sepulcro resucitado

Sábado 20 de abril de 2019 – ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

Sábado Santo
Vigilia pascual en la noche santa

H. David Mauricio Sánchez Mejía, L.C.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor Jesús, que me conozca a mí y que te conozca a Ti, que no desee otra cosa sino a Ti.

Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 24, 1-12

El primer día después del sábado, muy de mañana llegaron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado. Encontraron que la piedra ya había sido retirada del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.

Estando ellas todas desconcertadas por esto, se les presentaron dos varones con vestidos resplandecientes. Como ellas se llenaron de miedo e inclinaron el rostro a tierra, los varones les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí; ha resucitado. Recuerden que cuando estaba todavía en Galilea les dijo: ‘Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado y al tercer día resucite’ «. Y ellas recordaron sus palabras.

Cuando regresaron del sepulcro, las mujeres anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los demás. Las que decían estas cosas a los apóstoles eran María Magdalena, Juana, María (la madre de Santiago) y las demás que estaban con ellas. Pero todas estas palabras les parecían desvaríos y no los creían.

Pedro se levantó y corrió al sepulcro. Se asomó, pero sólo vio los lienzos y se regresó a su casa, asombrado por lo sucedido.

Palabra del Señor.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

El día de ayer contemplamos la pasión y muerte de nuestro Señor, y dejamos su cuerpo en el sepulcro. El día de hoy nos detenemos a contemplar: Jesús, Dios mismo, ha muerto. No, no fue mera apariencia, realmente Cristo entregó su vida para que nosotros pudiéramos salvar la nuestra. «No hay amor más grande que el que da la vida por sus amigos».

Pero si Dios que nos prometió la felicidad ha muerto, ¿qué sentido tiene vivir? Si este es el final de la historia no vale la pena seguir adelante, ya que por más que intentemos llenarnos de cosas terminaremos siempre vacíos.

Afortunadamente sabemos que éste no es el final y por eso es un día de esperanza, pues como prometió, al tercer día resucitará y, esta vez, se quedará para siempre con nosotros.

«Queridos hermanos y hermanas: También a nosotros, como a las mujeres que acudieron al sepulcro, van dirigidas estas palabras: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí. Ha resucitado”. La muerte, la soledad y el miedo ya no son la última palabra. Hay una palabra que va más allá y que solo Dios puede pronunciar: es la palabra de la Resurrección. Ella, con la fuerza del amor de Dios, “ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos”. ¡Feliz Pascua a todos!»
(S.S. Francisco, Mensaje urbi et orbi, 1 de abril de 2018).

Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Participaré en la vigilia pascual, preferentemente con mi familia.

Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.