 me invitaron a hacer el Candidatado, pero primero me nombraron coordinador de un campamento nacional del ECYD. Gracias a Dios todo salió muy bien y en julio de 2005 comencé el Candidatado en Medellín.

Formación en la Legión

 

Noviciado

 

Después del Candidatado hice el Noviciado en Monterrey (2005-2007). Allí realmente conocí a Cristo y me enamoré mucho más de Dios, de la Iglesia, de la Virgen y de mi vocación. En mi segundo año me topé con el libro “La verdadera devoción de María” de San Luis María Grignion de Montfort e hice mi consagración mariana, que renuevo cada año desde entonces.

Humanidades

Fui a Salamanca, España, para estudiar las humanidades. Por problemas con el pasaporte llegué en Enero de 2008 y tuve que recuperar los meses perdidos. Cuando niño me fastidiaban mucho las materias humanísticas, pero en Inglaterra se me despertó el gusto por la literatura, el arte y la historia y aproveché mucho los estudios en esta etapa. En junio me pidieron adelantar los exámenes para ir a Mallorca a apoyar con dos campamentos del ECYD.

Filosofía

Llegué a Roma en Agosto de 2008. Tomé un cursillo intensivo de italiano y luego dos años de filosofía. Aproveché mucho los estudios, la importancia de conocer la verdad y saber cómo ayudar a otros a descubrirla, más allá de los engaños y falacias que nos propone la cultura dominante. Acompañé como guía a muchas personas que vinieron de peregrinación a Roma en esos años, en especial a los chicos de las Academias de Oaklawn y Dublin Oak.

Prácticas Apostólicas

Terminando la filosofía, en el 2010, fui a Venezuela de prácticas apostólicas. Estuve el primer año como secretario territorial y los otros dos trabajando en el Instituto Cumbres de Caracas como instructor de formación. Fue muy hermoso tener la oportunidad de darme a los demás en la misma institución en que tanto recibí! En especial el trabajar con personas que estuvieron allí desde que yo era pequeño y que tanto contribuyeron en mi formación. También apoyé en el nuestro seminario menor, en Mérida, en algunas ocasiones.

Teología

Finalmente regresé a Roma en el 2013 y aquí he estado desde entonces, estudiando la teología. Ha sido realmente hermoso profundizar en todo lo que conocemos a cerca de Dios, de la Iglesia y de los sacramentos a través de la Revelación, las Sagradas Escrituras, la Tradición y el Magisterio. En este tiempo estuve colaborando con un colegio que tenemos en Roma, coordinando las peregrinaciones que hacen las Academias a Roma y algunos de nuestros colegios de EEUU a Roma.

En el futuro

Ahora he sido destinado como promotor vocacional para nuestro seminario menor de Mérida, Venezuela. Estaré trabajando en Barquisimeto y Maracaibo. Realmente no me lo esperaba y día a día me encuentro más entusiasmado con esta nueva misión. De verdad amo mi vocación Legionaria y estoy muy agradecido con Dios por todo lo que he recibido de mi familia, del Regnum Christi, de la Legión. Será una maravilla poder ayudar a otros a descubrir el llamado y acompañarles en los primeros años a responder a este Dios que en palabras de Benedicto XVI no quita nada y lo da todo.

lander-juan-andresEl P. Juan Andrés Lander, L.C. nació en Caracas el 16 de mayo de 1979. Fue alumno fundador del Instituto Cumbres de Caracas y se graduó en 1996 en la cuarta promoción. Estudió Ingeniería de Computación en la Universidad Simón Bolívar y se graduó en el 2001. Trabajo un año y medio en Sheffield, Inglaterra diseñando Software. Dio tres años como colaborador del Regnum Christi en México, Chihuahua, y Caracas. Ingresó al Noviciado en 2005. El P. Álvaro Corcuera recibió su primera profesión en Monterrey en 2007 y la profesión perpetua en Caracas en 2010. Hizo tres años de prácticas apostólicas, uno como Secretario Territorial y dos como Instructor de Formación en el Instituto Cumbres de Caracas. Durante los estudios de Filosofía y Teología en Roma participó y coordinó diversas peregrinaciones a Roma de las Academias Dublin Oak y Oaklawn a Roma y los colegios Everest y Northwoods. También colaboró en el Colegio Irish en la catequesis y el ECYD.