Miércoles 4 de mayo - Creer que Cristo es el camino la verdad y la vida

Miércoles 4 de mayo – Creer que Cristo es el camino la verdad y la vida

H. Cristian Gutiérrez LC

Santos Felipe y Santiago Apóstoles

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Jesús, hoy quiero estar contigo, a tu lado. Mi ser tiene necesidad de estar en tu presencia y escuchar tu voz. Te pido me muestres tu rostro porque sólo en tu mirada puedo hallar lo que necesito, sólo en tu mirada puede descubrir cuánto valgo verdaderamente. Déjame ver a tu Padre, a mi Padre. Vengo a esta oración como un hijo, una hija necesitada de afecto, de cariño, de consuelo. Tú, Señor, nos dijiste que todo lo que pidiéramos en tu Nombre nos lo concederías. Ayúdame, Señor, y permíteme conocerte, amarte y transmitirte más y más.

Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Juan 14, 6-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: “Yo soy el camino, la ver dad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”.

Le dijo Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le replicó: “Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre”.

Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.

Hoy, Señor, me dices que eres el camino, la verdad y la vida. ¿Pero qué es lo que me quieres decir con estas tres descripciones? Poderte descubrir en estas realidades puede permitirme conocerte mejor. Tú nos has querido hablar por medio de imágenes humanas que nos ayuden a comprender mejor tu persona y tu actuar.

Tú eres el Camino. Muchas veces en mi vida tengo que tomar decisiones y en ocasiones me siento desorientado y algo confundido ante las posibilidades que se me presentan. Quisiera, Señor, poder saber con certeza total la opción que debo elegir. Ante la posibilidad de muchos caminos me siento inquieto y desorientado. Sin embargo Tú me dices: Yo soy el Camino. Ante la duda, el desconcierto, la inquietud me invitas a confiar, a elegirte a Ti que eres el verdadero y seguro camino. Me invitas a acudir a Ti para saber qué vía tomar. Ayúdame a tenerte presente en todas mis decisiones y a elegir de acuerdo a tus palabras y a tu ejemplo.

Tú, Jesús, eres la Verdad. Tal vez con esto me quieres recordar que eres la persona que nunca me falla. En Ti no puede existir la mentira, el engaño o la traición. Eres la verdad que siempre permanece, que no cambia. Eres la verdad que puede llenar mi ser en plenitud. Mira, Dios mío, mi sed de verdad. No me has hecho para vivir en la mentira. La mentira no viene de Ti. Ayúdame, Señor, a vivir en la verdad, es decir, a vivir en Ti. Siempre que busco, trabajo o defiendo la verdad, es a Ti a quien busco, por quien trabajo y a quien defiendo.

Tú también eres la Vida. No puedes por lo tanto estar muerto. Moriste por mí, es verdad, pero no terminó todo ahí, sino que cumpliste tu palabra. ¡Resucitaste! Todo esto lo has hecho por mí y con ello me dices que no eres una persona muerta, indiferente a mi existencia. Te importo demasiado, valgo mucho para Ti. Si eres la vida, quiere decir que estás presente en mí. Dentro de mi corazón puedo descubrir tu presencia que me vivifica, que me mueve, que me motiva, que me impulsa. Tú, Señor, eres la vida, eres mi vida.

«Miremos a Jesús que nos lava los pies, Él es el «camino, la verdad y la vida», que viene a sacarnos de la mentira de creer que nadie puede cambiar, la mentira de creer que nadie puede cambiar. Jesús que nos ayuda a caminar por senderos de vida y de plenitud. Que la fuerza de su amor y de su Resurrección sea siempre camino de vida nueva.»

(Homilía de S.S. Francisco,  27 de septiembre de 2015).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Hoy te ofreceré como propósito decir en todo momento la verdad, sabiendo que allí te puedo encontrar y transmitir a los demás.

Despedida

Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén.

 

¡Cristo, Rey nuestro!

¡Venga tu Reino!

 

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.

Ruega por nosotros.

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.