puerrta ovejas

Miércoles 24 de octubre de 2018 – Oveja que se deja encontrar.

H. Jose Torres, L.C.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, que dé testimonio con mi vida de tu misericordia.

Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 10, 11-16
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: «Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio,  el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.
Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como  el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor.
Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

En el Evangelio de hoy, podemos ver que Jesús nos muestra cómo debemos ser, no sólo como pastores sino como ovejas que se dejan buscar. Cuántas  veces nos parecemos a aquellas ovejas a las que Jesús dice que pertenecen a su rebaño y Él tiene que salir a buscar.

|«Yo doy la vida por mis ovejas», nos lo dice a cada uno de nosotros para que podamos sentir la seguridad de que no estamos solos en esta lucha. Ya tenemos un buen pastor que dio su vida por nosotros, y con sólo mirar hacia la cruz, lo encontraremos, callado. En esa cruz que nos liberó de las ataduras de la muerte, en ese madero que nos concedió la vida en abundancia, en ese patíbulo de donde emanan todas las gracias y bendiciones, contemplemos a Cristo crucificado confirmando sus palabras que hoy nos dice en el Evangelio. Pidamos por todos aquellas personas que están llamadas a ser guías y pastores de almas para que puedan ser sacrificio agradable a Dios con el testimonio de su vida santa.

«Nosotros estamos llamados a conocer a Jesús. Esto implica buscar un encuentro con Él, que despierte el deseo de seguirlo abandonando las actitudes autorreferenciales para emprender nuevos senderos, indicados por Cristo mismo y abiertos a vastos horizontes. Cuando en nuestras comunidades se enfría el deseo de vivir la relación con Jesús, de escuchar su voz y seguirlo fielmente, es inevitable que prevalezcan otras formas de pensar y vivir que no son coherentes con el Evangelio. Que María, nuestra Madre nos ayude a madurar una relación cada vez más fuerte con Jesús. Abrirnos a Jesús para que entre dentro de nosotros.»
(Regina coeli de S.S. Francisco, 22 de abril de 2018).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy ofreceré algún sacrificio por las personas que me pidieron oraciones.

Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.