II Cursillo Nacional para jóvenes y formadores del Regnum Christi de Brasil

Del 4 al 10 de enero se realizó el II Cursillo Nacional de jóvenes y formadores del Regnum Christi en la casa de retiros y noviciado de Arujá, São Paulo. Para esta ocasión se escogió el lema: «Ya no soy yo, es Cristo quien vive en mí» (Gal 2,20). Participaron más de 130 chicos y chicas provenientes de las secciones de jóvenes de Porto Alegre, Joinville, Curitiba, São Paulo, Jundiai, Valinhos, Campinas, São José dos Campos, Río de Janeiro y Brasilia.

2El director del cursillo fue el P. Juan Pablo Botero, LC, y contó con un equipo auxiliar conformado por Mariana Miranda, Emilia Leandro, Josiane Furnaletto, consagradas del Regnum Christi y el P. José Ignacio Rodríguez Darwich, LC. También participaron los novicios de segundo año y los candidatos al noviciado, con el fin de que pudieran tener un contacto más directo con la realidad del Movimiento y del trabajo de pastoral juvenil que se realiza en Brasil.

La temática del cursillo se centró en la vivencia del amor y hace parte de un programa temático más amplio propuesto hace tres años: Conocer, vivir y transmitir el amor. El año pasado el tema fue el conocimiento del Regnum Christi.

Durante la semana se tuvieron diversas unidades dedicadas a la formación. Por ejemplo, un bloque se dedicó a la antropología, durante el cual se les ofreció a los jóvenes algunas herramientas para un mejor conocimiento personal y sirvió como base para una unidad posterior que trataría el tema de la ideología de género. Se procuró capacitar a los jóvenes para dar una respuesta adecuada al movimiento de la ideología de género, que en Brasil cada vez va adquiriendo mayor fuerza, de manera que ellos, en sus respectivas localidades, puedan proponer iniciativas en favor de la familia y del respeto a la educación de la infancia y de la juventud.

Uno de los temas presentes durante el cursillo fue el Jubileo de la Misericordia. Se realizaron diversas campañas sobre la vivencia de las obras de misericordia espirituales y corporales. La película Little Boy fue la línea conductora durante el cursillo en este tema.3

El 7 de enero, los jóvenes realizaron una peregrinación al Santuario Nacional de Nuestra Señora de Aparecida. Allí, además de participar de la celebración eucarística y de lucrar la indulgencia plenaria cruzando la puerta santa, los jóvenes participaron por equipos en un rally que tenía varios objetivos: conocer los diversos sitios religiosos de la ciudad y, sobre todo, realizar obras de misericordia.

Una de las jóvenes de Brasilia, Ana Carolina Montenegro, comentaba: «Cómo te mueve ver que existe una familia en el mundo entero que trabaja por el mismo ideal. Qué maravilloso es ver la belleza de la vida sacerdotal y consagrada, y la pasión de todos los que aún están en camino para alcanzar esta gracia. Qué bendición mirar a los ojos de alguien que nunca antes habías visto y ver en ellos a alguien que como tú quiere seguir a Cristo».