«Queremos solidarizarnos con todos y de un modo particular con los que se están viendo más afectados»

«Queremos solidarizarnos con todos y de un modo particular con los que se están viendo más afectados»

Compartimos a continuación la carta que el Colegio Directivo General acaba de enviar a todo el Regnum Christi, donde comparten sus reflexiones sobre la situación actual del Coronavirus.

La carta en formato pdf se puede descargar en este enlace.

¡Venga tu Reino!

Roma, 17 de marzo de 2020

A los miembros del Regnum Christi

Muy estimados en Jesucristo:

En esta tercera semana de Cuaresma les enviamos un cordial saludo acompañado de nuestras oraciones por cada uno de ustedes y sus seres queridos.

El día de ayer nos reunimos por primera vez como Colegio Directivo General del Regnum Christi. Los tres directores generales nuevos asumimos la responsabilidad por el gobierno general de la Federación Regnum Christi por oficio, por amor al carisma que nos une y con el deseo de servir. Los dos laicos que asistimos al colegio teníamos muchas ganas de encontrarnos con el nuevo colegio para continuar nuestro servicio. Todos agradecemos al P. Eduardo Robles-Gil, L.C., a Gloria Rodríguez y a Jorge López por su gran trabajo de los últimos años.

Nuestra reunión fue virtual; algunos llevamos ya varios días sin salir de casa, como sucede a muchos que están o acaban de estar en Europa en estos momentos. Más que tratar asuntos pendientes, lo que hicimos ayer fue rezar juntos y compartir cómo estamos viviendo, desde la misión que Dios nos ha encomendado, la difusión global de la enfermedad COVID19, mejor conocida como coronavirus.

En cada país se vive esta situación en modo diferente dependiendo de la evolución de la enfermedad y las reacciones de los gobiernos. Queremos solidarizarnos con todos y de un modo particular con los que se están viendo más afectados; estamos rezando por los fallecidos, por los enfermos y sus familias y seres queridos, por tanto sufrimiento e incertidumbre.

Como Colegio Directivo General nos dirigimos ahora a todos ustedes que viven el carisma del Regnum Christi según sus diversas vocaciones y allí donde Dios nos ha colocado.

Al igual que solemos hacer en el Encuentro con Cristo, nosotros juntos también reflexionamos qué nos querrá quiere decir Dios con este «hecho de vida», con esta situación que estamos viviendo. Les ofrecemos a continuación las reflexiones que surgieron:

– Muchas veces pensamos que tenemos todo bajo control, que nuestros sistemas e ideas pueden controlar y dominar el mundo, y ahora volvemos a ver con claridad que no es así.

– La fragilidad que experimentamos en circunstancias como esta puede ser un momento de especial gracia y fecundidad, porque nos invita a ponernos en las manos de Dios y de su providencia; sin dejar de prestar nuestra colaboración, haciendo todo lo que humanamente podamos y siguiendo con responsabilidad las indicaciones de las autoridades competentes.

– Nos inspira el ejemplo del Papa Francisco que el domingo pasado peregrinó por la ciudad de Roma para interceder ante la Virgen María, bajo la invocación de Salus populi romani (Salvación del pueblo romano); y a venerar a Jesucristo ante el Crucifijo de San Marcelo, que se solía llevar en procesión por la ciudad cuando en siglos pasados estaba amenazada por la peste. Allí debe estar nuestro lugar, delante de Dios, con la Santísima Virgen, confiando e intercediendo.

– Estamos en Cuaresma, un tiempo extraordinario de conversión. Dios nos llama al desierto, nos quiere purificar, quiere renovar nuestro corazón, nuestra vida. En este sentido es una buena oportunidad de examen y de discernimiento: ¿Qué quiere y espera Dios de nosotros con todo esto?

– Los laicos que no pueden acudir a la celebración eucarística o a otros sacramentos, ahora tienen la oportunidad de vivir su fe de una manera particular como iglesia doméstica. Por la gracia del sacramento del bautismo y del matrimonio pueden hacer presente a Cristo en el propio hogar y crear un ambiente propicio para participar espiritualmente en la Eucaristía y de una vida de oración familiar más intensa.

– Otros años, la Cuaresma era el tiempo para prepararnos también para las misiones de Semana Santa que son, para muchos, el signo más bello de nuestra familia espiritual, compuesta por diversas vocaciones y edades, que salen para vivir su fe y para evangelizar. Ahora nos toca seguir haciendo lo mismo; quizás, en algunos países, sin poder salir ni siquiera de la propia casa, pero sí saliendo al encuentro de las personas con nuestra oración, con la caridad con los que convivimos, con llamadas, reuniones virtuales, acompañando sobre todo a los enfermos y a los que están solos. Somos un Regnum Christi «en salida», según las circunstancias y las exigencias del momento.

Como conclusión, les invitamos a que lean y mediten lo que nos dice el número 9 de los Estatutos de la Federación Regnum Christi sobre la fecundidad apostólica:

Conscientes que el Reino de Cristo es un don y no se puede construir con las solas fuerzas humanas, buscamos permanecer siempre en comunión con Cristo y con su Iglesia, como el sarmiento en la vid (Jn 15, 5). Como seguidores y colaboradores de Cristo Apóstol sabemos que la oración, la participación de su cruz, la gratuidad en el servicio de los demás, la confianza en la acción de su gracia y el testimonio de una vida auténticamente cristiana deben preceder y acompañar toda nuestra acción apostólica.

Añadimos un enlace al video que preparó la oficina de comunicación internacional en las últimas dos semanas. Contiene la bienvenida de los dos laicos del Colegio General a los nuevos directores generales y cada uno de nosotros comparte algunos retos para el Regnum Christi actual y lo que esperamos poder aportar.

Reiterándoles a todos nuestra solidaridad y cercanía y un recuerdo muy especial en nuestras oraciones, nos confirmamos de ustedes afmos. en el Señor y en el Regnum Christi,

P. John Connor, L.C., Nancy Nohrden, Félix Gómez Rueda
Francisco Gámez-Arcaya, Álvaro Abellán-García