El rosario

Rezar el rosario significa continuar en nosotros la meditación hecha por María, como nos recuerda el Evangelio, sobre los acontecimientos de la vida de Jesús y de la suya.

El recuerdo de María no debe faltar en la vida del cristiano; es madre de Jesús y madre nuestra. Rezar el rosario significa continuar en nosotros la meditación hecha por María, como nos recuerda el Evangelio, sobre los acontecimientos de la vida de Jesús y de la suya. Al mismo tiempo, se la saluda y se la invoca.

Esfuérzate por contemplar con amor, serenidad y reflexión los principales hechos salvíficos de la vida de Cristo, desde la concepción virginal hasta los momentos culminantes de su pasión, muerte y resurrección, viéndolos a través del corazón de quien estuvo más cerca de Él.

Procura conjugar, en el rezo del rosario, la contemplación de los misterios con la actitud filial, la alabanza en

el paso de las avemarías, la adoración en los glorias, la admiración e impetración en las letanías, para que todo él rezume confianza y amor a María.

I. El rosario en privado

Oración inicial

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Creador y Redentor mío, por ser tú quien eres, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Quiero y propongo firmemente confesarme a su tiempo. Ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados. Y confío en tu bondad y misericordia infinita que me los perdonarás y me darás la gracia para no volverte a ofender. Amén.

Se formula alguna intención personal.

Misterios de gozo (lunes y sábado)

1. La encarnación del Hijo de Dios.
2. La visitación de nuestra Señora a santa Isabel.
3. El nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.
4. La presentación del Señor en el templo.
5. El Niño perdido

y hallado en el templo.

Misterios de dolor (martes y viernes)

1. La oración de Jesús en el huerto.
2. La flagelación de nuestro Señor Jesucristo.
3. La coronación de espinas.
4. Jesús carga con la cruz.
5. Jesús es crucificado.

Misterios de gloria (miércoles y domingo)

1. La gloriosa resurrección del Señor.
2. La admirable ascensión del Señor a los cielos.
3. La venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles.
4. La asunción de la Santísima Virgen a los cielos.
5. La coronación de nuestra Señora, Madre de la Iglesia.

Misterios de la luz (jueves)

1. El Bautismo de Jesús en el Jordán.
2. La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
4. La Transfiguración del Señor.
5. La institución de la Eucaristía.

En cada misterio se reza un padrenuestro, diez avemarías y un gloria.

Terminado el quinto misterio se añade la salve

Salve Regina

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia. vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra. Vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

A continuación se rezan las letanías:

Letanías lauretanas a la Santísima Virgen María

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial. Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo redentor del mundo.
Dios Espíritu Santo.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios.

Santa María. Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios.
Santa Virgen de las vírgenes.
Madre de Cristo.
Madre de la Iglesia.
Madre de la misericordia.
Madre de la divina gracia.
Madre de la esperanza.
Madre purísima.
Madre castísima.
Madre virginal.
Madre inmaculada.
Madre amable.
Madre admirable.
Madre del buen consejo.
Madre del Creador.
Madre del Salvador.
Virgen prudentísima.
Virgen digna de veneración.
Virgen digna de alabanza.
Virgen poderosa.
Virgen clemente.
Virgen fiel.
Espejo de justicia.
Trono de sabiduría.
Causa de nuestra alegría.
Vaso espiritual.
Vaso digno de honor.
Vaso insigne de devoción.
Rosa mística.
Torre de David.
Torre de marfil.
Casa de oro.
Arca de la alianza.
Puerta del cielo.
Estrella de la mañana.
Salud de los enfermos.
Refugio de los pecadores.
Ayuda de los migrantes.
Consuelo de los afligidos.
Auxilio de los cristianos.
Reina de los ángeles.
Reina de los patriarcas.
Reina de los profetas.
Reina de los apóstoles.
Reina de los mártires.
Reina de los confesores.
Reina de las vírgenes.
Reina de todos los santos.
Reina concebida sin pecado original.
Reina elevada al cielo.
Reina del santísimo rosario.
Reina de la familia.
Reina de la paz.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.

