Sábado 28 de noviembre – ¿Por qué un Jubileo de la Misericordia? -Un año Santo intenso

Un año Santo intenso

Oración preparatoria

(para ponerme en presencia de Dios)

Cristo Resucitado, Tú eres el verdadero Rey del mundo. Tú eres el vencedor del pecado y de la muerte y quien está unido a Ti no debe temer a nada ni a nadie. Contigo no tengo ningún enemigo y ninguna adversidad insuperable. ¡Ayúdame a mantenerme alerta; a permanecer siempre unido a tu Corazón y con tu gracia ser fuerte ante la tentación!

 

Evangelio del día

(para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Lucas 21, 34-36

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.

Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

 

Reflexiona lo que Dios te dice en el Evangelio

(te sugerimos leer esto que dijo el Papa)

«Una pregunta está presente en el corazón de muchos: ¿por qué hoy un Jubileo de la Misericordia? Simplemente porque la Iglesia, en este momento de grandes cambios históricos, está llamada a ofrecer con mayor intensidad los signos de la presencia y de la cercanía de Dios.

Éste no es un tiempo para estar distraídos, sino al contrario para permanecer alerta y despertar en nosotros la capacidad de ver lo esencial. Es el tiempo para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre.

Por eso el Año Santo tiene que mantener vivo el deseo de saber descubrir los muchos signos de la ternura que Dios ofrece al mundo entero y sobre todo a cuantos sufren, se encuentran solos y abandonados, y también sin esperanza de ser perdonados y sentirse amados por el Padre. Un Año Santo para sentir intensamente dentro de nosotros la alegría de haber sido encontrados por Jesús, que, como Buen Pastor, ha venido a buscarnos porque estábamos perdidos.» (Homilía de S.S. Francisco, 11 de abril de 2015).

 

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

 

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Buscaré conocer la Bula, la convocatoria sobre el Año Santo, para prepararme, en todos sentidos, a esta celebración.

 

«El hombre no puede construir sólo sobre sí y confiar solamente en el hombre. Debe crecer en un terreno diverso del de lo transitorio y de lo caduco de este mundo temporal. Es el terreno de la nueva vida, de la eternidad y de la inmortalidad el que Dios ha puesto en el hombre, al crearlo a su propia imagen y semejanza.»

(San Juan Pablo II, Homilía 17-II-1980)