Ruega por nosotros, santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oremos:

Te rogamos, Señor, que nos concedas a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y disfrutemos de la eterna alegría. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

II. Rosario en familia

Cuando se reza el rosario en familia lo inicia el guía quien enuncia cada uno de los misterios y la intención general; cinco de los participantes pueden presentar las intenciones por las que el familia quiere ofrecer cada uno de los misterios.

Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Señor mío, Jesucristo,

Participantes:

Dios y hombre verdadero. Creador y Redentor mío, por ser tú quien eres, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Quiero y propongo firmemente confesarme a su tiempo. Ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados. Y confío en tu bondad y misericordia infinita que me los perdonarás y me darás la gracia para no volverte a ofender. Amén.

Guía: Ofreceremos el rosario por…

Después de cada pasaje bíblico alguno de los participantes puede decir la intención particular.

Misterios de gozo (lunes y sábado)

Guía: Los misterios del rosario que hoy vamos a contemplar son los gozosos.

Guía: Primer misterio: La encarnación del Hijo de Dios.
Lector: «Entonces María dijo: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1, 38).

Guía: Segundo misterio: La visitación de nuestra Señora a santa Isabel.
Lector: «Y María, entrando en casa de Zacarías, saludó a Isabel» (Lc 1, 40).

Guía: Tercer misterio: El nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.
Lector: «Y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre» (Lc 2, 7).

Guía: Cuarto misterio: La presentación del Señor en el templo.
Lector: «María y José llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor» (Lc 2, 22).

Guía: Quinto misterio: El Niño perdido y hallado en el templo.
Lector: «Después de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores» (Lc 2, 46).

Guía: Salve Regina, letanías lauretanas a la Santísima Virgen María.

 

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Misterios de dolor (martes yviernes)
Guía: Los misterios del rosario que hoy vamos a contemplar son los de dolor.

Guía: Primer misterio: La oración de Jesús en el huerto.
Lector: «Y sumido en agonía, insistía más en su oración» (Lc 22, 44).

Guía: Segundo misterio: La flagelación de nuestro Señor Jesucristo.
Lector: «Entonces Pilato tomó a Jesús y mandó azotarle» (Jn 19, 1).
Tercer misterio: La coronación de espinas.
Lector: «Los soldados trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza» (Jn 19, 2).

Guía: Cuarto misterio: Jesús carga con la cruz.
Lector: «Y Jesús, cargando su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario» (Jn 19, 17).

Guía: Quinto misterio: Jesús es crucificado.
Lector: «Lo crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio» (Jn 19, 18).

Guía: Salve Regina, letanías lauretanas a la Santísima Virgen María.

 

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Misterios de gloria (miércoles y domingo)

Guía: Los misterios del rosario que hoy vamos a contemplar son los
gloriosos.

Guía: Primer misterio: La gloriosa resurrección del Señor.
Lector: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado» (Lc 24, 5-6).

Guía: Segundo misterio: La admirable ascensión del Señor a los cielos.
Lector: «Mientras los bendecía se separó de ellos y fue llevado al cielo» (Lc 24, 51).

Guía: Tercer misterio: La venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles.
Lector: «Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno
de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo
» (Hch 2, 3-4).

Guía: Cuarto misterio: La asunción de la Santísima Virgen a los cielos.
Lector: «¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» (Lc 1, 45).

Guía: Quinto misterio: La coronación de nuestra Señora, Madre de la Iglesia.
Lector: «Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12, 1).

 

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Misterios de la luz (jueves)

Guía: Los misterios del rosario que hoy vamos a contemplar son los
luminosos.

Guía: Primer misterio: El Bautismo del Señor en el jordán.
Lector: «Y vino una voz del cielo que decía: Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto» (Mt 3, 17).

Guía: Segundo misterio: La autorrevelación de Jesucristo en las bodas de Caná
Lector: «En Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él» (Jn 2,11).

Guía: Tercer misterio: El anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión.
Lector: «Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios; convertíos y creed en el Evangelio»» (Mc 1, 15).

Guía: Cuarto misterio: La Transfiguración del Señor.
Lector: «Mientras oraba se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz» (Lc 9, 29; Mt 17, 2).

Guía: Quinto: misterio: La institución de la Eucaristía
Lector: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre » (Jn 6, 51).

Guía: Salve Regina, Letanías lauretanas a la Santísima Virgen María.